| Encarnación López, Argentinita. ABC, 20-04-1933. |
Rafael Marquina (1887-1960) fue un ensayista, periodista, dramaturgo y biógrafo nacido en Barcelona que murió en La Habana. Desde muy joven se dedicó al periodismo, como redactor en las revistas La Publicidad y Teatralia, o para la prensa diaria, El Imparcial, hasta 1935, cuando se traslada a La Habana. En la capital cubana trabajó para Información, escribiendo una reputada sección cultural, Vida cultural y artística, e integrándose en la vida social y cultural de la Gran Antilla. Era hermano del dramaturgo catalán Eduardo Marquina[1].
Nos interesa una colaboración que realizó
el 23 de abril de 1933 en otro medio español, Blanco y Negro, donde con
el título Piel de España y corazón de Francia[2],
analizaba la obra Piel de España de Pierre Sarment, que se había
presentado en el teatro de L’Athenée, actuando su autor como el protagonista, Lord Cowley, y sus devaneos amorosos con Soledad, una española,
que no le corresponde al estar enamorada de Charlie, un amante de lo español y
la española. ¿Por qué nos interesa este drama con aires folletinescos? Además, en la obra, los tres personajes principales no son lo que parecen.
La razón reside en la visión que tiene el autor de
España en 1933 y porque incluye a Argentinita en los comentarios de la
reseña de Rafael Marquina. Haremos una mención previa a Argentinita para
contextualizar y seguiremos luego con el artículo.
En esos días, Argentinita actuó en el
Teatro Español en una única audición con cantes y danzas españolas[3]. Un par de meses más tarde
anunciaba que reintegraba a su repertorio El amor brujo de Falla, en un
espectáculo que sería el germen de Las calles de Cádiz. ABC mencionaba
la colaboración de su hermana Pilar, Rafael Ortega, Antonio Triana y La
Macarrona. En cuanto a la música, la orquesta Bética, que había fundado
Manuel de Falla y dirigía Ernesto Halffter, estaba al cargo de lo melódico[4]. Argentinita se había
especializado en canciones y danzas españolas, cosechando grandes aplausos del
público con repertorios de Albéniz, Falla, García Lorca o Barbieri[5].
La reseña que Marquina hacía sobre Piel de España y su visión del españolismo le servía al autor para recordar una especie de restauración
frecuente de esta idea, con distintos eclipses, en París, donde España había estado de
actualidad en sus escenarios.
En el Folies Bergère se representaron en
los años treinta espectáculos de motivos españoles con cierto pintoresquismo.
Los éxitos que tuvieron antes Antonia Mercé, La Argentina, y, en ese momento,
Encarnación López, Argentinita, Anita Ávila o Raquel Meller, marcan esa
españolidad en las tablas francesas. Para Marquina, es más bien un exceso en la
representación que sería homologable a la francesidad de la obra La
Francerie de Paul Raynal o Raynald, que incidiría en el mismo exceso que la
españolada de las obras sobre tema hispano.
En Francia, en los años treinta del siglo
pasado, la mayoría de los comediantes habían abandonado los temas bélicos,
incidiendo en obras más frívolas, como descanso de la meditación o el
filosofismo.
[1] https://historia-hispanica.rah.es/biografias/28086-rafael-marquina
[2] BLANCO Y
NEGRO, 23 de abril de 1933.
[3] ABC, 20
de abril de 1933.
[4] ABC, 16
de junio de 1933.
[5] ABC, 23
de abril de 1933.
15-08-2026 20:30 Actualizado 16-08-2026 19:37