Cultura y sociedad

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Cuando nada pasa en agosto

 



 
   

     En los calurosos veranos de los años treinta del siglo pasado, los diarios y las revistas solían informar de dónde veraneaban los políticos, cómo eran los estudiantes guineanos, cuán grande era la vitalidad impresionante de una centenaria con nueve hijos, cuarenta y cinco nietos y veinte bisnietos, cuáles eran los últimos éxitos cinematográficos y se publicaban novelas por entregas muy entretenidas.
     ¿Nada pasaba en los veranos de los años treinta del siglo pasado?
     Ocurrían sucesos truculentos como la apertura de una especie de campo de concentración en virtud de la Ley de Vagos y Maleantes. Y sucedían desgracias en las que se perdía la vida.
     El trece de agosto de 1934 fallecía el hijo menor de Alfonso XIII, Gonzalo, en accidente de automóvil cuando viajaba por Austria. Y ese mismo día falleció Ignacio Sánchez Mejías en Madrid tras una cornada recibida el 11 de agosto en Manzanares.
     Por esos días de verano, se publicaba en la revista Estampa una novela de Manuel Chaves Nogales titulada El maestro Juan Martínez que estaba allí. La novela sería publicada a principios de septiembre de 1934. Lo que hacía Estampa era la primicia de un avezado escritor, que había destacado como brillante periodista en Ahora, El Sol o El Heraldo de Madrid.





     La novela trataba de un bailarín que pasa del París de principios de siglo a ver la revolución soviética cuando intentaba probar suerte en la corte de los zares, con el ritmo ágil y culto de Chaves Nogales.
     ¿Y qué contaban de Ignacio Sánchez Mejías el 18 de agosto de 1934?
      Su fallecimiento a las diez de la mañana. Decían que tras Joselito y Belmonte no había en la generación actual una personalidad tan acusada. Que debía haber sido galeno y lo abandonó por los paseos por la Alameda de Hércules. Que se hizo hombre entre América y España y se había retirado en 1927. A los ruedos había vuelto en el verano de 1934, cuando parece que no pasaba nada. 
     Entre el 15 de julio y el 11 de agosto volvieron las palmas, el sol y la sangre a su vida y su muerte.
     Sus amigos y sus deudos decían que tenía más coraje que todos sus compañeros juntos, mientras lloraban la fatalidad del momento.
 



     Aunque ya se ha comentado en una reseña anterior, Estampa era una de las revistas que modernizará el periodismo gráfico español. Una de las razones para buscar la incompleta publicación que ha llegado de la novela publicada por entregas de Chaves Nogales son las ilustraciones que le acompañan. Su primer diseñador y director en los años de la dictadura de Primo de Rivera será Antonio González Linares. Esta publicación estará impulsada por Luis Montiel, a quien veremos también en Ahora, As y Semana.




Las imágenes han sido extraídas de la revista Estampa, 18 de agosto de 1934.




17-10-2026 19:46, actualizado 18-10-2026. 7:58.



Cuando nada pasa en agosto

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