Cultura y sociedad

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Carmen Conde: El día después (4)

     

Carmen Conde a los 6 años. Fuente: Cuadernos de Literatura Infantil y Juvenil


      EL PAÍS, 30-01-1979, titulaba su crónica del ingreso como académica de Carmen Conde El fin de una discriminación literaria. Injusta y vetusta, dijo la poeta. Citó a Mihura, que había comprendido mejor a las mujeres al interpretarlas en sus inolvidables comedias. Era el ritual de siempre. Citar al autor que te ha precedido en el asiento. Citó a escritoras del siglo XIX: Gertrudis Gómez de Avellaneda y su sentido del tiempo transfuga y el deseo de eternidad. Añadió a Carolina Coronado y Rosalía de Castro, reivindicando a la poesía de la mujer que se sale del esquema previsto; y efectuó un estudio crítico y semejante de poetas masculinos tratados en su estudio. Memoria y muerte fueron dos de los pilares sobre los que se basó un estudio en la noción de eternidad, como señalaría el académico que le contestó, Guillermo Díaz Plaja, que desembocaría en la noción de eternidad, más allá de la fama y la inmortalidad, y que, en Juan Ramón y Unamuno, tocaba lo religioso y lo místico. 

     La poesía era memoria y biografía cuando habló de Cernuda, Espriú y Antonio Oliver, su marido. Con Cernuda, dice que hay un momento en el que nos encontramos con la existencia de una realidad diferente de la percibida a diario. Y la poeta dice que hay un momento en que ya no basta esa realidad diferente, sino que algo alado y divino debía acompañarla y aureolarla, tal el nimbo trémulo que rodea un punto luminoso. Y termina: Ese nimbo trémulo; lo divino y lo humano, alma y cuerpo, tierra y mar... cita entonces a Antonio Oliver: en ningún poeta deja de alentar la esperanza de ser y de haber sido.

     Los Reyes de España impusieron el cordón verde de la Academia tras hablar de temas que los redactores de EL PAÍS consideran comunes a hombres y mujeres: la fugacidad del tiempo, la presencia de la muerte, el deseo de eternidad.

     Señalaba también EL PAÍS que había lleno en la lectura de ingreso de Carmen Conde, por la importancia de la primera mujer y por la visita de los Reyes. Acto con más asistencia que la entrada de Aleixandre o Madariaga.

     ABC llevaba a su portada de 30 de enero el ingreso de Carmen Conde.

ABC, 30 de enero de 1979

      Los reyes y la cultura de la portada que señalaba la participación de la jefatura del Estado en distintos actos culturales. En las páginas 8-9 del diario, un reportaje de la lectura de ingreso realizado por Santiago Castelo con reportaje gráfico de Sanz Bermejo, incidía en la presencia de los Reyes al ser la primera académica de número y por la expectación creada en el mundo literario. En un día frío y con lluvia intermitente y madrugadora, el sol se hizo con la tarde en medio de altas nubes.
     La tarde se hizo femenina y los invitados y curiosos formaron colas de expectación. Por allí se veía a Acacia Uceta, Carmen Llorca, Ernestina de Champourcín, Carmen Bravo-Villasante, Pureza Canelo, Marta Portal, Consuelo Burell, Pilar Díaz-Plaja, Sofía Martín Gamero, Angelina Gatell, Elena Soriano, Sagrario Torres, Elena Andrés, Concha Zardoya, Carmen de la Torre Vivero..., etc., tal vez el espíritu de Isidra de Guzmán...
     Las dos plantas del salón de sesiones se llenaron. José María Pemán llegó del brazo de Luis Rosales un poco antes de la entrada de los Reyes. Aplaudidos. Se sentaron en la mesa presidencial. A su derecha, el director de la Academia, Dámaso Alonso. Cuando todos se sentaron en sus asientos correspondientes, salieron a buscar a la nueva académica, los señores académicos Terán y Torrente Ballester. Carmen lucía un traje negro largo de tul con hilos finos de lamé dorado, según Santiago Castelo, que continuaba con lo referido con anterioridad, del fin a una tan injusta como vetusta discriminación literaria. La referencia obligada a su predecesor Miguel Mihura y la referencia a la poesía y los poetas del siglo XIX y XX más queridos. El murmullo sonriente se produjo con  los versos de Carolina Coronado:
     ¡Gloria a los hombres de alma generosa
que la prisión odiosa
rompen del pensamiento femenino!
     Y la referencia a Antonio Oliver, que nunca perdió el aliento de la esperanza del ser y de haber sido.
     Castelo contaba que Carmen Conde paró para tomar algo de agua, que Antonio Hernández Gil, expresidente de las Cortes, llegó tarde al acto académico por un atasco circulatorio. 
     A Carmen Conde le contestó Guillermo Díaz-Plaja que señaló que la España de santa Teresa y de Carolina Coronado, de Rosalía de Castro y de Emilia Pardo Bazán, de Concha Espina y de María Moliner había dejado huérfana de representación femenina a la Academia, situación que se rompía con Carmen. Díaz Plaja hizo una bella semblanza de la poeta que remató con unas palabras de Aleixandre: Aquella niña que se puso en pie para la vida, con la intención de dar la bienvenida a la académica.
     El rey impuso a Conde la medalla de la Corporación; la reina felicitó a la poeta con un beso; el rey le pidió que se sentara ya con sus compañeros. Acto seguido, se levantó la sesión. Según Santiago Castelo, era el primer gran triunfo de la mujer española.

Fotografía: ABC, 30-01-1979












13-02-2026 22:22 Actualizando 15-02-26 21:10

Carmen Conde: El día después (4)

      Carmen Conde a los 6 años. Fuente: Cuadernos de Literatura Infantil y Juvenil       EL PAÍS, 30-01-1979, titulaba su crónica del ingre...