Cultura y sociedad

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De lo vivido a lo soñado: libros de arte, arte en los libros.


Libros de arte, arte en los libros. Archivo Museo Sánchez Mejías. bmre.


     Hacía 1972, Darío Carmona publicó en Litoral que Altolaguirre, Prados e Hinojosa vieron varias veces una escena de la actriz Vilma Bánki cuando metía un pie en la piscina porque les parecía precioso, surrealista y poético. La imaginación, lo soñado, era consustancial a los surrealistas. Darío Carmona contó otra anécdota sobre el actor Buster Keaton en Litoral. Keaton era muy listo, pero bebía a todas horas desde las diez de la mañana. Cita también que se bañó varios días en el mar. Este testimonio fue cuestionado por su hermano, Manuel Carmona, quien señaló que la estancia en Málaga fue de poco más de un día y que ambos se ofrecieron a limpiar el coche de Buster Keaton del barro, quien le pagó generosamente en dólares. 

     A los hermanos Carmona, la Diputación de Málaga dedicó una exposición comisariada por José Antonio Mesa Toré. En su recuerdo se elaboró un libro catálogo en 2005 de la exposición titulado De lo vivido a lo soñado. La obra fue editada por el Centro Cultural de la Generación del 27 y la Diputación de Málaga.

     Darío y Manuel Carmona fueron unos pintores malagueños muy relacionados con el círculo vanguardista y cultural de la generación del 27 en Málaga, como la Imprenta Sur y los poetas Manuel Altolaguirre, Emilio Prados y José María Hinojosa. 

     -  DARÍO Y MANUEL CARMONA: De lo vivido a lo soñado. Centro Cultural de la Generación del 27. Diputación de Málaga. 2005. 

     - GUTIÉRREZ, F.: La huella del maquinista. Buster Keaton en Málaga. En El maquinista de la General, 1 y 2. Diciembre-2000. Centro Cultural de la Generación del 27. Páginas 40-43. Reseña 27-02-2025 Archivo Museo Sánchez Mejías.


Todocolección


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     Maruja Mallo estaba dotada de talento. Pintora, ceramista, ilustradora, decoradora, daba clases, escenógrafa. En este 2026 nos enteramos de la colaboración con Ignacio Sánchez Mejías en la escenografía de una obra de teatro que al final no subió a los escenarios: Ni más ni menos. Hay unas fotos del exilio austral, cerca de Pablo Neruda, donde hace arte disfrazándose con algas. Neruda no la nombra en esta etapa de su vida en Confieso que he vivido, sus memorias. Si la cita en los primeros momentos de la llegada a Madrid del chileno: ¡Aquel Madrid! Nos íbamos con Maruja Mallo, la pintora gallega, por los barrios bajos buscando las casas donde venden esparto y esteras, buscando las calles de los toneleros, de los cordeleros, de todas las materias secas de España, materias que trenzan y agarrotan su corazón.

     Shirley Mangini escribió una biografía de Maruja Mallo en 2012 publicada por Circe, que está considerada como una de las más completas sobre la polifacética artista gallega, de nacimiento Ana María Gómez González, que jugaba con su edad coquetamente, y que tuvo una larga carrera artística. Desde sus éxitos en los 20-30 del siglo pasado a su vida itinerante en el exilio, más la vuelta a España. Y no debemos olvidar su relación con Rafael Alberti, Federico García Lorca, Salvador Dalí, Miguel Hernández o Margarita Manso, otra de las olvidadas artistas de ese primer tercio del siglo XX a quien Lorca dedica Muerto de amor, poema de su famoso libro Romancero gitano. Da la triste casualidad que en un mes perdió a su amigo Federico y a su marido, Alfonso Ponce de León, asesinados en la Guerra Civil en diferentes bandos. Ponce de León había colaborado en la escenografía de La Barraca para los montajes de La guardia cuidadosa y El burlador de Sevilla. 

     Maruja Mallo ha tenido en este último año, además de la inédita exposición de la escenografía de Ni más ni menos en la Casa Malpica de Manzanares, comisariada por Gloria Patón, una retrospectiva de su obra en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Maruja estuvo inserta en el mundo intelectual de la Edad de Plata, llegando a disfrutar de una beca en París otorgada por la Junta de Ampliación de Estudios.

    - MANGINI, SHIRLEY: Maruja Mallo y la vanguardia española. Circe. Barcelona. 2012. Biografía de la pintora Maruja Mallo.

     - NERUDA, P.: Confieso que he vivido. Unidad Editorial. 1974-1999. 


Maruja Mallo en su gloria.

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     Cuenta Rafael Alberti en La arboleda perdida que pocos adolescentes habrán estado tan convencidos, como yo a mis quince años, de que su verdadera vocación eran las artes del dibujo y la pintura. Relata también la sorpresa que le causó la primera visita al Prado. Súbitamente se revelaron ante sus ojos los azules, rojos, rosas, oros, verdes y blancos de Velázquez, Tiziano, Tintoretto, Rubens, Zurbarán, Goya... Como allí vio la plena madurez de la gracia desnuda, la edad de oro del color, la expresión indecible del amoroso deseo, la pasión sin trabas de todos los sentidos.

    Tuvo que llegar la muerte del padre, con el remordimiento de las escasas relaciones o momentos que habían disfrutado; cuando no lloraba como los demás y deseaba expresar su dolor, sacó un lápiz y comenzó a escribir su primer poema. En un momento fúnebre, en un momento romántico. Con una posterior enfermedad pulmonar, en esos momentos de recuperación, leyó y escribió compulsivamente. Pero la pintura no fue abandonada definitivamente. Latío o permaneció en segundo plano. Incluso, sus primeros poemarios están llenos de referencias visuales. La pintura fue una compañera en muchos casos de la poesía. Ilustró portadas, creó liricografías, mantuvo relación con pintores de vanguardia.

     Con motivo del 120 aniversario de su nacimiento, la Fundación Unicaja inauguró en diciembre de 2022 una exposición titulada Rafael Alberti. Pintor poeta, poeta entre pintores. Se editó un muy interesante catálogo que hemos visto y hojeado en estos días. La exposición mostraba 320 piezas de arte plástico del portuense. Tanto en la exposición como en el catálogo se enfatizaba la fusión entre pintura y poesía, entre dibujo y palabra.

     - Rafael Alberti. Pintor poeta. Poeta entre pintores. Fundación Unicaja. 2022. Exposición sobre la labor pictórica de Alberti. Interesante.

     - ALBERTI, R.: La arboleda perdida. Múltiples ediciones. 


Fundación Unicaja en Cádiz

     

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     En 1983 hubo una exposición antológica de Salvador Dalí en la que se mostraron 400 obras en el Museo Español de Arte Contemporáneo de Madrid, que luego marchó a Barcelona. Entonces, el museo madrileño estaba ubicado donde está ahora el Museo Nacional del Traje, en plena Ciudad Universitaria de Madrid. Los jóvenes ojos de quienes vivieron el momento quedaron pasmados ante la profusión de arte daliniano. Las colas que hubieron de guardar los visitantes daban la vuelta al edificio y el edificio se acercaba a pasos muy lentos. 

     El catálogo que hemos visto hace 20 días evoca ese momento. Es muy original, con dos tomos colocados en sentido inverso. El primero recuerda las obras con sus fichas. El segundo reseña con estudios y ensayos la larga obra del pintor de Figueres. La obra fue dirigida por Santiago Saavedra, con la colaboración del Ministerio de Cultura y la Generalitat de Cataluña.

     - Catálogo de la exposición 400 obras de Salvador Dalí 1914-1983. Museo Español de Arte Contemporáneo Madrid y Palau Reial de Pedralbes en Barcelona. Con estudios sobre su obra.



400 obras de Salvador Dalí. Catálogo daliniano.



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     Los libros de arte suelen ser un arte de libros. Nos ayudan a vivir y nos ayudan a soñar. 

     Esta selección de libros, no definitiva, puede ser consultada en la biblioteca del Archivo Museo Sánchez Mejías, Casa Malpica, calle Monjas 12, 13200 Manzanares.







31-08-2026 16:44 Actualizado... 12-09-2026 3:48

Las nubes que cortan el cielo

    

Tránsito de la Virgen. Mantegna. Museo del Prado. Uso personal.

     El Tránsito de la Virgen es un cuadro de Andrea Mantegna (h. 1430-1506) que se expone en la sala 56B del Museo del Prado[1]. Pintada hacia 1462 para Ludovico Gonzaga, le falta el tercio superior de la misma que se encuentra en la Pinacoteca Nazionale de Ferrara. El cuadro relata una escena de los evangelios apócrifos. San Miguel anuncia a la Virgen María su fin terrenal, al cual acuden los apóstoles, once de los doce porque Santo Tomás predica en la India; San Pedro oficia con un misal, todos portan velas, salvo San Juan. Otro apóstol inciensa el cuerpo de la Virgen. Todos entonan un canto, el Exiit Israel de Aegyto, según recoge la Leyenda Aurea de Santiago de la Voragine.

     El escenario que vemos al fondo es Mantua, el entorno lagunar, el puente que lo cruza y, al fondo, San Giorgio de Mantua. Las nubes que cubren el cielo son extraordinariamente alargadas como el cuchillo de una navaja de afeitar. Como una ensoñación irreal o irracional.

     Mantegna[2] se formó en el taller de Francesco Squarcione. Su importancia en la historia de la pintura se debe a la combinación de su interés por el mundo clásico y por los avances que consiguió desde el punto de la perspectiva. Añadir la capacidad para lograr una expresión dramática en sus figuras y el estudio de fondos y escenarios.

     En el Centro de Arte Sofía se exhibe en la sala 205.17 el Retrato de Luis Buñuel[3] que Salvador Dalí (1904-1989) elaboró en 1924. Dalí y Buñuel se conocieron en la Residencia de Estudiantes, trabaron amistad con Federico García Lorca por medio de la personalidad única de José Bello Lasierra, más conocido por Pepín Bello. La fuerte personalidad de Buñuel, gimnasta/boxeador aficionado, que encontró la gloria en el nuevo arte del cine, y los volúmenes clásicos del cuadro, que mantienen aún alguna resonancia al cubismo, destacan sobre el paisaje del fondo, mucho menos rotundo.

Retrato de Luis Buñuel. Dalí. Centro de Arte Reina Sofía. Uso personal.

     Cuenta Gibson[4] que el 28 de mayo de 1925, coincidiendo con la presentación de un libro de Guillermo de Torre, se celebró en Madrid la primera exposición de la Sociedad Ibérica de Artistas. Sociedad que pretendía ampliar los lazos de Cataluña con el resto de España. En esta exposición presentaron obras, entre otros, el albaceteño Benjamín Palencia, el malagueño José Moreno Villa y Salvador Dalí. Dalí presentó el retrato de Buñuel, retrato que había pintado a instancias o conversaciones con Luis Buñuel, tras visitar el Museo del Prado y quedar impresionados por el Tránsito de la Virgen de Mantegna. Y reflejó esas nubes alargadas como la cuchilla de una navaja de afeitar. Una de las nubes alargadas se dirige hacia una parte del rostro del cineasta aragonés. Su ojo derecho.

     En aquella época, Lorca escribió la Oda didáctica a Salvador Dalí:

Una rosa en el alto jardín que tú deseas.

Una rueda en la pura sintaxis del acero.

Desnuda la montaña de niebla impresionista.[5]

     En agradecimiento, Dalí regaló a Federico García Lorca dos cuadros, Naturaleza muerta y Desnudo, el primero firmado en 1924. Estos cuadros, junto a Retrato de Luis Buñuel, ilustraron el artículo de José Moreno Villa, Nuevos artistas, que remitió a la Revista de Occidente, IX, julio-septiembre 1925, páginas 80-91[6].

     El ojo derecho que ve como se acerca la nube en Retrato de Luis Buñuel de Salvador Dalí nos remite hacia la famosa escena del ojo cortado de El perro andaluz de Buñuel.

     Siguiendo a Gubern[7][8], hay varias teorías. Desde un guion tejido de sueños del propio Buñuel donde querían cortar el ojo a su madre, que no se dejaba hacer, obviamente. 

     Aunque Dalí admitió esa posibilidad, hay otras teorías. Ontañón lo atribuye a un sueño de José Moreno Villa; Rafael Martínez Nadal lo atribuía a la visión nocturna de la Luna atravesada por una delgada nube cuando Buñuel y Pepín Bello, con otros, contemplaban el cielo y Bello manifestó: una navaja está cortando un ojo. 

     Buñuel citó también precedentes literarios como el de la dama que se afila tanto las uñas que al final se saca un ojo; o Dalí, ya en otro texto, se refería al bisturí que cortaba la pupila para extraer las cataratas. Textos ambos de 1927.


     Según el jesuita Vicente Arteta, Buñuel hizo prácticas de biología en el laboratorio con Ramón y Cajal limpiando córneas de saltamontes con anterioridad a 1927.

     En cuanto a las referencias cinematográficas, el Viaje a la Luna de Georges Méliès, 1902, cuando el proyectil aluniza sobre un ojo lunar y el culatazo de un policía en las escalinatas de Odesa de la película El acorazado Potemkin, 1925, de S. Eisenstein inciden en el tema del ojo como real/irreal.

    En fin, junto al cuadro de Mantegna y el retrato de Buñuel citado, recordamos por esa época un cuadro de Maruja Mallo, hacia 1928, llamado Los ojos de Buñuel sobre la mesa, custodiados por Rafael Alberti, José Bergamín, Federico García Lorca, la Virgen del Pilar y Pablo Neruda.

Maruja Mallo. Los ojos de Luis Buñuel…

     Los ojos cortados y los paseos de nubes alargadas eran tema de conversación intelectual en los años 20 del siglo pasado. Y ahora. Pero no fue un sueño. Fue leyendo entre el 20 y 22 de junio de 2023 entre el Archivo Museo Ignacio Sánchez Mejías y/o sentado junto al ordenador en una casa manchega.



[1] https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/el-transito-de-la-virgen/6ebfe544-41dd-44ac-a217-d7ba24fc0d48

[2] URQUIZAR, A. y CÁMARA, A.: Renacimiento. Editorial Universitaria Ramón Areces. Madrid. 2017. Páginas 80-82.

[3] https://www.museoreinasofia.es/coleccion/obra/retrato-luis-bunuel

[4] GIBSON, I.: Vida, pasión y muerte de Federico García Lorca. Folio y Plaza Janés. Barcelona. 2003. Página 203.

[5] García Lorca, Federico. Obras Completas de Federico García Lorca (Spanish Edition) (p. 995). ePubLibre. Edición de Kindle.

[6] GARCÍA LORCA, FRANCISCO.: Federico y su mundo. Alianza Tres. Madrid. 1980. Edición de Mario Hernández. Página 138.

[7] GUBERN, R.: Historia del Cine. Anagrama. Barcelona. 1969. Página 184.

[8] GUBERN, R.: Proyector de Luna. La generación del 27 y el cine. Anagrama. Barcelona 1999. Páginas 396-398.

 

Ciudadanos contemporáneos, 3: Duelo a garrotazos.

      Duelo a garrotazos. Francisco de Goya. Museo del Prado.        ¿Cómo era la Quinta del Sordo en 1823? Debieron impresionar las catorce...