Cultura y sociedad

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Paraíso del libro

 


     

     "Tirano Banderas salió al claustro, y encorvado sobre una mesita de campaña, sin sentarse, firmó, con rápido rasgueo, los edictos y sentencias que sacaba de un cartapacio el Secretario de Tribunales, Licenciado Carrillo. Sobre la cal de los muros, daban sus espantos malas pinturas de martirios, purgatorios, catafalcos y demonios verdes." (Ramón del Valle-Inclán. Tirano Banderas, novela de tierra caliente)

     Con Tirano Banderas se inaugura un tema nuevo, el caudillaje. Para Fernando Lázaro Carreter y Francisco Umbral es una novela modernista de impresionismo que Umbral califica como duro. Más tarde llegarían los del "boom". ¡Ojo! Valle-Inclán ya había estado en México en 1892, y en otras ocasiones. Y rezuma una crítica a lo que fueron los gachupines. Empezamos con Valle-Inclán como podíamos haber empezado por otro autor en el día del libro de 2026. Leer ayuda a pensar.


Centro Asociado María Zambrano Málaga



     "No se encuentra el hombre entero en la filosofía; no se encuentra la totalidad de lo humano en la poesía. En la poesía encontramos directamente al hombre concreto, individual. En la filosofía al hombre en su historia universal, en su querer ser. La poesía es encuentro, don, hallazgo por gracia. La filosofía busca, requerimiento guiado por un método..." (María Zambrano. Filosofía y poesía).

     El atraso español, fuera de las brillantes élites, de una sociedad inculta: El fracaso de las reformas políticas, la guerra de España, las guerras mundiales. El hecho de que no hubiese una reforma pacífica hasta la constitución de 1978 fueron factores que visualizó durante su vida María Zambrano. Ella tuvo una lucidez especial entre 1940 y finales de los sesenta. Sensible a la circunstancia de España, seguidora de su maestro, José Ortega y Gasset, busca una lámpara que ilumine y forme parte de su europeismo. Es una pensadora más cercana al 98. La escritura poética y filosófica de Zambrano es descrita como una escritura fluida, libre de retóricas innecesarias, y con una fuerza propia que establece o intenta establecer una sintonía espiritual con el lector.



     "El olímpico cisne de nieve

con el ágata rosa del pico

lustra el ala eucarística y breve

que abre al sol como un castro abanico.

     Es la forma de un brazo de lira

y del asa de un ánfora griega

en su cándido cuello que inspira

como prora ideal que navega"

(Rubén Darío. Prosas Profanas)

     Sergio Ramírez retrata a Rubén Darío en sus fase final, decadente y dipsómano. Una visión admirativa nos muestra Gerardo Diego en sus escritos de la década de 1960. Lo ve inventor de lengua y estilo, similar a lo que hizo Góngora en su momento, con ritmo y espíritu. Darío era el poeta más excelso que haya amasado entre sus manos la materia del mundo. Reconociendo, eso sí, sus excesos de embriaguez.(20-2-2024 Archivo Museo Sánchez Mejías).

 





     "Es otro libro nuevo de aquí adelante, digo otra vida nueva: la de hasta aquí era mía, la que he vivido, desde que comencé a declarar estas cosas de oración, es que vivía Dios en mí, a lo que me parecía; porque entiendo yo era imposible salir en tan poco tiempo de tan malas constumbres y obras. Sea el Señor alabado, que me libró de mí." (Santa Teresa de Jesús. Libro de la Vida II)

     Una de las virtudes de Teresa Cepeda, santa y fundadora, fue su capacidad de comunicación expresiva. De ser entendida su prosa, que hoy se valora más que su poesía. Ana Suárez Miramón, experta filóloga del siglo de Oro, alaba su obras en prosa. Gerardo Diego utilizó a la santa como muletilla para hablar de la poesía de Gloria Fuertes y su capacidad de hacer una aparente poesía tonta, pero, sin embargo, muy inteligente. Y con el nexo de unión de la admiración por santa Teresa que tuvo Carmen Conde. Y Federico García Lorca, que la citaba en Juego y teoría del duende o Ignacio Sánchez Mejías en La suerte o la muerte o Los nuevos sentimentales. Porque la habrían leído o alguién se la había citado. Leer ayuda.

Pérez Galdós. BVPB

     "En marzo de 1808 y cuando habían transcurrido cuatro meses desde que empecé a trabajar en el oficio de cajista, ya componía con mediana destreza, y ganaba tres reales por ciento de líneas en la imprenta del Diario de Madrid. No me parecía muy aplicada mi laboriosidad, ni de gran porvenir la carrera tipográfica; pues aunque toda ella est
riba en el manejo de las letras, más tiene de embrutecimiento que de instructiva"
. (Benito Pérez Galdós. El 19 de marzo y el 2 de mayo)

     En 2008 se publicó, para deleite de los lectores, tres miradas distintas al inicio de la contemporaneidad hispana. Tres autores de distintas épocas y que vivieron en distintos lugares. Blanco White en su exilio británico recuerda los hechos porque los vivió. Galdós los imagina, los reconstruye en sus Episodios Nacionales; ayuda a crear literaria y culturalmente una nación. Y Alejo Carpentier en El siglo de las Luces nos relata los efectos de la Revolución Francesa en las Antillas a través del aventurero marsellés Victor Hughes. El placer de la lectura.




     "Hombres necios que acusáis
 a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:
     si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal"

(Sor Juana Inés de la Cruz. Arguye de inconsecuentes el gusto y la censura de los hombres que en las mujeres acusan lo que causan).

     La escritora novohispana Sor Juana Inés de la Cruz fue la más importante escritora del siglo de Oro en el Nuevo Mundo. Y gracias al apoyo de las virreinas de la Nueva España, en especial la condesa de Paredes de Nava, se propagó su genio literario en ambos hemisferios hispanos. La lectura no ocupa lugar ni tiempo desaprovechado.

 

Ignacio Sánchez Mejías. Wikimedia


      "La sociedad humana, que no se anda con reparos para ahorcar, fusilar o sentar en la silla eléctrica al ciudadano que le estorba, no se atrevería nunca a ir por los asilos y por las calles y por las casas asesinando viejos con grandes porciones de morfina, por muy penosas que fueran sus existencias. Una sola hora de reposo al sol, en la vejez de una persona o un burro, merece el más caritativo respeto de todo corazón humano". (Ignacio Sánchez Mejías. Los nuevos sentimentales. Crónicas de Sánchez Mejías. El Heraldo de Madrid. 31-05-1929).

     Desde una primera lectura se aprecia que Ignacio Sánchez Mejías tenía la capacidad de transmitir sus ideas con una inteligencia natural que llamaba la atención. En Los nuevos sentimentales recurre a sucesos o anécdotas que le sirvan para que se comprenda mejor su pensamiento: La extranjera que compra burros viejos para matarlos, las distintas formas de ejecutar la pena de muerte, la propuesta de escenificar una corrida en Nueva York, el legendario, o no, suceso de santa Teresa relatado por el marqués de Benavite. Todo le sirve de argumento fuerza para defender su pasión taurina mediante la palabra escrita que quiere ser leída. Lea.

Carmen Conde. Wikipedia


     "Cuando Margarita Nelken publicó por los años treinta su precioso y ahora ya tan raro libro sobre las poetisas españolas románticas, llamó a Carolina Coronado «la poetisa» y a la Avellaneda «el Poeta», influida sin duda por el que constituía peyorativo título más que reconocimiento de una obra lírica importante.

     Carolina es una gran poetisa y doña Gertrudis también. En ambas cuenta la ternura, lo apasionado, lo religioso (lo torrencial les es común), y, a veces, lo no tan suave y femenil." (Carmen Conde. Discurso de ingreso en la Real Academia Española de la Lengua. 28 de enero de 1979).

     El 30 de enero de 1979, Carmen Conde era portada de ABC en el momento que el rey Juan Carlos le imponía la medalla de miembro de número de la Real Academia Española. Pero vamos en este punto a resaltar lo que se recogió del académico que contestó a Carmen Conde. Si es complicado que se recuerde a un escritor en la actualidad, aunque que sea la primera mujer que ingresa como académica de número en nuestra lengua, imaginen lo que debe ser en el mundo internet actual. Cuando se hace una búsqueda en Google de Quevedo, la primera reseña es de un cantante por encima de uno de los poetas que a través de la historia de la literatura española ha sido más importante: Francisco de Quevedo. Incluso Alberti. A pesar de su evocación en el Antico Caffè Greco de Roma- lo mismo lo confundirían con Leon Battista, insigne teórico del arte- o las sobremesas del desaparecido restaurante Gofredo de Martín de los Heros. Hoy es olvidado, a nuestro pesar.

     Díaz Plaja contestó con la felicidad de quien descubre a la otra mitad de la humanidad en la selecta casa de la Real Academia. Se lamenta de la ausencia en esa casa de autoras como Carolina Coronado, Emilia Pardo Bazán y Rosalía de Castro. O Concha Espina y María Moliner. Evocó la vida, complicada vida, de Carmen Conde y Antonio Oliver. Su vida en Cartagena. Y sus innumerables libros y empeños.


Fernando Villalón. Wikipedia


      "Llanuras sin confín, lagos de plata,
rizados por los vientos marineros;
horizonte soldado con luceros
a la bruma de ocasos escarlata.
     Soledad marismeña, serenata
de silencio dormido en los esteros;
una cuerda de cisnes viajeros,
al cielo con la tierra, en plumas ata."
(Fernando Villalón. Situación. La Toriada. 1928)

     Recordamos el primer día que leímos los romances del 800. Entonces no sabíamos casi nada de Fernando Villalón. La adolescencia era una esponja absorbiendo conocimentos. Por recomendación de la profesora de literatura compré una antología de poesía titulada El grupo poético de 1927. La antología era edición del consagrado poeta Ángel González. Esta edición se presentó con el medio siglo de los conocidos actos del Ateneo de diciembre de 1927. Al igual que la persona que nos había recomendado comprar la obra, el debate se planteaba entonces sobre la complejidad de este grupo o generación, en la consideración de generación de la amistad o, incluso, de la generación de poetas-profesores. Y, en definitiva, en la consideración que luego se abriría de continuidad o ruptura con lo anterior y entre la pureza y la implicación social que significó la turbulenta historia de la guerra civil, la posguerra y la dictadura. Ángel González incluía una nómina de poetas que luego serían excluidos o revisados. Y es una lista que algunos verán reducida y sin la inclusión de mujeres. Villalón y los toros de ojos verdes. Como la antigua copla.

 

 

Sepulcro Bernarda Ferreira de la Cerda. Wikimedia


     "Jardín cerrado, inundación de olores,
fuente sellada, cristalina y pura;
inexpugnable torre, do segura
de asaltos, goza el alma sus amores.
     Intactas guardas tus hermosas flores,
matas la sed, destierras la secura,
ostentas la majestad y de esa altura
penden trofeos siempre vencedores.
     El verdor tuyo nunca el lustre pierde,
ni se enturbia el candor de tu corriente;
firme está en tu invencible fortaleza.
     Que es el jardín cerrado siempre verde,
es siempre clara la guardada fuente,
y es propia de la torre la firmeza."
     (Bernarda Ferreira de la Cerda. 1595-1644. Soneto al desierto de Buçaco)

     ¿Por que cerramos un homenaje al día del libro con una poeta del Siglo de Oro nacida en Oporto y casi desconocida?

     Porque nos gusta el soneto. El Soneto al desierto de Buçaco que aparece en su libro Soledades de Buçaco. Era hija del canciller mayor del reino de Portugal. Recibió una sólida formación cultural y fue apreciada por escritores de la Monarquía Hispánica que Portugal conformaba en el periodo 1580-1640 por herencias dinásticas. Escribió en portugués pero la mayoría de su obra se conserva en castellano. Al ser incluída por Blecua en Poesía de la Edad de Oro de 1982, aparece también en la antología Paraíso Cerrado. Poesía en lengua española de los siglos XVI y XVII, de José María Micó y Jaime Siles, publicada en 2003, donde sólo se reseñan tres mujeres: santa Teresa de Jesús, sor Juana Inés de la Cruz y Bernarda Ferreira. Un caballero castellano escribió a Bernarda Ferreira contando que había leído su obra pero mostraba dudas sobre su veracidad. A ello contestó Bernarda Ferreira con eruditas citas clásicas de Horacio o Lactancio para razonar lo publicado de forma fehaciente.


     Con un juvenil atrevimiento añadimos un remate final al día del libro. Gonzalo Celorio pronunció en su discurso de concesión del Premio Cervantes 2026 las siguientes palabras:

     «Sólo manifestaré, en esta mera enunciación de temas que me hubiera gustado desarrollar, que la nacionalidad mexicana no puede disociarse de la historia y de la cultura españolas, que le son inherentes. Con sus propias peculiaridades, en cierta medida derivadas de las culturas antiguas, en las que se ha intentado sobreponer la retrotopía del paraíso perdido, México es parte sustancial de lo que Carlos Fuentes denominó felizmente "el territorio de la Mancha"...» 

Gonzalo Celorio. Wikipedia



    Porque leer ayuda: Feliz Día del Libro.




22-4-2026 23:29 Actualizado...24-4-26 7:54

Ni más ni menos

          



     Amorós relata sobre Ignacio Sánchez Mejías que aunque Ni más ni menos, obra teatral del mecenas y miembro de la generación del 27, no se editara ni estrenara, tenía el interés de su argumento y esencia. 

     Un ladrón de guante blanco es asesinado en un robo y su espíritu vaga por el éter. El espectador ve una gran balanza con sus platillos sobre el decorado. Sobre el platillo derecho, un ángel; sobre el platillo izquierdo, un demonio. Los platillos oscilan conforme se cuenta el balance de virtudes y defectos. Amorós recuerda el fenómeno teatral de la década de 1920 de la revitalización de la técnica del auto sacramental barroco sin su fundamento teológico. Se recuerda aquí que una de las primeras obras que representó García Lorca en La Barraca fue La vida es sueño, auto sacramental de 1677 de Calderón de la Barca. No confundir con su drama del mismo nombre de 1635. Una de las primeras actrices de la compañía universitaria, María del Carmen García Lasgoity cita entre los asistentes a los ensayos de los barraquitos a Ignacio Sánchez Mejías.

      En el decorado se dibuja la cara del ladrón asesinado con sus ojos proyectando una luz dirigida a uno de sus socios que, apartado, no se mezclará en el diálogo en un primer momento. Amorós ve influencias del cine expresionista o fantástico. El gabinete del doctor Caligari de Robert Wiene se estrenó con gran repercusión cultural en 1920 e influencia en García Lorca, Rafael Alberti y los miembros del Cine Club Español de la Residencia de Estudiantes (Gubern). El espiritismo tuvo éxito hace cien años porque se editaban revistas como Lumen (Tarrasa), científica-filosófica de estudios psicológicos.

      La afición por el cine fue un signo característico de la vanguardia española del primer tercio del siglo XX. Maruja Mallo ilustró la revista cinematográfica Hollywood (Relatos contemporáneos) del peruano Xavier Abril, o un libro que no salió a la luz en colaboración con Rafael Alberti sobre cine mudo (Gubern). Y, finalmente, antes de pasar a la exposición que origina esta reseña, se recuerda la hibridación de colaboraciones que caracterizaron a estos artistas.

      Desde el ocho de abril al diecisiete de mayo se expone en la sala de exposiciones temporales de la Casa Malpica de Manzanares la colaboración desconocida entre Maruja Mallo e Ignacio Sánchez Mejías. Diecisiete bocetos de estilización vanguardista se acompañan de vitrinas y paneles explicativos de una colaboración experimental que sale a la luz un siglo después.



     La familia Recasens Sánchez Mejías ha cedido originales manuscritos y mecanoscritos de la obra. Se ha recopilado documentos de hemeroteca sobre el reconocimiento en los años anteriores a la guerra civil de Maruja Mallo, las versiones de la obra teatral de Sánchez Mejías, la influencia literaria inglesa en Ni más ni menos y una pintura preparatoria del decorado que preparaba Maruja Mallo.

     Los paneles guían por la trayectoria vital de Maruja Mallo, las intenciones estilísticas que se propone para llevar a cabo la escenografía de la obra de Ignacio y las entrañas teatrales de una pieza que no subió a los escenarios. 

     ¿Consigue Adriana escapar del acoso del jefe de policía? ¿Consigue Raffles reunirse con su amada tras equilibrar virtudes y culpas?...

     La astucia de Ulises, el amor imposible de Píramo y Tisbe, el periplo viajero de Orfeo y Eurídice...Temas eternos en todo drama.   



     La alegoría abocetada del Ángel y el Demonio es una de las creaciones más expresivas del conjunto. El bien y el mal, las virtudes y los defectos pesan en la balanza vital del ladrón enamorado. Los figurines de idumentaria social informan de las diferencias de clase que tienen los personajes de la obra de Mejías. Para esta disntinción, Mallo utiliza el color. Del realismo crudo de los marginados a la simbología de los seres sobrenaturales, pasando por la sofisticación de la alta sociedad. También hay una gradación del color por la edad como se puede observar en los ángeles de mayor edad donde se subraya su jerarquía divina, sabiduría, misericordia y cambio.


     En la exposición se muestra una pintura preparatoria de decorado donde se representa un ángel con alas extendidas, situadas en torno a un decorado mezcla de elementos arquitectónicos y naturales de temática surrealista. En los paneles ad hoc se indica la tendencia de la artista a la organización geométrica de la naturaleza. así como el uso de formas puras y la creación de una atmósfera onírica. Pasen, disfruten y vean.


     - Ficha.- 

      Sala de Exposiciones temporales de Casa Malpica, Calle Monjas, 12, 13200 Manzanares. 926614056. Museos de Manzanares. Del 8 de abril al 17 de mayo.




9-4-2026 12:37     Actualizado 14:52

Lugares de encuentro: Flamenco y vanguardia_1

  

   

Manuel Ángeles Ortiz. AH, núm.74, ene-marzo 2022


       El Concurso de Cante Jondo se celebró en Granada en los días 13 y 14 de junio de 1922. Dignificaba y actualizaba el flamenco con los conocimientos existentes en ese instante. La numerosa nómina de sus impulsores pretendía preservar la tradición del cante jondo que sentían languidecer y dar continuidad a la tradición musical nacionalista que surgió a principios del siglo XX. Hubo actos paralelos al concurso y se dieron a conocer o se consagraron figuras como La Niña de los Peines y un jovencísimo Manolo Caracol. De la animación a solidarizarse,  reseñamos aquí una carta de Manuel de Falla al musicólogo Felipe Pedrell el 2 de febrero de 1922: 
     "Adjunto envió a Vd. copia de un documento que pienso le interesará vivamente. Como verá por él tratamos de organizar o celebrar aquí una gran concierto de canto jondo para cortar su prisión total. Cuantos nos ocupamos de ello somos fervientes devotos de Vd. y su nombre y su obra nos sirve de vadera en nuestra empresa. ¿Podemos esperar que nos haga Vd. el honor de adherirse por telegrama a la solicitud que hemos de presentat en el Ayuntamiento de Granada dentro de la próxima semana? Una alegría nos daría Vd. con ello."
   Felipe Pedrell no pudo asistir finalmente al Concurso, pero si se adhirió. Falleció en agosto de 1922.
    Estas letras las escribimos tras leer el siguiente texto que nos lleva a la importancia que en la cultura y la vanguardia se pretendía encontrar entre la tradición musical y las nuevas corrientes artísticas que aportaban los ismos  

     "Este sería el caso del primer concurso de Cante Jondo organizado en Granada en 1922 por iniciativa de Federico García Lorca (1898-1936), Manuel de Falla, Juan Ramón Jiménez, Manuel Ángeles Ortíz o el torero Ignacio Sánchez Mejías, entre muchos otros. Los telones  fueron realizados por Zuloaga y Hermenegildo Lanz y se invitó como conferenciante a Ramón, aunque se cuenta que, ante el clamor del público cada vez que trataba de intervenir, no consiguió apenas pronunciar palabra. El cartel fue realizado por el pintor Manuel Ángeles Ortiz (1895-1984) con una estética alejada de parámetros folclóricos y más cercana a la de las revistas de vanguardia o de cierto cubismo futurista que practicaría y del que quedan ejemplos como el Bodegón con guitarra (1926) que el museo Reina Sofía expone en una sala llamada La noche española. Flamenco, vanguardia y cultura popular en que las conexiones entre el flamenco y la vanguardia internacional aparecen claramente, por ejemplo, en las fotografías de Vicente Escudero de Man Ray."  (Alonso, M.) 

(En la sala 205 del Museo Reina Sofía hay un vídeo de un baile de Vicente Escudero admirable cerca del Bodegón con guitarra de Manuel Ángeles Ortiz).


Bodegón con guitarra. Manuel Ángeles Ortiz. Sala 205 MNCARS

     "Si una influencia musical resultó determinante en la vida, la obra e incluso la personalidad del poeta de Fuente Vaqueros, no hay duda... (fue) don Manuel de Falla..."
    León nos dice que Lorca tomó parte más que activa en la organización del Concurso de Cante Jondo de 1922, que Falla promovía y que inspiró la conferencia que Federico allí pronunció. Y el mismo fervor por su maestro está en la base de los versos del Poema del cante jondo. O la participación en la colocación de una lápida en la casa que ocupaba Albéniz en Granada, a quien Falla tenía en gran estima. Y más tarde, en los Reyes de 1923, la colaboración del maestro en el teatro de guiñol para niños Títeres de Cachiporra (Cristobica), con otras obras de Cervantes, el propio Lorca y una obra anónima, Misterio de los Reyes Magos, acompañada por cinco músicos, entre ellos Falla al piano.
      Lorca dedicó tres conferencias a asuntos musicales: Importancia histórica y artística del primitivo canto andaluz llamado "cante jondo" (1922), revisada en los años treinta como Arquitectura del cante jondo; Canciones de cuna españolas. Añada, Arrolo. Nana. Vou-verivou (1928) y Cómo canta una ciudad de noviembre a noviembre (1933). A veces se ha incluido también la visión musical de Juego y teoría del duende (1933), por su visión flamenca, aunque en puridad no sea tal.
    
     La conferencia lorquiana Cómo canta una ciudad de noviembre a noviembre, de 1933, interpreta musicalmente Granada, y, como es obvio, no es ajeno al mapa lírico andaluz, que el poeta granadino ha pintado. Y el cante jondo es un actor principal en el mismo. Sevilla y Granada las presenta como las capitales de Andalucía la baja y Andalucía la alta. La del llanto o la de la pena negra. Granada está hecha para la música porque es una ciudad encerrada entre sierras donde la melodía es devuelta y retenida por paredes y rocas y no tiene más salida que las estrellas. (Aquí recordamos la idea lorquiana de paraiso cerrado para unos pocos de Granada que vimos en relación a Soto de Rojas).
     El proyecto del Concurso del cante jondo pasaba por estilizar y universalizar lo popular andaluz. Lorca y Falla querían reivindicarlo como fuente de música supranacional, no sólo andaluz, intentando interesar a Zuloaga, Gómez de la Serna o Rusiñol, pero también a músicos como Ravel y Stravinsky, señalando que el cante jondo pudiera haber influido en Debussy y Glinka. Buscaron un origen hindú- gitano-, un origen con "connotaciones románticas". (Hoy es relacionado con las clases populares urbanas).
     
     Falla, con sus lecturas de Víctor Hugo, Chauteaubriand, Gautier o Lucas, y los contactos con Debussy, Stravinsky o los Ballets Russes, relacionó el origen del cante jondo en la tradición musical de las culturas orientales que habían sido parte de la historia española que confluye en Granada- bizantina, árabe y gitana primitiva-, donde primó lo gitano y donde estableció la relación entre la música rusa de los Ballets y la española en un componente gitano-eslavo. A ello se unió la situación histórica del momento: la guerra del Rif y la visión tradicional de los gitanos. 
Banquete posterior al Concurso. Falla en el centro. Lorca y Ramón, 4º y 5º primera fila dcha. sentados. AH-47 y Universo Lorca

     
     Falla y Lorca contaron con el apoyo del Centro Artístico y Literario de Granada, junto a distintas personalidades del mundo de la música y del arte en general. Con las firmas de estas personalidades enviaron una carta al ayuntamiento de Granada el 31 de diciembre de 1921, que incidía en la importancia del cante jondo con influencia en los cantos populares y en la música culta, que hacía necesario combatir el desprecio que se tenía hacia el flamenco en ciertos ámbitos. Y añadieron cuantas adhesiones fueron encontrando.
     En marzo de 1922, Lorca cuenta al guitarrista Regino Sainz de la Maza que el ayuntamiento granadino aportaba el dinero necesario para organizar el festival. Le contaba, además, sus progresos con el dominio de la guitarra. Lorca era un aficionado al flamenco con anterioridad al Concurso de cante jondo. Acudía a tablaos y conocía cantaores; en el archivo de la Fundación García Lorca se conservan discos de aquella época. (Recordamos que hace unos meses- 25 nov- leímos en el espistolario de Salazar en el Archivo Museo Sánchez Mejías que Lorca le contaba a Adolfo Salazar que estaba aprendiendo guitarra por medio de dos gitanos- El Lombardo y Frasquito- que tocaban de manera genial, llegando hasta lo más hondo del sentimiento popular.- 2 de agosto de 1921)

     

     La tauromaquia y el arte flamenco han consignado a García Lorca dos caras opuestas, pero no tanto. Aquí bebemos de la fuente, también, de José Javier León. Tengamos en cuenta que son dos campos estéticos interconectados, nacidos en suelo ibérico y redefinidos en el siglo XIX. En lo flamenco se apreciaba al máximo y en lo taurino se le consignaba como poco experto. Pero sin ser un experto, ni un advenedizo, diseccionó el oficio de Cúchares y la lírica de Silverio en su conferencia más ambiciosa: Juego y teoría del duende.


     Salvo alguna poesía juvenil, alguna referencia más lograda en Mariana Pineda, lo taurino es más una alusión lírica que algo más profundo. En Poema de cante jondo, las referencias a ese mundo son los torerillos asociados a la mujer con un marbete festivo, jovial y sensual. Los versos de este poemario de 1922 están lejos de asociar flamenco y toros como hará en la conferencia citada de 1933, sin negar que aparecerá en Canciones o en Tragicomedia de don Cristóbal y la seña Rosita, 1923, como ornamentación más que como sustancia. En Mariana Pineda sí describe una corrida en verso. 
     Es conocido que José María de Cossío pidió a sus amigos poetas textos taurinos para su obra Los toros en la poesía castellana, y Lorca le ofrece fragmentos del Prendimiento de Antoñito el Camborio en el camino de Sevilla y la descripción de la corrida de toros de Mariana Pineda. Se habló de un posible poema a Belmonte, pero es desconocido por la crítica.
     Según León fue en 1927 cuando se vieron  por primera vez las caras en Madrid. (Aquí estamos intentando saber si hubo un encuentro anterior, como habían sido firmantes de la petición al Ayuntamiento de Granada de la realización del Concurso del Cante Jondo de 1922. La petición es de diciembre de 1921 y el concurso se celebró en el mes de junio de 1922. Por la correspondencia entre Cossío y Gerardo Diego, se habla ya del conocimiento de Sánchez Mejías en 1921. Pero Diego y Cossío eran aficionados. Y la firma lo que nos puede indicar es conocimiento y no amistad o influencia.)
     Un encuentro con más profundidad es reseñado por León poco antes de los actos fundacionales de mediados de diciembre de 1927. (Y es más sorprendente porque Lorca conocía a Argentinita desde la época de El maleficio de la mariposa.)
     (De los actos en Sevilla, creemos que Federico debió sacar una impresión de Sánchez Mejías de un nuevo padrino o cicerone espléndido.) De esos destellos puntuales como la Oda al toro de lidia (1919), se va produciendo un lento ascenso en los que para para versificar textos como Oda al Santísimo Sacramento (1929). Y el hecho crucial en ese cambio en García Lorca fue la conferencia en la Universidad de Columbia de Ignacio Sánchez Mejías. (Lorca y el mecenas ya tienen una confianza más profunda, ayudada por la pareja de Ignacio y amiga de Federico, Argentinita.)
     Entre Nueva York y Cuba compone los versos de Poeta en Nueva York (1929-1930) y la obra teatral El público (1930). Y en la primera, lo taurino tiene ya una alta entidad: Es el caso de 1910, Nocturno del Hueco, o Vaca.
    El público o La zapatera prodigiosa aportan claras imágenes taurinas que nos llevan al momento en que se rompe la amistad de Federico y Sánchez Mejías: El 13 de agosto de 1934, tras dos días de agonía después de la cogida en Manzanares por un toro de Ayala. Mucha gente cree que con la elegía de Llanto por Ignacio Sánchez Mejías se alcanza la cima poética del granadino y una de las más bellas elegías en español. Y, obviamente, pensamos que aquí tiene un conocimiento pleno de la expresión plástica del toreo. En Diván del Tamarit encontramos la Casida V Del sueño al aire libre donde juega bellamente con los jazmines y el toro. 
     Paramos aquí y retomaremos Juego y Teoría del Duende, que ya tratamos en otra ocasión, con motivo de la referencia a santa Teresa de Jesús.

     
Copia del Concurso de Cante Jondo de 1922. Museos Casa de los Toros de Granada y AH_74




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     Bibliografía/ Fuentes:

    - Alonso, M.: Arte en España en la primera mitad del siglo XX. 1898-1951, en VV. AA.: La vanguardia fragmentada. Arte del siglo XX. Editorial Universitaria Ramón Areces. Madrid.  2023. Páginas 325-393.

    - MNCARS

    - LEÓN, J. J.: De Federico a Silverio, con amor. Prólogo de Belén Maya. EUG. Granada. 2020. Páginas 43-46.

     - LEÓN, J. J.: La sangre derramada. Ecos de la tauromaquia de Sánchez Mejías en García Lorca. Seguido de El pase de la muerte de Ignacio Sánchez Mejías. Prólogo de Carlos Marzal. Athenaica. 2020. Páginas 21-108. (Reseña 20-2-2026, Archivo Museo Sánchez Mejías)

     - GARCÍA, M.A.: El cante jondo en la España de los años 20 y 30: Música, poesía, política y pueblo, en Rev. Let. Sâo Paulo, v.54, n. 2, pp 103-109, jul./dic. 2014.

    - CERDÁ, D.: En busca del cante jondo: aproximación al "cante primitivo andaluz" desde la perspectiva de Falla, en Quadrivium, Revista digital de musicología, 10, 2019.

     - DE LA OSSA, M. A.: Federico García Lorca y la música: El flamenco y la música tradicional

     - VIZCAÍNO, L. D.: Felipe Pedrell y la ciudad de Granada: Una relación epistolar, en Revista Catalana de Musicología, núm. XVI (2023), pp. 183-206.

20-02-2026 11:24 Actualizando... 24-02-2026 20:37

17 de diciembre de 1977. Cincuenta años no es nada.

 

     

ABC, 16-12-1977. Embajador sueco entrega certificado monetario premio Nobel de Literatura.


     8 DE DICIEMBRE DE 1977: EL PAÍS

     Homenaje a la generación del 27 en Sevilla

     Entre el 14 y el 17 de diciembre se celebrará en Sevilla una serie de actividades culturales que conmemorarán el cincuentenario de la generación del 27 y serán, de algún modo, homenaje a los poetas vivos de aquel grupo poético, y especialmente a Vicente Aleixandre, recientemente distinguido con el Nobel de Literatura. El comité patrocinador de esta celebración cuenta con los nombres de Dámaso Alonso, Pedro Altares, Carlos Barral, Carlos Bousoño, Paco Brines, Antonio Buero Vallejo, J. M. Caballero Bonald, José Luis Cano, Josep María Castellet, Pablo Corbalán, Gerardo Diego, Antonio Gala, Jorge Guillén, Pepe Hierro, Luis de Pablo, Miguel Rubio y Andrés Sorel.

     Entre los actos programados figuran conferencias de Luis de Pablo sobre la música de la generación, de José Luis Cano, sobre la poesía del 27 y Vicente Aleixandre, especialmente, y de Miguel Rubio, que hablará del cine del grupo y presentará películas de la época, entre ellas La edad de oro y Un perro andaluz, de Buñuel. En la Universidad sevillana se llevará a cabo un amplio coloquio sobre la generación, en el que intervendrán Caballero Bonald, José Hierro y Andrés Sorel, y la aportación viva de Juan Sierra, poeta y compañero de la generación, hoy olvidado. Una lectura poética, en la que se hará público el texto expresamente escrito por Dámaso Alonso para estas jornadas, cerrará los actos que, coincidiendo con las actividades reseñadas, mantendrán abierta una exposición de libros, cartas, fotos, revistas y recuerdos del 27.

     La comisión organizadora del homenaje a la generación del 27, en Granada, decidió ayer suspender los actos que tenía previstos para estos días como consecuencia de las tensiones que se viven en la región a raíz del Día de Andalucía.

     Como se sabe, en Sevilla se aglutinó el origen de la Generación, y de allí se considera el propio Aleixandre.

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        17-12-1977. De nuestro corresponsal J. B. Filgueira para Ya:

     AQUELLA GENERACIÓN DEL 27

     El embajador sueco acaba de entregar a Vicente Aleixandre, en su propio domicilio, el certificado correspondiente al premio Nobel. Dicen que este premio ha sido un reconocimiento a la vez de nuestra "generación del 27". Otro poeta de aquella formidable generación, Jorge Guillen, habla para "Blanco y Negro" de aquel grupo de buenos amigos y mejores poetas: "Cuando hablo de la generación del 27 me refiero sólo a diez poetas—no de tantos como existían entonces—; el grupo éramos diez, de los que ya sólo quedamos cinco. Todos distintos, cada uno tenía su voz propia, su forma de ser y de pensar. Eso sí: nos unía un espíritu común: la amistad. Lo más original del grupo es que éramos siempre un grupo de amigos. La guerra civil, la mundial, la emigración, los muchos problemas que nos han perseguido no han sido suficientes para romper el vínculo de amistad que nos unió." (Archivo Linz de la transición española. Fundación Juan March. Registro R-3997).

ABC, 14 de diciembre de 1977: Los reyes de España visitan a Vicente Aleixandre, que estaba acompañado de Gerardo Diego, Dámaso Alonso y Pedro Sainz Rodríguez. 
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     ABC, sábado 17 de diciembre de 1977. Pág. 21.

     SEVILLA AL DÍA

     IGNACIO

     Sólo un hombre como Ignacio pudo ser capaz de conseguir atraerse la simpatía, la admiración, el respeto y la amistad de unos seres que, andando el tiempo, convertirían en historia y en anécdota su paso por Sevilla. Ignacio obró como el aglutinante de aquel grupo que resultó ser la mejor cuadrilla poética del medio siglo de oro contemporáneo.

     Ignacio, sí. Ignacio Sánchez Mejías, torero y escritor (hace un año se publicó un libro que recogía su producción teatral, estrenada e inédita), es la figura que, en justicia, debe presidir los recuerdos de esta semana, en la que se conmemoran los cincuenta años del arribo feliz a Sevilla de los poetas de la generación del 27.

     Dámaso Alonso- que por entonces fue coronado de laurel en la Venta de Antequera- ha evocado el viaje, reconociendo que «todo, en realidad, se debía al cariño (y sospecho que también a la esplendidez) de Ignacio Sánchez Mejías». En la Finca de «Pino Montano», recital de poesías y fiesta de disfraces organizada por el torero-escritor con y para sus amigos invitados, que una noche atravesaron en barca el crecido Guadalquivir, con el miedo sin maroma de Federico García Lorca.

     Ignacio era como el hermano mayor de todos ellos. Por entonces-diciembre de 1927-, ya había cumplido los treinta y seis años. Tres meses después estrenaría su primera obra teatral, poniendo en escena la segunda en poco tiempo.

     Por las fechas que hoy conmemoramos, Ignacio acababa de retirarse del toreo, al que regresó para morir siete años más tarde. El mito formado en torno a su figura venía desde muy atrás. Sus amigos se lo encontraron ya fabricado y le pusieron timbre de inmortalidad. Pero a nadie se le ocurrió agrupar su teatro en un volumen, como hizo con desinterés y amor el catedrático granadino Antonio Gallego Morell, que cuando ocurrió la tragedia en Manzanares tenía once años.

     Sí, Ignacio merece ser reconocido antes que nadie por cuanto significa es este cincuentenario. Otro Ignacio «tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace».

                                                            CARO ROMERO


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     Las noticias del 17 de diciembre de 1977 amanecían teñidas de sangre por el asesinato de un concejal en Irún. La falta de seguridad fue editorializada por ABC. La preocupación era también económica: La Diputación de Sevilla estaba en números rojos. El editorial de EL PAÍS se dirigía hacia la aprobación del presupuesto para 1978, en los que observaba zonas oscuras y rapidez en su tramitación.

     Habían pasado cincuenta años de los actos fundacionales de la generación del 27. Acababan de premiar a Aleixandre con el premio Nobel. Era una especie de recompensa a un grupo de poetas mayores, en una España que intentaba dar pasos a la consolidación democrática tras las primeras elecciones libres.

      Hemos escogido tres artículos de prensa: EL PAÍS informaba el 8 de diciembre de 1977 de los actos que se celebrarían en el cincuentenario en Sevilla. Ya hacía referencia a la concesión del premio Nobel a Vicente Aleixandre y ABC recordaba a Ignacio Sánchez Mejías como torero, escritor, amigo, cicerone y compadre de los poetas del 27.


17-12-2025 22:11 Actualizado 18-12-25 10:45





Sermones, moradas, amistades y elegías.

     

Tudanca, valle del Nansa, desde la Casona en el mes de febrero. bmre.


     En los primeros días de enero aparecerá en la revista Siembra de Manzanares una reseña del Archivo Museo Ignacio Sánchez Mejías

     Hay dos medicinas contra quien ignora: el tiempo y el conocimiento. Y otra, contra el que odia, el amor.


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      ¿Cuándo empezó la amistad entre José María de Cossío e Ignacio Sánchez Mejías?

     "A José del Río que recibí las fotografías con el intermedio de Sánchez Mejías..." . Carta de José María de Cossío a Gerardo Diego el 9 de agosto de 1920 desde Tudanca que revela que ya tenía la suficiente amistad con Ignacio para que hiciese de correo entre José del Río, Pick, y el señor de Tudanca. Cossío había viajado con la cuadrilla de Joselito, según el kilométrico que se guarda en la casona de Tudanca. Ignacio Sánchez Mejías fue banderillero de Rafael El Gallo y Joselito.

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     ¿Y la amistad entre Sánchez Mejías y Rafael Alberti?:

     El entusiasmo taurino de José María de Cossío, nueva amistosa adquisición de nuestras reuniones gongorinas me llevó una tarde a conocer, en el hall del Palace Hotel, a un tipo excepcional, que sería, luego de su horrorosa muerte, héroe de una de las mejores elegías derramada de pluma española: Ignacio Sánchez Mejías, tan sólo matador de toros en aquellos momentos. (Digo «tan sólo» porque poco más tarde llegó a ser autor dramático, y, con la asesoría de García Lorca, animador y empresario de una compañía de bailes españoles encabezada por su amiga Encarnación López, «La Argentinita»).  

     Así describía Alberti a Ignacio Sánchez Mejías en La arboleda perdida cuando lo conoció. Y evocaba su horrorosa muerte. La muerte fue un tema importante para García Lorca y Alberti. Vamos a relacionar esta idea de muerte con su poemario Sermones y moradas por alguno de ellos, empezando por la significación de la sangre y la visualización de la muerte.

     Según Casado, el concepto albertiano de la sangre ha de interpretarse como la propia conciencia, como el pasado no superado, que tira de él hacia lo más profundo, oscuro y desasosegante, como vemos en el poema Sermón de la sangre

     La edad terrible de violentar con ella las puertas más cerradas, los años más hundidos por los que descender a tientas, siempre con el temor de perder una mano o de quedar sujeto por un pie a la última rendija, esa que filtra un gas que deja ciego y hace oír la caída del agua en otro mundo, la edad terrible está presente, ha llegado con ella y la sirvo:

mientras me humilla, me levanta, me inunda, me desquicia, me seca, me abandona, me hace correr de nuevo, y yo no sé llamarla de otra forma:

Mi sangre

     ¿Es la bajada a los infiernos? ¿Es una vuelta al pasado? Casado ve que Alberti no desea que la vuelta al pasado sea un estancamiento que impida avanzar porque el infierno puede ser uno mismo.

     En Adiós a la sangre, el poeta dice:

     Sujetadme,

sujetad a mi sangre,

paredes,

muros que la veláis y la separáis de otras sangres que duermen.

¿Yo me decía adiós porque iba hacia la muerte?

     Y nos cuenta que se diferencia de otras sangres dormidas porque no les tortura el pasado y regresar a él. Y si se despide de su sangre, está emergiendo la muerte.

     La muerte emerge primero en los otros, pero poco a poco toma conciencia de la propia. En otro poema de Sermones y moradas, Espantapájaros, aparece esa preocupación de la muerte:

     Ya en mi alma pesaban de tal modo los muertos futuros

que no podía andar ni un solo paso sin que las piedras revelaran sus entrañas...

Se hace imposible el cielo entre tantas tumbas anegadas de setas corrompidas.

¿Adónde ir con las ansias de los que han de morirse? 

     La preocupación por los otros muertos, obstáculo para volver al edén pasado, se ve también en la elegía que escribe por la muerte de Fernando Villalón, quien fallece con una última voluntad consistente en enterrarle con el reloj en marcha. Alberti utiliza este deseo para hacer el esquema de su elegía, que Casado cree, es algo posible, que influya en García Lorca a la hora de escribir Llanto por Ignacio Sánchez Mejías:

    "... para que a la una en punto desaparecieran las islas, 

para que a las dos en punto a los toros más negros se les volviera blanca la cabeza,

para que a las tres en punto una bala de plomo perforara la hostia solitaria expuesta en la custodia de una iglesia perdida en el cruce de dos veredas: una camino de un prostíbulo y otra de un balneario de aguas minerales,

(y el reloj sobre el muerto)

para que a las cuatro en punto la crecida del río colgara de una caña el esqueleto de un pez aferrado al pernil de un pantalón perteneciente a un marino extranjero,

para que a las cinco en punto un sapo extraviado entre las legumbres de una huerta fuera partido en dos por la entrada imprevista de una rueda de coche volcado en la cuneta,

para que a las seis en punto las vacas abortadas corrieran a estrellarse contra el furgón de cola de los trenes expresos, ..."

     Y así hasta las doce en punto:

     "... y para que a las doce en punto a mí se me paralizará la sangre y con los párpados vueltos me encontrara de súbito en una cisterna alumbrada tan sólo por los fuegos fatuos que desprenden los fémures de un niño sepultado junto a la veta caliza de una piedra excavada a más de quince metros bajo el nivel del mar..." 

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     Alberti, según La arboleda perdida, le recitó unos poemas a Ignacio, el nuevo amigo, tras ser presentado por Cossío:

     "Cossío, apasionado de mis versos, me pidió recitarlos inmediatamente, casi al mismo tiempo en que Ignacio me abrazaba y pedía a un mozo del hotel una buena botella de manzanilla... Comencé. Sánchez Mejías los escuchaba atento, abierta una sonrisa en su rostro viril...

     -¡Qué bruto!- comentó, interrumpiéndome, pero indicándome con la mano que siguiera. Concluido el recitado, le dije que aquella expresión, en boca de un hombre que había lidiado y dado muerte a más de setecientos toros, no sólo me parecía justa sino que me llenaba de orgullo"

     Después le leyeron un poema dedicado a otro torero, admirado por Bergamín, Cossío y Alberti. Y aquí apareció la rivalidad profesional con el Niño de la Palma, con un ¡Lástima de poema!

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     Ahora que llega otro diciembre pariente de los actos fundacionales sevillanos, es bueno recordar cómo se gestó la primigenia amistad de unos jóvenes idealistas en palabras de uno de ellos: 

     "Me parece oportuno recordar que la celebración sevillana de otros actos del centenario, si se pudo celebrar con el esplendor y las más sonoras campanadas que repercutirían en pocos años por todo el universo mundo de la lengua y la poesía, se hizo gracias a Cossío. Él, con su arte y 'aquel' para aunar aficiones, estamentos y voluntades, fue el que presentó a Ignacio Sánchez Mejías. Este insigne diestro fue el que ideo y sufragó la invitación al Ateneo de Sevilla, a la que sucederían por sus pasos contados las otras conmemoraciones del centenario y lo demás que siguió hasta su propia muerte, motivo de la más excelsa poesía. Si el toreo se ha cantado con verdadera elevación en nuestro siglo ha sido, por los poetas andaluces, Manuel Machado, Federico y Rafael Alberti, a los que andando los años había de incorporarse otro andaluz, otro sevillano o malagueño- Vicente Aleixandre- que en sus 'Diálogos del conocimiento' ha escrito un bellísimo y profundo poema absolutamente genial" (Gerardo Diego, "Boletín de la Real Academia Española, 1977).

     Concluyamos con un bucólico vídeo de la Casona de Tudanca, con menos barro que cuando se visitó, y recordemos a Pereda, Unamuno, José María de Cossío, José del Río 'Pick', Rafael Alberti, Federico García Lorca, que estuvieron por allí, entre otros, y, aunque no se ve en el vídeo, un retrato dedicado por Ignacio Sánchez Mejías que vaga por allí.

     


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     Referencias:

       - Alberti, R.: Sermones y moradas. Poemas: Sermón de la sangre; Adiós a la Sangre; Espantapájaros; Ese caballo ardiendo por las arboledas perdidas; Sermón de las cuatro verdades

       - Alberti, R.: «La arboleda perdida», Seix Barral y Círculo de Lectores, Barcelona, 1959-1975.

        - Gerardo Diego y José María de Cossío. Epistolario, Nuevas claves de la generación del 27. U. de Alcalá de Henares y Fondo de cultura económica. Alcalá de Henares. 1996.

         - CASADO, M.: Oscuridad y exilio interior en la obra de Rafael Alberti. Tesis doctoral, Facultad de Filología, UCM dirigida por DÍEZ, J. I., Madrid, 2015. 307 páginas.

         - DIEGO, G.: Obras Completas. Tomo VIII, Artículo escrito en 1977, tomo 57, número 212, Boletín de la Real Academia Española. Nota 31-5-2024 Archivo Museo Sánchez Mejías.

       




           17-11-2025 23:44  Actualizado 20-11-2025 17:33


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