Urdimbre y trama

Cultura y sociedad

De Sevilla a Buenos Aires_2. La finca Hernán Cebolla.

    

Emilio Herrera firma ante invitados nacionales y extranjeros. Aérea. El señor de la corbata a rayas.

          La Correspondencia Militar

     La línea Sevilla-Buenos Aires

     SEVILLA, 31.- Ha producido impresión muy grata la noticia de haberse dado otro paso importantísimo para el comienzo de las obras del aeropuerto de la línea de dirigibles Sevilla-Buenos Aires.

     Consiste en la venta de terrenos, propiedad de Ignacio Sánchez Mejía, para dicha instalación.

     Dichos terrenos pertenecen a la finca Hernán Cebolla y la Misericordia y su importe ha ascendido a 1.715.000 pesetas.

      De Aviación. La línea Sevilla-Buenos Aires

     BERLÍN, 30.- El comandante de zeppelines, doctor Eckner, de regreso a Berlín, procedente de Sevilla, ha declarado que la cuestión del tráfico aéreo entre Europa y América del Sur estaba definitivamente resuelta.

     El primer viaje a América del Sur podrá realizarse en la próxima primavera.[1]

     Hay dos razones por las que intentamos hilar el recuerdo de esta historia. La primera, el carácter casi renacentista o ilustrado de Emilio Herrera Linares. Un aviador, ingeniero militar, y un científico superior que aunaba sus conocimientos matemáticos, que llegó a conocer a Einstein, y que trasladó sus conocimientos a la práctica. La segunda razón es el polifacético Ignacio Sánchez Mejías. Sabemos que iba en avioneta a cumplir con sus compromisos taurinos. Sabemos cómo se implicó en Sevilla como presidente de la Cruz Roja sevillana. Sabemos cómo fue presidente del Betis en la época precedente a uno de los mejores momentos del equipo. Y ahora, en otra faceta, descubrimos cómo dio facilidades para que el proyecto de un aeropuerto de dirigibles promovido por Transaérea Colón tomara cuerpo en unos terrenos de su propiedad.

      El proyecto de viaje entre Sevilla y Buenos Aires parecía entrar en una fase activa con el Decreto de concesión de la línea Sevilla-Buenos Aires a la Transaérea Colón en 1927. El 27 de febrero había llegado Hugo Eckener, Zeppelin, para entrevistarse con la Comisión Ejecutiva de la Sociedad Colón, presentar el proyecto a la sociedad española y ver los terrenos que habían sondeado y seleccionado.

     Emilio Herrera, antes de este decreto, había conseguido tener las opciones de terrenos adecuados en las proximidades de Sevilla. El precio, 60 céntimos por vara[2]. ¿Qué ocurrió? Que una vez publicado el decreto y conocida la operación con Fox Brothers, los propietarios de las tierras que estaban seleccionadas subieron los precios, con el enfado imaginable de Emilio Herrera, que llegó a pensar en cambiar terrenos sevillanos por jerezanos. Transaérea Colón no disponía de recursos ilimitados. Eckener, por su parte, empezó a pensar en trasladar su dirigible a Lisboa o Barcelona.

     Ante la codicia de los propietarios de las tierras, ante las dudas sobre las capacidades de la Sociedad Colón y ante las dudas de los alemanes, surgió un caballero andaluz con una gran generosidad. Les dijo que, ante la despreocupación de las autoridades sevillanas, no estaba dispuesto a que Sevilla se quedase sin aeropuerto. ¿Cuántas tierras hacen falta[3]?...

     En medio de la confusión y duda de Emilio Herrera, la visita de Ignacio Sánchez Mejías fue la luz en la oscuridad. Sobre la mesa, como un capote, desplegó un mapa provincial de Sevilla. Elijan, no pongo precio. Señaló sus tierras. Herrera le dijo que necesitaba 200 hectáreas. Sánchez Mejías le dijo que respetaba el precio inicial. Los propietarios habían subido de sesenta céntimos a dos pesetas la vara. Él aceptaba los sesenta céntimos iniciales.

     La extensión definitiva fueron 220 hectáreas del terreno conocido como Hernán Cebolla, en llano a 4 km, al noreste de Sevilla, en el antiguo Camino de Carmona, hoy A-4. Los terrenos son una gran llanura a 30 metros sobre el nivel del mar, en una terraza natural de la vega del Guadalquivir. Es decir, con unas condiciones geográficas, ambientales y meteorológicas valiosas para la aeronáutica.

       Los terrenos habían sido propicios desde antiguo para el cultivo de huertas, con un origen en la conquista cristiana castellana por Fernando III, en el siglo XIII, y que guardaba el topónimo de su primer propietario. Durante varios siglos perteneció al Convento de San Gerónimo de Buenavista. Tras las amortizaciones decimonónicas, pasaron a manos aristocráticas y, finalmente, en el siglo XX, la hacienda pasará a manos de la familia Gómez y el mencionado Ignacio Sánchez Mejías. Estos facilitan la segregación de una parte para la construcción del aeropuerto de Hernán Cebolla[4].

     Las críticas llegaron de aquellos que consideraron que era un trato de favor a Sánchez Mejías porque revalorizaban sus tierras cercanas, pero estos críticos eran aquellos que habían intentado hacer más negocio con la subida de precio cuando se publicó el decreto y, en cambio, Sánchez Mejías había mostrado total disposición y generosidad.

     Vamos a repasar qué se ideó como aeropuerto. Utilizaremos revistas especializadas de aquellos años y la visión de conjunto que haya quedado decantada en el tiempo. Y sí sobrevuela la figura de Ignacio Sánchez Mejías por algún lugar o momento.

     En la revista Ingeniería de Madrid, el 10 de octubre de 1928, se publica que se ha llegado al concierto entre Colón Transaérea y Fox Brothers International Corporation para levantar un aeropuerto en Sevilla como base de dirigibles del servicio aéreo a Buenos Aires. Los terrenos de esta base se llaman Hernán Cebolla y ocupan 220 hectáreas.

     La primera piedra se dirige a la construcción del mástil de amarre, con una torre de 16 metros de base, de armadura metálica, con tres cuerpos y una altura de 50 metros. Llevará varios ascensores. Uno de capacidad para viajeros; otro, para operarios, mercancías y correspondencia. En esta torre se instalarán aparatos especiales que amarrarán los dirigibles.

     Tras el mástil, se edificará el más pequeño de los hangares y las viviendas del personal. De inmediato a esta labor, se construirán fábricas de hidrógeno, oxígeno y etileno. Tiempo estimado de fin de obras: tres años. Presupuesto: 30 millones de pesetas. Con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929 se pretende realizar el primer viaje[5].

     Encontramos una reseña en Varios en una de las publicaciones de mayor consideración dentro de las revistas de carácter técnico-científico, Ingeniería y construcción. Esta revista está asociada a ese auge intelectual de los años veinte que surge en paralelo al de las humanidades y letras, que caracterizamos con la Edad de Plata, y destacamos en la generación del 27. En esta se aúnan personalidades como el ingeniero de Caminos Francisco Bustelo Vázquez y Ricardo M. de Urgoiti, hijo de Nicolás María de Urgoiti, propietario del diario El Sol. Obviamente, la revista se editará en la imprenta Calpe. La noticia[6] es similar a la anterior, pero trae un dato que consideramos erróneo. El aeropuerto de zeppelines de Hernán Cebolla lo sitúa a 44 kilómetros de Sevilla. Si utilizamos la distancia entre la Plaza de Armas y el antiguo hangar del dirigible Zeppelin por Google Maps, nos indica una distancia de 7,8 kilómetros caminando o en automóvil. Se repite en varios artículos y algún libro este dato erróneo. El aeropuerto de San Pablo se ubica a 18 kilómetros de la Plaza de Armas.

     La revista ilustrada Aérea tenía de director en agosto de 1928 a Joaquín de la Llave y Sierra, teniente de ingenieros y relevante figura de la aeronáutica española. Esta revista pionera se publicó entre 1923 y 1930[7] con la pretensión del fomento en España de la aviación tanto profesional como industrial y en los campos militares y civiles. Será testigo de la guerra de África.

La hija del general Soriano, Margot, ejerce de madrina. Aérea.


     En el número de agosto de 1928 traía en portada a José Ortiz Echagüe como figura de relieve y como cabeza visible de Construcciones Aeronáuticas, S. A.

     Esta revista especializada aporta el artículo más denso de una publicación en 1928, con documento fotográfico en el que figura (o parece) como invitado un torero retirado que ha conseguido fama como autor teatral con Sinrazón.

     El día 21 de agosto tuvo lugar en Sevilla la bendición e inauguración de las obras de la terminal del aeropuerto de la línea Sevilla-Buenos Aires.

    Los terrenos en que se asentará están situados… en la carretera de Córdoba, lugar determinado de Hernán Cebolla, y su extensión es de unas 220 hectáreas, casi por completo llanas. La finca pertenecía al ex torero Sánchez Mejías, que ha dado las mayores facilidades para la venta.

     Por la mañana, en el expreso, habían llegado, procedentes de Madrid… Fueron recibidos en la estación por el gerente de la Compañía de Tráfico Aéreo, en Sevilla, D. Juan Viniegra; por el ex torero, Sr. Sánchez Mejías, y los altos empleados de la Sociedad Colón.

     Cumplimentaron a todas las autoridades y después… a la base aérea de Tablada, donde se les obsequió con un aperitivo.

     A las seis de la tarde se celebró el acto… el recinto que ocupará el aeropuerto estaba rodeado de banderas y gallardetes, y en el centro del terreno se levantó un altar portátil… enfrente del sitio donde se colocará el primer mástil de amarre… Al llegar el cardenal Ilundain fue recibido a los acordes de la Marcha Real… su eminencia procedió a bendecir los terrenos y la primera piedra para la construcción del mástil de amarre. Acto seguido, el señor arzobispo tomó una paleta y con ella echó el primer golpe de cemento, y a continuación lo realizaron las demás autoridades, el general Soriano, el teniente coronel Herrera y la bellísima madrina de la ceremonia, señorita Margot Soriano, hija del general, y más tarde, el teniente coronel Herrera hizo descender la primera piedra, que estaba pendiente de un cordón de colores nacionales argentinos y españoles, colocada a los acordes de la Marcha Real y del himno argentino.

     El notario, Sr. Díaz Arias, redactó el acta, que firmaron el cardenal Ilundain, el teniente coronel Herrera, el general Soriano, el Sr. Benjumea, en representación del ministro de Trabajo; la madrina, señorita Margot Soriano; el comisario regio de la Exposición Iberoamericana, Sr. Cruz Conde; el presidente de la Diputación y otras personalidades…

     Se hicieron varias películas y fotografías del acto, y después se celebró un lunch.

     Por la noche, en el Hotel Alfonso XIII, la Compañía transaérea “Colón” obsequió con un banquete a las autoridades y personalidades que asistieron al acto. A los postres, el señor Loring ofreció el agasajo en nombre del Sr. Goicoechea… Añadió que dentro de ocho meses se podrá hacer el primer viaje de esta línea aérea. Hoy hemos dado dos pasos muy importantes en esta empresa… poner la obra en manos de Dios… después… nuestra gratitud por la colaboración que todos nos habéis prestado…

     D. Felipe Acedo, comandante del Cuerpo jurídico, en nombre del Real Aero Club de Andalucía, ofreció toda la colaboración a esta empresa… la proyectada línea Sevilla a Buenos Aires, gloria de España y del progreso de Sevilla.

     El alcalde de la ciudad, Sr. Díaz Molero, mostró su satisfacción por haber sido bendecidos todos los actos por la Iglesia, y ello, dice, nos da esperanzas de que todo se realizará con éxito. Además, celebra que la primera piedra… colocada… señorita Margot Soriano, en representación de la mujer española.

     El general Soriano expone la gran satisfacción que tiene la Aeronáutica española al ver que la Compañía Colón pone en práctica el magno proyecto del teniente coronel Herrera…

     El teniente coronel Herrera, obligado por los concurrentes, se levantó a hablar. Dijo que hace diez años comenzaron las gestiones para establecer la línea aérea España-Argentina, y hoy se siente feliz, porque ha presenciado la colocación de la primera piedra del aeropuerto. Termina brindando por Sevilla, por España, por el Rey y por la Aviación española.

     El comisario regio de la Exposición Iberoamericana, Sr. Cruz Conde, pronunció breves palabras… la línea aérea Sevilla-Buenos Aires tenga realización. Esto vendrá a aumentar aún más el éxito de la Exposición, pues el certamen, más que un fin comercial e industrial, tendrá un aspecto espiritual…

     El Sr. Benjumea, en nombre del ministro de Trabajo, saludó a Sevilla y mostró, en representación del gobierno, los deseos fervientes de que esta empresa sea un hecho. Explicó todas las vicisitudes y todas las incidencias… y cómo el general Hermosa, siendo vocal del Directorio, le indicó que fuese al Ministerio de Fomento, donde estaba arrinconado este magno proyecto. Dedicó grandes elogios a los señores Herrera y Loring, que han sido los dos hombres que llevaron la convicción al Gobierno de lo que es y significa esta línea aérea.

      Todos los oradores fueron muy aplaudidos y el acto terminó en medio de gran entusiasmo. [8]


Antiguo hangar de dirigibles de Hernán Cebolla, vista 9-07-2026. Google Maps.


     La Época, el 26 de octubre de 1928, informa que ya se ha construido la carretera que comunica el aeropuerto con la carretera de Madrid y la cimentación de la llamada Casa de Gobierno, que ocupará 650 metros cuadrados, donde se alojarán la Intervención del Estado, oficinas de Correos y Aduanas. Al mismo tiempo, se ha construido una caseta para el transformador de electricidad y se hacen pruebas en los terrenos del primer hangar. Se hace referencia a que esos terrenos eran de Ignacio Sánchez Mejías, que la obra fue inaugurada el 21 de julio con presencia de autoridades, del orden de la construcción necesaria, y nos interesa señalar que al final de la noticia, en su último párrafo, este periódico dice:

     En las inmediaciones del aeropuerto, el señor Sánchez Mejías, de acuerdo con una comisión belga, va a construir una extensa barriada, que comprenderá 400 hotelitos. Esta barriada se denominará de «Buenos Aires».[9]

     Catorce meses después, en El Imparcial de 24-01-1930, se publica que han llegado a Sevilla dos técnicos alemanes enviados por la Casa Zeppelin para elegir el lugar exacto del mástil de amarre de dirigibles en la finca de Hernán Cebolla. El mástil será construido por la Casa Zeppelin. Estos técnicos se volverán después a Friedrichshafen para dar cuenta del resultado de su visita con la intención de volver a Sevilla a los quince días con el material necesario para que la obra esté terminada antes del mes de abril próximo con la llegada del Graf Zeppelin.[10]

     El 11 de abril de 1930, El Mundo de Madrid publica que han llegado a Sevilla 52 soldados de ingenieros al mando del comandante Maldonado y el teniente García Laurel para las maniobras de amarre del Conde de Zeppelin y se han alojado en la base de Tablada. El comandante visitó las obras de instalación del mástil en los terrenos de Hernán Cebolla, donde se realizará el amarre. Por una Real orden publicada en la Gaceta, se autoriza a la empresa propietaria y constructora del Conde Zeppelin para que transporte a su regreso a Alemania la correspondencia franqueada por el servicio postal aéreo depositada en Sevilla.[11]

     El 16 de abril de 1930, El Liberal de Madrid cuenta que el Conde Zeppelín vuela hacia España y llegará hacia las doce de la mañana. Se trabaja sin descanso para acotar los terrenos del aeropuerto destinados a aterrizaje de la aeronave y la zona de tribunas para la real familia y autoridades. También trabajan soldados de Aerostación preparando los camiones a los que se haga el amarre del dirigible. ¿Por qué? Debajo de esta noticia se cuenta que el poste de amarre del zepelín había quedado emplazado en el aeropuerto Hernán Cebolla, pero el cemento que se ha empleado no ha fraguado con la rapidez que se esperaba. Parece que el poste de referencia no podrá ser utilizado.[12] No se dice la razón por la que se ha esperado a última hora para instalar el mástil.

     El 11 de mayo se confirma que el 19 de mayo llegará a Sevilla el Conde Zeppelin, que amarrará en el poste debidamente acondicionado en los terrenos de Hernán Cebolla. Sevilla despachará billetes para la ruta Sevilla-América-Sevilla al precio de 5.750 dólares. El itinerario será Sevilla-Río de Janeiro o Pernambuco-La Habana-Florida-Lackehurst-Sevilla. No hay peticiones de pasaje, pero hay franqueo postal por 40.000 pesetas.[13]

    El 17 de mayo quedó instalada la radio transmisora y receptora con alcance de mil kilómetros, que establecerá comunicación constante con el dirigible alemán en el momento que entre en su esfera de acción y con la estación de Tablada de forma permanente. También se ha empezado a montar una estación meteorológica que dará partes de estado de tiempo de la ruta del dirigible. Para el amarre del zepelín, el domingo 18, han llegado militares del parque de aerostación de Guadalajara.[14]

      Al cortijo de Hernán Cebolla, donde se está construyendo el aeropuerto, afluyó numeroso público desde las cuatro de la tarde. El calor sofocante no fue obstáculo. La zona acotada para el amarre estaba vigilada por una compañía de la Guardia Civil. En el aeropuerto había veinte toneladas de combustible, mezcla de benzol y gasolina. En tanques del servicio municipal estaba también preparada el agua potable.

      A las cinco de la tarde, el dirigible aparecía sobre la ciudad, volando reposadamente a escasa altura ante la expectación del público. Cuarenta minutos después arrojó los primeros cables que fueron recogidos por los soldados que debían amarrarlo en Hernán Cebolla mediante el cable ad hoc que se fue enrollando paulatinamente y de forma perfecta. Las cabinas de los motores posteriores se colocaron sobre un carro para que dejara orientado el aparato. Hechas estas maniobras, se permitió el acceso a las autoridades, personal técnico y periodistas al Conde Zeppelin. Más tarde, al público.

Hugo Eckener y el capitán Lehmann, último vuelo del Graf Zeppelin. Doctor Megías. Primera vuelta al mundo en Graf Zeppelin.


     El primero en saludar a los viajeros fue el teniente coronel Herrera, que saludó a Hugo Eckener. Los periodistas rodearon a Federico García Sanchiz y al doctor Mejías[15] para que dieran impresiones del viaje. Dijeron que había sido maravilloso, con un tiempo espléndido salvo la tempestad al pasar por Suiza. Entre las autoridades se encontraba el infante don Alfonso de Orleans, que junto con Emilio Herrera embarcará en el dirigible. Aunque Hugo Eckener tiene como consigna no conceder entrevistas, manifestó que Sevilla tenía un aeropuerto de condiciones admirables. Al llegar la noche, se celebró una comida en el hotel Alfonso XIII en honor del comandante Eckener, viajeros y tripulantes del Conde Zeppelin.[16]

     Hoy, a las ocho y media de la mañana, despegó el Conde Zeppelin del aeropuerto de Hernán Cebolla, dirigiéndose a Brasil. La entrada al aeropuerto era libre, por lo que terminó rodeado de público. Antes de las siete llegó el infante Alfonso de Orleans con su esposa y amigos, con dos maletas y un pequeño maletín. Poco después llegó el teniente coronel Herrera acompañado de su familia. Eran los dos pasajeros. A las ocho, el comandante Eckener dio órdenes desde la cabina de mando para que el desenganche del amarre se produjera, operación que duró una media hora, momento en que el aparato se puso en dirección al viento y los motores se pusieron a funcionar, lo que produjo un ascenso majestuoso del dirigible. Dio medio círculo y voló sobre Sevilla en su camino hacia Huelva. El doctor Mejías, pasajero del dirigible, agitó una bandera española, mientras otros agitaban sus pañuelos. La esposa del infante de Orleans había entregado una carta al teniente coronel Herrera para que se la diera a su marido cuando se hubiera iniciado el viaje. La correspondencia se había subido con anterioridad para llegar a su destino.[17]

     Es el momento de mayor éxito del aeropuerto Hernán Cebolla. Vamos a ir con un resumen aquí en las siguientes palabras que nos lleven a terminar este capítulo y veremos el final de este evento en otra reseña…

     Por lo que hemos llegado a entender de las publicaciones citadas y de estudios posteriores, en 1930 el aeropuerto de Hernán Cebolla contaba con campo de aterrizaje y maniobras, el poste de amarre y el cobertizo. Parece que también contaba con las oficinas de ingenieros y la torre de avistamiento. También es posible que tuviese aparatos de radio, como cuenta El Sol, aunque otras fuentes hablan de la base de Tablada y su estación de radiotelegrafía. Se realizaban vuelos de dirigibles en dirección a Alemania y América del Sur. Pero todavía no era un aeropuerto terminado. Los avances de la aviación eran continuos y los avances de las distintas administraciones y emprendedores, muy intermitentes y lentos. Tengamos esto muy en cuenta.

     Lo visible y lo apreciable es que un terreno de huertas de la familia Gómez y el polifacético Ignacio Sánchez Mejías estuvo implicado en el desarrollo de la aviación española.



[1] La correspondencia militar, 31 de marzo de 1927. Aparece la noticia en otros medios, como por ejemplo La Opinión. Se ha seleccionado La Correspondencia Militar por las adicionales declaraciones de Eckner y por su carácter mixto, entre militar y político.

[2] Unidad de longitud que equivale a 835 milímetros y nueve décimas, también puede ser unidad de superficie igual a un cuadrado que tiene de lado una vara.

[3] ATIENZA RIVERO, EMILIO: Del Guadalquivir al Plata en Dirigible. Fundación Aena. Madrid. 1997. Nota 3-07-2026 Archivo Museo Sánchez Mejías.

[4] PARRILLA GIL, M., ROMERO CAMPÓN, C. y GONZÁLEZ SÁNCHEZ, M: Arqueología del Aire. El aeropuerto de Hernán Cebolla (Sevilla) y la Sociedad Transaérea Colón.

[5] Ingeniería, revista industrial, de minas, electricidad, obras públicas, cultivos, arquitectura, economía, ciencias y arte. 10 de octubre de 1928.

[6] Ingeniería y construcción. Número 69. Madrid, septiembre de 1928.

[7] https://hemerotecadigital.bne.es/hd/es/card?sid=4785294

[8] Aérea, número 61, marzo de 1928.

[9] La Época, 26-10-1928.

[10] El Imparcial, Madrid, 24 de enero de 1930.

[11] El Mundo, Madrid, 11 de abril de 1930.

[12] El Liberal, Madrid, 16 de abril de 1930.

[13] El Sol, Madrid, 11 de mayo de 1930.

[14] El Sol, Madrid, 18 de octubre de 1930.

[15] Jerónimo Megías, médico de Alfonso XIII y viajero de Graf Zeppelin en su primera vuelta al mundo en agosto de 1929.

[16] La Opinión, Madrid, 20 de mayo de 1930.

[17] La Libertad, Madrid, 21 de mayo de 1930.




Hacia la derecha de Pino Montano y cercana a la A-4, Cibercentro Zeppelín y el antiguo hangar de Hernán Cebolla. Maps.




06-07-2026 6:28, actualizado, 9-07-2026 11:15

De Sevilla a Buenos Aires_1: La Conferencia de Emilio Herrera

 

Boletín de la Real Sociedad Geográfica. Conferencia Emilio Herrera 

     21 de marzo de 1922.

     UN PROYECTO. La navegación aérea entre España y América

     En el local de la Real Academia de la Historia celebró ayer tarde sesión pública la Sociedad Geográfica, para oír la notable conferencia dada por el comandante de Ingenieros y jefe de Aeronáutica D. Emilio Herrera, sobre el interesante tema de la «Navegación Aérea entre España y América del Sur».

     Dada la inmensa autoridad que en cuestiones de aeronáutica tiene el Sr. Herrera, y, además, el hecho de ser técnico escogido por la casa Zeppelin para regentar la próxima línea aérea de dirigibles entre España y la Argentina, el trabajo leído ayer en la Sociedad Geográfica tenía que ser cosa extraordinaria.[1]

     SEÑORES:

     Hace aproximadamente dos años que S. M. el Rey me honró encomendándome el estudio del mejor modo de realizar una grandiosa idea suya: la de establecer una comunicación aérea entre España y los países hispanoamericanos que, acortando las distancias, favoreciese el mutuo engrandecimiento de nuestra Patria y del resto del mundo que habla español.

     Efectuado este estudio, llegué al convencimiento de que la idea de S. M. era perfectamente realizable con los progresos actuales de la aeronáutica; propuse como solución una línea de dirigibles entre España y la Argentina y entregué el anteproyecto, que mereció la aprobación de Su Majestad.[2]

     Atienza cuenta que presentó aspectos aerotécnicos, un detallado estudio de las características geográficas y meteorológicas de la ruta, que por su importancia y trascendencia posterior en la historia de la aeronáutica era necesario dar a conocer, porque no se había realizado un trabajo tan minucioso hasta ese momento[3].

     Invitado con inmerecida benevolencia por esta Real Sociedad Geográfica, detallaré algo más el aspecto geográfico y meteorológico…establecer la comunicación aeronáutica entre Europa y América del Sur. Habrá que implantar, por lo menos, dos estaciones terminales, una en Europa y otra en Sudamérica, que estén lo más próximas posible, que tengan rápida comunicación ferroviaria…y que gocen de las condiciones climatológicas y orográficas necesarias para los aeropuertos… La distancia total es de unos 10.000 kilómetros…los trayectos que hay que recorrer son excesivos para el radio de acción que puede alcanzar en condiciones normales un aeroplano…y habremos de adoptar como aeronaves trasatlánticas los globos dirigibles… Las condiciones climatológicas necesarias para los aeropuertos de los globos dirigibles permiten precisar… la situación de las estaciones terminales… Los fenómenos meteorológicos que más pueden perjudicar las maniobras…la niebla, los huracanes, la nieve y la lluvia.[4]

Emilio Herrera. Wikipedia


        Las afirmaciones del comandante Herrera (piloto, como es sabido, de globo libre, de aeroplano y de dirigible), no son divagaciones de un optimismo profesional. Es Herrera hombre de matemáticas, y además, sus propias opiniones, sólidamente basadas en la ciencia, están contrastadas por la práctica de cuatro años de servicios regulares con dirigibles rígidos en Alemania, servicios en que jamás se registró percance alguno que causara daño a los viajeros[5].

El Sol, 21-03-1922


     Se han trazado las curvas que comprenden las regiones desfavorables en que estos fenómenos se registran con una frecuencia… a límites determinados… la parte central y occidental de Andalucía… no está incluida en ninguna (curvas) de ellas, presenta condiciones privilegiadas para el establecimiento del aeropuerto terminal europeo, mientras que en la Argentina se encuentran también regiones igualmente favorables al Occidente de Buenos Aires… si se dispone de otra estación de refugio más internada, en la provincia de Córdoba, fuera de la acción de los huracanes… pamperos. Si sólo se atendiera a las condiciones climatológicas, la línea ideal sería de Córdoba (España) a Córdoba (Argentina), pero las condiciones orográficas (altitud) aconsejan la línea Sevilla-Buenos Aires, con estación de refugio en Córdoba (Argentina).

     El recorrido total del viaje se desarrolla en regiones excepcionales para la navegación aérea de dirigibles, bajo la acción de los alisios del N. E., vientos regulares que soplan desde Canarias hasta el Ecuador y que favorecerían la marcha del globo… en unos 20 kilómetros por hora su velocidad a la ida… evitados a la vuelta con solo elevarla altura de navegación a unos 2.000 metros…vientos altos, contraalisios, que soplan… del S. O… En todas estas zonas la proporción de nieblas es insignificante.

     La línea que se proyecta constaría, para comenzar su funcionamiento, de dos estaciones terminales con cobertizos, talleres, fábricas de hidrógeno, depósitos de hidrógeno, gasolina y grasa, almacenes, oficinas, viviendas y dependencias auxiliares, en las proximidades de Sevilla y Buenos Aires; un campo de aterrizaje para escala eventual, o para línea secundaria, con depósitos de hidrógeno y combustibles, en Canarias, y otro campo de aterrizaje eventual análogo en Córdoba (Argentina)… En el aeropuerto de Sevilla se construirán tres enormes cobertizos… para dirigible escuela, pudiendo ser prolongado, en caso necesario, para alojar otro dirigible trasatlántico…[6]

     El señor Herrera se extendió después en el estudio de las seguridades que ofrece la navegación de aeronaves en esta línea, afirmando que el riesgo no será mayor que el que se corre en uno de los grandes trasatlánticos de superficie[7].

     Las inagotables riquezas de la América del Sur, en su mayor parte inaprovechadas, sólo necesitan ponerse en contacto fácil y continuo con los grandes recursos y actividades industriales de la vieja Europa para llegar a convertirse en fuente de prosperidad para aquel país… Actualmente solo un obstáculo se opone a la realización de esta idea, y es la dificultad de comunicaciones… El hombre de negocios que, para emprender otros nuevos, necesite ejercer su acción personal frecuente al otro lado del Océano, y para ello abandonar sus actuales asuntos durante cuarenta días… la carta que va a tardar veinte días en llegar a su destino ofrece tan escaso interés… por lo tanto, una línea de comunicaciones trasatlánticas que permita, cuatro veces al mes, trasladarse de una orilla a la otra en tres o cuatro días… ha de favorecer… el desarrollo industrial y comercial de los países enlazados… el tráfico trasatlántico ha de aumentar en la misma proporción… Este beneficio se extenderá a toda la América del Sur, pero especialmente a la República Argentina… En Europa… las ventajas de esta empresa alcanzarían a todas las naciones… pero la importancia que esta línea tendría para España sería extraordinaria… por la magnitud de la empresa… por la implantación en su territorio de nuevas industrias altamente beneficiosas para el progreso de la Nación en todos los órdenes y por el encauzamiento a través de nuestro territorio de toda actividad comercial europeo-sudamericana.[8]

     Según convenios internacionales… los aeropuertos de un país albergarán a todas las aeronaves de todos los países, y dadas las condiciones únicas de clima del aeropuerto de Sevilla, allí habían de tocar casi todos los dirigibles que viniesen a Europa.

     Las bases económicas de esta línea se recomiendan, pues el viaje costaría unas 5.000 pesetas por persona, y a la carta, 2,25, llegando de Europa a América en tres o cuatro días[9].

     En nuestra visita a la Argentina recibimos, asimismo, muestras de gran interés por nuestro proyecto por parte del gobierno y de las personalidades políticas más importantes y la entusiasta adhesión de las autoridades aeronáuticas civiles y militares.

     La Casa Zeppelin presenta en su informe un presupuesto detallado del establecimiento y explotación de la línea trasatlántica y de las empresas auxiliares, que demuestra la perfecta viabilidad económica de este proyecto…

     España, al realizar esta empresa, cumpliría no solamente un gran beneficio para ella, sino un ineludible deber de su historia y de su situación geográfica. Nuestra patria, que dondequiera que ha extendido su influencia ha impreso el carácter caballeroso e independiente de sus hijos… ha sido creadora de naciones independientes, legítimas hijas suyas por naturaleza y por carácter.

     Estas naciones… esperan y tienen derecho a que sea su Madre Patria la nación que haga afluir a ellas las nuevas corrientes del progreso; la iniciativa regia vuelve a impulsar la idea como en los tiempos más brillantes de nuestra historia... Contamos para realizarla con el auxilio de los hombres más expertos del mundo, las demás naciones observan con interés y simpatía el resultado de nuestro intento, y este intento podrá convertirse en espléndida realidad si consiguiéramos trasmitir nuestro entusiasmo y nuestra confianza a aquellos afortunados compatriotas que pueden pronunciar la palabra definitiva: ¡Hágase![10]

     Ovacionado el conferenciante al terminar su interesantísimo estudio, fue felicitado por el vicepresidente de la Real Sociedad Geográfica, por monseñor Andrea y marqués de Laurencín y por la mayoría del culto auditorio, que salió encantado de la conferencia.[11]

     Emilio Herrera fue uno de los científicos más importantes de España. La conferencia sobre la que hemos dado pinceladas presentó los aspectos aerotécnicos que pretendía junto a un detallado estudio de las características geográficas y meteorológicas de la ruta, de posterior trascendencia e importancia para la historia de la navegación aérea y porque era el primer estudio profundo sobre la zona.

      Como premisa para la siguiente reseña, debemos tener en cuenta ciertos puntos que señala Atienza[12]: la adaptación del modelo de dirigible de Zeppelin; la Transaérea Colón con sus acuerdos con Zeppelin y su conversión en sociedad mercantil; la presencia en la Comisión Aeronáutica de la Sociedad de Naciones de José Ortiz Echagüe; la inclusión del ingeniero de caminos Jorge Loring Martínez como gerente en la Transaérea Colón; la ley de Presupuestos de 1922 que establece el servicio aéreo Sevilla-Buenos Aires; y que el acuerdo de Zeppelin con Transaérea Colón le permitía salvar las limitaciones impuestas a Alemania por el Tratado de Versalles, que presentaba una imagen distinta de esta manera a la que publicitaban los aliados ganadores de la Gran Guerra. España, por otra parte, mostraba unos avances científicos y tecnológicos como país.

    Próxima entrada sobre este tema: Los terrenos de Sevilla y la implicación de Ignacio Sánchez Mejías y su finca o cortijo de Hernán Cebolla.



[1] El Globo, 21-03-1922, página 2.

[2] Boletín de la Real Sociedad Geográfica, Tomo LXIII. Páginas 225-244.

[3] ATIENZA RIVERO, E.: Del Guadalquivir al Plata en dirigible. Fundación Aena. Madrid. 1997. Nota 19-6 y 2-7-2026 Archivo Museo Sánchez Mejías.

[4] Boletín Real Sociedad Geográfica. Tomo LXIII. Obra citada.

[5] El Sol, 21 de marzo de 1922.

[6] Boletín Real Sociedad Geográfica. Tomo LXIII. Obra citada.

[7] El Heraldo de Madrid, 21 de marzo de 1922.

[8] Boletín Real Sociedad Geográfica. Tomo LXIII. Obra citada.

[9] La Publicidad, 22 de marzo de 1922.

[10] Boletín Real Sociedad Geográfica. Tomo LXIII. Obra citada.

[11] La correspondencia de España, 21-03-1922.

[12] ATIENZA RIVERO, E.: Obra citada. Nota 19-6 y 2-7-2026 Archivo Museo Sánchez Mejías.



Cortijo Hernán Cebolla, amarre de dirigible


3-07-2026 10:00, actualizando 5-07-2026 10:20

Ciudadanos contemporáneos, 2: La Vicalvarada y el manifiesto de Manzanares en "ABC" y la revista "Ejército de Tierra"

      

Benito Pérez Galdós, Wikipedia

     Galdós vivía en una casa poco lujosa del paseo de Areneros. No quería recibir visitas mientras trabajaba. No quería distracciones en sus estudios y en sus trabajos.

     A los pocos que recibía se encontraban con el filtro del escrupuloso servicio de la casa. La sala donde escribía tenía mucha luz y ventilación. Escribía mojando la pluma en el tintero, rodeado de libros, acompañado de antiguos diarios. Sobre un atril depositaba las hojas escritas, origen de sus futuros libros.

     A finales de febrero de 1903 tenía entre manos Los duendes de la camarilla, el tercero de los Episodios de la cuarta serie, cuando el cura Merino atenta contra Isabel II, en los primeros años de la década de 1850. A este libro seguiría La revolución de Julio, que recrearía los sucesos de 1854, con la sublevación militar del Campo de Guardias, el manifiesto de Manzanares y el origen de la Unión Liberal, que daría lugar a O’Donnell, libro sobre el largo gobierno del militar.[1]

     Galdós relataba el convulso siglo XIX con la mala herencia del reinado de Fernando VII. Siglo de pronunciamientos, siglo de golpes de Estado, que un día propugnaba libertades que, pasado un tiempo, luego restringía.


     Casi treinta años después, en agosto de 1931, Federico Santander rectificaba su artículo Lo que quiere España, en el que se atribuía la represión de 1854 al duque de Frías en vez de al duque de Rivas, el de don Álvaro o la fuerza del sino, de mandato efímero: el de las cuarenta horas. Santander aclaraba entonces así:

     1854. 28 de junio-28 de julio: la revista del campo de Guardias, la “Vicalvarada”, Cánovas y su manifiesto de Manzanares, el motín de Madrid a la salida de los toros, Gándara defendiendo la casa de Salamanca, el torero Pucheta, la Junta salvadora del banquero sevillano y el general San Miguel, la confesión de las “deplorables equivocaciones” del manifiesto redactado por Pareja y corregido por Baralt, los coches enganchados para la partida de la reina, el abrazo de Espartero y O'Donnell… Allí estuvo a punto de extinguirse el reinado de Isabel II.[2]


     Dos años más tarde, el 5 de febrero de 1933, Antonio Royo Villanova explicaba Por qué estoy en la derecha con las siguientes palabras:

     La revolución que ha traído a España la República ha producido en el mundo político un verdadero terremoto, y como la tierra que hollaban mis plantas liberales se ha corrido violentamente a la izquierda, yo, sin moverme, resulto colocado a la derecha… El caso mío se ha repetido muchas veces en la historia política de España, y no con nombres modestos y oscuros como yo, sino con grandes parlamentarios y con insignes gobernantes. Don Antonio Cánovas era un revolucionario en 1854; escribió el manifiesto de Manzanares y formó parte de las Cortes Constituyentes que votaron aquella ley desamortizadora, revolucionaria y anticlerical de primero de mayo de 1855, que costó tanto sancionar a doña Isabel II. Y D. Antonio Cánovas, liberal en 1854, resultó conservador en 1875.[3]

Leopoldo O'Donnell. Wikipedia.


     El 8 de octubre de 1946, Luis Araujo-Costa escribía un artículo sobre Modelos de París y la atracción española sobre aquello que viniera de fuera, especialmente si era francés y, más concretamente, de París. Entre los ejemplos que cita, destacamos el siguiente, que no rompe la cadena de lo que estamos citando:

     Modelos de París, como tantos otros, fueron Los diamantes de la Corona. Los de Barbieri son de 1854, el año del Manifiesto de Manzanares. Los de Aubert. De 1841. El libro es de Scribe y Saint Georges. Pocos conocerán la partitura del compositor francés.[4]

     Cinco años más tarde, el 5 de marzo de 1951, Luis Araujo reseñaba una biografía de Cánovas escrita por Melchor Fernández Almagro. Las palabras, laudatorias, no olvidaban la larga carrera del biografiado:

     La bibliografía de Cánovas es muy copiosa. Se comprende dado el papel que Cánovas ha desempeñado en la Historia de España, desde el “Manifiesto de Manzanares”, de 1854, hasta su muerte en Santa Agueda, vilmente asesinado, el domingo 8 de agosto de 1897.[5]

     Tres años después, Fernando Díaz-Plaja escribió el 6 de julio de 1954 un artículo bajo la sección, PERO… ¡DE ESO HACE UN SIGLO! En ella recuerda la Vicalvarada y el Manifiesto de Manzanares. Nos cuenta cómo el primero de julio, las tropas que había arengado O’Donnell a las tropas que estaban bajo el director general de Caballería, general Dulce, se enfrentan a las tropas leales del ministro de Guerra, general Blaser, quedando la partida en tablas, en un curioso statu quo en el que se legisla contra los rebeldes en Madrid, mientras estos acampan cerca de Aranjuez. O’Donnel ha lanzado un manifiesto desde Alcalá de Henares. Los días pasan y Díaz-Plaja lo cuenta así:

     Sobreviene un compás de espera. Las fuerzas de O'Donnell empezaron un curioso camino por los campos de España sin vencer ni ser vencidas. El Gobierno anunciaba, día a día, la deserción de sus tropas; don Leopoldo insistía en la desmoralización de Sartorius. Y esta situación, al parecer sin salida, se prolongó hasta que Cánovas del Castillo, entonces joven y algo extremo liberal, redactó, el 7 de julio, el Manifiesto de Manzanares.[6]

     Vamos a dar un salto en el tiempo. Cuando Pedro González-Trevijano era rector de la Universidad Rey Juan Carlos en 2008, años antes de ser magistrado y, luego, presidente del Tribunal Constitucional, escribió un artículo el 9 de julio de 2008 titulado El porqué del Manifiesto, con motivo de la presentación en el Ateneo de Madrid del Manifiesto por la Lengua Común. Dentro de la introducción, escribía las siguientes palabras:

     Los Manifiestos- cualquiera que sea la denominación- siguen pues bien presentes. Desde los más religiosos, como los Diez Mandamientos de Moisés del Monte Sinaí y las Bienaventuranzas del Sermón de la Montaña, hasta las proclamas revolucionarias del siglo XVIII: la Declaración de Independencia americana en 1776 o la Declaración Francesa de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789. Sin olvidar el Manifiesto Comunista de 1848 o, entre nosotros, el Manifiesto de Manzanares de Cánovas del Castillo en 1854, el Manifiesto Andalucista de Córdoba de 1919 o el Manifiesto de los Intelectuales Españoles en Defensa de la II República en 1931.[7]

     Un año antes, Manuel Espadas Burgos, historiador nacido en Ciudad Real, había escrito el 25 de agosto un artículo titulado De nacionales a nacionalistas, en el que reflexionaba sobre la conciencia nacional española a pocos meses de los doscientos años de su consolidación a partir del levantamiento contra las tropas ocupantes francesas en 1808. En la decantación de esa conciencia nacional y la creación del decimonónico Estado español con el constitucionalismo de 1812 y su definición de nación española que se reflejó en todos los textos constitucionales españoles del XIX. Donde se refleja y se decanta lo que hoy tenemos asumido, que la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado. O la indisoluble unidad de la nación española.

     Esta decantación desde 1812 no obvia la realidad del debate centralismo-descentralización. Y aquí, pasamos a las palabras de Manuel Espadas para comprender cómo matiza:

     Atento a uno de esos problemas, el debate centralismo-descentralización, un Antonio Cánovas, todavía muy joven, en el llamado «Manifiesto de Manzanares» (1854) expresaba este propósito: «Queremos arrancar a los pueblos a la centralización que los devora, dándoles la independencia local necesaria para que conserven y aumenten sus intereses propios»[8]

    

Cánovas del Castillo. Wikipedia

     Como el siglo XIX fue el de los golpes militares protagonizados por los militares, hemos consultado la revista del Ejército de Tierra español y hemos visionado un artículo que hace referencia a la Vicalvarada y el Manifiesto de Manzanares.

     El teniente coronel de Artillería Eugenio Garcés Bonet escribe sobre la Vicalvarada en el número 846 de la revista, publicado en septiembre de 2011.

     Nos cuenta el sesgo moderado del alzamiento, con la intención de corregir la corrupción existente. No tuvo el impacto deseado, pero el gobierno no tenía fuerzas suficientes para sofocarlo. Según Garcés, los progresistas no tenían en sus filas un líder con carisma y ofrecieron esta oportunidad al general Espartero.

     Salta directamente al 7 de julio de 1854, cuando se publica un documento redactado por Antonio Cánovas del Castillo y firmado por el general O'Donnell, en el que se exigían importantes reformas, fundamentalmente una nueva Constitución, la reconstrucción de la milicia nacional y un nuevo marco legal capaz de garantizar las libertades[9]

     Como se sabe, durante un breve espacio de tiempo, el Cuartel General de los sublevados, y vencedores al final de esos turbulentos días, estuvo en la localidad de Manzanares, comandado por el general en jefe del Ejército constitucional, Leopoldo O'Donnell, conde de Lucena.

General Espartero. Wikimedia




[1] ABC, 26 de febrero de 1903, páginas 3-4.

[2] ABC, 7 de agosto de 1931, página 15

[3] ABC, 5 de febrero de 1933, página 23.

[4] ABC, 8 de octubre de 1946, página 9. Luis Araujo-Costa no recordaría que las revoluciones y golpes de Estado están muy relacionados con las revoluciones de Francia. Y la de 1854, de inicio incierto, evocaba todos los intentos de avance democrático de los estados liberales europeos, con mejor empeño o no.

[5] ABC, 30 de marzo de 1951, página 3.

[6] ABC, 6 de julio de 1954, página 21.

[7] ABC, 9 de julio de 2008, página 3. Observe el lector que comparan el Manifiesto de Manzanares con la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, el Manifiesto Comunista y como versión laica de los diez mandamientos de Moisés.

[8] ABC, 25 de agosto de 2007, páginas 5-6. Obviamente, en la Restauración de 1875 pensará de forma distinta.

[9] Revista Ejército de tierra español, número 846, septiembre de 2011. Año LXXII. Páginas 107-111.



2 de julio de 2026 20:25, actualizando... 3-07-2026, 6:49

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