Cultura y sociedad

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En el corazón de los años locos, las revistas de 1925

Elegancias, diciembre de 1925


      Elegancias despedía 1925 con una portada de Tono. Fue una revista mensual que se empezó a publicar en enero de 1923 por la papelera controlada por José María de Urgoiti. Revista de gran lujo y formato, presentada en papel cuché, de influencia parisina, dedicada a la moda y los diseñadores. Este número costaba tres pesetas y su director era Francisco Verdugo. Contaba con delegados en París. Dibujaban mujeres españolas, modernas y estilizadas. Mundanas. La moda y sus complementos. Los deportes, como el esquí; el diseño de espacios, o el automóvil, en plena eclosión. Anuncios de marcas sofisticadas, hoteles lujosos. Productos y establecimientos relacionados con la belleza y el estilo. Hoy diríamos, estilismo. Su público era la alta burguesía o la aristocracia de nuevo cuño.

     En el número de diciembre de 1925 contaban qué sombreros se llevaban o la elegancia femenina en los cuadros de Tiziano y Van Dyck junto a un relato de Isabel de Palencia (Beatriz Galindo), pseudónimo de Isabel Oyarzábal.


       En el número de enero de 1926, los peinados de moda, el elogio de Berta Singerman, la colaboración de Isabel de Palencia, los modistos que hacían perfumes, el esquí o el calzado, las galerías de arte, consejos sobre salud o la limpieza de los tapices; ropa interior de moda; el cuidado de los perros; el divorcio de Natacha Rambova y Rodolfo Valentino; lo que se iba a llevar en el cercano carnaval de 1926; y cómo ser la mujer perfecta.


Gran Vida, diciembre de 1925



     El ejemplar de Gran Vida de diciembre 1925 estaba protagonizado por Severiano Goiburu, futbolista que triunfó en Osasuna, Barcelona y Valencia. Gran vida fue una revista especializada en deportes que incluía notas de sociedad. Estaba dirigida por Vicente de Castro Les. De periodicidad mensual y con cubiertas a dos tintas. Comenzó como órgano de prensa de entidades hípicas, relacionadas con un alto nivel adquisitivo. Publicaba noticias también de turismo, fotografía y finanzas. Una revista de sociedad que llegó hasta 1936. Su ámbito geográfico principal fue Madrid. En el final de 1925 informaba del fútbol en Madrid con entrevistas a varios jugadores, con firmas reconocidas en el deporte. Como curiosidad: Habla de arte y artistas en un artículo de Hesperia, donde se cita a Santiago Costa, Tellaeche, Sainz de la Maza, José Clará y Guillermo Ruiz. Y el fútbol extranjero, el boxeo o el cross. En las noticias de finanzas se cita el fallecimiento en 1925 de dos figuras históricas de España: Antonio Maura y Pablo Iglesias.

     En enero de 1926 la portada está protagonizada por el futbolista madrileño Ernesto Mejías. Destacamos junto a las noticias deportivas de Madrid y los deportes universitarios, los trabajos de la Comisaría Regia de Turismo que presidía el marqués de la Vega Inclán (relacionado con el Museo del Greco y Cervantes, entre otros proyectos) con motivo de su obra España, el centenario de la Catedral de Toledo y el funcionamiento de la Oficina de Nueva York.

Gran Vida, enero de 1926



     
La Esfera, año XII, número 625, 26 de diciembre de 1925

     
     
     La portada de La Esfera estaba protagonizada en su último número de diciembre de 1925 por un retrato de Isabel de Borbón cuando era Princesa de Asturias. Fue una revista de información general que se publicó entre 1914 y 1931 en Madrid. Considerada de gran calidad y la mejor de su época. Competía en su campo con Blanco y Negro. Relacionada también con Nicolás María de Urgoiti.
    Trató temas de actualidad general, teatro, cine, modas, deporte, industria, geografía, viajes, historia, arte, literatura, tanto de España como de otros países.

     En este número de diciembre llama nuestra atención un artículo El botánico y los botánicos, firmado por Ramón Gómez de la Serna. Y un segundo artículo sobre El resurgimiento de Córdoba para modernizar la ciudad de la mezquita con vistas a la demanda turística.

La Esfera, 3 de enero de 1926


      Contó con muchísimos colaboradores. Por ejemplo, el padre de Ortega y Gasset, José Ortega Munilla, o Ramón Pérez de Ayala, Unamuno, Carmen de Burgos, Rubén Darío, etc. Ilustraron desde Rafael de Penagos a Mariano Benlliure, pasando por Néstor o Julio Romero de Torres. Entre los fotógrafos destacamos a José Campúa.

      En el primer número de 1926 escribía José María Salaverría sobre El idioma que hablamos. Margarita Nelken escribía sobre La Virgen del Canciller de Van Eyck; o un homenaje a distintas labores sociales de entidades bancarias.


La Hormiga de Oro, 31-12-1925


     La Hormiga de Oro fue una revista ilustrada católica que se publicó entre 1884 y 1936 en Barcelona. Estuvo relacionada con Luis María de Llauder y de Dalmases, quien en sus orígenes se relacionó con el carlismo, pero que en la Restauración borbónica se adaptó a los nuevos tiempos. Participará en la aparición de El Correo Español en 1888. A principios de siglo XX llegará a tener una tirada de 30.000 ejemplares.

    Solía hacer semblanzas de católicos, representantes de su sector más conservador. Criticaba las ideas liberales y socialistas, pero adaptándose a cada periodo histórico. Tuvo varios directores a lo largo de su historia. En la revista colaboró Joaquín Xauradó y con el siglo XX empieza a publicar fotrografías de Merletti, Sagarra y Ojanguren.

     

San Antonio Abad en La Hormiga de Oro, 14-01-1926

          Si nos fijamos en estructura de la revista vemos en la portada de fin de año al profeta Isaías y en el interior noticias de contenido católico como la llegada de los Reyes Magos, el balance de la revista, un comentario de La adoración de los Magos de Gentile de Fabriano; un cuento sobre los Reyes Magos; la alegría de la lotería de Navidad; la caridad de los reyes de España; la previsión del centenario de Goya en 1928. Pero se vuelve a lo religioso con informaciones sobre la caridad con los pobres o se estudia el cuadro que hace referencia a la portada: El profeta Isaías y las Sibilas de Rafael. En el número de 14-01-1926 se hace un resumen de las fiestas navideñas y religiosas con el año del Jubileo y la fiesta de Cristo Rey. Entre estas, noticias de Madrid o de Santiago Rusiñol o grandes pintores religiosos como Poussin.


Mundo Gráfico, 12 de enero de 1926



     Mundo Gráfico publicaba en su portada de 6 de enero de 1926 una fotografía de la danzarina y actriz de cine Isabelita Ruiz. Había bailado con Vicente Romero y se encontraba en 1925 en un momento dulce de su carrera. La revista se editó entre 1911 y 1938 en Madrid. Tenía un aspecto moderno y se podía definir de información general con muchas fotografías. Nació de una escisión de Nuevo Mundo, tras la muerte de José del Perojo, saliendo Mariano Zavala, Francisco Verdugo y Campúa. Era una revista semanal de un máximo de 48 páginas, aunque la última de 1925 y la primera de 1926 cuentan con 22. Se considera la de peor calidad de las de Urgoiti, también la más económica y dirigida a una mayoría. Llegó a vender más de cien mil ejemplares en toda España. La dirigió Campúa y trabajó para él también el famoso fotógrafo Alfonso, que fue enviado especial en la campaña del Rif de 1909. Sufrió la censura en época de Primo de Rivera. Durante la Guerra Civil fue dirigida por Luis Linares y Campúa estuvo en varios frentes de guerra, ya con una menor tirada de páginas (8). En esta revista trabajó José María Carretero Novillo (El Caballero Audaz, fotógrafo, novelista y crítico), entre otros muchos.

     

Mundo Gráfico, 30 de diciembre de 1925


     La portada de Mundo Gráfico traía a otra bailarina, Victoria Pinillos, que fue cantante y vedette de la revista musical española. En la página 5 se publicaba una fotografía de Cámara de la famosa actriz Raquel Meller en la película "La tierra prometida". La actriz y cantante fue famosa por "La violetera" y "El relicario", apareció en la portada de Time y fue conocida internacionalmente. Chaplin utilizó "La violetera" en Luces de la ciudad
      Al ser una publicación hecha por fotógrafos, es interesante ver cómo eran autoridades de la época, el detalle de la información visual de las lluvias de fin de año torrenciales, o las fotos de cualquier suceso en el planeta gracias a la habilidad de sus fotoperiodistas.

La Unión Ilustrada, 27-12-1925. 


     Luisita Esteso era una joven estrella de variedades que protagonizaba la portada de 27 de diciembre de La Unión Ilustrada. Hizo buena parte de su carrera en Argentina. Actriz cómica, vedette y cupletista, trabajó desde muy joven en las tablas. En la foto tenía 17 años. 
     La Unión Ilustrada fue una revista que se editó entre 1909 y 1931 en Málaga. Está considerada como la mejor revista gráfica andaluza de los años veinte del siglo pasado. En su origen está la mano del empresario José Creixell Olivella, dueño de la imprenta La Unión Mercantil, que editaba el periódico del mismo nombre. Compitió en periodismo gráfico con Blanco y Negro, Nuevo Mundo, o Mundo Gráfico.
      Tenía periodicidad semanal, con paginación variable y con una gran cantidad de ellas de información gráfica. Se estructurará en temas de actualidad, ecos de sociedad, asuntos locales, nacionales o extranjeros. Usará el color a principios de la década de 1910.  Su mayor tirada fue de 42.000 ejemplares. Con el tiempo se irá posicionando hacia posturas conservadoras y monárquicas en la etapa republicana.
      El último número de 1925 evocaba (Zaragüeta) a Pablo Iglesias y Antonio Maura, en la página 8 se evocaba a Málaga por Legaza; había varios escritos y pensamientos sobre la Nochebuena, y por noticias varias se llegaba los reportajes fotográficos.
     La nieve en Navacerrada, la fiesta infantil organizada por la Asociación de la Prensa o la inauguración de una presa que se seguía de una boda aristocrática en Zaragoza. Imágenes congeladas en  los finales de 1925, en cualquier parte de España. 

Antonio Maura, La Unión Ilustrada, página 23, 27-12-1925



     No olvidaba la muerte de Antonio Maura. Ni las acciones militares en el norte de África. Los sucesos ocupaban otra parte importante de los reportajes gráficos.
      Los espectáculos musicales y el cine daban paso a una miscelánea de noticias variadas. Los anuncios cubrían buena parte del ejemplar de final de año. De los bombones a los remedios contra las hemorroides. Llegaba así, el lector, al final. Como todos los años, como todos los cuentos, como la vida.


Anuncios, La Unión Ilustrada, página 41, 27-12-1925



     
     
     


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     Bibliografía consultada:

     - Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional de España.

     - Los números de las revistas de diciembre 1925 y enero 1926 que se citan.




29-12-2025 15:44.  Actualizado 20:46

 

Irene Polo, Hollywood en España, 1930

 

   

Irene Polo y Buster Keaton. Archivo Nacional de Cataluña. Licencia Creative Commons

 

     Irene Polo fue una de las primeras periodistas que accedió a las redacciones y participó en la llamada edad de oro del periodismo, en los años previos a la guerra civil. Considerada una pionera, hay escasas referencias bibliográficas suyas. Su hito más llamativo: llegó a ser jefa de redacción de un diario en 1935, Última hora. Cuando en enero de 1936 decide enrolarse como encargada de comunicación de la compañía de Margarita Xirgu se le dio una cena de despedida que mostró el prestigio adquirido y el respeto de la prensa de Barcelona.

     Irene Polo Roig, periodista y representante teatral, nace en Barcelona el 27 de noviembre de 1909 en una familia de origen humilde. Su padre, guardia civil, muere muy joven, quedando su madre Francisca a cargo de tres hijas.

     Irene es la mayor de ellas, y se dedica a trabajar desde muy corta edad, por lo que no tuvo estudios. Sus conocimientos son los propios de una autodidacta. Realiza su primer trabajo en la sección de publicidad de la productora cinematográfica francesa Gaumont, con dieciocho años. Este periodo de formación es muy interesante por la relación que tuvo con una prensa innovadora, asociada al mundo de los negocios, dependiente de la publicidad y con necesidad de espectáculo. Muy relacionado, todo, con lo que se está creando en otros lugares con la industria editorial. Y es significativo porque parece que no se circunscribió sólo al público catalán, idioma en el que redactó la mayoría de su trabajo posterior, puesto que escribió en castellano, de manera que conoció públicos variados y diferentes, desde el urbano barcelonés al público del resto de España. Y ese conocimiento del lenguaje cinematográfico nos lleva a dar sentido a la entrevista que realizó al grupo de Buster Keaton, a quien dimos ya una primera entrada que señalamos al final.

     Su inicio periodístico se produce en 1930 en las revistas Mirador e Imatges, dirigida por Josep Maria Planes. Una labor periodística que llega hasta 1936. Publica artículos en lengua catalana en muy variados periódicos y revistas del momento: La Rambla, La Humanitat, dirigida por Lluís Companys, L’Opinió, L’Instant, Revista de Cataluña, El Noticiero Universal y Última hora. Las revistas Gran Proyector (1930), Films Selectos (1930-1931) y Mundo Gráfico (1935-1936) recogen su producción en lengua castellana. Escritos de fidelidad republicana, tal como era su autora. Se le considera una de las primeras mujeres periodistas catalanas: luchadora, brillante, decidida y valiente, y, sobre todo, una gran innovadora en la confección de sus reportajes. Con realismo, sentido del humor, fina ironía, que sabe destacar, incluso, lo absurdo de la situación.

      Domina variados temas, utiliza la “entrevista repentina”, en la que realiza un reportaje rápido y directo. Por su pluma aparecen Pío Baroja, Margarita Xirgu, Buster Keaton, Pau Casals, Josep Tarradellas o Francesc Cambó, a los cuales agrada con humor cuando no consigue la respuesta deseada del entrevistado.

       La variedad de temas por los que se interesa son tratados con profundidad. En materia social, por ejemplo, la moda femenina, la llegada del pantalón a la ropa de la mujer, el escote femenino, los trajes de baño de principios del siglo XX, la explotación de Ibiza en el aspecto turístico (1933). En materia laboral, las huelgas de los mineros (1933), o las manipulaciones ejercidas por el sindicato CNT a causa de los problemas de las minas del Sallent. En materia política: las elecciones al Parlamento de Cataluña (1931), la entrevista a un miembro del partido de Gil Robles simulando ser partidaria del político o el juicio contra el gobierno de la Generalitat (1935). Sus artículos quedan recogidos en dos obras: La fascinació del periodisme: cròniques (1930-1936) e Irene Polo, una reportera excepcional: recull d'articles (1930-1938).

      Contribuyó en 1933 a la creación de la Agrupación Profesional de Periodistas (vicepresidenta hasta 1935). La entrevista que realiza en 1936 a Margarita Xirgu, de quien queda en cierta manera fascinada, le abre el camino hacia América como secretaria, jefa de prensa y directora artística de la gira de la actriz por América del Sur. Es Irene quien informa del asesinato de Federico García Lorca (19 de agosto de 1936) a Margarita Xirgu, quien conmovida manifiesta que ha muerto su hijo. Disuelta la compañía teatral, tiene intención de volver a Barcelona, pero el fin de la Guerra Civil no lo hace posible, por lo que se establece en Argentina, a donde acuden su madre y sus dos hermanas en 1939. Comienza a trabajar realizando traducciones del francés, entre ellas biografías de Napoleón, Wagner o Shelley. En 1940, con el fin de mejorar su situación económica, acepta la dirección de publicidad de la empresa barcelonesa de perfumería Dana en la sucursal de Buenos Aires. En 1941, una fuerte depresión nerviosa la lleva al suicidio el 3 de abril de 1942. Es enterrada en el cementerio de la Chacarita en Buenos Aires[1], donde cae en el olvido.

     Se habló de depresión, de un corazón dos veces roto, de una angustia irremediable frente al mundo. Se buscaron indicios, se revisaron sus cartas, se rastreó el itinerario que la llevó a morir tan lejos de casa. Pero todo eso fue después, muchos años después. Irene Polo fue una estrella fugaz, el resplandor de un momento y luego un silencio opaco, un nombre olvidado, acaso incómodo como para ser recordado en medio de la oscuridad que envolvió a España después de que ella se subiera a un barco para cruzar las aguas del océano.[2]

     Sergi Doria[3] cita a Irene Polo en un momento agradable de su carrera profesional. Está contenta, disfruta con una entrevista a unos actores de Hollywood que han pasado por distintas ciudades de España, llevados, en cierto modo, por Gilbert Roland (Luis Alonso), de ascendencia española. Al galán hispano-mexicano le acompañan Buster Keaton y las hermanas Norma y Natalia Talmadge: Barcelona-Sitges-Barcelona, con Buster Keaton, Luis Alonso y Norma y Natalia Talmadge, por Irene Polo para Imatges.

     Irene está emocionada al escribir, 3-09-1930, porque ha visto las fotos que se han publicado del viaje por el norte de España, Madrid o Granada: Maravillada. Dice que las brillantes marionetas del blanco y negro están entre nosotros en carne y hueso, cuando tenemos la impresión de que no son más que una ilusión de imágenes. Su éxito, dice, es esa inmaterialidad.

       La distancia y la fotografía cinematográfica los convierte en seres fabulosos e imposibles, cargados de todas las ventajas de la admiración, sin ninguna de las desventajas de la humanidad- aquí observamos en el inicio del reportaje que la influencia de su primer trabajo en la productora cinematográfica es evidente-

      Viajan de improviso, sin ningún programa, sin ruta ni hora fija, aprovechando la libertad que su época de vacaciones en los estudios de cine les permitía. Hacían, piensa la periodista, creíble que no fuesen a Barcelona, lo que provocaba más ganas entre sus seguidores, creaba más fantasía. Pero llegaron al Ritz en la noche del viernes. Polo dice que cansados, terrosos y negros.

     El sábado, a mediodía, saludaban en la zona de baile del hotel. Irene elogia a las actrices y actores: Norma, bonita, joven y elegante; Natalia, delgada y simpatiquísima; Buster Keaton, rojo como un demonio a causa del sol, es un cómico auténtico. Explica que ha cazado perdices, tantas, que se podían cazar a golpes de bastón. 

     Luís Alonso (Gilbert Roland) es un novio magnífico. Con toda esa cabellera romántica. Buen chico, sencillo y amable, asombroso.

     La prensa fotografía y agobia. Pasan calor en el verano español

     ―¿Vamos a la playa? ―resuelve Alonso.

     ―Very good! ―exclama Keaton.

     ―En Sitges ―proponemos.

     Una hora más tarde, están en «la villa blanca». El mar está tranquilo. Lluís Alonso y Buster Keaton se bañan.

     ― ¿Qué les parece Cataluña? ―les preguntamos mientras reposan, a la sombra del velario.

     ―Una preciosidad. Hace más claridad que en ninguna parte donde hemos estado.

     ― ¿Qué les ha gustado más de todo lo que han visto en España?

       Todo. Todo. Pero Granada… ¡Ah, Granada! Inolvidable. Barcelona también. Es una lástima que no la podamos ver mejor. ¡Tenemos tan poco tiempo! Mañana, a las ocho de la mañana, salimos hacia París.

     Keaton da su opinión sobre el cine sonoro:

     ―Admirable. Pero es que yo canto muy bien. Ya sentirán… llover.

     Irene nos cuenta la preferencia de estos actores por Greta Garbo y Lon Chaney, que falleció en agosto de 1930, unos días antes. Son sus actores más destacados. A Keaton le preguntan por su actuación más destacada y dice que es Las tres edades. Norma Talmadge y Gilbert Roland (Luis Alonso), se han visto muy bien en la versión de Margarita Gautier.

     Irene pide una sonrisa a Buster Keaton haciendo valer su calidad de señorita. Keaton más serio que nunca.

     ―¡No! ¡No! Prohibido la risa. Por el contrato con la Metro.

     Llegan los seguidores. Las firmas de Álbumes, libros de versos, libretas, décimos de lotería. De todo. Buster Keaton, Lluís Alonso y Norma y Natalia Talmadge no dan al alcance con todas sus ocho manos a la vez.

     El dueño del hotel no deja escapar a Luís Alonso, que es el que paga la fiesta, según Irene.

    Se van de Sitges. Vuelven a la Diagonal, al Hotel Ritz. La periodista termina su artículo, con el disfrute inicial:

     Los dejamos. Y nos despedimos.

     ―Good bye! ―hacen las mujeres.

     ―Adiós ―dice Alonso.

     Keaton nos pregunta cómo se dice goodbye en catalán.

     ―Adeu ―le decimos.

     ―Pues… adeu ―nos hace con una gran carcajada… que nunca saldrá en ninguna fotografía ni en ninguna película.


Los actores de Hollywood junto a Irene Polo. Archivo Nacional de Cataluña. Licencia Creative Commons

     



[3] DORIA, S.: Irene POLO en Barcelona-Sitges-Barcelona, con Buster Keaton, Luis Alonso y Norma y Natalia Talmadge en Un país en crisis. Crónicas españolas de los años 30. Edición de Sergi Doria. Edhasa. Barcelona. 2018. Reseña en Archivo Museo Sánchez Mejías (12-7-2023 y 13-8-2025). Páginas 63-68.

     Otra bibliografía:

    -  https://blasmaesoruizescribano.blogspot.com/2025/03/buster-keaton-cara-de-palo.html

    - SALGADO-DE DIOS, F.: El periodismo cinematográfico de Irene Polo (1927-1930). Acotaciones a un trabajo inédito, en Revista internacional de Historia de la Comunicación. Universidad de Sevilla. Sevilla. 2022. Páginas 140-158.

 
 
 
 
Irene Polo y Buster Keaton, Archivo nacional de Cataluña. Licencia creative commons.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
14-08-2025 14:00, actualizado 15-08-2025 9:11                                                                                                     Programación 15-22-28  

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