Cultura y sociedad

Mostrando entradas con la etiqueta Edad de Plata. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Edad de Plata. Mostrar todas las entradas

Paisajes de Cuba: El "son" en las "Fritas". Adolfo Salazar_8

 


     Dentro de las secciones dedicadas a Musicalia de José Ortega y Gasset y a la visita de Adolfo Salazar en Cuba, donde hablamos de sus cartas con Caturla y el elogio a María Muñoz y Antonio Quevedo, ahora ofrecemos la versión resumida de la visión de Salazar sobre los sones cubanos o afrocubanos y criollos, desde el punto de vista de un europeo de 1930, que en su cultura tiene el acervo de la conexión que España tuvo con Cuba durante siglos con el intercambio de ida y vuelta cultural que se produjo. Salazar se presentó con su libreta de apuntes y su saber musical en las playas de Marianao, en la zona de diversión de las fritas, donde la comida y bebida se endulzaba con orquestas populares. A lo largo del resumen se añaden vídeos de sones cubanos mencionados.

     Comenzamos el 24 de julio de 1930. EL SOL publica Paisajes de Cuba: El “son” en las “fritas”. I, firmado por Adolfo Salazar.

     Salazar creía que las “fritas” eran una herencia hispana de esparcimiento al aire libre donde se freían alimentos en un humoso ambiente. Aunque asistían también los cubanos blancos, eran dominantes los afrocubanos. El son experimentaba en los años veinte un auge en Cuba, especialmente en La Habana, debido al éxito del jazz.

     En ese instante se había producido una liberación de la música negra en las Antillas y el mediodía de los Estados Unidos. En un principio, la música era perseguida o minusvalorada porque se había traído desde África a América. Una nueva generación, sin embargo, había sabido apreciar esta transformación musical sabrosa de antillanos y africanos, que habían llegado a los campos de trabajo y luego habían luchado por su libertad y la de su nación.

     En la década de 1920, no había igualdad de trato entre blancos y negros, pero se reconocieron algunos derechos. Los negros no habían conseguido entrar en muchas sociedades de blancos. En cambio, los negros nada oponían a la presencia de blancos en sus fiestas, sagradas o no.

     A Salazar, el chófer afrocubano que le llevaba a las “Fritas”, muy hablador, le habló de una situación social explosiva. Le tuteó y dijo que el cubano es una raza improvisada sin poder ejecutivo.

     La reciente afición musical de los cubanos es encantadora cuando entonan “Papa Montero”. En los tiempos de la esclavitud hubo un trato distinto entre los que trabajaban en las haciendas locales y aquellos que vivían en las casas de los próceres urbanos. Estos tenían una serie de “privilegios” al poder llevar a cabo sus ritos, sus ceremonias, sus cánticos y sus bailes, importándose y mezclándose con influencias europeas, mayoritariamente españolas. Adolfo Salazar consideraba que era lo propiamente criollo. Y en esta música hay piezas de buena calidad y piezas de mala calidad. La juventud se cansó de las habaneras, guajiras, guarachas criollas, serenatas y buscó una reacción en los tonos más acusados de la música campesina de los negros. Mezclada, sí. Pero virgen de los salones y dueña de un carácter. Sin olvidar el auge de la música negra americana.



     El 27 de julio de 1930, la sección de Adolfo Salazar, La vida musical, publica en EL SOL, Paisajes de Cuba: El son en las “Fritas”. II. 

     Salazar se llevó a las “Fritas” un cuaderno para tomar notas para percibir mejor las letras cantadas, su diseño melódico o su percusión endiablada. En fondo y forma, le parecía casi un arte infantil por la simpleza de su estructura o la poca elaboración de materiales aportados. Una simplicidad propia de técnicas “primitivas” que le hizo pensar en la creación de un museo al estilo del Arqueológico[1] de Madrid, donde se recogieran todas las características folclóricas, musicales, históricas sobre la cultura afrocubana. Cita los trajes de las ceremonias con ñáñigos.

      Esta superposición de elementos sin apenas elaboración era perceptible en los sones, cuya mejor representación escénica se producía en las “Fritas” de la playa de Marianao, con toda Cuba como museo viviente:

     El son tenía una estructura. En primer lugar, un fondo rítmico persistente, de principio a fin, sucesión de nota breve y nota larga, propia de la música negro-americana.

     Sobre esa base rítmica aparecía una forma sencilla de canción, de origen en muchos casos hispano-andaluz de ida y vuelta. Se continuaba con lo que los criollos llaman montuno, un estribillo repetido enésimas veces, alternando o no con frases, donde se reconoce el componente africano. La inicial canción se repetía a voluntad, con otro texto, que hace que el son se alargue como se desee, pudiendo alternarse con instrumentales que pueden variar el canto principal. Las repeticiones se podían producir en el bajo o en las voces agudas, o en todas, hasta dar la posibilidad de no conocer la melodía principal.

     Lo fundamental en el son es la base rítmica ejecutada en instrumentos de percusión. Los instrumentistas son también cantores, salvo el bongosero. La copla la entona un solista. El estribillo lo repiten todos. Cuando el ron ha hecho su efecto; cuando todos los músicos cantan la copla y cuando todos los asistentes cantan el estribillo, esa repetición eterna obsesionaba a los asistentes. Las variaciones que hacían entonces los músicos con la animación de los asistentes al repetir el estribillo con mayor vehemencia enardecían aún más y eran ayudados por los percusionistas en polirritmias que no se podían descifrar.

     No hay una composición regular en la formación de las orquestas de los sones. Oscila entre tres y siete, con un percusionista, un bajo y un tocador de “tres”, especie de guitarra de tres series de cuerdas de metal. El contrabajo, que se podía añadir, tocado en “pizzicatos” muy rudos, afinaba en quintas sus tres cuerdas.

     Salazar afirmaba que la mayoría de los sones estaban en tono de sol; pero la tonalidad oscilaba entre el tono mayor y el relativo, de manera que cuando el acompañamiento repite la sucesión sol-re-mi, las dos primeras notas se armonizaban en sol, y la tercera, con mi menor o la menor. El quid consistía en la red de ritmos que ofrecía la percusión.

     Con el 30 de julio de 1930, EL SOL publicó en La vida musical. Paisajes de Cuba: El son en las “Fritas”. III. Generacionalmente, los cubanos nacidos entre los que hicieron la guerra y aquellos que prefieren el jazz en su adolescencia son una joven generación que quería organizar los sones. García Caturla o Amadeo Roldán caminaban hacia lo afrocubano con prudencia, no olvidando lo europeo, sin obviar lo indígena. A ello se solidarizó Nicolás Guillén, que buscaba la estructura poética del son, entre esa alternativa de copla y estribillo. Gracias a Guillén supimos que el son recoge el último suceso y lo glosa en sus coplas.

     Entre las diferentes combinaciones instrumentales de las orquestas, la más tradicional es la “Clave de Oriente”, llamada así por su origen en la parte sudeste de Cuba: Santiago, Guantánamo y Baracoa. Baracoa es la patria del son, según Eduardo Sánchez de Fuentes, desde los tiempos de Ma Teodora, que con su “bandola” cantaba ritmos populares que luego pasaron a Santiago de Cuba, donde alcanzaron gran popularidad.

     Los músicos que conoció Salazar de la “Clave de Oriente” provenían todos de Santiago. Tenían amor por el “Bacardí” y desde media tarde tocaban antes de la llegada del público a las “fritas”. Por enronquecer tantas horas, las ganancias eran exiguas para alojarse y comer. Por ello le pedían a Salazar si los podía llevar a la península. Situación que meditó el musicólogo, aunque no era empresario. La “Clave de Oriente” llevaba dos treses, guitarras de tres cuerdas; un contrabajo, el tocador de claves, el maraquero y el bongosero. En otras, cambiaban el bongosero por el tamborilero. Podían añadir un tocado de güiro o de marimba. La mayoría tenía un cornetín de pistón, con sordina, que el instrumentista acentuaba acercando su sombrero de paja.

     El 1 de agosto de 1930, EL SOL publica otro artículo de Salazar titulado Paisajes de Cuba: El son en las “Fritas” IV: La percusión. 

     Los güiros, maracas, claves, bongos y marimbas son instrumentos de percusión utilizados en el son. De origen africano y tan antiguos como los humanos. Sobre la percusión cubana ha escrito Fernando Ortiz, al que cita en más de una vez Adolfo Salazar.

     Sobre el bongó: Recordemos los tambores y sus infinitas formas que tienen personalidad sagrada en ritos o ceremonias en los que intervienen de forma práctica sobre actos humanos: amor, religión, comunicación… Actos que tienen su corazón palpitante en el tambor. Los tambores se diferencian de los timbales en la existencia de dos membranas en el primero y una membrana en los segundos.

     El bongó es un timbal pequeño, de etimología congoleña, que se toca acompañado de otro más pequeño, de sonido más agudo. Se afina calentando el cuerpo de resonancia con una lamparilla de alcohol hasta encontrar el tono conveniente. En pleno siglo XX, los afrocubanos han reemplazado los instrumentos de cuerda y de aire africano por los europeos, pero conservan los originarios de percusión.

      Las maracas son unas sonajas cerradas que contienen unas piedrecillas que producen sonido cuando se agitan. Las maracas más viejas de Cuba tenían forma cónica al estilo de las existentes en África, rodeadas de cuerda para amortiguar el sonido, con agarradero de cuerdas como en las fiestas de ñáñigos. Se ha intentado buscar origen o similitud en zonas de África oriental, en América del Norte y Colombia. Salazar cita a Ortiz y Cuervo sobre el dudoso origen guaraní de la voz maraca.

      Las claves son xilófonos simples que se documentan en pueblos de las Indias y África. Estas claves son palitos de madera durísima, que suenan al golpear el uno contra el otro. Se necesita cierta pericia, ya que la mano hace de caja de resonancia de la vibración de la otra mano. Son palos de unos veinte centímetros, siendo uno más delgado que otro para producir un sonido más alto. Indispensable en la música criolla. Salazar lo escuchó en su paso tranquilo, sincopado, nunca en repiqueteos vivos.



      El contrabajo tocado a la manera criolla, a golpes fuertes, podría ser incluido en esta relación, con sonido semejante a las láminas de caña o metal de las marimbas. El contrabajo sustituye en las orquestas modernas al tocador de botijuela de los antiguos sones.

     Las marimbas de los criollos se derivan de los “m’bichi” de África Central y Congo. Consisten en láminas vibrantes sujetas a un cuerpo resonante, como plancha metálica o calabaza seca. Tiene un sonido profundo y estridente, como bajo en los tipos de percusión, con efecto físico sobre el plexo solar al escucharlo.

    El 2 de agosto de 1930, EL SOL publicó La vida musical de Salazar con el artículo Paisajes de Cuba: El son en las “Fritas”. V. La forma.

     ¿Sería “Mamá Inés” contemporánea de la Má-Teodora de Baracoa? Hay quien dice que puede ser anterior. Antes hemos citado a Baracoa como patria del son. “Mamá Inés” es el modelo de regularidad del son. Comienza con un preludio instrumental con la música de la copla que canta:

       Aquí estamos tos los negros

que venimos a rogar

que nos boten cafetito

para cantar y bailar.

     Y el estribillo, por dos veces, sigue:

     ¡Ay, mamá Inés!

¡Ay, mamá Inés!

Todos los negros

 tomamos café.

     Sigue una cuarteta donde un cantante pregunta a la negra Belén dónde está metida. Se vuelve a repetir el estribillo, que no es correspondido por Inés, y la letra hace que los demandantes se marchen buscando sus compañeros mulatos donde haya café. Alterna copla y estribillo de forma regular, aunque se permitan excepciones. Hay casos donde solamente se canta el estribillo. Hay sones famosos como en “Oye, Miguel”, con preludio instrumental, copla, una segunda copla con cornetín en la que está el estribillo.

     Esta forma de una primera parte y una segunda repetida, sin volver a oír la primera, se ordena al revés en “El Manisero”, o bien se hace una combinación de ambas formas como en “El que siembra su maíz”.




     La forma de dos partes independientes entre sí se observa exactamente y de modo más regular en el son “Cómo está Miguel”. Tiene un preludio instrumental bello; la copla va seguida de otro trozo instrumental que completa el preludio, repite la primera copla y viene el estribillo:

     Trumbarará,

cómo está Miguel.

     Este se presentará seis veces y seguirá el orden de nuevo.

     Para Salazar, el son que conecta con las formas criollas es “Tribilín cantore”, que descompone la décima de la guajira: Un corto preludio instrumental, el estribillo repetido cinco veces que se presenta como la primera parte de la décima con la cuarteta, con una segunda voz ininteligible y un añadido final: ¡bien! De nuevo seis veces el estribillo, al que sigue lo que no se incluyó de la décima y su ¡bien! Hay un nuevo texto de la siguiente cuarteta. Y el estribillo ya se repite diez veces. Una nueva cuarteta y el estribillo dos veces. Toda esta complejidad es disfrutada por Adolfo Salazar porque apreciaba la reminiscencia criolla de origen español, sin disminuir su interés.

       La transición entre lo colonial y lo afrocubano se observa en “Aquella boca”, donde una primera parte aguajirada, nada interesante, se enlaza con el estribillo que Salazar veía poco afrocubano. 

     Dejamos aquí a Salazar con su cuaderno de notas, entre músicas, fritas y ron.




 

 



[1] Hoy en el Museo de América hay muestras de indumentaria ñáñiga.




     -----     -----     -----     -----

 Otras referencias que contextualizan este texto:

         Serie Adolfo Salazar en Cuba:

    - Adolfo Salazar en Cuba_1

    - Adolfo Salazar en Cuba: Los artículos de EL SOL_2

    - Adolfo Salazar en Cuba: La Asociación de Música Contemporánea_3

    - Adolfo Salazar en Cuba: La enseñanza y las orquestas_4 

    - Impresión al llegar a La Habana. Adolfo Salazar_5

    - La negra Quirina. Adolfo Salazar_6. 

    - El trío Matamoros y las "fritas". Adolfo Salazar_7.

        Serie Musicalia:

    - Los orígenes de Musicalia_1

    - Los orígenes de Musicalia_2 

     Los vídeos de YouTube añadidos son: El son de Má-Teodora; Papa Montero; Cómo tocar el clave cubano; Cómo está Miguel; Tribilín cantore; y ¡Ay, Mamá Inés!





26-9-2026. 7:44. Actualizado... 27-09-2026 13:06

Cinglan victoriosas las yolas

     


 

     Hubo un tiempo mítico en el que nuestros abuelos tomaron la acertada decisión de ser absolutamente modernos. (La generación del 27, una generación deportiva)... Los felices veinte fueron precursores de unos hábitos que pudieron ser calificados de extravagantes o provocativos. Con el tiempo se extenderían a toda la sociedad.

     Algunos de ellos, pioneros, fueron conformadores de lo que acabaría llamándose Generación del 27. Unos jóvenes que amaban el cine y la fotografía. Que se hicieron múltiples fotos adoptando actitudes deportivas. Habían nacido con el cine, que dijo Alberti, pero también con el jazz, el baile, los automóviles, el viaje y practicar variados deportes. Y además de practicarlos, escribieron sobre el cine y esos deportes. Así, Pedro Salinas remó en Torrevieja, Buñuel se puso los guantes en la Residencia de Estudiantes, Concha Méndez nadaba y esquiaba, Hinojosa tiraba al plato o elegía el mejor palo de golf y Josefina de la Torre jugaba al tenis, entre sus muchas actividades.


Josefina de la Torre esquiando. Casa Pérez Galdós. 


     Ortega, en 1925, reflexionaba sobre los valores de la juventud y la senectud en La deshumanización del arte. Entresacamos estas líneas, que a continuación añadimos por la clarividencia de sus ideas:

     En pocos años hemos visto crecer la marea del deporte en las planas de los periódicos, haciendo naufragar casi todas las carabelas de la seriedad. Los artículos de fondo amenazan con descender a su abismo titular, y sobre la superficie cinglan victoriosas las yolas de regata. El culto al cuerpo es eternamente síntoma de inspiración pueril, porque sólo es bello y ágil en la mocedad, mientras el culto al espíritu indica voluntad de envejecimiento, porque sólo llega a plenitud cuando el cuerpo ha entrado en decadencia. El triunfo del deporte significa la victoria de los valores de juventud sobre los valores de senectud. Lo propio acontece con el cinematógrafo, que es, por excelencia, arte corporal. 

     José Ortega y Gasset. La deshumanización del arte (1925). 

     

Cartel del centenario Buñuel llega a la Residencia. Residencia de Estudiantes y Turismo de Aragón.


     Los personajes más famosos de la Residencia de Estudiantes fueron Dalí, García Lorca y Buñuel. Este último practicó el ejercicio físico como una de sus mayores aficiones:

     Fue también en la Residencia donde cobré afición a los deportes. Cada mañana, con calzón corto y descalzo, incluso con el suelo cubierto de escarcha, corría por un campo de entrenamiento de la Caballería de la Guardia Civil. Fundé el equipo de atletismo del colegio, que tomó parte en varios torneos universitarios, y hasta practiqué el boxeo amateur. En total, no disputé más que dos combates. Uno lo gané por incomparecencia del contrincante y el otro lo perdí por puntos en cinco asaltos, por falta de combatividad. En realidad, yo no pensaba más que en protegerme la cara.

     Cualquier ejercicio me parecía bueno. Hasta escalé la fachada de la Residencia.

     Luis Buñuel. Mi último suspiro (1982).


     

     

Olympics.com

     Román Gubern nos cuenta que, además del cine, el deporte entró por su origen exterior y la jerga utilizada, que fue utilizada y repetida por la prensa del momento. Se vivía con rapidez lo novedoso.

     El prestigio social del deporte estuvo potenciado en España a principios de siglo (XX) por su procedencia extranjera y por su terminología anglosajona... José María Hinojosa practicó el fútbol, el tenis, el golf y el boxeo. Y Concha Méndez, que fue novia de Buñuel y esposa de Manuel Altolaguirre, fue gimnasta y campeona de natación en San Sebastián, actividades que se infiltraron en su libro de poesía Surtidor, de 1928...

     El epígrafe que ideó Luis Gómez Mesa en 1929 para sus entrevistas a intelectuales rezaba «la generación del cine y los deportes».

     Román Gubern. Proyector de luna. La generación del 27 y el cine (1999).

    

     Luis Gómez Mesa enviaba unos cuestionarios a los nuevos intelectuales que vivían a un ritmo trepidante. Como ejemplo, ponemos unas líneas de la entrevista que publicó este periodista en Popular Film con declaraciones de Luis Buñuel: 

–¿Quién?

–Soy yo: Gómez Mesa. ¿Y usted es Buñuel?

–Sí, para lo que usted mande.

–¿Y esas respuestas a mi cuestionario, que jamás llegan, que me ha prometido usted?

–Bien, muy bien.

–¿Cómo?

–Que en este momento me disponía a enviárselas.

–¿Palabra que no me engaña usted?

–¡Palabra!

–En ese caso, y ya que las tiene usted ahí, dígamelas.

–¿Tanto le urgen?

–Enormemente...

     Entrevista de Luis Gómez Mesa a Luis Buñuel en 1929. 

      

       Según Rafael Gómez de Tudanca, Alberti, Cossío y Gerardo Diego asistieron al tercer partido de la Copa de España el 29 de junio, con el desempate final de la victoria del Barcelona sobre la Real de San Sebastián por 3-1. Gerardo Diego transcribió una carta que le remitieron José María de Cossío y Rafael Alberti, donde le enviaban las poesías debidas para su revista Carmen y seguían pasmados por la Copa de España de fútbol. Diego apostillaba en esa carta recibida que Alberti había inmortalizado el fútbol con la oda a Platko. Todo el ritmo de la composición poética está basado en la fusión de los ritmos sincrónicos del encuentro y sus prórrogas del primer y segundo día. 

     Hubo casos en los que deportistas consagrados en la década de 1920 destacaron también en la escritura y el avance femenino. Es el caso de Lili Álvarez, quien fue triple finalista en Wimbledon y que practicó otros deportes adicionales a la raqueta, como el alpinismo, el esquí, el automovilismo y el patinaje. Mujer polifacética, fue también una intelectual que escribió y fue periodista. Mujer convencida de sus derechos, fue una pionera del feminismo, que descubrió cuando volvió a España en los años cuarenta del siglo pasado que las mujeres, para resolver cualquier contingencia administrativa, necesitaban la tutela masculina. Su reconocimiento fue tardío, cuando las nieblas del alzhéimer le acompañaban.


Los valores de la juventud decantados por el espíritu del envejecimiento. Archivo Residencia de Estudiantes. 1990.




     Referencias consultadas:

     - ORTEGA Y GASSET, J.: La deshumanización del arte. Publicada en 1925, se ha manejado versión de Amazon Kindle.

     - BUÑUEL, L.: Mi último suspiro. El genial cineasta evoca sus recuerdos en un último instante. Plaza y Janés. Barcelona. 1982. Gloria. 

     - GUBERN, R.: Proyector de luna. La generación del 27 y el cine. Anagrama. Barcelona. 1999.

     - MESA TORÉ, J. A. y SÁNCHEZ, A.: La generación del 27. Una generación deportiva. Centro Cultural de la Generación del 27. La sombra del barco. Málaga. 2003. 19-07-2023 y 5-08-2026: Reseña Archivo Museo Sánchez Mejías.

     - DÍEZ DE REVENGA, F. J.: Gerardo Diego y Rafael Alberti: de la colaboración, la amistad, la distancia y el reencuentro. En Grama y cal, revista de filología de la Universidad de Baleares, vol. 2. 1998. Díez de Revenga cita a Gómez de Tudanca. 

     - GÓMEZ MESA, L.: Al habla con Luis Buñuel. En Popular Film. 1929.

     - Lili Álvarez, mucho más que una pionera.

     - BILE 69, 2008, Homenaje a Pepín Bello. En este boletín aparece una fotografía de los supervivientes en 1990 que visitaron o pasaron por la Residencia de Estudiantes (RE). En la foto del archivo de RE, en la delantera aparecían Joaquín Rodrigo, Carmen Conde, La Niña de la Puebla, Lili Álvarez, Rosa Chacel y Pilar Primo de Rivera. En el centro del campo, José Prat, Rafael Alberti, Luis Escobar, José María de Areilza, Severo Ochoa, Pedro Laín, Consuelo Larrucea, José Luis López Aranguren y Pepín Bello. En la defensa, José María Llanos, Ramón Rubial, Faustino Cordón y Antonio Garrigues Walker. 


     5-08-2026 6:53. Actualizado... 7-08-2026 7:10

Carmen Conde: Las candidatas (1)

 

Fuente ABC




    


Señores Académicos:

     Mis primeras palabras son de agradecimiento a vuestra generosidad al elegirme para un puesto que, secularmente, no se concedió a ninguna de nuestras grandes escritoras ya desaparecidas. Permitid que también manifieste mi homenaje de admiración y respeto a sus obras. Vuestra noble decisión pone fin a tan injusta como vetusta discriminación literaria.[1]


Wikipedia

     El 28 de enero de 1979, Carmen Conde daba comienzo a su discurso de ingreso en la Real Academia de la Lengua Española. Un año antes, cuando todavía no había sido elegida, declaraba que celebraba su candidatura junto con Rosa Chacel y Carmen Guirado por la actitud (nueva) de la Academia y se mostraba alegre por ser una de las candidatas. Conocía a Chacel y desconocía a Guirado. Resaltaba la incorporación de la mujer a unas tareas comunes y antiguas en ellas. Y recordaba que ya Alfonso XIII había recomendado a los académicos la conveniencia de designar a una mujer.

     Esta circunstancia se iba a producir durante la jefatura del estado de Juan Carlos I, en el proceso de la transición democrática a la democracia en España, algo infructuoso durante la II República y la dictadura de Franco.

     Rosa Chacel manifestó ante la designación la inmensa satisfacción que le producía ser candidata y que le agradaba todo lo relacionado con la Academia. Debía ser algo natural la entrada de una mujer por la evolución experimentada por la sociedad actual. Incidía en que la labor de un hombre o una mujer en la Academia era igual, y que se tomaba en broma el que la consideraran como candidata preferida.

     La tercera candidata, Carmen Guirado, era tan joven que no quería declarar su edad por miedo que fuese un obstáculo a su elección. Era médico y filóloga. Había sido contactada por Pemán para su candidatura, aceptándola enseguida porque el sillón que se elegía había pertenecido a Mihura, sobre el que había estudiado su teatro y el carácter del espectador teatral. Había estudiado asimismo las reacciones de la tauromaquia en el temperamento del público. Consideraba al español como un idioma brillante por la calidad de sus matices que le hacía la más rica de las lenguas latinas. Creía que las candidaturas era la manifestación de los méritos de las mujeres. Que el talento no tenía sexo y que era una evolución natural. Los académicos habían pensado en ella, así lo creía, por su personalidad científica y literaria, y, también, por su manera de ser: mezcla de humanista y sentimientos[2].

     El 22 de enero, Rosa María Pereda en EL PAÍS contaba que una mujer cubriría una plaza vacante en la Real Academia de la Lengua. Las candidatas con más papeletas para ocupar el sillón de los inmortales eran Carmen Conde y Rosa Chacel, las cuales, si fueran elegidas, romperían una vieja barrera, la entrada de una mujer que vigilase nuestro idioma. Acabaría con el remoquete machista desde que le fue impedida la entrada a la condesa de Pardo Bazán. Habían preguntado a Dámaso Alonso sobre si había alguna prohibición, lo cual había negado. La candidatura de Rosa Chacel estaba propuesta por Luis Rosales, Antonio Tovar y Julián Marías. Eran desconocidos los que presentaron la candidatura de Carmen Conde y Carmen Guirado. La decisión se conocería en el mes de febrero.

     Rosa Chacel nació en Valladolid en 1898 y vivió en Madrid, donde cursó estudios en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Desde muy pronto perteneció al grupo de intelectuales españoles reunidos en tomo a la Revista de Occidente, en la que se destacará su talento crítico y su espíritu de observación del mundo. Casada con el pintor Timoteo Pérez Rubio, vivió en el exilio a partir de la guerra civil y durante más de treinta años. Regresó a Madrid en 1971. Autora de Memorias de Leticia Valle y Barrio de Maravillas.

      Carmen Conde nació en Cartagena en 1907. Fundó, con Miguel Hernández, Ramón Sijé y Antonio Oliver, la revista de creación literaria El Gallo Gris, y posteriormente se casaría con el último de los mencionados. En 1967 su Obra Poética, que contiene una antología de los libros publicados hasta entonces, mereció el Premio Nacional de Poesía. En el 1976 publicó un nuevo libro de poemas, Cita con la vida. Carmen Conde ha escrito también novelas y relatos, entre los que algunos han sido dedicados a los niños[3].

     Como hemos comentado antes, a Carmen Guirado le contactó José María Pemán.

    Como dato curioso de cómo se fraguan las amistades en todo tipo de relación profesional, señalamos que la crónica de la periodista de EL PAÍS dice que a Rosa Chacel le presentaron, entre otros, Luis Rosales. Cuando Luis Rosales fue elegido miembro de la Real Academia de la Lengua, recibió múltiples felicitaciones, entre ellas, la de Carmen Conde, que, a continuación, adjuntamos.


Correspondencia Carmen Conde a Luis Rosales. Archivo Histórico Nacional.

 

     En enero de 1978, en una España inmersa en la transición a la democracia de unas cortes constituyentes, se recordaba en esos días la detención de los implicados del asesinato de José María Bultó que estarían relacionados con el asesinato al matrimonio Viola*. Torcuato Fernández Miranda escribía una tercera de ABC en la que decía que sin una Ley cierta y segura es imposible la democracia. El PSOE madrileño celebraba su tercer congreso con equilibrio de fuerzas entre sus candidatos. Alianza Popular comenzaba, a su vez, su segundo congreso nacional. Jordi Pujol proponía un frente común contra el terrorismo. Y se debatía la abolición de la pena de muerte; por suerte, abolida. Por esa época, las reclamaciones sociales eran habituales. Por ejemplo, la huelga de PNN (profesores no numerarios) de institutos que exigían el abono de sus sueldos.



      (Continuará cuando acaben las reseñas de Ernestina de Champourcín)

     -----     -----     -----

[1] CONDE, C.: Poesía ante el tiempo y la inmortalidad. Discurso pronunciado el 28 de enero de 1979, en su recepción pública y contestado por el académico Guillermo Díaz-Plaja. Madrid. Biblioteca de la Real Academia Española.

[2] ABC, 28 de enero de 1978. Entrevista de Pilar Trenas a Carmen Conde, Rosa Chacel y Carmen Guirado, candidatas a académica de número de la Real Academia de la Lengua española.

[3] https://elpais.com/diario/1978/01/22/sociedad/254271606_850215.html

     Otras referencias:

     - La poesía tonta de la poeta inteligente. 

     - *Asesinato de José María Bultó y el matrimonio Viola. Los asesinos de José María Bultó fueron beneficiados por la Ley de Amnistía de 1977, circunstancia que fue recurrida. Fueron detenidos por el asesinato del matrimonio Viola, con una ejecución similar a la del industrial Bultó. Fueron condenados por el caso Bultó, pero no por el caso Viola por falta de pruebas.


16-1-2026 10:55 Actualizado 17-01-2026 19:14


En el corazón de los años locos, las revistas de 1925

Elegancias, diciembre de 1925


      Elegancias despedía 1925 con una portada de Tono. Fue una revista mensual que se empezó a publicar en enero de 1923 por la papelera controlada por José María de Urgoiti. Revista de gran lujo y formato, presentada en papel cuché, de influencia parisina, dedicada a la moda y los diseñadores. Este número costaba tres pesetas y su director era Francisco Verdugo. Contaba con delegados en París. Dibujaban mujeres españolas, modernas y estilizadas. Mundanas. La moda y sus complementos. Los deportes, como el esquí; el diseño de espacios, o el automóvil, en plena eclosión. Anuncios de marcas sofisticadas, hoteles lujosos. Productos y establecimientos relacionados con la belleza y el estilo. Hoy diríamos, estilismo. Su público era la alta burguesía o la aristocracia de nuevo cuño.

     En el número de diciembre de 1925 contaban qué sombreros se llevaban o la elegancia femenina en los cuadros de Tiziano y Van Dyck junto a un relato de Isabel de Palencia (Beatriz Galindo), pseudónimo de Isabel Oyarzábal.


       En el número de enero de 1926, los peinados de moda, el elogio de Berta Singerman, la colaboración de Isabel de Palencia, los modistos que hacían perfumes, el esquí o el calzado, las galerías de arte, consejos sobre salud o la limpieza de los tapices; ropa interior de moda; el cuidado de los perros; el divorcio de Natacha Rambova y Rodolfo Valentino; lo que se iba a llevar en el cercano carnaval de 1926; y cómo ser la mujer perfecta.


Gran Vida, diciembre de 1925



     El ejemplar de Gran Vida de diciembre 1925 estaba protagonizado por Severiano Goiburu, futbolista que triunfó en Osasuna, Barcelona y Valencia. Gran vida fue una revista especializada en deportes que incluía notas de sociedad. Estaba dirigida por Vicente de Castro Les. De periodicidad mensual y con cubiertas a dos tintas. Comenzó como órgano de prensa de entidades hípicas, relacionadas con un alto nivel adquisitivo. Publicaba noticias también de turismo, fotografía y finanzas. Una revista de sociedad que llegó hasta 1936. Su ámbito geográfico principal fue Madrid. En el final de 1925 informaba del fútbol en Madrid con entrevistas a varios jugadores, con firmas reconocidas en el deporte. Como curiosidad: Habla de arte y artistas en un artículo de Hesperia, donde se cita a Santiago Costa, Tellaeche, Sainz de la Maza, José Clará y Guillermo Ruiz. Y el fútbol extranjero, el boxeo o el cross. En las noticias de finanzas se cita el fallecimiento en 1925 de dos figuras históricas de España: Antonio Maura y Pablo Iglesias.

     En enero de 1926 la portada está protagonizada por el futbolista madrileño Ernesto Mejías. Destacamos junto a las noticias deportivas de Madrid y los deportes universitarios, los trabajos de la Comisaría Regia de Turismo que presidía el marqués de la Vega Inclán (relacionado con el Museo del Greco y Cervantes, entre otros proyectos) con motivo de su obra España, el centenario de la Catedral de Toledo y el funcionamiento de la Oficina de Nueva York.

Gran Vida, enero de 1926



     
La Esfera, año XII, número 625, 26 de diciembre de 1925

     
     
     La portada de La Esfera estaba protagonizada en su último número de diciembre de 1925 por un retrato de Isabel de Borbón cuando era Princesa de Asturias. Fue una revista de información general que se publicó entre 1914 y 1931 en Madrid. Considerada de gran calidad y la mejor de su época. Competía en su campo con Blanco y Negro. Relacionada también con Nicolás María de Urgoiti.
    Trató temas de actualidad general, teatro, cine, modas, deporte, industria, geografía, viajes, historia, arte, literatura, tanto de España como de otros países.

     En este número de diciembre llama nuestra atención un artículo El botánico y los botánicos, firmado por Ramón Gómez de la Serna. Y un segundo artículo sobre El resurgimiento de Córdoba para modernizar la ciudad de la mezquita con vistas a la demanda turística.

La Esfera, 3 de enero de 1926


      Contó con muchísimos colaboradores. Por ejemplo, el padre de Ortega y Gasset, José Ortega Munilla, o Ramón Pérez de Ayala, Unamuno, Carmen de Burgos, Rubén Darío, etc. Ilustraron desde Rafael de Penagos a Mariano Benlliure, pasando por Néstor o Julio Romero de Torres. Entre los fotógrafos destacamos a José Campúa.

      En el primer número de 1926 escribía José María Salaverría sobre El idioma que hablamos. Margarita Nelken escribía sobre La Virgen del Canciller de Van Eyck; o un homenaje a distintas labores sociales de entidades bancarias.


La Hormiga de Oro, 31-12-1925


     La Hormiga de Oro fue una revista ilustrada católica que se publicó entre 1884 y 1936 en Barcelona. Estuvo relacionada con Luis María de Llauder y de Dalmases, quien en sus orígenes se relacionó con el carlismo, pero que en la Restauración borbónica se adaptó a los nuevos tiempos. Participará en la aparición de El Correo Español en 1888. A principios de siglo XX llegará a tener una tirada de 30.000 ejemplares.

    Solía hacer semblanzas de católicos, representantes de su sector más conservador. Criticaba las ideas liberales y socialistas, pero adaptándose a cada periodo histórico. Tuvo varios directores a lo largo de su historia. En la revista colaboró Joaquín Xauradó y con el siglo XX empieza a publicar fotrografías de Merletti, Sagarra y Ojanguren.

     

San Antonio Abad en La Hormiga de Oro, 14-01-1926

          Si nos fijamos en estructura de la revista vemos en la portada de fin de año al profeta Isaías y en el interior noticias de contenido católico como la llegada de los Reyes Magos, el balance de la revista, un comentario de La adoración de los Magos de Gentile de Fabriano; un cuento sobre los Reyes Magos; la alegría de la lotería de Navidad; la caridad de los reyes de España; la previsión del centenario de Goya en 1928. Pero se vuelve a lo religioso con informaciones sobre la caridad con los pobres o se estudia el cuadro que hace referencia a la portada: El profeta Isaías y las Sibilas de Rafael. En el número de 14-01-1926 se hace un resumen de las fiestas navideñas y religiosas con el año del Jubileo y la fiesta de Cristo Rey. Entre estas, noticias de Madrid o de Santiago Rusiñol o grandes pintores religiosos como Poussin.


Mundo Gráfico, 12 de enero de 1926



     Mundo Gráfico publicaba en su portada de 6 de enero de 1926 una fotografía de la danzarina y actriz de cine Isabelita Ruiz. Había bailado con Vicente Romero y se encontraba en 1925 en un momento dulce de su carrera. La revista se editó entre 1911 y 1938 en Madrid. Tenía un aspecto moderno y se podía definir de información general con muchas fotografías. Nació de una escisión de Nuevo Mundo, tras la muerte de José del Perojo, saliendo Mariano Zavala, Francisco Verdugo y Campúa. Era una revista semanal de un máximo de 48 páginas, aunque la última de 1925 y la primera de 1926 cuentan con 22. Se considera la de peor calidad de las de Urgoiti, también la más económica y dirigida a una mayoría. Llegó a vender más de cien mil ejemplares en toda España. La dirigió Campúa y trabajó para él también el famoso fotógrafo Alfonso, que fue enviado especial en la campaña del Rif de 1909. Sufrió la censura en época de Primo de Rivera. Durante la Guerra Civil fue dirigida por Luis Linares y Campúa estuvo en varios frentes de guerra, ya con una menor tirada de páginas (8). En esta revista trabajó José María Carretero Novillo (El Caballero Audaz, fotógrafo, novelista y crítico), entre otros muchos.

     

Mundo Gráfico, 30 de diciembre de 1925


     La portada de Mundo Gráfico traía a otra bailarina, Victoria Pinillos, que fue cantante y vedette de la revista musical española. En la página 5 se publicaba una fotografía de Cámara de la famosa actriz Raquel Meller en la película "La tierra prometida". La actriz y cantante fue famosa por "La violetera" y "El relicario", apareció en la portada de Time y fue conocida internacionalmente. Chaplin utilizó "La violetera" en Luces de la ciudad. 
      Al ser una publicación hecha por fotógrafos, es interesante ver cómo eran autoridades de la época, el detalle de la información visual de las lluvias de fin de año torrenciales, o las fotos de cualquier suceso en el planeta gracias a la habilidad de sus fotoperiodistas.

La Unión Ilustrada, 27-12-1925. 


     Luisita Esteso era una joven estrella de variedades que protagonizaba la portada de 27 de diciembre de La Unión Ilustrada. Hizo buena parte de su carrera en Argentina. Actriz cómica, vedette y cupletista, trabajó desde muy joven en las tablas. En la foto tenía 17 años. 
     La Unión Ilustrada fue una revista que se editó entre 1909 y 1931 en Málaga. Está considerada como la mejor revista gráfica andaluza de los años veinte del siglo pasado. En su origen está la mano del empresario José Creixell Olivella, dueño de la imprenta La Unión Mercantil, que editaba el periódico del mismo nombre. Compitió en periodismo gráfico con Blanco y Negro, Nuevo Mundo, o Mundo Gráfico.
      Tenía periodicidad semanal, con paginación variable y con una gran cantidad de ellas de información gráfica. Se estructurará en temas de actualidad, ecos de sociedad, asuntos locales, nacionales o extranjeros. Usará el color a principios de la década de 1910.  Su mayor tirada fue de 42.000 ejemplares. Con el tiempo se irá posicionando hacia posturas conservadoras y monárquicas en la etapa republicana.
      El último número de 1925 evocaba (Zaragüeta) a Pablo Iglesias y Antonio Maura, en la página 8 se evocaba a Málaga por Legaza; había varios escritos y pensamientos sobre la Nochebuena, y por noticias varias se llegaba los reportajes fotográficos.
     La nieve en Navacerrada, la fiesta infantil organizada por la Asociación de la Prensa o la inauguración de una presa que se seguía de una boda aristocrática en Zaragoza. Imágenes congeladas en  los finales de 1925, en cualquier parte de España. 

Antonio Maura, La Unión Ilustrada, página 23, 27-12-1925



     No olvidaba la muerte de Antonio Maura. Ni las acciones militares en el norte de África. Los sucesos ocupaban otra parte importante de los reportajes gráficos.
      Los espectáculos musicales y el cine daban paso a una miscelánea de noticias variadas. Los anuncios cubrían buena parte del ejemplar de final de año. De los bombones a los remedios contra las hemorroides. Llegaba así, el lector, al final. Como todos los años, como todos los cuentos, como la vida.


Anuncios, La Unión Ilustrada, página 41, 27-12-1925



     
     
     


    -----     -----     -----

     Bibliografía consultada:

     - Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional de España.

     - Los números de las revistas de diciembre 1925 y enero 1926 que se citan.




29-12-2025 15:44.  Actualizado 20:46

 

Ciudadanos contemporáneos, 3: Duelo a garrotazos.

      Duelo a garrotazos. Francisco de Goya. Museo del Prado.        ¿Cómo era la Quinta del Sordo en 1823? Debieron impresionar las catorce...