Cultura y sociedad

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Adiós, ríos; adiós, fontes.

 

Mujeres en el arte. Estampa. Reportaje de Emilio Fornet. Fotos: Montaña.


      Como le indiqué en cartas anteriores, el de la cultura es uno de los oficios más costosos y menos satisfactorios. Es la razón del ahorro y control del gasto en las dietas. Le recomendé los bocadillos de mortadela porque usted había cogido gusto a pasar facturas de Rías Baixas, Ribera del Duero y Rioja. Y no digamos cuando empezó a darme discursos sobre las cualidades de los envejecidos y caros vinos de Jerez VORS. 

     Por Bizum ha recibido en el día de hoy las dietas de los viajes de los dos últimos años con una bonificación especial por la dedicación que pone en los empeños de este humilde escribano.

     Le agradezco el detalle que tuvo de traerme la Antología bilingüe de Rosalía de Castro, tras pasar por su casa museo. Las anotaciones al margen de su dura vida, sus partos y su marido me han servido de gran información. 

     Manuel Murguía, luego, de alguna manera, utilizó su legado en la causa, merecida, del renacimiento cultural del galleguismo. Su viudo fue editor del fenómeno literario Rosalía de Castro. 

    Le recuerdo que Rosalía ya fue cantada por Amancio Prada en la década de 1970. Hoy que las efemérides citan a las escritoras, y uno no es de efemérides ni días de, se acuerda de Rosalía de Castro. Como de otras que no consiguieron publicar en vida, o bien lo hicieron con pseudónimo y aún hoy en día son rechazadas porque se tienen prejuicios al género literario o la autora, sea cual sea.  

    Como sé que no tuvo tiempo de leer a Rosalía de Castro, le adjunto fragmentos de una de las poesías más conocidas y el enlace a la versión que hizo Amancio Prada. La selección, por tanto, será la letra de la versión musical: 

    Adiós, ríos; adiós fontes;
adiós, regatos pequeños;
adiós, vista de meus ollos;
no sei cándo nos veremos.
     Miña terra, miña terra,
terra donde me eu criei, 
hortiña que quero tanto,
figueiriñas que prantei,
     prados, ríos, arboredas,
pinares que move o vento, 
paxariños piadores,
casiña do meu contento.
     Muíño dos castañares, 
noites craras de luar, 
campaniñas trimbadoras
da igrexiña do lugar,
     amoriñas das silveiras
que eu lle daba ó meu amor,
camiñinos antre o millo,
¡adiós, para sempre adiós!
     ¡Adiós, groria! ¡Adiós, contento!
¡Deixo a casa onde nacín,
deixo a aldea que conoÇo
por un mundo que non vin!
    Deixo amigos por estraños, 
deixo, en fin, canto ben quero...
¡quén pudera non deixar...!
     Adiós, adiós, que me vou, 
herbiñas de camposanto
donde meu pai se enterrou, 
herbiñas que biquei tanto,
terriña que vos criou.
     Xa se oien lonxe, moi lonxe
as campanas de Pomar;
para min, ¡ai!, coitadiño, 
nunca máis han de tocar.
     Xa se oien lonxe, máis lonxe...
cada balada é un dolor;
voume soio, sin arrimo...
Miña terra, ¡adiós! ¡adiós!
     ¡Adiós, tamen, queridiña...!
¡Adiós por sempre, quizais...!
Dígoche este adiós chorando
desde a beiriña do mar.
     Non me olvides, queridiña, 
sin morro de soidás
tantas légoas mar adentro...
     ¡Miña casiña!, ¡meu lar!

     


     No olvide que Alfonso X el Sabio escribió las Cantigas en galaico-portugués porque era la lengua tradicional de la lírica y vivió parte de su juventud en esa tierra. Tampoco obviemos que unos gallegos, Golpes bajos, cantaban en los años ochenta de la movida Malos tiempos para la lírica, signo del finito futuro de los poetas. 

     No, no acabo la carta. Creo que es de justicia añadir a otra poeta. Rosalía muere en 1885 por un cáncer de útero y cuarenta y tres años después (1928) publica su segundo poemario Concha Méndez, Surtidor, un libro pionero, vanguardista, que plasma el nuevo universo abierto a la mujer moderna del primer tercio del siglo XX. Gran amante de los deportes, se ofrece aquí un pequeño poema llamado Nadadora:

     Mis brazos:
los remos.
     La quilla:
mi cuerpo.
     Timón:
mi pensamiento.
     (Si fuera sirena, 
mis cantos
serían mis versos).

     No. No es cuestión de efemérides. La razón es otra. Se motivó el interés al ver que la revista Estampa, que en marzo de 1934 publicaba reportajes con el título Mujeres en el arte. Al pasar las páginas, cuando cayeron en las manos de quien escribe estas letras, surgían los nombres de la pintora e ilustradora de revistas literarias Norah Borges, las escritoras Consuelo Valcárcel y Rosa Chacel y las pintoras Delhy Tejero, Rosario Velasco y Maruja Mallo.

     Lea, escriba, viaje, piense, hable... Sea paciente y, cuando quiera huir de la realidad, lea poesía. Aunque, como en los años ochenta, sigan siendo malos tiempos para la lírica. 

     19 de octubre de 2026. Tierras del Azuer.





     Referencias:

     CONCHA MÉNDEZ: Surtidor. Cuaderno de vigía. Madrid-Granada. 2018. Prólogo de Nieves Muriel.

      ROSALÍA DE CASTRO: Antología bilingüe. Introducción de Xesús Alonso Montero. Fundación Rosalía de Castro. Centro de Estudios Rosalianos. 2009. 

      Estampa. Revista ilustrada fundada por Luis Montiel. 17 y 24 de marzo de 1934.



19-10-2026 22:54 actualizado... 21-10-2026 7:47.



Un aire de 'Grecia' andaluza

     

Grecia, 1-07-1920 


      La revista literaria Grecia se publicó entre el doce de octubre de 1918 y el 1 de noviembre de 1920. Se editaron cincuenta números con artículos de nuevos autores que cuestionaban a sus mayores de la cultura.

     El padre de la revista fue Isaac del Vando Villar, quien desde Sevilla, esa Roma andaluza, cultural y ciudadana, publicaba sobre vanguardias artísticas y literarias. En su primer número pretendía ser las mil y una noches de las revistas literarias, según decía su colaborador más habitual, Adriano del Valle, y se invocaba la Vía Láctea en la época en la que se queman los rastrojos. 

     En las ediciones de papel actuales, acompañando los cincuenta números de Grecia, se añade el manifiesto de Guillermo de Torre sobre ultraísmo.

La mujer de la mantilla. Norah Borges en Grecia.


     Aunque mi conocimiento sobre los números de Grecia sea inicial, hay ciertas notas que han permitido crear en mi cabeza varios caminos que se bifurcan y vuelven a encontrarse. 

     Isaac del Vando tuvo su semblanza en el libro de raros, por extraordinarios, de Ramón Carande, de quien humanamente decía que en el Madrid babilónico de 1936-1939, cuando todo faltaba, se desvivía por ahorrarme amarguras y privaciones. Carande cita a Guillermo de Torre, el cerebro de la mejor época de la editorial argentina Losada, cuando declaraba que la revista Grecia fue la revista más interesante del primer periodo ultraísta. Herederos o seguidores de uno de sus colaboradores más habituales, Cansinos Assens, el nombre de la revista se atribuye a otro de sus colaboradores, Miguel Romero Martínez, especialista en letras clásicas. En su primer número colaboraba un joven llamado Federico García Lorca.

     La lista de autores que publicaron en los cincuenta números es amplía. No pretendo hacer una relación extensa. Eso sí, mencionaré algunos relacionados con la que luego fue la generación del 27 o que por su importancia literaria o artística me permitan llegar al final de estas pocas palabras.

     Lorca estuvo en el número uno. Cansinos Assens en casi todos los números, como Isaac del Vando y Adriano del Valle. Entre otros, destacar a Gerardo Diego, Guillermo de Torre; Pedro Garfias, con un interesante texto sobre el cinematógrafo, Juan Larrea, Eugenio Montes; traducciones de Apollinaire, Picabia o Cocteau; Jacques Edwards y Vicente Huidobro; alguna colaboración de Adolfo Salazar en los últimos números, al mismo tiempo que el futurista Marinetti.

Palcos, Norah Borges en Grecia.

     En los últimos números, cuando la publicación se hace en Madrid, colaboraron Ramón Gómez de la Serna y Ramón María del Valle-Inclán. 

     Llegado a este punto, debo señalar la participación de los hermanos Borges, Norah y Jorge Luis. En especial, en este momento, la de Norah, por su rara, por extraordinaria, belleza plástica. 



     Jorge Luis Borges había publicado en el número 37 Himno del mar, que había dedicado a Adriano del Valle. En el número 38, su artículo Paréntesis pasional acababa con Ya las tinieblas se han dormido. Es en este número cuando el director de la publicación menciona a Norah Borges, artista plástica que denomina pintora ultraísta que muestra figuras que son como fruta madura y pesada que colgase del gran árbol del sol. Y que pinta por intuición, desdeñando todos los preceptos y todos los módulos hasta hoy aceptados por la generalidad de los pintores.

     Sus primeros grabados en la revista fueron El pomar y el ángel del violoncelo, en el número 41, el 29 de febrero de 1920. La impresión que causó fue tan importante como demuestran los artículos y dibujos dedicados a Norah, como ejemplo, Adriano del Valle en su Poema sideral, o Guillermo de Torre con El arte candoroso y torturado de Norah Borges. 

     La portada del número 43 tenía ya un dibujo de una amazona a caballo realizado por Norah, que incluía además La mujer de la mantilla en la página 14, de una sensibilidad exquisita. El número 44 traía una portada con una visión del viaducto abigarrado de viviendas y unos adanidas en la página 8. A partir de este momento, aparecerán en las siguientes publicaciones mujeres, palcos, o una madonna. Más adelante, un paisaje de Mallorca, o figuras de mujeres que parecen atormentadas o disparatadas. En un artículo de su hermano escritor sobre Rusia, plasma la muchedumbre como una masa en la que se difuminan los individuos.

     Bailarinas y edificios o paisajes sin posible identificación dan paso en el último número, 50, de la revista a una obra llamada Maternidad, dedicada a Lucía Sánchez Saornil, donde impera lo femenino con la madre sedente acompañada por otra mujer expectante, otro niño, destronado, y un perro vigilante. 

     A este raro, por extraordinario, atractivo plástico contribuye la impresionante actividad intelectual que sostuvo Norah y su familia, especialmente Jorge Luis, y la vida en común que mantuvo con Guillermo de Torre.

 

Portada de Grecia 1-09-1920

     Para saber más:

     —En el Archivo Museo Ignacio Sánchez Mejías se puede preguntar para consultar la edición en papel de la revista Grecia. Para mayor facilidad contactar telefónicamente con 926614056. O a través de redes sociales de Museos de Manzanares. He utilizado, tras la consulta en el museo, el formato descargable que se puede buscar en la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional. (15-20 diciembre 2022)

     -CARANDE, R.: Galería de raros atribuidos a Regino Escaro de Nogal. Alianza Tres. Madrid. 1983. Páginas 373-376.  

     —El título de esta entrada parafrasea un verso del canto La sangre derramada de Llanto por Ignacio Sánchez Mejías de Federico García Lorca: Aire de Roma andaluza.

    

La crítica literaria de "Los lunes de El Imparcial"

        Gabriel Alomar Villalonga fue un poeta, prosista, ensayista, crítico literario y político nacido en Palma de Mallorca el 7 de octubr...