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| Manuel Ángeles Ortiz. AH, núm.74, ene-marzo 2022 |
"Este sería el caso del primer concurso de Cante Jondo organizado en Granada en 1922 por iniciativa de Federico García Lorca (1898-1936), Manuel de Falla, Juan Ramón Jiménez, Manuel Ángeles Ortíz o el torero Ignacio Sánchez Mejías, entre muchos otros. Los telones fueron realizados por Zuloaga y Hermenegildo Lanz y se invitó como conferenciante a Ramón, aunque se cuenta que, ante el clamor del público cada vez que trataba de intervenir, no consiguió apenas pronunciar palabra. El cartel fue realizado por el pintor Manuel Ángeles Ortiz (1895-1984) con una estética alejada de parámetros folclóricos y más cercana a la de las revistas de vanguardia o de cierto cubismo futurista que practicaría y del que quedan ejemplos como el Bodegón con guitarra (1926) que el museo Reina Sofía expone en una sala llamada La noche española. Flamenco, vanguardia y cultura popular en que las conexiones entre el flamenco y la vanguardia internacional aparecen claramente, por ejemplo, en las fotografías de Vicente Escudero de Man Ray." En la sala 205 del Museo Reina Sofía hay un vídeo de un baile de Vicente Escudero admirable.
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| Bodegón con guitarra. Manuel Ángeles Ortiz. Sala 205 MNCARS |
"Si una influencia musical resultó determinante en la vida, la obra e incluso la personalidad del poeta de Fuente Vaqueros, no hay duda... don Manuel de Falla..." León nos habla de que Lorca tomó parte más que activa en la organización del Concurso de Cante Jondo de 1922, que Falla promovía y que inspiró la conferencia que Federico allí pronunció. Y el mismo fervor por su maestro está en la base de los versos del Poema del cante jondo. O la participación en la colocación de una lápida en la casa que ocupaba Albéniz en Granada, a quien Falla tenía en gran estima. Y más tarde, en los Reyes de 1923, la colaboración del maestro en el teatro de guiñol para niños Títeres de Cachiporra (Cristobica), con otras obras de Cervantes, el propio Lorca y una obra anónima, Misterio de los Reyes Magos, acompañada por cinco músicos, entre ellos Falla al piano. Lorca dedicó tres conferencias a asuntos musicales: Importancia histórica y artística del primitivo canto andaluz llamado "cante jondo" (1922), revisada en los años treinta como Arquitectura del cante jondo; Canciones de cuna españolas. Añada, Arrolo. Nana. Vou-verivou (1928) y Cómo canta una ciudad de noviembre a noviembre (1933). A veces se ha incluido también la visión musical de Juego y teoría del duende (1933), por su visión flamenca, aunque en puridad no sea tal.
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La tauromaquia y el arte flamenco han consignado a García Lorca dos caras opuestas. Aquí bebemos de la fuente, también, de José Javier León. Tengamos en cuenta que son dos campos estéticos interconectados, nacidos en suelo ibérico y redefinidos en el siglo XIX. En lo flamenco se apreciaba al máximo y en lo taurino se le designaba como ignorante. Pero sin ser un experto, ni un advenedizo, diseccionó el oficio de Cúchares y la lírica de Silverio en su conferencia más ambiciosa: Juego y teoría del duende.
Salvo alguna poesía juvenil, alguna referencia más lograda en Mariana Pineda, lo taurino es más una alusión lírica que algo más profundo. En Poema de cante jondo, las referencias a ese mundo son los torerillos asociados a la mujer con un marbete festivo, jovial y sensual. Los versos de este poemario de 1922 están lejos de asociar flamenco y toros como hará en la conferencia citada de 1933, sin negar que aparecerá en Canciones o en Tragicomedia de don Cristóbal y la seña Rosita, 1923, como ornamentación más que como sustancia. En Mariana Pineda sí describe una corrida en verso.
Es conocido que José María de Cossío pidió a sus amigos poetas textos taurinos para su obra Los toros en la poesía castellana, y Lorca le ofrece fragmentos del Prendimiento de Antoñito el Camborio en el camino de Sevilla y la descripción de la corrida de toros de Mariana Pineda. Se habló de un posible poema a Belmonte, pero es desconocido por la crítica.
Según León fue en 1927 cuando se vieron por primera vez las caras en Madrid. Aquí estamos intentando saber si hubo un encuentro anterior, como habían sido firmantes de la petición al Ayuntamiento de Granada de la realización del Concurso del Cante Jondo de 1922. La petición es de diciembre de 1921 y el concurso se celebró en el mes de junio de 1922. Por la correspondencia entre Cossío y Gerardo Diego, se habla ya del conocimiento de Sánchez Mejías en 1921. Pero Diego y Cossío eran aficionados. Y la firma lo que nos puede indicar es conocimiento y no amistad o influencia.
Un encuentro con más profundidad es reseñado por León poco antes de los actos fundacionales de mediados de diciembre de 1927. Y es más sorprendente porque Lorca conocía a Argentinita desde la época de El maleficio de la mariposa.
De los actos en Sevilla, Federico debió sacar una impresión de Sánchez Mejías de un nuevo padrino o cicerone espléndido. De esos destellos puntuales como la Oda al toro de lidia (1919), se va produciendo un lento ascenso en los que para para versificar textos como Oda al Santísimo Sacramento (1929). Y el hecho crucial en ese cambio en García Lorca fue la conferencia en la Universidad de Columbia de Ignacio Sánchez Mejías. Lorca y el mecenas ya tienen una confianza más profunda, ayudada por la pareja de Ignacio y amiga de Federico, Argentinita.
Entre Nueva York y Cuba compone los versos de Poeta en Nueva York (1929-1930) y la obra teatral El público (1930). Y en la primera, lo taurino tiene ya una alta entidad: Es el caso de 1910, Nocturno del Hueco, o Vaca. El público o La zapatera prodigiosa aportan claras imágenes taurinas que nos llevan al momento en que se rompe la amistad de Federico y Sánchez Mejías: El 13 de agosto de 1934, tras dos días de agonía después de la cogida en Manzanares por un toro de Ayala. Mucha gente cree que con la elegía de Llanto por Ignacio Sánchez Mejías se alcanza la cima poética del granadino y una de las más bellas elegías en español. Y, obviamente, pensamos que aquí tiene un conocimiento pleno de la expresión plástica del toreo. En Diván del Tamarit encontramos la Casida V Del sueño al aire libre donde juega bellamente con los jazmines y el toro. Paramos aquí y retomaremos Juego y Teoría del Duende, que ya tratamos en otra ocasión, con motivo de la referencia a santa Teresa de Jesús.
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Bibliografía/ Fuentes:
- Alonso, M.: Arte en España en la primera mitad del siglo XX. 1898-1951, en VV. AA.: La vanguardia fragmentada. Arte del siglo XX. Editorial Universitaria Ramón Areces. Madrid. 2023. Páginas 325-393.
- MNCARS
- LEÓN, J. J.: De Federico a Silverio, con amor. Prólogo de Belén Maya. EUG. Granada. 2020. Páginas 43-46.
- LEÓN, J. J.: La sangre derramada. Ecos de la tauromaquia de Sánchez Mejías en García Lorca. Seguido de El pase de la muerte de Ignacio Sánchez Mejías. Prólogo de Carlos Marzal. Athenaica. 2020. Páginas 21-108. (Reseña 20-2-2026, Archivo Museo Sánchez Mejías)
20-02-2026 11:24 Actualizando... 17:47