Cultura y sociedad

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Carmen Conde según Pureza Canelo (3)

     

Galería de actualidad de Menéndez Chacón. ABC, 28-01-1979. Fuente: ABC. 

     

     El 28 de enero de 1979, el diario ABC llevaba en su portada el viaje de Juan Pablo II a México.

     El papa de origen polaco Juan Pablo II había iniciado su homilía en la basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, entre aclamaciones del público asistente. Con un recuerdo al inicio de la conquista espiritual —evangelización— del continente americano, el pontífice dijo que la Iglesia busca los caminos que le permitan comprender más profundamente y cumplir con mayor empeño la misión recibida de Cristo Jesús.

     Resaltaba también que en París se negociaría el futuro de Irán entre Shapur Baktiar, primer ministro iraní, y Jomeini, líder de la oposición. Hoy sabemos que se instauró un régimen religioso dictatorial. En principio, Jomeini retrasaba su vuelta a Irán.

     También se mencionaba el asesinato en Navarra del exalcalde de Echarri Aranaz, Navarra, en noticia de Europa Press. Se editorializaba contra la violencia o sobre la batalla de los precios.

     Ese día leía el discurso de ingreso en la RAE Carmen Conde y en la página 9 de ABC escribía Pureza Canelo, que durante muchos años estuvo ligada a la Fundación Gerardo Diego (1999-2019).

     Comenzaba poniendo un pero. La veía controvertida por su carácter sincero y pasional ante lo circundante, para, a continuación, mostrar su generosidad para sus compañeras escritoras españolas e hispanoamericanas, atenta siempre a los más jóvenes escritores (recordamos aquí que Gerardo Diego cita a Carme Conde como fuente por su antología de poesía femenina para escribir sobre Gloria Fuertes, como leímos (11-7-2023) en la biblioteca del Archivo Museo Sánchez Mejías). Esta mujer había llegado a académica de número como reconocimiento a su obra literaria, pero más por su dignidad y lo que había vivido. 

    Pureza Canelo señalaba que Carmen Conde había estado desde muy joven dedicada a la creación. Con el nombre de Carmen de Cartagena, o Florentina del Mar, como firmaba en sus primeros trabajos para niños. Y cómo, ahora, hacía posible la relación entre Rosalía de Castro, Carolina Coronado o el vértice luminoso de Gabriela Mistral.

     Señalaba que le parecía fuera de lugar que su nombramiento hubiera sido tratado en cierto ambiente literario bajo el prisma del enfrentamiento, olvidando el perfil del escritor en lo humano y en su obra.

     De Carmen Conde podría hablar en múltiples direcciones. Su obra, con el tiempo, así lo requerirá. (Hacemos aquí una pequeña parada para que el lector curioso vea, si quiere, la entrevista de A FONDO que Joaquín Soler Serrano hace a Carmen Conde en los meses anteriores a la lectura de su ingreso sobre su producción literaria).  

     Pureza Canelo incidía en lo que significaba su entrada en la Academia. Ahora era ensalzada con la facilidad que antes se desconocía o se olvidaba. Se le había dispensado en noviembre de 1978 un homenaje en la Tertulia Literaria Hispanoamericana que mantenía Rafael Montesinos cuando Carmen llegó a los sesenta. En ese homenaje participó la propia Pureza Canelo. Pureza dijo que de su palabra nacía la poesía corpórea, la poesía robusta, la poesía sin dudas ni dificultades extremas. Su voz lírica, personalísima, arrastraba tal pulcritud de tradición y hacer poético que llevaba hasta los términos de la poesía hermosa y clásica.

     Veía un tema constante en la poesía de Carmen Conde: el esplendor de la criatura humana transformada por la Naturaleza, de la que es partícipe directo, principal, de la luz que encierra todo lo que ha sido creado.

     Desde este tema arrancaba su visión del mundo: ternura, dolor, pasión connatural al amor y al dolor; el rechazo a la nada en el existir y respirar como no se manifestara sentimiento. Carmen temblaba por todo lo merecidamente vivo.

     Pureza Canelo agradecía otras cosas a Carmen Conde, porque valoraba a los que le antecedían. A ella que era una joven escritora ganadora del Premio Adonais 1970. Pureza queria apreciar a quienes les antecedieron en vida y palabra, a beber de las fuentes, a convenir admiraciones fecundas. En definitiva, a aprender y agradecer con humildad y rebeldía.

     Blanca Berasategui, redactora y directora de páginas culturales de ABC, LA RAZÓN, EL MUNDO y EL CULTURAL, recogía también unas palabras suyas. Destacamos las siguientes:

     "Está claro que yo no seré una columna de la Academia de la Lengua, sino una persona más que, eso sí, creo poder hacer algo fundamental. Yo me ocuparé del lenguaje y de todas las cosas que atañen a las mujeres, pero también de otros asuntos, porque tampoco voy a aparecer allí como una sufragista. No es mi intención deslumbrar a mis compañeros en la Academia ni salirme de algo que he hecho toda la vida, como es la poesía. Yo soy poetisa y mi puesto y mi sillón es de creación. Sin embargo, me molestaría quedarme allí como una muestra. Esta apertura no ha sido para mí, sino para toda la mujer en general. Mi deseo y mi empeño es tener pronto compañeras."

     Llegaba al 28 de enero de 1979 tras un largo proceso histórico. Como contaba Rosa María Pereda en EL PAÍS, había sido presentada por Alfonso García Valdecasas, Antonio Buero Vallejo y Guillermo Díaz Plaja. Este último contestaría a su discurso de ingreso. Su único antecedente había sido Isidra de Guzmán en tiempos de Carlos III, por decisión real, no por elección de los miembros de la Academia.

     


ABC, 28–1–1979. Edición de Sevilla. 


     Fuentes consultadas:

     - ABC, 28-01-1979, ediciones de Madrid y Sevilla.

     - https://archivo.dip-caceres.es/servicios/biblioteca/pureza-canelo-biografia-y-bibliografia/

     - https://www.youtube.com/watch?v=EfXAtGpVNk8

     - La poesía tonta de la poeta inteligente

    - https://www.zendalibros.com/blanca-berasategui-los-periodistas-culturales-debemos-ser-utiles/

     - EL PAÍS, 28 de enero de 1979. Reportaje de Rosa María Pereda.



13-02-2026 19:40 Actualizado 14-02-2026 18:00 Dedicado a Tomas Rodaja y Argán, poco antes de que sean o militar o médico


El kilométrico de José María de Cossío

     


       

     Es conocido que Cossío amaba los rumiantes. Es autor de la monumental enciclopedia de los toros, pero también escribió acerca de las vacas. En 1997 los servicios veterinarios de Cantabria editaron un inédito de Cossío: La vaca tudanca y su pastoreo.

     En Tudanca, en/y Santander, se produjo otro de los círculos urbanos que desarrollaron la cultura española en la que se meció la generación del 27. Anoche, en el Archivo Museo Ignacio Sánchez Mejías se impartió una conferencia por Andrea Puente, directora de la Fundación Gerardo Diego, sobre la relación y/o vinculación entre Diego y Cossío con la importancia de la casa solariega de Tudanca y la creación de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en los años treinta del siglo pasado.


     En la exposición que se puede visitar en el museo casa solariega de Tudanca hay una curiosidad que muestra una relación previa de la familia Sánchez Mejías Gómez con Cossío con anterioridad a la relación del torero intelectual con el señor de Tudanca. 

     La cuadrilla de Joselito, el de la edad de oro del toreo, viajaba en tren con un kilométrico para ahorrar gastos durante la temporada taurina. Los toros eran entonces como ahora es la gira de cualquier cantante de pop o la temporada regular de cualquier equipo deportivo. Un fenómeno de máxima expectación. En el kilométrico de la cuadrilla de Joselito aparece como miembro José María de Cossío, que viajaba tras la estela del torero durante la temporada taurina como si fuera un banderillero.

     Cientos, miles, millones de kilómetros después, consagrado Cossío como casero acogedor, ejerció de nexo de unión entre los poetas de la generación del 27 y el mundo de la tauromaquia mediante colaboraciones entre uno y otro planeta dentro del ambiente especial de armonía cultural que se vivió en el primer tercio del siglo XX. Los ejemplos son claros. Cossío encargaba buscar materias en las bibliotecas madrileñas a Rafael Alberti sobre tauromaquia y el portuense terminó aficionado a los toros. De la amistad con Sánchez Mejías queda el recuerdo de cuando se vistió de luces para salir en la cuadrilla del mismo en Pontevedra el día que el de Pino Montano se retira. En Tudanca hay una foto dedicada a Cossío por Ignacio Sánchez Mejías.

     La relación entre Gerardo Diego y José María de Cossío fue intensa. Visitó Tudanca, en la casa hay archivos y recuerdos del santanderino, colaboraron en las revistas de vanguardia de la época, establecieron relación con José del Río Sanz "Pick", a quien Santander tiene dedicada una estatua en uno de sus paseos cercanos a las playas. José del Río y Gerardo Diego hicieron el camino hacia Tudanca que se relata en "Peñas Arriba" de Pereda. Ya conté en la entrada "La basna de Tudanca" que "Peñas arriba" se ambienta en la casa de Tudanca.

José del Río Pick

     Supo acoger a los amigos poetas en momentos de crisis como el caso conocido de Alberti que termina "Sobre los ángeles" tras la ruptura con Maruja Mallo. Guardó una inmensa correspondencia epistolar con todos los miembros de la generación, fue el causante de la fiebre filológica que les embargó, como fue uno de los provocadores del fervor gongorino del grupo en el tercer centenario del que llamaban "nuestro Don Luis". 

    Durante la conferencia se habló del término utilizado por Moreno Villa de enjambre de ideas o de colmena que se plasmó, entre otra/os con la creación de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Allí se conjugaba el estiaje vacacional con el trabajo de la investigación. Postulados muy relacionados con los de la Institución Libre de Enseñanza de Giner de los Ríos y Manuel Bartolomé Cossío, pariente de José María. 

     En la UIMP estaban, además de Menéndez Pidal, Pedro Salinas. Diego encontró en su biblioteca un poema sobre Alfeo y Aretusa

     A Santander llegaron los miembros de "La Barraca" representando obras. Los clásicos eran los modernos. Lorca, además de tocar música- Diego y él pueden ser los más aficionados del grupo- leía por las noches con sus compañeros de la Residencia de Estudiantes obras del moderno clásico Lope de Vega. La escenografía de La Barraca era materia de Benjamín Palencia. En la casa solariega se representó teatro en el jardín alfombrado de césped.

     Diego, como Alberti, como Bergamín fue un gran aficionado a los toros. Alberti, como Lorca, dibujaron y pintaron en sus obras. En "Verte y no verte", por la muerte de Sánchez Mejías, Alberti tuvo la colaboración en la plástica de Manuel Rodríguez Lozano, donde el torero no lleva ropa, y fue editado por Fábula. En Tudanca, como es sabido está el original del "Llanto" con dibujos de Lorca. Pero también es conocido que en la revista "Cruz y Raya" (Bergamín) se publicó el "Llanto por Ignacio Sánchez Mejías" de Federico con dibujos de José Caballero.

     La cultura es la medicina del alma.

La generación del 27 solía comer


     

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