Fuente de Mercurio de Calder, con Guernica al fondo. Thérèse Bonney
En el Pabellón de España de la Exposición Internacional de Artes y Técnicas de 1937 se exhibió la obra de un artista no español. Fue la Fuente de Mercurio de Alexander Calder. Y sí, el cuadro que se observa tras la fuente es el Guernica de Pablo Picasso.
La foto fue tomada por Thérèse Bonney. La utilizamos de forma no comercial. Bonney se hizo famosa por sus fotografías durante la Segunda Guerra Mundial. Pero esta foto nos da idea de cómo se montó la exhibición del Guernica en el Pabellón de 1937. En cuanto a la fuente, y por eso Calder exponía allí, es una alusión a las milenarias minas de Almadén que durante los años 30 y 40 del siglo pasado tuvieron un estratégico deseo de control durante la Guerra Civil española.
Calder tenía interés en que el metal fluyese integrado en la propia obra. Brotaría del centro del estanque y circularía a través de tres bandejas metálicas que recogían el mercurio y lo reconducirían hacia el contenedor o estanque. Se observa un doble arco de acero que sostiene una especie de paleta móvil que vibraba con la caída del mercurio. Se añadía un círculo que en su parte superior tenía las palabras en cobre siguientes: ALMADÉN.
Sobre el Guernica y sus interpretaciones indicaremos unas pocas ideas:
- Una persona nacida en 1881 que vive hasta los diez años en Málaga, luego en La Coruña y más tarde en Barcelona, y no viaja a París hasta 1900, es difícil que escapara a las aficiones de la sociedad española que se divertía con los toros como espectáculo de masas del momento, reflejado por la edad de oro de la prensa taurina.
- La figura del toro y del minotauro se integró en la temática picassiana durante la década de 1930. Colabora en la revista Minotaure, realiza la serie Suite Vollard (1930-1935). Se destaca el aguafuerte Minotauromaquia(1935) de difícil interpretación, pero con temas que aparecerán en Guernica.
Minotaure. 1933
- El activismo de Picasso a favor de la República se puso de manifiesto en el grabado de 1937, Sueño y mentira de Franco.
- En una entrevista en televisión española durante la transición, Juan Larrea se presenta como uno de los insufladores del tema de Guernica en Picasso.
- La ejecución del cuadro quedó registrada en un reportaje fotográfico por Dora Maar, pareja de Picasso en ese momento.
- Hay un caballo que agoniza, una madre con un niño que recuerda a Miguel Ángel o, con más precisión, al tema de la Piedad. También a la madre de Acorazado Potemkin. Hay un guerrero muerto en el suelo. Hay una figura con una antorcha que nos puede recordar a la de la vela anterior. Otra se arrastra en un momento patético. Una figura se descuelga del edificio en llamas.
- Y un toro que nos mira, ajeno al drama. Para muchos, el autor, como en Naturaleza muerta con cabeza de toro, libro, paleta y vela (1938). Y que nos lleva a la tradición de autorretrato de Velázquez en Las Meninas y Goya enLa familia de Carlos IV.
- Picasso era en ese momento director del Museo del Prado. Aunque nunca tomó posesión del cargo. En los años 50 del siglo pasado hizo una serie sobre Las Meninas; cerca de sesenta obras. Ahora se exhiben en el Museo Picasso de Barcelona.
- Juan Larrea fue amigo de Gerardo Diego desde la época del creacionismo. Aunque de posiciones distintas, Larrea aparece en la correspondencia entre Huidobro, De Torre y Diego en esos primeros años de vanguardia. Y en la obra en prosa de Diego, su cita es recurrente, como hemos podido comprobar en sus obras completas en Casa Malpica.
Por mi tarjeta de Toledo habrás sabido que
tu carta me llegó bien y que me produjo grande alegría. Esperaba para
escribirte a que hubiera salido en EL SOL la noticia adjunta sobre tu libro (noticia publicada ayer). Verás en ella que un ratito me pongo «dómine»: hay que dar a la gente la
sensación de que no se hace un «suelto de contaduría»... Me gustaría consultar contigo algunos detalles que tengo señalados en tu
libro..."
Por carta fechada el 31 de julio de 1921, Adolfo Salazar daba consejos a Federico García Lorca sobre sus poemas y le comunicaba que había escrito un artículo en EL SOL celebrando al joven poeta.
"La aparición de un poeta en nuestro horizonte es un fenómeno de mucha mayor importancia que una súbita fulgencia de un astro nuevo en nuestro firmamento. Goce espiritual, que prima al de los ojos. Poesía por poesía, preferimos aquella, viva. Porque, ¿cómo explicar sino poéticamente también a esos buscadores de estrellas? (¿Y no es eso, el poeta?) Horror para el astrónomo puro, ávido de meter en sus tablas la estrella nueva. O del crítico que en seguida encasille al poeta recién amanecido."
Federico había aparecido como la estrella nueva en el firmamento de la poesía, porque era presentado por y ante la crítica especializada. Por el crítico cultural por excelencia, Adolfo Salazar. Aunque García Lorca jugaba con el factor campo a su favor. Adolfo Salazar era uno de los que le aconsejaban en los inicios de su carrera.
"Me gustaría consultar contigo algunos detalles que tengo señalados en tu
libro; por ejemplo, «tiene el polen fatal del desengaño», «y como la Virgen
María pudieras/botar de tus senos otra vía láctea», «que la pulsen como las
cuerdas de un arpa» —pequeñas cosas en las que me parece... por parecerme hipócrita el no decírtelo, no he de guardarlo… Nada de
esto tiene importancia para quienes te queremos..."
Salazar le indicaba que si no le avisaba de esos errores, la crítica más acerba, los enemigos, se cebarían con él.
"Federico García Lorca no es poeta sublime por el tono, ni dramático por retórica. Su poesía, muy en tono menor, se compone de los ingredientes más humildes del repertorio... Emoción viva, con una palpitación ingenua, una delectación creciente por la materia sonora, un infantil asombro para la belleza recién descubierta, y un deseo de decirle, con un mohín gracioso, un piropo truncado por la timidez. Signo viviente de los esplendores de cada día, este reloj de sol para el que sólo cuentan las horas claras, tiene un gesto sonriente y una distinta cuerda lírica para cada, nueva y eterna, emoción del repertorio de la Naturaleza: el campo, el río, el vario cielo en el matiz que les dan las horas, con una complacencia singular por la tarde avanzada y una permanente sorpresa por la primera estrella."
Con todo, Lorca estaba preocupado porque no aparecían críticas sobre "Libro de poemas". Salazar le pedía paciencia. En su carta le dijo que Canedo (Enrique Díez-Canedo) estaba muy ocupado con el curso de extranjeros de la Residencia de Estudiantes; que iba a dar a conocer su libro a Ortega y Gasset. Y que de la distribución que hiciera la Sociedad General de Librería debía estar pendiente Federico.
"Una colección copiosa de poemas comprendidos entre los años 1918 y 1920. Es curioso observar el progreso continuo y firme que se muestra en sus versos conforme la fecha avanza, y es esto lo que autorizaría, de no saberse ya cuál es la rara categoría de este poeta, a ver en él una promesa del granar más rico."
De García Lorca se conocía un libro de prosas adolescentes sobre el que alguna referencia se ha hecho en este blog sobre la impresión de la burgalesa Cartuja de Miraflores.
"Hay en García Lorca otro tono, fuerte y recio, de poeta de gran envergadura, en composiciones como "Campo", "Chopo muerto" y "Árboles"; de 1919 esta última poesía, tras la que se ve clara la traza de nuestra historia poética.
Cerca de setenta poemas tiene este libro. Abundancia insólita hoy, tan rara como la abundancia cordial que le dicta y que ha sabido traducirse en el ademán más gracioso de línea."
En los consejos finales, Salazar le recordaba que era necesaria la paciencia, el crítico profesional era muy remolón en darlas y en decidir sin compromiso.
Estábamos en 1921, con García Lorca con 23 años recién cumplidos. Federico buscaba confianza en los consejos de los amigos, en la afirmación de los críticos especializados y en el silencio admirativo de sus enemigos. Recordemos la seguridad con la que quince años después le pide que se rectifique unas declaraciones suyas en EL SOL a Bagaria, el caricaturista salvaje, ya en la fama de los inicios tormentosos de 1936, al amigo que en sus inicios le daba consejos.
Terminamos con la recomendación de Adolfo Salazar, el poema Árboles de 1919:
¡Árboles!
¿Habéis sido flechas
caídas del azul?
¿Qué terribles guerreros os lanzaron?
¿Han sido las estrellas? Vuestras músicas vienen del alma de los pájaros,
Entre el 20 y el 30 de mayo de 1808, Asturias, Aragón y Galicia negaron obediencia a las autoridades que «colaboraban» con los ejércitos franceses. En los primeros días de junio, apenas se supo que José Bonaparte había sido designado como rey, cuando ya los franceses eran derrotados en el Bruch, en Cataluña, y cercados en el Guadalquivir. ¿Complot o fenómeno de unanimidad? Poco importa. El movimiento es profundo; arrastra (lo que es significativo) a todas las provincias y es sensible en todas las clases, aunque el impulso no sea igual en ellas. «Los hombres honrados no me son más fieles que la canalla», dirá José. Así, pues, España afirmó su cohesión, su valor de grupo...
Pero ¡qué nobleza la de un Jovellanos! ¡Qué grandeza la de esas Cortes que legislan para el porvenir en la última milla cuadrada que queda libre del territorio! ¡Y qué buen humor, qué florecimiento del ingenio en los epigramas y canciones! España se revela entonces a Europa, al romanticismo, a Stendhal. Y el asombroso éxito de esos instantes históricos combate, momentáneamente, su complejo de inferioridad nacido de la época de la decadencia. Pero, en cambio, no sufre una transformación de más profundidad.
(Pierre Vilar. Historia de España. Crítica. Barcelona. 1978-1980)
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José María Blanco White
Tres días después de la carnicería, una esquela de un amigo íntimo me hizo atravesar casi toda la ciudad; pero aunque tuve que caminar por las calles principales el número de madrileños con que me encontré no pasó de seis, hablando al pie de la letra. En todas las calles y plazas de alguna importancia había fuertes retenes de infantería francesa. Los soldados estaban echados en el suelo con las armas al lado, a excepción del centinela, que paseaba de un lado a otro a corta distancia de sus compañeros. Cierto orgullo mortificado se unía al sentimiento de inseguridad que experimentaba cada vez que me acercaba a estos grupos de soldados extranjeros, que habían convertido Madrid en un desierto. Cuando tenía que pasar junto a ellos, me iba al otro lado de la calle sin levantar la vista del suelo. Una vez se me ocurrió mirar a un suboficial —creo que era sargento— que llevaba la cruz de la Legión de Honor, y el francés interpretándolo como un insulto, me llenó de improperios y amenazas en el lenguaje más grosero. La Puerta del Sol, el salón favorito del pueblo madrileño, se había convertido en el campamento de una división francesa de Caballería e Infantería y habían colocado dos cañones de doce libras apuntando en la dirección de las calles principales que desembocaban en la plaza. Todas las tiendas estaban cerradas, y no se oían otras voces que aquellas que herían los oídos con su acento extranjero.
Carta duodécima. José María Blanco White.
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La Gazeta de Madrid había quedado en manos francesas. Desde principios de junio la Gazeta de Sevilla actúa como órgano oficioso de la Junta Suprema trasladada de Madrid a Sevilla. En ella se publicarán las proclamas, bandos, alocuciones y edictos de la Junta. Recogerá también noticias de operaciones militares que ponen su imagen en la batalla de Bailén como momento destacable.
Desde que supimos la insurrección de la España contra el tirano universal, diximos que el aguero era favorable. La masa de la nación tiene virtudes y valor; y puede dirigirse con seguras esperanzas a la libertad de su patria. Las relaciones publicadas en los papeles franceses de la superioridad del exército de Murat, son muy exageradas y solo podrán medrentar a los cobardes. Las noticias de todas las provincias del reyno anuncian que el pueblo desea ardientemente ocasiones de combatir a sus enemigos.
Ya el fuego sagrado del patriotismo ha inflamado los guerreros españoles del exército de Dinamarca; se dice que ya han venido a las manos muchas veces con las tropas francesas en el Holstein y en la isla de Fionia. El regimiento de Cataluña, que está en Niburg, se ha declarado tan abiertamente, que ha sido preciso retirar de allí los franceses.
Gazeta ministerial de Sevilla del sábado 16 de julio de 1808. Noticia desde Gran Bretaña. Londres, 10 de junio. Número 14, 105.
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Había corrido el alboroto de la Sierra hasta La Mancha, y el 5 de junio los vecinos de Santa Cruz de Mudela, arremetiendo a unos 400 franceses que había en el pueblo y matando a muchos, obligaron a los demás a fugarse camino de Valdepeñas. En esta villa opusiéronse los naturales al paso de los enemigos, y estos, para esquivar un duro choque, echando por fuera de la población, tomaron después el camino real, aguardando a un cuarto de legua, en el sitio apellidado de la Aguzadera, a ser reforzados. No tardó, en efecto, en llegar en el mismo día, que era el 6 de junio, el general Liger-Belair, procedente de Manzanares, con 600 caballos, e incorporados todos, revolvieron sobre Valdepeñas...
...Para que con más desembarazo pudiera este jefe efectuar el movimiento retrogrado, dirigió aquel sobre Manzanares al general Cobert con su división, en la que estaba la brigada de coraceros que había en España. Mas Dupont, ya fuese por temor de su posición, o ya deseos de conservarse en Andalucía, ordenó a Corbert que se le incorporase, y este se sometió a dicho mandato después de dejar un batallón en Manzanares y otro en Puerto del Rey...
... Al paso que con las victorias de Bailén fue en las provincias colmado el júbilo, y, universal y extremado el entusiasmo, se consternó y cayó postrado el gobierno de Madrid. Empezó a susurrarse tan grave suceso en el día 23 (julio). De antemano y varias veces se había anunciado la deseada victoria como si fuera cierta, por lo que los franceses calificaban la voz esparcida de vulgar e infundada., Sacóles del error el aviso de que un oficial suyo se aproximaba... Según lo convenido en la capitulación, un oficial francés, escoltado por la tropa española, debía en persona comunicarlo al duque de Rovigo, general en jefe del ejército enemigo, y ordenar también, en su tránsito por la Sierra y Mancha, a los destacamentos apostados en la ruta, y que formaban parte de las divisiones rendidas, ir a juntarse con sus compañeros, ya sometidos, para participar de igual suerte. Cumplió fielmente Mr. de Viloutreys con lo que se le previno, y todos obedecieron, incluso el destacamento de Manzanares. Fue el de Madridejos el que primero resistió a la orden comunicada... (Mr. de Viloutreys era el oficial que comunicó la derrota y las condiciones)...
(Diciembre de 1808) Habían contado algunos con que Toledo haría resistencia; mas desapercibida la ciudad y cundiendo por sus hogares el terror que esparcían la rota y dispersión de los ejércitos, abrió el 19 de diciembre sus puertas al vencedor...
Ciertos y contados pueblos ofrecieron la imagen de la más completa anarquía, atropellando y asesinando pasajeros... Por Ciudad Real pasaba preso a Andalucía D. Juan Duro, canónigo de Toledo... ni su estado, ni su dignidad, ni sus súplicas le guarecieron de ser bárbaramente asesinado... Malagón... la misma suerte cupo... a D. Miguel Cayetano Soler, ministro de Hacienda de Carlos IV...
Otras poblaciones... detuvieron y escarmentaron a los invasores. Señalóse la villa de Villacañas... Varias partidas de caballería enemiga, que quisieron penetrar por sus calles, fueron constantemente rechazadas en diferentes embestidas que dieron en los días del 20 al 25 de diciembre... cuya población quedó, durante algún tiempo, libre de enemigos, en medio de La Mancha, inundada de sus tropas.
Estas, antes de terminar diciembre, se habían extendido hasta Manzanares, y amagaban aproximarse a las gargantas de Sierra Morena... Las juntas... vista la dispersión de los ejércitos, y en dudas del paradero de la Central, trataron de reunirse en La Carolina, enviando allí dos diputados de cada una que las representasen... pero la Central, fuese previsión o temores de que se le segregasen estas provincias, había comisionado a Sierra Morena al marqués de Campo Sagrado... con orden de promover los alistamientos y de poner en estado de defensa aquella cordillera. El 6 de diciembre ya se hallaba en Andujar, como asimismo el marqués del Palacio, encargado del mando en jefe del ejército que se reunía en Despeñaperros, habiendo sido antes llamado de Cataluña...De Sevilla enviaron los útiles y cañones necesarios para fortificar la sierra, adonde también, y con felicidad, retrocedieron desde Manzanares catorce piezas que caminaban a Madrid. Por este término se consiguió, al promediar diciembre, que en La Carolina y contornos se juntasen 6.000 infantes y 300 caballos, cubriéndose y reforzándose sucesivamente los diversos pasos de la sierra...
(Febrero de 1809) Era el de Alburquerque (duque) mozo valiente... Encaminóse por Ciudad y el país quebrado y de bosque espeso llamado La Gualdería, y se acercó a Mora, que ocupaba con 500 a 600 dragones franceses el general Dijon. Aunque, por equivocación de los guías, y cierto desarreglo...no había llegado aún toda la gente de Alburquerque...determinó este atacar a los enemigos el 18 de febrero; lo cuales, advertidos por el fuego de las guerrillas españolas, evacuaron la villa de Mora, y sólo fueron alcanzados camino de Toledo. Acometiéronlos con brío nuestro jinete, señaladamente los regimientos de España y Pavía...y acosándolos de cerca, se cogieron unos 80 hombres, equipaje y el coche del general Dijon.
Avisados los franceses de las cercanías de tan impensado ataque, comenzaron a reunir fuerzas considerables, de lo que temeroso Alburquerque, se replegó a Consuegra, en donde permaneció hasta el 22... se descubrieron los franceses por la llanura que yace delante de la villa, y desde las nueve... estuvo jugando de ambos lados la artillería, hasta las tres de la misma tarde. Sabedor Albuquerque de que 11.000 infantes y 3.000 caballos venían sobre él, creyó prudente replegarse por la cañada del puerto de Jineta. No siguió el enemigo, parándose en el bosque de Consuegra, y los españoles se retiraron a Manzanares descasadamente. Infundió esta excursión, aunque de poca importancia, seguridad en el soldado...
(Julio-agosto 1809)... En tanto José pensó en hacer frente al general Venegas, que por su parte había puesto en gran cuidado a la corte intrusa, adelantándose al Tajo en 23 de julio, al tiempo que el general Sebastiani retrocedió a Toledo. Era el ejército de D. Francisco Venegas de los mejores acondicionados de España... El 27 de julio dispuso el general Venegas que la primera división pasase a Mora, cayendo sobre Toledo, al paso que él se trasladaba a Tembleque con la cuarta y quinta, y avanzaban a Ocaña la segunda y tercera. Ejecutóse la operación, yendo hasta Aranjuez en la mañana del 29...
En tal situación, parecía natural que Venegas se hubiera metido en Madrid, desguarnecido con la salida de José via de Talavera. Aguijón era para ello el nombramiento...día 29...de la Central, encargándole interinamente el mando de Castilla la Nueva, con prevención de que residiese en Madrid...
Permanecía así incierto, cuando el 3 de agosto le avisó D. Gregorio de la Cuesta cómo se retiraba de Talavera. Con esta noticia parecía que quien se había mostrado circunspecto en momentos favorables sería ahora mucho más... Pero no fue así, pues en vez de retirarse, tomó el 5 disposiciones para defender el paso del Tajo...
Batalla de Almonacid (11-8-1809). IGN
Los franceses se presentaron en la ribera derecha a las dos de la tarde del mismo 5, y empezaron por atacar la izquierda española, colocada en el jardín del infante D. Antonio, acometiendo después los tres puentes. A todas partes acudía el general Jiron con admirable presteza, y en particular a la izquierda, apoyando sus esfuerzos los generales Lacy y Vigodet... Los franceses, viendo la porfía de la defensa, abandonaron al anochecer su intento. Perdimos 200 hombres; los enemigos 500, estando más expuestos a nuestros fuegos...
En la creencia de que los franceses sólo eran 14.000, repugnábale a D. Francisco Venegas desamparar La Mancha, inclinándose a presentar batalla. Oyó, sin embargo, antes la opinión de los demás generales...se acordó atacar a los franceses el 12, dando descanso el 11... Mas en este día previnieron los enemigos...trabando la acción a la madrugada.
Componíase la fuerza francesa del cuarto cuerpo, al mando de Sebastiani, y de la reserva, a las órdenes de Dessoles y de José en persona... 26.000 infantes y 4.000 caballos. Situáronse los españoles delante de Almonacid...
Empezó a atacar el general Sebastiani... dirigiéndose contra la izquierda española. Vióse...comprometido un cuerpo de la primera división... Inútilmente fue a su socorro el general Jiron, hasta que desplegando al frente de las columnas enemigas D. Luis Lacy, con lo restante de su primera división contuvo a aquellas, y las rechazó, apoyado en la caballería.
A la sazón llegó el general Dessoles con parte de la reserva francesa, y animando a los soldados de Sebastiani, renovóse con más ardor la refriega... acometidas la cuarta y quinta división española...
Entre tanto, acudió José con el resto de la reserva al campo de batalla, y rota la quinta división, que ya había flaqueado, penetraron los franceses hasta el cerro del castillo, al que subieron después de una muy viva resistencia. Llegó con esto a ser muy crítica la situación del ejército español, en especial la gente de Lacy, por lo cual Venegas juzgó prudente retirarse...
No bastó tan oportuna precaución para verificar la retirada ordenadamente, pues asustados algunos caballos con la voladura de varios carros de municiones, dispersáronse e introdujeron desorden. De allí, no obstante, con más o menos concierto, dirigiéronse todas las divisiones por distintos puntos a Herencia, y en seguida a Manzanares. En esta villa, corriendo entre la caballería la voz falsa y aciaga de que los enemigos estaban ya a la espalda de Valdepeñas, desrancháronse los soldados, y de tropel y desmandadamente no pararon hasta Sierra Morena, en donde, según costumbre, se juntaron después y rehicieron. Costó a los españoles la batalla de Almonacid 4.000 hombres, unos 2.000 a los franceses...con razón asiente Montesquieu, no suelen ser lo más funesto las pérdidas reales que en ellas se experimentan, sino las imaginarias y el desaliento que producen...
José María Queipo de Llano y Ruiz de Saravia fue el VII conde de Toreno. Nació en Oviedo el 27-9-1786. Aficionado a la lectura desde joven, se contaba que era de despierta inteligencia y carácter enérgico. Leyó a los clásicos y a los pensadores ilustrados. Hablaba francés e inglés. Su vida pública comienza con el decisivo año de 1808, cuando los actos de principio de mayo le hacen incorporarse a la Junta General del Principado de Asturias, que se declaró soberana para entrar en guerra con Napoleón. Envió unos delegados a Londres, entre los que estaba Toreno, para conseguir el apoyo británico en la lucha contra el invasor. A su vuelta, se traslada a la Junta Central y, poco después, participa en las Cortes de Cádiz, donde fue su diputado más joven y más radical. Acabada la guerra en 1814, se exilia en Londres y se entera de la condena a muerte y confiscación de bienes que le impuso Fernando VII. De Londres a París. Allí es detenido durante dos meses por la posible colaboración en la conspiración de Porlier, su cuñado.
Durante su exilio escribió un pequeño libro en defensa de las Cortes de Cádiz, esbozo de lo que sería la Historia del levantamiento, guerra y revolución de España. En 1835, de la imprenta Jordán, se publicaron los primeros dieciocho libros, recogidos en cuatro tomos. En 1837 publica el V tomo final, libros 19 a 24. Además del desarrollo de la guerra, cuenta los importantes sucesos políticos de 1813-1814, como la abolición del Tribunal del Santo Oficio, los trabajos de las Cortes y la reacción absolutista ante la Constitución de 1812 por Fernando VII.
Contemporáneo de los hechos, aquí hemos reflejado aquellos que se desarrollaron en sus inicios en La Mancha, y con más detalle, aquellos en los que tuvo presencia Manzanares, como escenario histórico.
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El sol no tardó en salir, aclarando el país y haciendo ver que no estábamos en Moravia, como vamos de Brunn a Olmutz, sino en La Mancha, célebre tierra de España.
El pueblo donde paramos a eso de las ocho de la mañana era Villarta, y dejando allí nuestros machos, tomamos unas galeras que en nueve horas nos hicieron recorrer las cinco leguas que hay desde aquel pueblo a Manzanares... Cuando entrábamos en esta villa al caer la tarde, distinguimos a lo lejos una gran polvareda, levantada al parecer por la marcha de un ejército, y dejando los perezosos carros, entramos a pie en el pueblo para llegar más pronto y saber qué tropas eran aquellas y a dónde iban.
Allí supimos que eran las del general Ligier-Belair que iba en auxilio del destacamento de Santa Cruz de Mudela, sorprendido y derrotado el día anterior por los habitantes de esta villa. En la de Manzanares reinaba gran inquietud; y, una vez que los franceses desaparecieron, ocupábanse todos en armarse para acudir a socorrer a los de Valdepeñas, punto donde se creía próximo un reñido combate. Dormimos en Manzanares, y al siguiente día, no encontrando ni cabalgaduras ni carro alguno, partimos a pie para la venta de Consolación, donde nos detuvimos a oír las estupendas nuevas que allí se referían.
Transitaban constantemente por el camino paisanos armados con escopetas y garrotes, todos muy decididos, y, según la muchedumbre de gente que hacia Valdepeñas acudía, en Manzanares y en los pueblos vecinos de Membrilla y La Solana no debían de quedar más que las mujeres y los niños...
Al punto comprendimos que el interior del pueblo (Valdepeñas)se defendía heroicamente, y que el plan de los franceses consistía en apoderarse de los extremos, incendiando todas las casas que no pudiera ocupar. De cuando en cuando, un estruendo espantoso indicaba que alguno de los endebles edificios de adobes había venido al suelo, y el polvo se confundía en los aires con el humo. Los escombros sofocaban momentáneamente el fuego; pero este surgía con más fuerza, cundiendo a las casas inmediatas. Al fin pareció que todo iba a cesar, y, según dijeron los que estaban cerca, habían salido del pueblo algunos hombres a conferenciar con el general francés. Mucho tiempo debieron de durar las conferencias, porque no vimos que estos se retiraran ni que concluyese el ruido y algazara en el interior; pero al cabo de largo rato un movimiento general de la multitud nos indicó que algo importante ocurría. En efecto: los franceses, replegando sus caballos en la calzada, retrocedían hacia Manzanares...
Franceses y españoles se habían destrozado unos a otros con implacable saña; pero al fin, aquellos creyeron prudente retirarse, como lo hicieron, no parando hasta Madridejos...
(Los inicios de la guerra de la Independencia en La Mancha según "Bailén", novela de Benito Pérez Galdós, obra de 1873). ----- ----- ----- Luego fue el furor y estruendo, la turbamulta y el caos de las convulsiones colectivas. Cargaban los mamelucos, cargaban los coraceros, cargaban los guardias polacos sobre una multitud que respondía al arma blanca, con aquellas mujeres, aquellos hombres que se arrimaban a los caballos para cortarles los ijares a navajazos. Gentes envueltas por pelotones que desembocaban por cuatro calles a la vez, se metían en las casas o se daban a la fuga, saltando sobre tapias y tejados. De las ventanas llovían leños encendidos, piedras, ladrillos; derramábanse cazuelas, ollas de aceite hirviente sobre los atacantes. Uno tras otro iban cayendo los artilleros de un cañón, sin que la pieza dejara de disparar —con la mecha encendida por hembras enrabecidas cuando ya no quedaban hombres para hacerlo—. Reinaba en todo Madrid la atmósfera de los grandes cataclismos, de las revulsiones telúricas —cuando el fuego, el hierro, el acero, lo que corta y lo que estalla, se rebelan contra sus dueños—, en un inmenso clamor de Dies Irae... Luego vino la noche. Noche de lóbrega matanza, de ejecuciones en masa, de exterminio, en el Manzanares y Moncloa... Aquella noche de un comienzo de mayo hinchaba sus horas en un transcurso dilatado por la sangre y el pavor.
Isis era hija de Geb y de Nut, fue hermana y esposa de Osiris y la madre de Horus. Comúnmente se la prefiguró como
madre amamantando a su hijo Horus. Es la madre protectora. Resucitó a Osiris
dándole el soplo de vida tras el asesinato de Seth y protegió a su hijo Horus
de los peligros del desierto y de la persecución del dios Seth:
Tu madre Isis te protege, ve en ti a su
hijo, que lo eres, como Señor que inspira temor, grande en prestigio, y tú (para confirmarlo) te ocultas tras el horizonte, pleno de vida, en un lugar
misterioso.
Citamos el Libro de los Muertos
porque el sarcófago era considerado el vientre de Nut. Maternidad. Y la
victoria sobre la muerte se manifiesta con la expresión: "Me levanto sobre las
manos de Isis". La madre protectora.
La protección total y salvaje por la madre es
representada por la Loba Capitolina, Luperca, la mitológica amamantadora de
Rómulo y Remo. El instinto de supervivencia está por encima del origen genético de la
presunta madre y de los perdidos niños. Un futuro imperio nace del barro, como
en la Creación bíblica, y del abandono. La madre salvaje y salvadora.
Luperca. Wikipedia.
Ceres encarna el dolor y la determinación
de la madre. Perséfone o Proserpina, su hija, fue raptada y detuvo el
crecimiento de toda vegetación. Dijo Ovidio que Ceres fue la primera que
hendió los terrones con el ganchudo arado, la primera que dio al mundo
cosechas y alimentos maduros, y la primera que dio leyes. Proserpina
fue raptada por Plutón, dios del inframundo y hermano de Júpiter, padre de
Proserpina. Ceres recorrió el mundo en su búsqueda hasta encontrar su cinturón,
que le hizo comprender que había sido raptada, y esta fue la razón por la que
paralizó el crecimiento de toda vegetación y cultivo. Por Aretusa supo que,
aunque triste, Proserpina era la reina del inframundo. Ceres suplicó ante Júpiter.
Como Putón era su hermano, le puso una condición para volver con Ceres: Que no
se hubiese alimentado con nada durante su estancia en el Hades según la Ley de
las Parcas.
Ceres buscando a Proserpina. Wikipedia
Errando por un jardín de frutales, Proserpina rompe el ayuno. Fue
vista y delatada. Como solución mediadora entre Plutón y Ceres, Júpiter divide
el año en dos mitades para que sea compartida por los dos, dando origen a las
estaciones. Durante el otoño e invierno estaría en el Hades con Plutón, y
durante la primavera y el verano volvería con Ceres, comiendo
y cultivando. Ceres fue la madre nutricia y protectora.
Dando un salto en el tiempo y la civilización,
Sancho IV de Castilla se casó enamorado en junio de 1282 con María Alfonso de
Meneses, más conocida como María de Molina, hija del infante Alfonso de Molina
y de doña Mayor Alfonso de Meneses. Parientes y madrina María de una hija
natural de Sancho IV no tenían dispensa papal, por la que lucharon ambos cónyuges.
Pero Sancho IV muere en 1295 de tuberculosis. Antes de morir, Sancho nombró
tutora a María de Molina de su hijo Fernando IV, de nueve años, y gobernadora
de sus reinos. Hasta la mayoría de edad de Fernando IV en 1301, el debilitado
poder monárquico por un escenario de guerra civil con los pretendientes de los
infantes de la Cerda, únicamente la prudente habilidad política de María de
Molina mantuvo el reino. En esa época surgen también las hermandades
concejiles. Con la mayoría del rey, las luchas cesaron casi totalmente. Al
final de su reinado, el infante don Juan, Juan Núñez de Lara y Lope Díaz de Haro
intentan destronar a un Fernando IV debilitado e imponiendo a su hermano, el infante don
Pedro. La rotunda oposición de María de Molina evitó que el proyecto llegase a
término. Era el poder nobiliario contra el poder del rey. Fernando IV muere en
1312 dejando un hijo de poco más de un año, Alfonso XI. La nobleza intentó un
nuevo asalto al poder. Se formaron dos facciones nobiliarias: María de Molina y
el infante don Pedro, hermano del rey fallecido; y, otra, del infante don Juan,
hermano de Sancho IV, con Juan Núñez de Lara. En este instante surge con fuerza
el movimiento hermandino de los concejos que apoyan a cada facción, con la
pretensión de hacerse cada uno con la tutoría del menor Alfonso XI.
María de Molina, el infante don Pedro y
aquellos que les seguían se eligieron tutores. Se estaban celebrando cortes paralelas apoyadas por las facciones. La capacidad negociadora de María de Molina propuso el compromiso
aceptado el 1 de agosto de 1314, por el que los infantes don Pedro y don Juan
serían tutores y la custodia del rey-niño la tendría María de Molina. El
acuerdo de Palazuelos fue ratificado por las Cortes de Burgos en julio de 1315.
Durante unos años, el vigor de la fuerza hermandina y el acuerdo con los nobles
pareció que iba a desplazar a las Cortes.
Pero nada de esto sucedió. Los infantes
don Pedro y don Juan fueron derrotados y muertos el 24 de junio de 1319 en
Elvira por los musulmanes, quedando María de Molina como superviviente de la terna
y con muchos pretendientes a acompañarla. La Hermandad se dividió en múltiples
facciones y se consiguió llegar a la mayoría de edad del rey sin cuestionar su poder. María de Molina
protegió su linaje y el orden regio que representaba. La madre defensora del orden.
María de Molina presenta a su hijo Fernando IV en Cortes de Valladolid. Palacio de las Cortes. Wikipedia.
Hoy, en las sociedades democráticas participativas y libres, el ejercicio del poder está alejado del factor materno. Sería apropiado decir que hoy se tienen madrinas o padrinos políticos por la percepción distinta de la familia desde el inicio de la contemporaneidad. Es más importante una mezcla de maternidad meritocrática y clientelar. En nuestra democracia de estructuras de partido con influencia, el poder no se hereda por el vientre. Es una evolución de la madre protectora de un linaje a un madrinazgo político. La existencia de un contrato entre los ciudadanos.
Y el Estado ha asumido antiguas competencias familiares, como la salud, la educación o el mantenimiento de sus hijos-ciudadanos, como tutela o proveedor de la seguridad. Todo depende, en definitiva, de la madurez de estos ciudadanos, de su cultura, de la asimilación del acervo civilizatorio de siglos y de su capacidad de discernimiento. Y del control por todos los ciudadanos con su voto.
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La madre protectora, la madre salvaje y salvadora. La madre nutricia. La madre defensora. El Estado madre.
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-Libro
de los Muertos. Estudio
preliminar, traducción y notas de Federico Lara Peinado. Tecnos. Madrid. 5.ª
edición. 2009-2018.
-Metamorfosis. Ovidio. Libro V.
-José
María Blázquez y Javier Cabrero. Rómulo sí existió. Artículo en La
aventura de la Historia (número 97, año 8) sobre la sugestiva y debatida
hipótesis de Andrea Carandini (2006) sobre el origen de Roma, su trazado y la
posible existencia de un Rómulo histórico.
-González
Mínguez, C. en La reacción oligárquica frente al poder de las monarquías
(1284-1325) y Rojas Gabriel, M. en El triunfo de las monarquías en
la obra coordinada por Álvarez Palenzuela, V. Historia de España de la Edad Media.
Ariel. 2002. Páginas 603-644. Hemos sintetizado un proceso muy intrincado y con distintas fases con la pretensión de redirigirnos hacia la evolución de madre protectora a Estado madre. Es un ejemplo.
El Heraldo de Madrid recordaba a
Pablo Iglesias Posse el 1 de mayo de 1926 en la primera Fiesta del Trabajo tras
su fallecimiento el 9 de diciembre de 1925. En un laudatorio breve del apóstol
del socialismo español, evocaba las fiestas del trabajo que había promovido y
los avances que había conseguido en la toma de conciencia del proletariado
español.
En 1926, El Heraldo de Madrid decía
que la Fiesta del Trabajo había perdido su originaria significación porque las
masas obreras iban perdiendo la fe en la eficacia del mito de la revolución
catastrófica y confiaban más en el poder de una modificación gradual de la
organización del trabajo,haciéndola cada vez más justa y equitativa.
El diario continuaba señalando que, si bien había disparidades de interés entre
las diversas clases, hay por encima de ellas una suprema solidaridad, que es la
que debe ser decisiva. Saludaban finalmente la fiesta del trabajo como un
paso más en el camino a la paz social, hacia la que la humanidad caminaba,
aunque hubiese recodos en el camino que pudieran desalentar.
El Heraldo
de Madrid, 1 de mayo de 1926
En un breve más reducido, el 1 de mayo de
1926, El Sol informaba que la Agrupación Socialista de Carabanchel Bajo
había celebrado la noche anterior en el Ideal Cinema una velada necrológica en
memoria de Pablo Iglesias. Unos instantes antes de la celebración del acto, la
autoridad suspendió el acto. Se informaba que el acto se intentaría celebrar el
dos de mayo si las autoridades lo permitían. Se elevaría a las autoridades del
Gobierno la idea de dar el nombre de Pablo Iglesias a una calle de Carabanchel
porque el alcalde de la localidad en ocasión anterior lo había denegado.
Tanto El Heraldo de Madrid como El
Sol llevaban en portada la coincidencia del primero de mayo con la huelga
general de la minería inglesa que provocaba efectos internacionales por su trascendencia Y coincidía con la presentación del presupuesto del gobierno británico cuando
el Ministerio de Hacienda era ocupado por Winston Churchill, cuyas
intervenciones en la Cámara de los Comunes concitaban la máxima expectación.
Debemos tener en cuenta que hace cien años
los diarios salían a la venta visados por la censura durante la dictadura de Primo
de Rivera, visado que era indicado en portada, pero también en páginas interiores.
Aunque se informaba de actos celebrados, o
por celebrar, y homenajes, en los diarios de mayor tirada se reseñaba de
manera menor los actos celebrados en España con motivo del 1 de mayo.
En El Liberal de Madrid se
insertaba, el 2 de mayo, una fotografía de obreros con sus familias
celebrando la Fiesta del Trabajo en la Dehesa de la Villa.
El Liberal, 2 de mayo de 1926
Era prácticamente la única información
del día del trabajo en uno de los diarios de mayor tirada y reconocido como
republicano y liberal. Se seguía dando mucha información sobre el conflicto minero
inglés y, como anotación del momento político de España, se señalaban las medidas
de identificación que se iban a solicitar por la Dirección de Seguridad y la
policía a los estudiantes para acceder a los centros universitarios mediante su
tarjeta identificativa o documento acreditativo de pago de matrícula, sin los
cuales podían ser sancionados con falta.
La Libertad, posiblemente uno de
los diarios de mayor tirada de Madrid, y puede que el de más tirada, era una
escisión de El Liberal y se situaba a su izquierda. En portada aparecía
una familia de obreros merendando en la Dehesa de la Villa; en la página dos
llevaba la corrida de toros que se había celebrado por la Fiesta del Trabajo,
que resultó decepcionante para los aficionados. En la página cuatro se cuenta
que la festividad se celebró de puertas adentro en teatros, bares, tabernas.
Faltó la manifestación de obreros. Y el tiempo no acompañó. Se apreció porque se hizo descanso general: no se trabajó.
Hubo cierres de comercios total o
parcialmente. En la mayoría de los oficios hubo paro, salvo en aquellos de necesidad
pública como los suministradores de electricidad, agua y transportes. No hubo
incidentes, señala el diario. Las conclusiones de la Comisión nombrada por la
Casa del Pueblo se hicieron entrega al general Martínez Anido. Se informaba de
manera breve de la festividad en provincias y en el extranjero con la nota
común de la tranquilidad.
La Libertad, 2 de mayo de 1926
El
Imparcial fue un
periódico fundado por Eduardo Gasset y Artime en 1867 y dejó de publicarse en
1933. Tuvo gran influencia en el último tercio del siglo XIX y las dos o tres
primeras décadas del siglo XX. En sus orígenes está relacionado con la Unión
Liberal, pero también está relacionado con las personas que gestaron la
Gloriosa en 1868.
Sobre la fecha que estamos
escribiendo, hay que buscar en la página 3 para encontrar noticia, breve, sobre
la Fiesta del Trabajo. Informa que las manifestaciones obreras estaban
suspendidas y que únicamente ha ocurrido un paro general que ha sido observado
rigurosamente en todos los oficios, según cita el 2 de mayo. A pesar del tiempo
desapacible, las familias lo celebraron con comidas campestres y no hay noticia
de incidentes tanto en Madrid como en provincias.
La huelga minera inglesa aparece en
portada. La corrida de toros de Tetuán citada más arriba tiene su información,
pero no se relaciona con la Fiesta del Trabajo.
Como nota complementaria, se publica en su página 5 un artículo sobre la elegancia del Príncipe de Gales que se convertiría en categoría de distinción y se acompaña de críticas literarias sobre Tigre Juan de Ramón Pérez de Ayala —La plaza es como una tertulia de viejas tullidas— y el debate sobre si el Quijote de Avellaneda era obra de Lope de Vega.
Este tenor de celebración festiva era resaltado en El
Sol el tres de mayo de 1926. El mal tiempo no había impedido el disfrute de las
familias de trabajadores en las afueras de la capital. Ese carácter festivo y
la paralización del trabajo se reflejan en las distintas provincias, donde se
resalta el ambiente de Barcelona, Bilbao, Málaga y Zaragoza. En los editoriales
de El Sol, la inquietud por el desarrollo de la huelga en Gran Bretaña: Grandes
masas de trabajadores se quejan de su pobreza en un país rico y se establecen
paralelismos con el desarrollo industrial de Estados Unidos, en la época que los norteamericanos se constituyen como primera potencia industrial tras la Primera Guerra Mundial.
En El Heraldo de Madrid de 3 de mayo de
1926 no hay referencia de la festividad del Primero de Mayo, pero hay
referencia a la huelga en Gran Bretaña- habían fracasado las negociaciones- y
de las dificultades impuestas a los estudiantes universitarios en Madrid que anteriormente se señaló.
Nuestra mirada se ha fijado en otras noticias.
En un artículo de Chaves Nogales sobre la luminosa idea de Luis Bello de luchar
contra el analfabetismo en España con la creación de la Sociedad de Amigos de
la Escuela. Y en otra, en la sección de Toros y Toreros, la cogida de Ignacio Sánchez Mejías cuando alternaba en Jerez de la Frontera con Juan Belmonte y José
Belmonte.
Un último ejemplo del tratamiento del 1 de mayo irá dirigido a la prensa
local de provincias. El Defensor fue un semanario que se publicó entre
1920 y 1936. En sus orígenes aparece como semanario de vida local que se
publica en Almodóvar del Campo (Ciudad Real). El número de 2 de mayo de 1926 se
publica en la localidad cercana e industrial de Puertollano. Esa zona está
relacionada desde la Antigüedad con la minería de Almadén. No olvidemos que en el
término municipal de Almodóvar del Campo está el yacimiento de Sisapo en el
lugar conocido como La Bienvenida.
Al ser un semanario, trata en portada dos temas: El recuerdo del 2 de
mayo de 1808 y la reacción del pueblo; y el Primero de mayo como crónica del
momento. En
cierto modo quiere establecer un paralelismo, más bien continuidad, entre la
actuación popular de 1808 y el movimiento obrero o proletario.
El 2 de mayo para los redactores de El
Defensor es la encarnación del verdadero sentimiento del pueblo en defensa de
su vida nacional y de su libertad ciudadana. Termina el tema dedicado a la
guerra de la Independencia con las palabras del conde de Toreno sobre el entusiasmo por la libertad del
pueblo: Desaparezcan de una vez esas odiosas expresiones de pueblo bajo,
plebe y canalla, porque este pueblo bajo, esta canalla, es la que libertará a
España.
Este
semanario se publicaba los domingos y en su cabecera expresaba: No
reconocemos por dueño nuestro más que al pueblo. Junto a una canción de 1.º
de mayo disertaba sobre el significado del día en sus crónicas del momento. Con
cierta amargura decía que en la actualidad la significación del 1 de mayo era una fiesta
más con el agravante de calificarla del trabajo. Pero no debía cundir el
pesimismo. Cada día y cada hora, cada minuto, creían acercarse más a la meta de
la libertad y la justicia. Achacaba a la ignorancia y pasividad de algunos
explotados, y la astucia de todos los explotadores, que trabajaban al
unísono para convertir en cómico burlesco un día que empezó siendo trágico
y que pudo ser de grandes reivindicaciones.
Avisaba en su segunda página, como
noticia de su hazaña mezclada con un interés comercial, que los tripulantes del Plus Ultra —Franco, Durán, Alda y Rada— visitarían Puertollano trayendo
medicamentos nacionales y extranjeros a la instalación de una farmacia y, de
paso, contarían su famoso vuelo Palos-Buenos Aires.
Como resumen: Aunque se habían suprimido las
manifestaciones del Primero de mayo, el paro había sido secundado por prácticamente
toda España. El control de la dictadura de Primo de Rivera había impedido actos
como el homenaje a Pablo Iglesias Posse, pero se habían celebrado actos en
lugares cerrados y, después, festivos en lugares de recreo. La prensa estaba
revisada por la censura.