Cultura y sociedad

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Ciudadanos contemporáneos

      







España y Portugal 1808. IGN


     Entre el 20 y el 30 de mayo de 1808, Asturias, Aragón y Galicia negaron obediencia a las autoridades que «colaboraban» con los ejércitos franceses. En los primeros días de junio, apenas se supo que José Bonaparte había sido designado como rey, cuando ya los franceses eran derrotados en el Bruch, en Cataluña, y cercados en el Guadalquivir. ¿Complot o fenómeno de unanimidad? Poco importa. El movimiento es profundo; arrastra (lo que es significativo) a todas las provincias y es sensible en todas las clases, aunque el impulso no sea igual en ellas. «Los hombres honrados no me son más fieles que la canalla», dirá José. Así, pues, España afirmó su cohesión, su valor de grupo...



     Pero ¡qué nobleza la de un Jovellanos! ¡Qué grandeza la de esas Cortes que legislan para el porvenir en la última milla cuadrada que queda libre del territorio! ¡Y qué buen humor, qué florecimiento del ingenio en los epigramas y canciones! España se revela entonces a Europa, al romanticismo, a Stendhal. Y el asombroso éxito de esos instantes históricos combate, momentáneamente, su complejo de inferioridad nacido de la época de la decadencia. Pero, en cambio, no sufre una transformación de más profundidad.

     (Pierre Vilar. Historia de España. Crítica. Barcelona. 1978-1980)

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José María Blanco White


     Tres días después de la carnicería, una esquela de un amigo íntimo me hizo atravesar casi toda la ciudad; pero aunque tuve que caminar por las calles principales el número de madrileños con que me encontré no pasó de seis, hablando al pie de la letra. En todas las calles y plazas de alguna importancia había fuertes retenes de infantería francesa. Los soldados estaban echados en el suelo con las armas al lado, a excepción del centinela, que paseaba de un lado a otro a corta distancia de sus compañeros. Cierto orgullo mortificado se unía al sentimiento de inseguridad que experimentaba cada vez que me acercaba a estos grupos de soldados extranjeros, que habían convertido Madrid en un desierto. Cuando tenía que pasar junto a ellos, me iba al otro lado de la calle sin levantar la vista del suelo. Una vez se me ocurrió mirar a un suboficial —creo que era sargento— que llevaba la cruz de la Legión de Honor, y el francés interpretándolo como un insulto, me llenó de improperios y amenazas en el lenguaje más grosero. La Puerta del Sol, el salón favorito del pueblo madrileño, se había convertido en el campamento de una división francesa de Caballería e Infantería y habían colocado dos cañones de doce libras apuntando en la dirección de las calles principales que desembocaban en la plaza. Todas las tiendas estaban cerradas, y no se oían otras voces que aquellas que herían los oídos con su acento extranjero. 

     Carta duodécima. José María Blanco White. 

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     La Gazeta de Madrid había quedado en manos francesas. Desde principios de junio la Gazeta de Sevilla actúa como órgano oficioso de la Junta Suprema trasladada de Madrid a Sevilla. En ella se publicarán las proclamas, bandos, alocuciones y edictos de la Junta. Recogerá también noticias de operaciones militares que ponen su imagen en la batalla de Bailén como momento destacable.





     Desde que supimos la insurrección de la España contra el tirano universal, diximos que el aguero era favorable. La masa de la nación tiene virtudes y valor; y puede dirigirse con seguras esperanzas a la libertad de su patria. Las relaciones publicadas en los papeles franceses de la superioridad del exército de Murat, son muy exageradas y solo podrán medrentar a los cobardes. Las noticias de todas las provincias del reyno anuncian que el pueblo desea ardientemente ocasiones de combatir a sus enemigos.

     Ya el fuego sagrado del patriotismo ha inflamado los guerreros españoles del exército de Dinamarca; se dice que ya han venido a las manos muchas veces con las tropas francesas en el Holstein y en la isla de Fionia. El regimiento de Cataluña, que está en Niburg, se ha declarado tan abiertamente, que ha sido preciso retirar de allí  los franceses

      Gazeta ministerial de Sevilla del sábado 16 de julio de 1808. Noticia desde Gran Bretaña. Londres, 10 de junio. Número 14, 105.

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      Había corrido el alboroto de la Sierra hasta La Mancha, y el 5 de junio los vecinos de Santa Cruz de Mudela, arremetiendo a unos 400 franceses que había en el pueblo y matando a muchos, obligaron a los demás a fugarse camino de Valdepeñas. En esta villa opusiéronse los naturales al paso de los enemigos, y estos, para esquivar un duro choque, echando por fuera de la población, tomaron después el camino real, aguardando a un cuarto de legua, en el sitio apellidado de la Aguzadera, a ser reforzados. No tardó, en efecto, en llegar en el mismo día, que era el 6 de junio, el general Liger-Belair, procedente de Manzanares, con 600 caballos, e incorporados todos, revolvieron sobre Valdepeñas...

     ...Para que con más desembarazo pudiera este jefe efectuar el movimiento retrogrado, dirigió aquel sobre Manzanares al general Cobert con su división, en la que estaba la brigada de coraceros que había en España. Mas Dupont, ya fuese por temor de su posición, o ya deseos de conservarse en Andalucía, ordenó a Corbert que se le incorporase, y este se sometió a dicho mandato después de dejar un batallón en Manzanares y otro en Puerto del Rey... 

      ... Al paso que con las victorias de Bailén fue en las provincias colmado el júbilo, y, universal y extremado el entusiasmo, se consternó y cayó postrado el gobierno de Madrid. Empezó a susurrarse tan grave suceso en el día 23 (julio). De antemano y varias veces se había anunciado la deseada victoria como si fuera cierta, por lo que los franceses calificaban la voz esparcida de vulgar e infundada., Sacóles del error el aviso de que un oficial suyo se aproximaba... Según lo convenido en la capitulación, un oficial francés, escoltado por la tropa española, debía en persona comunicarlo al duque de Rovigo, general en jefe del ejército enemigo, y ordenar también, en su tránsito por la Sierra y Mancha, a los destacamentos apostados en la ruta, y que formaban parte de las divisiones rendidas, ir a juntarse con sus compañeros, ya sometidos, para participar de igual suerte. Cumplió fielmente Mr. de Viloutreys con lo que se le previno, y todos obedecieron, incluso el destacamento de Manzanares. Fue el de Madridejos el que primero resistió a la orden comunicada... (Mr. de Viloutreys era el oficial que comunicó la derrota y las condiciones)...

     (Diciembre de 1808) Habían contado algunos con que Toledo haría resistencia; mas desapercibida la ciudad y cundiendo por sus hogares el terror que esparcían la rota y dispersión de los ejércitos, abrió el 19 de diciembre sus puertas al vencedor... 

      Ciertos y contados pueblos ofrecieron la imagen de la más completa anarquía, atropellando y asesinando pasajeros... Por Ciudad Real pasaba preso a Andalucía D. Juan Duro, canónigo de Toledo... ni su estado, ni su dignidad, ni sus súplicas le guarecieron de ser bárbaramente asesinado... Malagón... la misma suerte cupo... a D. Miguel Cayetano Soler, ministro de Hacienda de Carlos IV...

     Otras poblaciones... detuvieron y escarmentaron a los invasores. Señalóse la villa de Villacañas... Varias partidas de caballería enemiga, que quisieron penetrar por sus calles, fueron constantemente rechazadas en diferentes embestidas que dieron en los días del 20 al 25 de diciembre... cuya población quedó, durante algún tiempo, libre de enemigos, en medio de La Mancha, inundada de sus tropas.

     Estas, antes de terminar diciembre, se habían extendido hasta Manzanares, y amagaban aproximarse a las gargantas de Sierra Morena... Las juntas... vista la dispersión de los ejércitos, y en dudas del paradero de la Central, trataron de reunirse en La Carolina, enviando allí dos diputados de cada una que las representasen... pero la Central, fuese previsión o temores de que se le segregasen estas provincias, había comisionado a Sierra Morena al marqués de Campo Sagrado... con orden de promover los alistamientos y de poner en estado de defensa aquella cordillera. El 6 de diciembre ya se hallaba en Andujar, como asimismo el marqués del Palacio, encargado del mando en jefe del ejército que se reunía en Despeñaperros, habiendo sido antes llamado de Cataluña...De Sevilla enviaron los útiles y cañones necesarios para fortificar la sierra, adonde también, y con felicidad, retrocedieron desde Manzanares catorce piezas que caminaban a Madrid. Por este término se consiguió, al promediar diciembre, que en La Carolina y contornos se juntasen 6.000 infantes y 300 caballos, cubriéndose y reforzándose sucesivamente los diversos pasos de la sierra...

     (Febrero de 1809) Era el de Alburquerque (duque) mozo valiente... Encaminóse por Ciudad y el país quebrado y de bosque espeso llamado La Gualdería, y se acercó a Mora, que ocupaba con 500 a 600 dragones franceses el general Dijon. Aunque, por equivocación de los guías, y cierto desarreglo...no había llegado aún toda la gente de Alburquerque...determinó este atacar a los enemigos el 18 de febrero; lo cuales, advertidos por el fuego de las guerrillas españolas, evacuaron la villa de Mora, y sólo fueron alcanzados camino de Toledo. Acometiéronlos con brío nuestro jinete, señaladamente los regimientos de España y Pavía...y acosándolos de cerca, se cogieron unos 80 hombres, equipaje y el coche del general Dijon.

    Avisados los franceses de las cercanías de tan impensado ataque, comenzaron a reunir fuerzas considerables, de lo que temeroso Alburquerque, se replegó a Consuegra, en donde permaneció hasta el 22... se descubrieron los franceses por la llanura que yace delante de la villa, y desde las nueve... estuvo jugando de ambos lados la artillería, hasta las tres de la misma tarde. Sabedor Albuquerque de que 11.000 infantes y 3.000 caballos venían sobre él, creyó prudente replegarse por la cañada del puerto de Jineta. No siguió el enemigo, parándose en el bosque de Consuegra, y los españoles se retiraron a Manzanares descasadamente. Infundió esta excursión, aunque de poca importancia, seguridad en el soldado...

     (Julio-agosto 1809)... En tanto José pensó en hacer frente al general Venegas, que por su parte había puesto en gran cuidado a la corte intrusa, adelantándose al Tajo en 23 de julio, al tiempo que el general Sebastiani retrocedió a Toledo. Era el ejército de D. Francisco Venegas de los mejores acondicionados de España... El 27 de julio dispuso el general Venegas que la primera división pasase a Mora, cayendo sobre Toledo, al paso que él se trasladaba a Tembleque con la cuarta y quinta, y avanzaban a Ocaña la segunda y tercera. Ejecutóse la operación, yendo hasta Aranjuez en la mañana del 29...

     En tal situación, parecía natural que Venegas se hubiera metido en Madrid, desguarnecido con la salida de José via de Talavera. Aguijón era para ello el nombramiento...día 29...de la Central, encargándole interinamente el mando de Castilla la Nueva, con prevención de que residiese en Madrid...

     Permanecía así incierto, cuando el 3 de agosto le avisó D. Gregorio de la Cuesta cómo se retiraba de Talavera. Con esta noticia parecía que quien se había mostrado circunspecto en momentos favorables sería ahora mucho más... Pero no fue así, pues en vez de retirarse, tomó el 5 disposiciones para defender el paso del Tajo...

Batalla de Almonacid (11-8-1809). IGN

     Los franceses se presentaron en la ribera derecha a las dos de la tarde del mismo 5, y empezaron por atacar la izquierda española, colocada en el jardín del infante D. Antonio, acometiendo después los tres puentes. A todas partes acudía el general Jiron con admirable presteza, y en particular a la izquierda, apoyando sus esfuerzos los generales Lacy y Vigodet... Los franceses, viendo la porfía de la defensa, abandonaron al anochecer su intento. Perdimos 200 hombres; los enemigos 500, estando más expuestos a nuestros fuegos...

     En la creencia de que los franceses sólo eran 14.000, repugnábale a D. Francisco Venegas desamparar La Mancha, inclinándose a presentar batalla. Oyó, sin embargo, antes la opinión de los demás generales...se acordó atacar a los franceses el 12, dando descanso el 11... Mas en este día previnieron los enemigos...trabando la acción a la madrugada.

     Componíase la fuerza francesa del cuarto cuerpo, al mando de Sebastiani, y de la reserva, a las órdenes de Dessoles y de José en persona... 26.000 infantes y 4.000 caballos. Situáronse los españoles delante de Almonacid...

     Empezó a atacar el general Sebastiani... dirigiéndose contra la izquierda española. Vióse...comprometido un cuerpo de la primera división... Inútilmente fue a su socorro el general Jiron, hasta que desplegando al frente de las columnas enemigas D. Luis Lacy, con lo restante de su primera división contuvo a aquellas, y las rechazó, apoyado en la caballería.

     A la sazón llegó el general Dessoles con parte de la reserva francesa, y animando a los soldados de Sebastiani, renovóse con más ardor la refriega... acometidas la cuarta y quinta división española...

     Entre tanto, acudió José con el resto de la reserva al campo de batalla, y rota la quinta división, que ya había flaqueado, penetraron los franceses hasta el cerro del castillo, al que subieron después de una muy viva resistencia. Llegó con esto a ser muy crítica la situación del ejército español, en especial la gente de Lacy, por lo cual Venegas juzgó prudente retirarse...

     No bastó tan oportuna precaución para verificar la retirada ordenadamente, pues asustados algunos caballos con la voladura de varios carros de municiones, dispersáronse e introdujeron desorden. De allí, no obstante, con más o menos concierto, dirigiéronse todas las divisiones por distintos puntos a Herencia, y en seguida a Manzanares. En esta villa, corriendo entre la caballería la voz falsa y aciaga de que los enemigos estaban ya a la espalda de Valdepeñas, desrancháronse los soldados, y de tropel y desmandadamente no pararon hasta Sierra Morena, en donde, según costumbre, se juntaron después y rehicieron. Costó a los españoles la batalla de Almonacid 4.000 hombres, unos 2.000 a los franceses...con razón asiente Montesquieu, no suelen ser lo más funesto las pérdidas reales que en ellas se experimentan, sino las imaginarias y el desaliento que producen...

     José María Queipo de Llano y Ruiz de Saravia fue el VII conde de Toreno. Nació en Oviedo el 27-9-1786. Aficionado a la lectura desde joven, se contaba que era de despierta inteligencia y carácter enérgico. Leyó a los clásicos y a los pensadores ilustrados. Hablaba francés e inglés. Su vida pública comienza con el decisivo año de 1808, cuando los actos de principio de mayo le hacen incorporarse a la Junta General del Principado de Asturias, que se declaró soberana para entrar en guerra con Napoleón. Envió unos delegados a Londres, entre los que estaba Toreno, para conseguir el apoyo británico en la lucha contra el invasor. A su vuelta, se traslada a la Junta Central y, poco después, participa en las Cortes de Cádiz, donde fue su diputado más joven y más radical. Acabada la guerra en 1814, se exilia en Londres y se entera de la condena a muerte y confiscación de bienes que le impuso Fernando VII. De Londres a París. Allí es detenido durante dos meses por la posible colaboración en la conspiración de Porlier, su cuñado.

      Durante su exilio escribió un pequeño libro en defensa de las Cortes de Cádiz, esbozo de lo que sería la Historia del levantamiento, guerra y revolución de España. En 1835, de la imprenta Jordán, se publicaron los primeros dieciocho libros, recogidos en cuatro tomos. En 1837 publica el V tomo final, libros 19 a 24. Además del desarrollo de la guerra, cuenta los importantes sucesos políticos de 1813-1814, como la abolición del Tribunal del Santo Oficio, los trabajos de las Cortes y la reacción absolutista ante la Constitución de 1812 por Fernando VII.

     Contemporáneo de los hechos, aquí hemos reflejado aquellos que se desarrollaron en sus inicios en La Mancha, y con más detalle, aquellos en los que tuvo presencia Manzanares, como escenario histórico.

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     Reglamento de partidas y cuadrillas. Gazeta de Sevilla. 28 de diciembre de 1808:

     SEVILLA. Reglamento que el Rey nuestro Señor Don Fernando VII, y en su Real  nombre la Junta Central Suprema de Gobierno del Reyno se ha servido mandar expedir.

     La España abunda en sugetos dotados de un valor extraordinario, que aprovechamos de las grandes ventajas que les proporciona el conocimiento del pays; y el odio implacable de toda la Nación contra el tirano que intenta subyugarla por los medios más iniquos, son capaces de introducir el terror y la consternación en sus exércitos. Para facilitarles el modo de conseguir tan noble objeto, y proporcionarles los medios de enriquecerse honrosamente con el botín del enemigo, e inmortalizar sus nombres con hechos heroycos dignos de eterna fama; se ha dignado S. M.  crear una Milicia de nueva especie, con las denominaciones de Partidas y Quadrillas, baxo las reglas siguientes...

     Todos los que baxo las expresadas reglas deseen alistarse, y formar estas Quadrillas, se presentarán desde luego a la Junta provincial de su respectivo distrito, o al Capitán General de la Provincia; y aun al General en xefe del exército de campaña que se halle en ella para su admisión, destino y servicio. Y verificada la formación de cada Partida y Quadrilla, se les mandará por los Intendentes respectivos abonar los sueldos que quedan señalados, precedida la correspondiente revista de Comisario, y en defecto, de la Justicia mensualmente, con arreglo a ordenanza...

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Benito Pérez Galdós. Victorio Macho. Museo de Historia de Madrid. Pablo Linés



     El sol no tardó en salir, aclarando el país y haciendo ver que no estábamos en Moravia, como vamos de Brunn a Olmutz, sino en La Mancha, célebre tierra de España.

     El pueblo donde paramos a eso de las ocho de la mañana era Villarta, y dejando allí nuestros machos, tomamos unas galeras que en nueve horas nos hicieron recorrer las cinco leguas que hay desde aquel pueblo a Manzanares... Cuando entrábamos en esta villa al caer la tarde, distinguimos a lo lejos una gran polvareda, levantada al parecer por la marcha de un ejército, y dejando los perezosos carros, entramos a pie en el pueblo para llegar más pronto y saber qué tropas eran aquellas y a dónde iban.

     Allí supimos que eran las del general Ligier-Belair que iba en auxilio del destacamento de Santa Cruz de Mudela, sorprendido y derrotado el día anterior por los habitantes de esta villa. En la de Manzanares reinaba gran inquietud; y, una vez que los franceses desaparecieron, ocupábanse todos en armarse para acudir a socorrer a los de Valdepeñas, punto donde se creía próximo un reñido combate. Dormimos en Manzanares, y al siguiente día, no encontrando ni cabalgaduras ni carro alguno, partimos a pie para la venta de Consolación, donde nos detuvimos a oír las estupendas nuevas que allí se referían.  

     Transitaban constantemente por el camino paisanos armados con escopetas y garrotes, todos muy decididos, y, según la muchedumbre de gente que hacia Valdepeñas acudía, en Manzanares y en los pueblos vecinos de Membrilla y La Solana no debían de quedar más que las mujeres y los niños...

     Al punto comprendimos que el interior del pueblo (Valdepeñas) se defendía heroicamente, y que el plan de los franceses consistía en apoderarse de los extremos, incendiando todas las casas que no pudiera ocupar. De cuando en cuando, un estruendo espantoso indicaba que alguno de los endebles edificios de adobes había venido al suelo, y el polvo se confundía en los aires con el humo. Los escombros sofocaban momentáneamente el fuego; pero este surgía con más fuerza, cundiendo a las casas inmediatas. Al fin pareció que todo iba a cesar, y, según dijeron los que estaban cerca, habían salido del pueblo algunos hombres a conferenciar con el general francés. Mucho tiempo debieron de durar las conferencias, porque no vimos que estos se retiraran ni que concluyese el ruido y algazara en el interior; pero al cabo de largo rato un movimiento general de la multitud nos indicó que algo importante ocurría. En efecto: los franceses, replegando sus caballos en la calzada, retrocedían hacia Manzanares...

     Franceses y españoles se habían destrozado unos a otros con implacable saña; pero al fin, aquellos creyeron prudente retirarse, como lo hicieron, no parando hasta Madridejos...


(Los inicios de la guerra de la Independencia en La Mancha según "Bailén", novela de Benito Pérez Galdós, obra de 1873).      


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       Luego fue el furor y estruendo, la turbamulta y el caos de las convulsiones colectivas. Cargaban los mamelucos, cargaban los coraceros, cargaban los guardias polacos sobre una multitud que respondía al arma blanca, con aquellas mujeres, aquellos hombres que se arrimaban a los caballos para cortarles los ijares a navajazos. Gentes envueltas por pelotones que desembocaban por cuatro calles a la vez, se metían en las casas o se daban a la fuga, saltando sobre tapias y tejados. De las ventanas llovían leños encendidos, piedras, ladrillos; derramábanse cazuelas, ollas de aceite hirviente sobre los atacantes. Uno tras otro iban cayendo los artilleros de un cañón, sin que la pieza dejara de disparar —con la mecha encendida por hembras enrabecidas cuando ya no quedaban hombres para hacerlo—. Reinaba en todo Madrid la atmósfera de los grandes cataclismos, de las revulsiones telúricas —cuando el fuego, el hierro, el acero, lo que corta y lo que estalla, se rebelan contra sus dueños—, en un inmenso clamor de
Dies Irae... Luego vino la noche. Noche de lóbrega matanza, de ejecuciones en masa, de exterminio, en el Manzanares y Moncloa... Aquella noche de un comienzo de mayo hinchaba sus horas en un transcurso dilatado por la sangre y el pavor.

(Alejo Carpentier, El siglo de las luces)








Manzanares 5-5-2026 19:51, actualizado 23-5-26. 12:24 Documento que se actualizará en el tiempo y espacio.

El jardinero del II marqués de Velada, comendador de Manzanares

     
Concierto de jardinero en las tierras de Velada. Archivo Histórico de la Nobleza.

 

     Gómez Dávila de Toledo, 1541-1616, nació en Ávila y murió en San Lorenzo de El Escorial. Fue el II marqués de Velada, IX señor de San Román, Comendador calatravo de Manzanares (1596), ayo y mayordomo mayor del Rey Felipe III, y miembro de sus Consejos de Estado y Guerra.

     Fue Grande de España en 1614. Hijo mayor de Sancho Dávila Carrillo de Mendoza y Juana Enríquez de Toledo, sucedió a su abuelo Gómez Dávila el Viejo, I Marqués de Velada en 1561.

     Contrajo matrimonio con Ana de Toledo, hija de Fernando Álvarez de Toledo, III conde de Oropesa, y Beatriz Monroy. Su madre, Juana, hermana de María Enríquez de Toledo, duquesa de Alba, tuvo que encargarse de su crianza con la temprana muerte de su padre.

     Su educación como caballero fue dirigida por su abuelo y su madre: formación física, estudio de letras y música. Pasó largas temporadas en las estancias de la casa de Alba por parentesco materno, por lo que estableció fuentes vínculos con esta poderosa familia.

     Con dos de sus hermanos marchó a la corte madrileña para servir en la Casa del príncipe Don Carlos, primogénito de Felipe II, príncipe en 1553. En la Corte estuvo quince años, hasta los veintiocho, adquiriendo una experiencia cortesana, y un carácter prudente que le ganó la confianza del príncipe Carlos. Frecuentó, de igual modo, la Academia presidida por el duque de Alba, donde adquirió el gusto por los libros, placer que mantendría toda su vida, puesto que conformó una importante biblioteca.

     En 1561, detenta el marquesado de Velada por la muerte de su abuelo. El título había sido concedido a la familia en 1557 por Felipe II. En la Corte, por contra, perdió influencia por el encarcelamiento y muerte del príncipe Carlos en 1568.

     Después de servir en la Jornada de Andalucía en 1570, a petición de Felipe II, se centra en la gestión de sus posesiones. Esta especie de voluntario exilio le permitió construir su casa rodeada de jardines, estanques y abundante caza.

     En 1582 es enviado por Felipe II como representante del regio al Concilio provincial de Toledo, actuación que satisfizo al monarca. Por influencia de su hermano Fernando y Cristóbal de Moura es nombrado ayo y mayordomo mayor del príncipe, futuro Felipe III, y de su hermana, la infanta Isabel Clara Eugenia. En su cargo, abogó por dar al príncipe mayor protagonismo en el gobierno de la monarquía, propósito que logró al entrar junto al heredero en la Junta de Gobierno y el Consejo de Estado. Ello le permitió sobrevivir políticamente hasta después de la muerte de Felipe II, cuando llegó la influencia del nuevo privado de Felipe III, el duque de Lerma, que no aceptó la mayor dignidad de oficio palatino del marqués de Velada.

     Al fin, en 1614, con la concesión de la grandeza de España, preside las sesiones del Consejo de Estado como consejero más antiguo, participando activamente en las alianzas matrimoniales con Francia, que dieron lugar al doble enlace de Luis XIII con Ana de Austria y el futuro Felipe IV con Isabel de Borbón. Estos enlaces dieron prestigio al marqués y su heredero, Antonio Sancho Dávila Toledo y Colonna, primer marqués de San Román y III marqués de Velada. Gómez Dávila muere en 1616.

     Nos vamos a fijar en un documento guardado en el Archivo Histórico de la Nobleza. Nos ayuda a contextualizar la Historia Social de la segunda mitad del siglo XVI. Es un contrato que llevan a cabo Juan Moreno para entrar al servicio de la casa de Velada como jardinero, y Gaspar Hernández, en representación de Gómez Dávila y Toledo, el 1 de mayo de 1583. Juan Moreno serviría en todas las labores de jardinería de la casa de Velada y en otras cosas que se le mandasen. Era un trabajador especializado, pero, no olvidemos, estaba al servicio de su señor. El concierto, contrato, comenzaba el dos de mayo. Duraba siete meses. Se le pagaría 31 reales al mes hasta el 1 de noviembre de 1583. Juan Moreno se comprometía a cumplir sus obligaciones, y Gaspar Hernández, en nombre del marqués, hacía lo mismo, comprometiéndose a que fuese pagado. Había dos testigos: Cristóbal del Castillo y Miguel López. Un escribano daba fe del documento.

      Nos detenemos en la figura de Gaspar Hernández, vecino de Oropesa, y persona de confianza del II Marqués de Velada; es su representante, apoderado o factótum. Es importante señalar que el contrato es estacional, no indefinido. El hecho de que haya testigos es otro dato importante. Dan validez jurídica al documento que puede ser usado en caso de litigio. El concierto está firmado en Velada.

     Sobre el contexto de 1583, recordamos que tras la muerte del príncipe Carlos en 1568 y tras servir al rey en 1570 en Andalucía, está centrado en sus posesiones hasta 1584, cuando vuelve a estar cercano al poder cuando es ayo y mayordomo mayor del príncipe, futuro Felipe III y de su hermana, la infanta Isabel Clara Eugenia, cuya amistad e influencia también conservará, y que será importante para que en 1596 se le otorgue la encomienda calatrava de Manzanares. La influencia se mantendrá con su hijo, Antonio Sancho Dávila Toledo Colonna, que heredará la encomienda. El III marqués de Velada será un hombre de Estado y militar que hará labores diplomáticas en las Islas Británicas, como señala Elliot, en los momentos posteriores a la derrota de Las Dunas, 1639, antes de la crisis de 1640.

 

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Para saber más:

-        Archivo Histórico Nacional: Biografía de Gómez Dávila. Autoridades.

-        Archivo Histórico de la Nobleza: 7 documentos relacionados con Gómez Dávila. Contexto: Historia Social de la Edad Moderna.

-        Real Academia de la Historia: Biografía de Gómez Dávila en Historia Hispánica.

-        ELLIOT, J.: El Conde Duque de Olivares. Crítica. Barcelona. 2004. Sirve de contexto para la continuidad de la relación cortesana de la casa de Velada con la Monarquía Hispánica.

-        ELLIOT, J.: La España Imperial 1469-1716. Círculo de lectores y Vicens Vives. Barcelona. 1963-1996.

-        Manuales de Historia Moderna Universal: Los coordinados por Floristán (Ariel) o por Ribot (Actas) nos introducen en la historia social de la Edad Moderna.

-        La tesis doctoral de Santiago Martínez Hernández sobre el marqués de Velada, de 894 páginas. Un estudio profundo.

-        MORENO DÍAZ DEL CAMPO, F. J.: ¿Agua para regar o agua para moler? La explotación del río Azuer durante la encomienda del II marqués de Velada en Manzanares (Ciudad Real) (1596-1616). Universidad de Jaén, 2015. Nos informa del funcionamiento y litigios de la encomienda que detentará a partir de 1596, ya posterior al documento que reseñamos aquí.





          12-10-2025 13:50 Actualizado 13-10-25 7:09

El Catálogo Monumental de España: origen, resultado y estudio de caso

 

    

Catálogo Monumental de España, provincia de Ciudad Real*

     
    El Real Decreto de 1 de junio de 1900 del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes ordenaba la formación del Catálogo monumental y artístico de la nación. Era el más importante proyecto para proteger y conservar la riqueza histórica y artística de la nación española.

     ¿De quién era la iniciativa? Especialmente, del director de la Real Academia de San Fernando, Juan Facundo Riaño, y al presidente de la Comisión mixta organizadora de las Comisiones Provinciales de Monumentos, Eduardo Saavedra, que convencieron a los ministros de ese instante, Antonio García Alix y Alberto de Figueroa, conde de Romanones. Se establecieron los procedimientos de catalogación y la forma de selección de los catalogadores.    

     La catalogación se haría por provincias, de una en una, empezando por Ávila. Los costes los llevaría el ministerio, así como los plazos y disposiciones. La Real Academia de San Fernando haría la función de consejo. El mismo 1 de junio se nombró a Manuel Gómez-Moreno como encargado de la formación del Catálogo para dotar de unidad de criterio. El Catálogo de Ávila estuvo listo el 1 de mayo de 1901.

     La experiencia de Ávila permitió perfeccionar el proyecto. Además de inventariar el valor artístico de una nación, era una oportunidad de difundir el sentido del arte y proteger, con conocimiento y valor, los bienes de los deseos extranjeros. El Real Decreto de 14 de febrero de 1902 dividió en tres grandes regiones: Castilla y León, el territorio de Andalucía y Extremadura, y las antiguas coronas de Aragón y Navarra. Junto a los especialistas de cada zona colaborarían los facultativos de Archivos, Bibliotecarios y Arqueólogos. Los inventarios llevarían descripción y estudio crítico, historia de los monumentos, completados por dibujos, planos, y, si era posible, fotografías. Se daba un plazo de 12 meses.

     El ambicioso proyecto no tuvo los resultados deseados. Diez años después, sólo se habían completado 15 catálogos. En 1915 se habían comenzado 40 y entregado 25, con distinto rigor y profundidad. Teniendo en cuenta que siempre faltan recursos económicos, no había un criterio y método unificado. ¿Qué ocurría? Que había disparidad de resultados.

     Torres Balbás dijo en 1919 que el concepto y organización estatal era equivocado. La ejecución, más equivocada aún. Algunos catálogos, decía, estaban hechos por personas competentes, pero, otros, la mayoría, se realizaron por periodistas y amigos de políticos, que desconocían el arte antiguo, y que tenían este favor otorgado por una comisión incompetente.

    Fue un proyecto fallido. No todas las provincias fueron catalogadas y la publicación de las que estaban no se hizo en su momento. Antes de la Guerra Civil, seis consiguieron publicarse. Otras vieron la luz en los años cincuenta, y, por ejemplo, Albacete no apareció publicado hasta 2005. Ávila, la primera en ser catalogada, se publica en 1983.

     Hubo un Decreto, 13 de julio de 1931, que, con la intención de dar un nuevo impulso, encargó a las secciones de Arte y Arqueología del Centro de Estudios Históricos la formación de un Fichero de Arte Antiguo para inventariar las obras de arte españolas anteriores a 1850. Tenía capacidad ejecutiva y medios como bibliotecas y archivos fotográficos. Tenía la labor de custodiar los Catálogos Monumentales, corrigiendo sus deficiencias. Se pretendía una catalogación también de museos.

     Según Muñoz Cosme, el inconcluso proyecto se había iniciado en cuarenta y siete provincias, fueron concluidos treinta y nueve, y se publicaron diecisiete. En 2012, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE) realizaron una restauración de los catálogos, con la ayuda de nuevas tecnologías y su contenido ha sido digitalizado.

     La utilidad de estos Catálogos es ahora distinta al momento de su elaboración. Sirven para comprender el concepto de patrimonio que existía a principios del siglo XX. Son historia de la protección y conservación del patrimonio cultural.

    El fracaso de estos Catálogos se vio influido por los cambios en el concepto de patrimonio cultural, los variables instrumentos de protección del patrimonio y los cambios en el método de elaboración de catálogos e inventario. Recordemos que inicialmente parecía que lo iba a realizar una única persona, pasando de una provincia a otra, pero era una pretensión irrealizable por la cantidad y calidad de nuestro patrimonio. Por ello,  se aprecia una diferente calidad y heterogeneidad de los resultados.

     A partir de la Ley de Conservación de Monumentos Histórico Artísticos de 1915, cuando el sistema legal pasó de la protección genérica a las protecciones individualizadas, el Catálogo dejó de ser determinante para la protección, siendo más relevante el posterior Fichero de Arte Antiguo de los años treinta.

    Con el tiempo, el sentido original de los catálogos no tenía validez. Había instrumentos de protección diferentes y una concepción más amplia del patrimonio.


     El Catálogo Monumental de la Provincia de Ciudad Real (1913-1917).

     Uno de los catálogos realizados fue el de la provincia de Ciudad Real. Sobre el autor de este catálogo conocemos muy pocos datos.

     Según Amelia López-Yarto, Bernardo Portuondo y Loret de Mora, autor del Catálogo Monumental de Ciudad Real, nació en Santiago de Cuba en 1872 y falleció en Madrid en 1933. En 1876 se traslada su familia a Madrid, donde Portuondo estudia Filosofía y Letras. Trabaja después en el ministerio de Hacienda, llegando a ser oficial de primera categoría. Escribió sobre filosofía y temas sociales sobre Cuba, su patria natal. No parece que escribiera más libros de arte que el Catálogo de Ciudad Real, que le fue encargado el 29 de abril de 1913. 

     Bernardo Portuondo escribió a máquina con correcciones manuscritas, utilizó el escudo de España con el toisón de oro y realiza fotografías de buena calidad. En principio debía trabajar durante ocho meses y cobrar ochocientas pesetas. Se le concedió una prórroga el 1 de enero de 1914 de cuatro meses, que se amplía por petición suya hasta julio de ese mismo año. No sé sabe qué ocurrió, pero su informe no lo firma la Comisión hasta el 19 de mayo de 1917. Son dos volúmenes, uno de texto y otro de fotografías.

     Entrando en el Catálogo Monumental comentaremos las observaciones preliminares del autor y las referencias a la localidad de Manzanares.

     Portuondo ordena su trabajo en tres criterios: El histórico por épocas y civilizaciones; el geográfico, por localidades; y el objetivo, clasificar aquellas manifestaciones histórico-artísticas en estudio a su propia índole y características intrínsecas.

     ¿A qué aspira su trabajo?

      Servir al curioso y al turista; ser un auxiliar en las investigaciones de los especialistas; y dar un conocimiento puntual del estado de las riquezas de la provincia de Ciudad Real para su tutela, conservación y desarrollo, mediante los oportunos trabajos de reparación y exploración, en palabras de Bernardo Portuondo, dentro los conceptos de patrimonio de principios de siglo XX.

     Considera que al Estado y al público se le debe dar la información ordenada geográficamente pues sirve de orientación y distribución práctica de trabajos y visitas. Puede que al especialista/investigador le venga mejor la agrupación histórica u objetiva. Añadirá un índice al final de la obra, en consideración de los objetos estudiados. Los sitios en ruinas o desparecidos se estudiarán en la población más cercana y se tratará de limitar las expresiones legendarias.

      Estudio de caso: Manzanares


Castillo de Pilas Bonas 1913-14

 

     Bernardo Portuondo nos cuenta que el archivo de Manzanares casi desapareció con la invasión francesa. Pero él conoce el origen del pueblo que encuadra cronológicamente en el siglo XIII. Maneja los conocimientos de 1913-1914.  

     Fue fundada por el Maestre de Calatrava Don Martín Martínez. La población se hallaba rodeada de débiles murallas a principios del siglo XV que se juntaban o cerraban en el castillo, con torre de homenaje y dos recios cubos, que lo circundaban a modo de contrafuertes de la construcción, robusta, y en ese momento enclavado entre casas particulares. Cita a Hervás cuando dice que el llamado Sacatín (Zacatín) debió ser la antigua calle morisca de los sastres por la interpretación de esa palabra árabe.

     Sitúa el templo parroquial a finales del siglo XIV o principios del XV en la parte más antigua. Documentalmente ya se tiene pruebas de su existencia en el siglo XVI, con muestras del estilo de épocas intermedias. Portuondo cita su nombre anterior Alta Gracia de la Asunción, ahora La Asunción. Hervás, según Bernardo Portuondo guarda una reproducción del antiguo sello de la parroquia. Y destaca la portada renacentista.

Retablo de la Iglesia de la Asunción 1913-14

 

Portada Iglesia de la Asunción 1913-1914

 

 

     El primitivo retablo mayor fue pasto del gran incendio de 1571. La obra fue realizada por los entalladores Ruiz de Elvira. Hay cuatro cuadros, de mérito, que algunos atribuyen al Españoleto (José de Ribera, anotación aclaratoria nuestra). Altares barrocos de San José y Sagrado Corazón son señalados aquí por el autor.

Retablo de San José, Iglesia de la Asunción, 1913-1914.

 

 

Imagen que contiene aparato, máquina de coser

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.
Retablo de Sagrado Corazón de Jesús, 1913-1914.

 

     El autor de catálogo cita además los retablos de San Raimundo, s. XVII, y San Pedro, s. XVI. Del XVI dice que es también la sillería del coro. La puerta del Norte la considera interesante y bien trazada en el gusto románico del 2.ª periodo, aunque ejecutada en tiempos posteriores que sitúa en el origen de la ciudad, siglo XIII.

     Menciona la ermita de Nuestra Señora de Gracia, cronológicamente ubicada en el siglo XVI, a excepción de la portada que es reciente. Destaca la imagen del la Virgen y San Marcos.

     En las Concepcionistas se conserva una buena imagen del Precursor, procedente de la antigua ermita de San Juan Bautista.

     Bernardo Portuondo indica que hay otras ermitas de menor importancia de los siglos XVI-XVII. Pero destaca la del Cristo del Perdón, antigua Vera Cruz, con su pila bautismal de 1533, que ya no se conserva, que guarda la imagen del Cristo con la Cruz a Cuestas, del siglo XVII. El nombre de Perdón se le añadió en el siglo XVIII. Portuondo critica la restauración de la iglesia realizada cuando se cubrió torpemente el artesonado. Vuelve a citar a Hervás cuando dice que hay referencias a una imagen de 1609 de Santa María de la Cabeza.

     No data la visita y realiza una descripción de sitios. No se cita a ninguna persona de la localidad que le facilite datos o de contacto.


Cristo del Perdón, 1913-1914

    

        *Las fotografías han sido obtenidas del Catálogo Monumental de la Provincia de Ciudad Real y no serán usadas comercialmente.

        

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     Bibliografía:

     GARCÍA, M.ª V., SOTO, V, y MARTÍNEZ, J.: El estudio del patrimonio cultural. Editorial Universitaria Ramón Areces. Madrid. 2017-2024.

     MUÑOZ COSME, A.: Catálogos e inventarios del patrimonio en España, en El Catálogo Monumental de España (1960-1961), coordinado por Amelia López-Yarto. Publicaciones del ministerio de Cultura de España. Madrid. 2012.

     LÓPEZ-YARTO ELIZALDE, A.: Los autores del Catálogo Monumental de España, en El Catálogo Monumental de España (1960-1961), coordinado por Amelia López-Yarto. Publicaciones del ministerio de Cultura de España. Madrid. 2012.

     HIDALGO BRINQUIS, M.ª C.: Interpretación material de los Catálogos Monumentales de España, en El Catálogo Monumental de España (1960-1961), coordinado por Amelia López-Yarto. Publicaciones del ministerio de Cultura de España. Madrid. 2012.

     ARGERICH FERNÁNDEZ, I.: La fotografía en el Catálogo Monumental de España: procedimientos y autores, en El Catálogo Monumental de España (1960-1961), coordinado por Amelia López-Yarto. Publicaciones del ministerio de Cultura de España. Madrid. 2012.

      PORTUONDO, B.: Catálogo Monumental Artístico-Histórico de España, provincia de Ciudad Real. Madrid. 3 de marzo de 1917. Dos tomos: Texto y fotografías. Biblioteca Tomás Navarro. Ministerio de Cultura de España.       https://biblioteca.cchs.csic.es/digitalizacion_tnt/index_interior_ciudadreal2.html

     La cita a Hervás, de quien hace constante referencia Bernardo Portuondo, es por Inocente Hervás Buendía, autor del Diccionario Histórico, Geográfico, Biográfico y Bibliográfico de la provincia de Ciudad Real. Portuondo maneja la 2.ª edición, 1899, pero refiere que, aunque el autor ha fallecido, ha dejado en imprenta la 3.ª edición, 1914.



25-7-2025 20:06 Actualizado 26-07-2025 19:36

Manzanares: De las vías pecuarias a Copernicus



Vías pecuarias Castilla-La Mancha_8-12-2024. JCCM

      Las vías pecuarias son las rutas o itinerarios por donde discurre o ha venido discurriendo tradicionalmente el tránsito ganadero. De igual modo, tienen, a todos los efectos la misma condición, los descansaderos, abrevaderos, majadas y cualquier otro tipo de terreno o instalación anexa a aquellas que sirva al ganadero trashumante y a los pastores que lo conducen. Todas las que discurren por Castilla-La Mancha son bienes de dominio público. Lo que aquí se refleja es cómo son en la actualidad las antiguas vías pecuarias.



Manzanares_Copernicus_Sentinel2_4-03-2023_color falso_500 mts. Uso personal autor


  Copernicus es el Programa de Observación de la Tierra de la Unión Europea, que mira a nuestro planeta y su medio ambiente para el máximo beneficio de toda la ciudadanía europea. Ofrece servicios de información basados en datos de observación de la Tierra por satélite y en datos in situ (no espaciales).

    La Comisión Europea coordina y gestiona el programa, en cuya ejecución colaboran los Estados miembros, la Agencia Espacial Europea (ESA), la Organización Europea para la Explotación de Satélites Meteorológicos (Eumetsat), el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, las agencias de la UE y la empresa Mercator Océan. 

     En este caso hemos utilizado un color falso, no tierras, ocres y dorados, para colorear, de forma cobriza, el término municipal de Manzanares, a una altura de 500 metros.


Manzanares_Americano-1956-1957_IGN

     Mediante un convenio entre el gobierno de Franco y los Estados Unidos, a escala 1:33.000 y una altura de 5.000 metros, se llevó a cabo un proyecto cartográfico. Con las limitaciones de la época, como los  escasos aeropuertos dotados satisfactoriamente, se hizo una primera labor cartográfica unos años antes de la extensión de la mecanización agraria. Como se puede observar, el término municipal urbano era más pequeño y, donde hoy hay zona industrial y urbana, antes era zona rural. Las fotografías en blanco y negro de la época dan realismo a la instantánea.

     Aunque ya nos habíamos referido antes a los mapas de la cartoteca de IGN, hoy reseñamos distintas fuentes que nos ayudan a comprender la evolución de nuestra geografía más cercana y la utilización de otras formas, producto de las nuevas tecnologías, para informar y conformar nuestro conocimiento sobre el territorio.



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     Fuentes utilizadas: Asaja CYL, IGN, Copernicus y JCCM.

     Entrada escrita de forma colateral a partir de los estudios sobre el olivar histórico de Écija y sus molinos de aceite por Jorge Moya Muñoz.



        

La pérdida de la inocencia. La colección Piña de 1988

 

Diseño exhibido en Museo Manuel Piña-Manzanares. 1988

     Contaba Lola, la hija de Isi, que la mejor colección, la más especial, de Manuel fue la de verano de 1988… 

     Sí, le gustaban todas, pero la de primavera-verano de 1988… ¡Ay! Aquel traje verde con lunares blancos, con falda de vuelo… (suspiraba), … Aquella otra falda negra con estampado en rojo y chaqueta corta reversible… Recordaba que se propuso la incorporación de la pata de gallo, recordaba que se hizo homenaje a los tejidos madrileños... 

     Quien le entrevistaba mostraba cierta perplejidad ante Lola Piña. No era una colección, pensaba, que hubiera pasado a la posteridad por los seguidores del diseñador de Manzanares. Asumía, eso sí, el carácter camaleónico o cambiante del creador, que no iba siempre de negro, que se vestía de lunares o estampado, sin barreras y con distintos matices.[1]    

Diseño exhibido en Museo Manuel Piña-Manzanares. 1988

     1988 fue el año en que perdimos la inocencia, según Elisa Bracci… Todo cambió a partir de “Mujeres al borde de un ataque de nervios”… Algo nos dispersa, nos profesionaliza… comenzamos a perder amigos por el sida… nos hicimos mayores, maduramos… aunque siempre escondamos al niño que llevamos dentro.

     En la Pasarela Cibeles no tuvo conciencia de ser una de las pocas diseñadoras que desfilaba. Estaba encantada de ser amiga de Manuel Piña, de Antonio Alvarado, de Jesús del Pozo… Queríamos que nos conocieran y sabíamos que la prensa extranjera estaba pendiente de nosotros… Cuenta Elisa que ese año fue criticada por presentar una colección inspirada en los sesenta. El tiempo le dio la razón.

     Elisa contaba que Piña era todo pasión, que amaba lo que hacía y nunca olvidó sus raíces manchegas, como Almodóvar. Fue uno de los protagonistas de la movida. Para él desfilaron Bibi Andersen y Paola Dominguín. 

     Para aquel verano de 1988 propuso una colección con guiños al traje de torero, a las texturas clásicas, a los materiales naturales, a los rayones, a las sedas japonesas en tonos opacos y matizados. Se recuerda la colaboración que hizo con Costus, Juan Carrerro y Enrique Naya. Les pidió que decorasen un mantón de flecos y una cola con cuatro capas o volantes que se abrían en abanico[2]…. En esa época abrió la tienda de la madrileña calle Valenzuela, cercana al Parque del Retiro, donde en septiembre de 1992 hizo un homenaje a Camarón de la Isla. La cola de volantes con ángeles que recuerdan a Murillo y flores en un bello jardín se expone en el Museo Manuel Piña de Manzanares.

     Según Beatriz Cortázar, Almodóvar se encontró, en uno de los homenajes a Camarón, a Manuel Piña. Almodóvar se emocionó cuando el Ayuntamiento de Madrid le entregó a título póstumo la medalla al mérito artístico a su viuda, Dolores Montoya, “La Chispa”, mientras sonaban los acordes de guitarra de Tomatito[3].

     Manuel Piña reunió días después en su tienda a gran cantidad de amigos y admiradores del cantante de San Fernando. Al homenaje de Camarón asistió, según Beatriz Cortázar, Lola Flores y su hija Rosario. La colección que servía de hilo conductor al homenaje llevaba el nombre de “Raza”. Bibi Andersen llevó el traje de Costus. Elena Barquilla entregó un ramo de rosas rojas al diseñador, quien tras unos instantes lanzó hacia los retratos del cantaor desaparecido. El acto estuvo amenizado en directo por El Paquete y el Negri[4].

     Enrique Heredia Negri y Juan José Suárez Paquete conformaron el grupo de nuevo flamenco La Barbería del Sur. Su mayor éxito fue “Alegría de vivir”, canción compuesta por Ray Heredia, cuñado de Negri, fallecido a los veintisiete fatídicos años de muchos artistas. La canción tiene un inicio bellísimo que nos lleva al final de estas palabras:

Y el infierno de tu gloria

ha pasao por mí

ahora siento y pienso adentro

alegría de vivir.

Alegría de vivir

cuando estás cerca de mí

ahora siento y pienso adentro

lo que habrá dentro de mí


Picasso: Arte Joven

      Dibujo portada Arte Joven . Pablo Ruiz Picasso.      ¿Qué hacía Pablo Ruiz Picasso en el Madrid de 1901? ¿Asistir a las clases de la R...