Urdimbre y trama

Cultura y sociedad

El trío Matamoros y las "fritas". (Adolfo Salazar_7)

      

Trío Matamoros. Wikipedia


     El 14 de diciembre de 1982, la UNESCO reconoció la condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad al centro histórico de la Ciudad de La Habana y su sistema de fortificaciones. Esta declaración de contenido cultural y turístico responsabilizaba al gobierno cubano en el compromiso de proteger los bienes destacados. El entorno habanero tenía unas raíces en la historia colonial y en los primeros años de independencia de los Estados Unidos, con una mezcla de culturas nativas, hispanas, africanas y norteamericanas. ¿Cómo vería Adolfo Salazar, invitado a conferenciar, La Habana, sus fortificaciones y el paseo del Malecón en 1930? 

     La mirada de Adolfo Salazar[1] se dirigió hacia el arcoíris de colores del macadán del Paseo del Prado de La Habana. Un paseo que arrancaba en el Capitolio y llegaba hasta el Malecón. Que recorría desde el Morro hasta la desmantelada batería de Santa Clara y su prolongación. Ese camino conducía hasta “El Vedado”, o al menos así lo recordaba Salazar.

     En la plazoleta de la Punta, el musicólogo madrileño observó a la multitud que buscaba el fresco de la noche mientras despedía a un navío envuelto en la música clásica de una banda.

     Una vez abandonado El Vedado y su organización callejera en letras y números, atrás quedaba el emporio de la afición musical de La Habana que se guardaba como las joyas familiares en el magnífico local del Auditórium, tesoro de los gustos selectos y lugar prestigioso para los músicos más virtuosos del mundo. Edificio colosal, edificio confortable, donde Adolfo Salazar exhibió su saber musical.


     Con la noche y el paso veloz por el Auditórium, el crítico musical se había despojado o travestido de conferenciante en vividor, sin traje que ocultara su camisa, camino de las “fritas” de Marianao.

     ¿Qué eran las fritas de Marianao? Las fritas eran bocadillos versión cubana de las hamburguesas, pero también se llamaban así los puestos callejeros que las vendían en la playa de Marianao en 1930. Al mismo tiempo, la zona de la playa donde estos puestos se instalaban era el lugar de ambiente musical popular en esa época, aunando el alimento corporal con el deleite musical[2].

     En 1930, un madrileño, por entendido musical que fuera, tendría que sufrir un fuerte impacto al apreciar el desenfreno en Marianao. Música popular, música plebeya, pero música excelente. La gente de color bailaba y cantaba mientras acompañaba a las orquestas en los “sones”, con la clave de Oriente[3]. Disfrutaba de los músicos del Trío Matamoros[4] con La Chambelona:[5] ¡Ohe, ohe, ohe, la Chambelona!



     La música aumentaba su ritmo conforme la noche avanzaba y el bacardí, agua de Santiago, mojaba y abrasaba las entrañas del pueblo llano cubano. Abrasaba y mojaba la integridad cultural de los europeos. Y concitaba la presencia al amanecer de la gente elegante habanera que salía de los casinos de la playa cuando se acercaba a las fritas plebeyas a consumir uno de sus bocadillos, o beber un poco de agua de coco para sobrellevar los efectos del alcohol.

     Como nada se dejaba al azar, un músico de las orquestas mulatas pasaba el platillo y alguno de los lujosos coches salía en desbandada. Salazar volvió a pedir que tocaran El Manisero[6], La mujer de Antonio[7] o el Espabílate, mi conga[8]. Y Adolfo se pidió otra agua de Santiago.





[1] El Sol, 23 de julio de 1930.

[4] Miguel Matamoros es el autor de “Lágrimas negras”.

"El Sol" y Ortega y Gasset en la muerte de Sánchez Mejías

      

Ortega y Gasset, copia de retrato de Sorolla en 1918. Wikipedia


     No por repetidas, las anécdotas taurinas de José Ortega y Gasset nos ayudan a comprender o contextualizar el pensamiento del filósofo. Decía Gerardo Diego que una vez saltó al ruedo en una famosa plaza de toros con juvenil agilidad para esperar la salida de un toro. Y la fiera, como a don Quijote los leones, le presentó pelea. 

     Más conocida es la anécdota del primer encuentro entre Ignacio Sánchez Mejías y José Ortega y Gasset. En una cena estaban acompañados por José María de Cossío, Rafael Alberti, Federico García Lorca, Manuel Altolaguirre y Gerardo Diego. Se quedaron boquiabiertos con los conocimientos taurinos del filósofo. El pensador narró sus confidencias sobre el toreo, evocó sus recuerdos y teorías mágicas. Hablaba como si dibujara el toreo de Lagartijo, y para que fuese comprendido de la mejor manera, les dejó estupefactos, ya que con la cumplida servilleta que se ofrecía en los cenáculos madrileños antes de la guerra, dibujó con clase una larga lagartijera y, como remate, se echó la servilleta al hombro cuando se dirigía a la mesa de sus acompañantes.

     Cuando Nicolás María de Urgoiti y José Ortega y Gasset fundaron El Sol, crearon un periódico intelectual y de mucha calidad. Allí escribieron los grandes pensadores, los grandes geógrafos, los más destacados arabistas y los más importantes literatos y músicos. Como decía su hijo José Ortega Spotorno, únicamente había un tema sobre el que no informaba: El toreo. Había que tener en cuenta la tradición taurina de los Ortega, tanto la del filósofo como la de su padre, José Ortega Munilla, que había dirigido El Imparcial. Y Ortega y Gasset, según su hijo, pensó muy en serio ser torero. Del mismo grupo editorial de El Sol era La Voz, en la que sí se hacía crítica taurina, destacando el periodista Corinto y Oro. Ortega y Gasset fue muy amigo de Juan Belmonte y en alguna conferencia elogió tanto a Domingo Ortega que declaró que el torero era el verdadero Ortega.  

     El Sol informaba de toros cuando había una cogida. Y la sección se llamaba entonces La llamada fiesta nacional

     Toda esta introducción nos lleva a cómo informó El Sol de la fatalidad o desgracia de un torero que tuviese un significado especial en el que se uniera lo trágico con lo intelectual, los empeños con el atractivo personal y el arrojo con la reflexión. 



     La llamada fiesta nacional

     Sánchez Mejías, gravemente herido.

     En la corrida celebrada ayer en Manzanares resultó cogido el diestro Ignacio Sánchez Mejías. Ingresó en la enfermería, donde facilitaron el siguiente parte facultativo:

     "Durante la lidia del tercer toro ingresó en esta enfermería el diestro Ignacio Sánchez Mejías, con una herida penetrante en la región anterointerna del muslo derecho, con dirección ascendente de unos doce centímetros de profundidad. Pronóstico grave." (El Sol, 12 de agosto de 1934).


     El Sol resumía dominicalmente la situación mundial y nacional. En el mundo, el problema monetario internacional que hacía temer una devaluación de la libra esterlina; o las malas cosechas y pérdida ganadera en Estados Unidos; la informalidad alemana en el cumplimiento de sus obligaciones internacionales; y el alza de las tarifas, de nuevo, aduaneras del gobierno francés para obtener más ingresos. 

     En el ámbito nacional, continuaba el conflicto catalán, al que se añadía la amenaza de la complicación vasca, también desde el punto territorial. Había también problemas en la minería de hulla asturiana, conjurado provisionalmente con un crédito gubernamental; no cesaba el problema de las harinas cerealísticas de difícil solución entre las tasas, las existencias, los agricultores y los panaderos; y la elaboración de presupuestos de 1935, que tenía entretenidos al jefe de Gobierno y el ministro de Hacienda.

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     El 14 de agosto, El Sol publicaba la siguiente noticia:

     LA LLAMADA FIESTA NACIONAL

     Muere a consecuencia de una cornada el matador de toros Ignacio Sánchez Mejías

     A las diez de la mañana del lunes falleció en Madrid el diestro Ignacio Sánchez Mejías. Fue cogido por el primer toro en una corrida celebrada el sábado último en Manzanares, hecho del cual ya informamos a nuestros lectores. Como la gravedad del herido era extraordinaria, una vez que le fue practicada la primera cura por el médico de Manzanares se dispuso su traslado a Madrid, cosa que se efectuó en un coche ambulancia. Ingresó en las primeras horas del domingo en el sanatorio del doctor Crespo.

     El doctor Segovia reconoció a Sánchez Mejías, que pasó la mañana del domingo muy decaído y con alta fiebre, delirando en varios momentos.

     Debido a la gran hemorragia sufrida, la debilidad del diestro se fue acentuando, y por la tarde los médicos decidieron practicarle la trasfusión de sangre. Varias personas se prestaron a la operación. Los médicos eligieron al también matador de toros José Bienvenida. A la primera hora de la noche se le hizo la trasfusión de doscientos gramos. 

     Después de la operación, se facilitó el siguiente parte facultativo: 

     "En la mañana de hoy ha sido intervenido operatoriamente el diestro Ignacio Sánchez Mejías, que sufre una herida, por asta de toro en la cara interna, tercio superior del muslo derecho, pasa por debajo del lecho de los vasos femorales superficiales, comprendiendo las arcadas vasculares de la femoral profunda y alcanza la piel de la región externa y superior del muslo.

     Debido a la intensa hemorragia y a los grandes desgarros musculares, son de temer complicaciones infectivas graves.

     Esta tarde le ha sido practicada una trasfusión sanguínea. Temperatura, 39; pulso, 110. —Doctor Segovia."

     Practicada la operación, Sánchez Mejías reaccionó, pero al poco tiempo volvió a recaer. La debilidad del diestro fue en aumento, y a la una de la madrugada entró en el periodo agónico. El herido pasó la noche delirando y constantemente hacía ademán de quitarse los vendajes. 

     En un momento en que sólo se encontraba con el herido el banderillero de su cuadrilla Joaquín Manzanares "Mella", Sánchez Mejías, aquejado de fuertes dolores, se agarró a los barrotes del lecho y haciendo un extraordinario esfuerzo se arrojó al suelo. "Mella", auxiliado por otras personas, lo volvió a subir a la cama. 

     Poco después de la una de la madrugada, el diestro perdió el habla y desde ese momento no hizo más que pedir agua por señas, cosa en la que no era complacido por haberlo prohibido el médico.

     A las cuatro de la madrugada llegaron los familiares de Sánchez Mejías.

     A las ocho de la mañana de ayer los doctores Segovia, Castillo y Crespo visitaron nuevamente al herido y pudieron comprobar que se había declarado la gangrena gaseosa. A las diez menos cuarto sobrevino un colapso cardiaco y momentos después falleció.

     A las once de la mañana se personó en el sanatorio el Juzgado de guardia, que ordenó que el cadáver fuese reconocido por el médico forense.

     Rápidamente circuló por Madrid la noticia del fallecimiento, y numerosas personas fueron al sanatorio para dejar tarjeta. El cadáver de Sánchez Mejías será trasladado a Sevilla, donde recibirá sepultura.

     El cadáver es velado por los individuos de su cuadrilla.

     El cadáver del infortunado diestro fue trasladado anoche a las ocho desde la habitación número 1, donde ingresó al llegar al sanatorio, a otra de la planta baja. Allí se improvisó la capilla ardiente. El cadáver no ha sido amortajado, pues a las diez de la mañana de hoy será embalsamado por el doctor D. Andrés Crespo González.

     El hermano del difunto, D. Trinidad Luis Sánchez Mejías, llegó a las diez de la noche al sanatorio, procedente de Sevilla. Inmediatamente pasó a la cámara mortuoria y permaneció en ella largo rato contemplando el cadáver, emocionadísimo. Tuvo que ser retirado de la estancia por varios amigos. 

     Durante todo el día continuó el desfile de numerosas personas por el sanatorio para dar el pésame. También se han recibido numerosos telegramas, incluso uno de "Guerrita".

     Durante la noche estuvieron velando el cadáver sus hermanos, los individuos de su cuadrilla y el mozo de estoques. 

     A las once y media de la noche fueron cerradas las puertas del sanatorio y no se permitía la entrada a nadie.

     Numeroso público se congregó por los alrededores del sanatorio, que fue dispersado por guardias de seguridad."

     La noticia tenía un añadido adicional desde Sevilla. Era el siguiente:

     SEVILLA 13 (3,50 t).- La noticia de la muerte de Ignacio Sánchez Mejías, que se conoció en esta capital minutos después de ocurrir, ha causado verdadero sentimiento. Algunos periódicos colocaron pizarras, circulando rápidamente la noticia por toda la ciudad.

     A última hora de la tarde del sábado, al saberse la cogida que sufrió en Manzanares, salió en avión para dicho lugar el hijo mayor de Ignacio, José, y ayer, domingo, informada ya la familia de la extraordinaria gravedad del herido, emprendieron el viaje en automóvil la esposa, doña Dolores Gómez Ortega, y sus hijos María Teresa y Pepito, acompañados del hermano político de la primera, Aurelio Sánchez Mejías. Esta ha marchado también para Madrid el otro hermano de Ignacio, Trinidad Sánchez Mejías, con los hermanos Pazos.

     El alcalde accidental ha recibido un  telegrama participándole los propósitos de la familia de traer el cadáver a Sevilla pasado mañana. El alcalde dio las órdenes oportunas con relación al sepelio.

     La Junta directiva del Betis Balompié ha enviado a la viuda un telefonema de pésame. (Febus).



     El uso de pizarras informativas en las fachadas de los periódicos o en lugares destacados era una costumbre habitual cuando la prensa era el medio más importante de información y las tasas de analfabetismo todavía eran considerables.

     El primer tema político que publicó El Sol el 14 de agosto de 1934 fue titulado El rescate de la República, que acababa de la manera siguiente:

     "Rescate a la República" no significa que el Poder pase de manos de las derechas a manos de las izquierdas, ni de unos ciertos partidos a otros que se llaman republicanos "netos" —¡qué palabra tan de principios del siglo XIX!—, sino que la República deje de ser partidista y se convierta en una forma nacional de Estado, que es lo que unos y otros —los monopolizadores de ahora y de antes y los rescatadores, presuntos monopolizadores de mañana— impiden e impedirán que sea.

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     El intelectual Melchor Fernández Almagro había ocupado en El Sol el puesto de crítico cultural que había dejado Enrique Díaz Canedo al marchar a la Legación de España en Montevideo, Uruguay. El 16 de agosto de 1934 escribió en la sección Panoramas, con el título A propósito de un carácter nacional, las siguientes palabras:

     Torero era y toreando ha muerto. Es natural que a esta luz —sol y sombra de los redondeles taurinos— haya sido contemplada por los informadores y comentaristas la figura del lidiador que acaba de sucumbir. Pero evidentemente tales perfiles no bastan a caracterizar a Sánchez Mejías. Y no precisamente porque él fuese al mismo tiempo escritor, animador de empresas literarias y espectáculos teatrales, aficionado a estas u otras actividades o simples escapes del espíritu, sino porque en Sánchez Mejías operaba toda una profunda fuerza de raza y de historia. Es decir, poseía carácter, ese carácter que es el sello de la personalidad, y al que sirven de corroboración los ejercicios preferidos.

     Desde este punto de vista tanto afirmaba la unidad psicológica de Sánchez Mejías la pluma como el estoque, si bien éste fuera de mucho más asiduo uso, y aquella, una mera veleidad. Pero en todo caso se denunciaba el mismo ímpetu, la misma voluptuosidad por el choque, idéntico gusto por lo arriesgado y difícil. Puesto a ser dramaturgo, lo fácil para Sánchez Mejías, torero y andaluz, hubiera sido el cuadro de costumbres, con anecdotismo pintoresco. Rehuyó la tentación, y a tono con preocupaciones generales, escribió "Sin razón", "juguete trágico", que evidenciaba insospechables contactos con la inspiración moderna del teatro, y así resultó su autor incorporado al grupo de los escritores que formaban nuestra "vanguardia", vocablo no del todo exacto, pero gracias al cual nos entendemos. El hecho causó asombro: ¿intuición?, ¿preparación?... Valor e inteligencia, verdaderamente de hombre avezado a la lucha con el toro y con los públicos, con las situaciones y con los temas; con el peligro cierto de la vida, jamás esquivado por quien —españolísimo de sangre— no nació torero, ni escritor, ni misionero, ni soldado, sino pura y simplemente hombre de carácter... (Damos aquí un pequeño salto en el texto).

     Ni la historia ni la leyenda, ni la literatura, ni el folklore nos dan más visión del español yendo a la guerra, a sus guerras universales, de grandeza mitológica, como un mercenario picado por la espuela de la necesidad. Pero la vocación más pura y entrañable exige que lo necesario le trasmita todas sus esencias, y de esta suerte adquiere categoría de necesidad lo que para los demás es lujo o vanidad: oro, renombre, gloria o popularidad a secas.

     Hacia América marchan todos los días, año tras año, siglo tras siglo, bandadas de españoles. Algunos de estos, los emigrantes en el sentido más penoso, son gente vencida, y en determinado aspecto, descastada. Pero otros son los verdaderos hijos de los descubridores, conquistadores y colonizadores, impulsados, como ellos, por la necesidad de jugarse la vida para engrandecerla, y por la vocación de aventura a toda costa, y porque sí. Hacia Méjico (sic) se fugó un día de su adolescencia ambiciosa Ignacio Sánchez Mejías. Como los tiempos mudan, ya no podía forzarse con la espada el acceso a Eldorado, ni a Jaujas, ni a Cuzcos, ni a Perules. La espada se ha hecho estoque para la imaginación de muchos. No cabe duda que el torero ha sido el obligado derivativo de las ansias heroicas —borrosas, pero ciertas— del alma popular española una vez decaído el imperio colonial.

     Fernández Almagro finalizaba diciendo que no se sentía atraído, ni poco ni mucho, por las corridas de toros; espectáculo que no suele frecuentar. Pero le interesa en grado extraordinario cuanto hace referencia a la Tauromaquia...

     Modelado en formas de auténtica pureza, el carácter de Ignacio Sánchez Mejías se ofrece a quien lo conoció y lo trató como un brote lozanísimo del árbol milenario que tantos hombres produjo: hombres de frente levantada y corazón en la mano. El azar de los grandes jugadores que son los hombres de acción; el albur de la vida, disfraz familiar de la fatalidad; el sino, en una palabra, por lo que tiene de misterioso y de inevitable, rige imperiosamente estas vidas de honda representación tradicional. Tradición de muchas culturas sedimentadas en el fondo último de la personalidad había en el gesto, en la palabra, en el ingenio, en el corazón de Ignacio Sánchez Mejías: español y andaluz, gallardo y desdeñoso, apasionado y escéptico, grave y alegre, con esa alegría brillante y paradójica de los buenos pasodobles, nunca faltos de un poso de tristeza.

                                                              M. FERNANDEZ ALMAGRO

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     Ese mismo día, 16 de agosto de 1934, las noticias sobre la muerte de Ignacio Sánchez Mejías se reflejaban en dos reseñas complementarias. En la sección EL DIA EN PROVINCIAS se señalaba que En el mausoleo de Joselito (el Gallo) recibieron sepultura los restos del torero Sánchez Mejías, muerto como aquél por un toro. 

     Y un poco más extensa con referencia a esta noticia citada, sin el título de la llamada fiesta nacional, se recogía la noticia desde Sevilla de esta manera:

     FINAL DE LA TRAGEDIA DE MANZANARES

     En el mausoleo que guarda los restos de "Joselito el Gallo" recibe sepultura el cadáver de Sánchez Mejías

     SEVILLA 15 (8,45 t.).- Desde las primeras horas de la mañana se hallaban abarrotados de público los andenes de la estación de la plaza de Armas, así como sus alrededores, para esperar la llegada del tren que conducía del cadáver de Ignacio Sánchez Mejías. En los andenes había numerosas comisiones y representaciones, entre ellas, de médicos, oficiales y camilleros de la Cruz Roja, de la que había sido presidente el finado y del Betis Balompié, entidad que también presidió Sánchez Mejías; el diestro Manuel Belmonte, que ostentaba la representación de su hermano Juan, y la Empresa de la plaza de toros de Sevilla, numerosos ganaderos andaluces, toreros y gran número de aficionados y amigos.

     Fuera de la estación estaba el clero de la parroquia de San Vicente, con cruz alzada.

     Acompañando el cadáver desde Madrid llegaron el hijo de Sánchez Mejías, Pepito; sus hermanos Aurelio y Trinidad Sánchez Mejías; su entrañable amigo y crítico taurino Gregorio Corrochano, el general García de la Herrán, que traía la representación del general Sanjurjo; el diestro Pepe Bienvenida, D. Justo Sanjurjo, el apoderado del difunto, José Alarcón, y su mozo de estoques, Conde. 

     En Córdoba se quedó D. Justo Sanjurjo, y en Los Jerónimos, Pepito Sánchez Mejías, que fue trasladado rápidamente a Pino Montano por encontrarse enfermo.

     El féretro fue sacado a hombros por los hermanos Paso, Pepe Bienvenida, Conde y otros íntimos de Sánchez Mejías. A la salida de la estación, el clero cantó un responso, e inmediatamente se organizó la comitiva fúnebre, marchando por las afueras de la capital a causa de la afluencia de público y por hallarse levantadas algunas de las principales calles de Sevilla, circunstancia que hacía imposible toda manifestación.

     El desfile fue presenciado por millares de personas, especialmente en  la Macarena, donde la afluencia de público era enorme.

     El féretro fue depositado en un landó revestido con paños negros y tirado por cuatro caballos. Detrás del coche fúnebre iban seis coches más ocupados por coronas, con un total de unas 60, destacando entre ellas la de los hermanos Bienvenida, la de Juan Belmonte y una monumental que sólo lleva esta leyenda: "¡A Ignacio!". 

     La llegada al cementerio constituyó un momento de intensa emoción. Los alrededores, así como la rotonda, se encontraban totalmente abarrotados de público, que hacía realmente imposible el acceso. Fuerzas de asalto hubieron de intervenir discretamente... Junto al mausoleo de Joselito, donde se había dispuesto una sepultura para el cadáver de Sánchez Mejías, la afluencia era grandísima.

     Antes de procederse a depositar el cadáver se cantó otro responso. Verificado ya el entierro, se constituyó el duelo en el cementerio, formado por los hermanos de Ignacio, los sobrinos, el tío del finado, Juan Antonio Jacobo Sánchez, hombre de unos setenta años, que quería con delirio a su sobrino; el crítico taurino Gregorio Corrochano, el general García de la Herrán, el hermano político del finado Manuel Martín Vázquez, los hermanos Paso, el mozo de estoques y otros íntimos.

     Según se nos informa, al pasar el cadáver de Sánchez Mejías por la estación de Manzanares, en el anden aguardaba el pueblo en masa con una corona monumental, que fue depositada sobre el féretro. (Esta noticia no tiene firma)

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     Referencias consultadas:

     - DIEGO, G.: Obras completas. Tomo V. Alfaguara. Edición de Francisco Javier Díez de Revenga. Nota 27-04-2024 en Archivo Museo Sánchez Mejías.

     - https://www.youtube.com/watch?v=VuONHzIFpaE 

     - El Sol, visualizadas las ediciones del mes de agosto de 1934.




10-06-2026 18:47 Actualizando... 11-06-26 18:43

La democracia británica y la subsistencia de los seres humanos. La moralidad de Castillejo.

      

José Castillejo en 1937. Unión Internacional de Estudiantes. PARES.

     Durante la Segunda Guerra Mundial, el servicio español de la BBC apoyó la causa aliada explicando las bondades del sistema político británico. Entre las voces que alabaron la democracia británica estuvo el manchego José Castillejo Duarte, que pronunció una alocución el 25 de mayo de 1943 donde explicaba cómo el pueblo inglés edificó su civilización a partir del derecho consuetudinario y la independencia de sus tribunales frente a los abusos del poder.

     La peculiaridad del derecho británico, como la del derecho romano, es la inexistencia de un código como en el sistema continental europeo. Tengamos en cuenta que la compilación del derecho romano se hace en tiempos de Justiniano, cuando el Imperio Romano de Oriente se convertía en el Imperio Bizantino.

     Desde el siglo XIII, los ingleses intentaron que ninguna fuerza fuera predominante, mediante la contraposición de fuerzas sociales que mantuvieran un equilibrio que diese lugar a un orden jurídico ajeno a la sana y normal alternancia democrática. Cuando los normandos conquistaron Inglaterra, establecieron tribunales ambulantes que fueron impartiendo justicia por el reino, unificando posteriormente criterios, generando jurisprudencia. Un derecho común. 

     Seguiremos el hilo de aquella famosa alocución del manchego José Castillejo Duarte, razón por la cual nos sentimos orgullosos de ser un español de La Mancha, tanto por estas palabras como por su labor pedagógica en la Secretaría de la Junta de Ampliación de Estudios. Además de Castillejo, gustamos de los paisajes infinitos de la llanura, el queso manchego, los olivos centenarios y el vino tinto.

     El Common Law inglés y los estatutos reales de Inglaterra habían regulado con el tiempo, con los precedentes, con la costumbre, los mercados locales, por ejemplo, para proteger a los pobres. Con la llegada de los filósofos de la economía como Adam Smith, se difundió la idea de libre mercado y una tendencia a disminuir la regulación. 

      Frente a las novedades, la respuesta popular fue asirse a la vieja costumbre legal. Lo que el historiador británico E. P. Thompson llamó la Economía Moral de la Multitud. Existía en el mundo anglosajón una conciencia moral que estaba arraigada en las clases populares y que les permitía legitimar las revueltas populares que surgieron en el siglo XVIII cuando el precio del pan o el grano subía a precios prohibitivos. Las autoridades se veían en el dilema de reprimir a los amotinados o darles razón por las costumbres aceptadas, aquellas que les habían legado sus antepasados. Pero, al mismo tiempo, tendrían que organizar los mercados y los productores para que todos ganaran.

     Y ahí está la razón que intentaba explicar en su alocución nuestro manchego con su voz quebrada como el Quijote de los últimos momentos. En el derecho anglosajón, el derecho a la subsistencia de los seres humanos estaba por encima de los demás derechos. 

     Cuando el embajador veneciano Antonio Tiepolo llega a España en el siglo XVI, declaró que en Castilla la justicia se ejercía con el mismo rigor a los nobles y a cualquier otro individuo. Creía que esa era la razón por la que los castellanos nunca se rebelaban y vivían en paz en sus campos y ciudades. Tiepolo llegó en 1564-1565, en tiempos de Felipe II, cuando el recuerdo de la revuelta de las Comunidades había pasado, y los nobles y burgueses castellanos habían interiorizado que eran el corazón del imperio de la Monarquía Hispánica. Aunque hay que matizar esta visión porque no era tan perfecta como Tiepolo creía.

Motines de subsistencia, caricatura. Wikipedia


     La emoción que nos embarga por las palabras de Castillejo, aunque nos hable de un sistema ajeno al común de Francia o España, habituados a las codificaciones en el estado contemporáneo, no debe hacernos olvidar las palabras morales que transmitía: una democracia con imperio de la ley no se hacía en un día. Porque, según Castillejo, podías elegir un Parlamento, podías elegir un primer ministro o presidente del Consejo de Ministros, pero un poder judicial ajeno al poder político necesitaba muchos años de servicio para tener crédito y prestigio. 

    Muchas de las alocuciones que José Castillejo dio en la BBC fueron publicadas y distribuidas por instituciones diplomáticas y culturales británicas. Según Rafael Martínez Nadal, por el Ministerio de Información Británico.


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       Referencias:

     - JIMÉNEZ FRAUD, A.: Epistolario. Tomo I. Nota 27-6-2023, Archivo Museo Sánchez Mejías.

     - THOMPSON, E. P.: La economía moral de la multitud en la Inglaterra del siglo XVIII

     - José Castillejo, un manchego en la BBC

     - RIBOT, L.: La Edad Moderna (siglos XV-XVIII)


    31-5-2026 20:02. Actualizado 1-06-2026 6:42 

Picasso: Arte Joven

     

Dibujo portada Arte Joven. Pablo Ruiz Picasso.


     ¿Qué hacía Pablo Ruiz Picasso en el Madrid de 1901? ¿Asistir a las clases de la Real Academia de San Fernando o ya había estado antes? ¿Fue una estancia larga? ¿Tuvo algún empeño artístico adicional a la pintura? ¿Qué fue Arte Joven

     Arte Joven fue una revista de vanguardia que se publicó entre 1901, en su primera época, y 1909, en una segunda época final. Fue una publicación madrileña que estuvo dirigida literariamente por Francisco de Asís Soler y artísticamente por Pablo Ruiz Picasso. Ambos se conocían de "Los Cuatro Gatos" (Els Quatre Gats), la cervecería-café aglutinadora de intelectuales que animaba de forma singular Pere Romeu.

   

Picasso. Arte joven. Preliminar. 

     Pretendían hacer un periódico sincero, sin compromisos, que huyera de lo vulgar y rutinario, que permitiera libertad al artista para ser independiente, para crear y mostrar su talento. No quería derrumbar nada. El aire potente de la civilización haría caer lo que estorbara. Aquello que soportará el aire de lo nuevo sería joven, aunque contara con milenios de existencia.


Arte joven. Preliminar. Director artístico: Picasso. .



     Virgilio, Homero, Dante, Goethe, Velázquez, Ribera, El Greco, Mozart, Wagner son jóvenes eternos. Son inmortales. Arte Joven iba dedicado a los jóvenes entusiastas, a los que dedicaría toda su energía y tesón. Y porque luchar es vencer.



Serie "Madrid". Picasso. Arte joven. 


     A los escritos de Francisco de Asís Soler y los dibujos de Pablo Ruiz Picasso se añadían las colaboraciones ilustres de Santiago Rusiñol, pintor, escritor y polifacético intelectual que años más tarde veríamos colaborando en el Concurso de Cante Jondo de 1922 o en la película La malcasada de Francisco Gómez Hidalgo en 1926. Su texto, titulado El patio azul, había sido escrito originalmente en catalán.


Dibujo de la serie "Madrid". Picasso. Arte joven


     Pablo Ruiz Picasso realiza su primer viaje a París entre octubre y diciembre de  1900, donde se cree que ya absorbe influencias de pintores franceses como Toulouse Lautrec y Forain, que se reflejan en sus figuras de café. A principios de 1901 está en Madrid y colabora en la revista Arte Joven con dibujos sobre una exposición que no se llevaría a cabo en Madrid, porque volvería otra vez en ese año a París, donde ya se establecería, a excepción de una estancia breve en Barcelona durante 1903. Estos dibujos, por tanto, son anteriores a su época azul. En esta época realiza una serie de retratos de carácter cortesano, como Mujer en azul, que pasa desapercibido en la Exposición General de Bellas Artes de Madrid y que fue olvidado durante años. Hoy se exhibe en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.
     El despacho de la redacción de la revista y el almacén se instalaron en el estudio donde pintaba Picasso. Era un enorme granero que durante su estancia madrileña había alquilado en la calle Zurbano. Se sabe que estaba sobriamente amueblado y acondicionado con un braserillo de cisco o picón que, junto al cabo de vela, intentaba dar una sensación tenuemente agradable. En esos meses pudo viajar el pintor malagueño a Toledo para contemplar la pintura de El Greco e introducirse en los dibujos de tipos populares castellanos.
     Hubo colaboraciones de Pío Baroja, Miguel de Unamuno, Jacinto Verdaguer, Azorín, Isidro Nonell y Ricardo Baroja, entre otros.

Dibujo de Picasso para Arte Joven


     El apoyo de Rusiñol y otros intelectuales no fue suficiente para el mantenimiento de esta publicación. Nosotros conocemos cinco números publicados en Madrid, en su primera época, y un intento final en Barcelona en 1909, cuando ya no contaban con Picasso y los deseos editoriales de Soler en Madrid no fueron conseguidos, pero sí se utilizaron algunos dibujos de Picasso en la publicación y escribía un artículo Soler.





Dibujo de Picasso para Arte Joven


     Reproducimos aquí los dibujos que Picasso aportó a la edición preliminar del 10 de marzo de 1901. Se han utilizado como fuentes los fondos de la Biblioteca de Cataluña y del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Hay una edición facsímil editada por este museo y la Fundación Marcelino Botín.
     Revista Arte Joven. Director artístico: Pablo Ruiz Picasso. Director literario: Francisco de A. Soler. Esta publicación modernista pretendía aglutinar diversas artes para una mayor expresividad y renovación como principio de las vanguardias que se irían sucediendo y ayuda a contextualizar el fin de siglo y el inicio de otro, con los cambios que se presagiaban, aunque no fueran conscientes de ello, salvo el íntimo deseo de hacer algo nuevo.
     Pablo Ruiz Picasso estuvo en Madrid, entre enero y mayo de 1901, cuando se publicó la primera época de Arte Joven



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      Referencias. -
      - Biblioteca de Cataluña. 
      - Revista Arte Joven.
      - https://ladigitaldelreina.museoreinasofia.es/search/item/118635-arte-joven-se-publica-los-domingos?offset=5
      - https://datos.bne.es/edicion/bise0000105528.html
      - FLORES ARROYUELO, F. J.: Arte joven: 1901, una revista modernista. En Monteagudo, 3.ª época, número 7, 2002. Páginas 23-30. 
      - https://www.museoreinasofia.es/ 
      



23-05-2026 20:53 actualizado... 31-05-26 7:00

Gerardo Diego y la devoción por la pintura de Juan Gris

      



     Gerardo Diego publicó varios artículos en la primera época de la Revista de Occidente. La primera y más importante época de la revista de José Ortega y Gasset recoge los artículos de 1923 a 1936. En ella, Diego escribió diecinueve artículos sobre reseñas literarias, poemas, Góngora —obviamente—, sobre Bodega y Azoteani en Copérnico lento jugador de fortuna— y otro que nosotros destacamos a continuación.

     Hablamos de un artículo muy extenso que publicó en agosto de 1927 con motivo de la muerte de Juan Gris, titulado Devoción y meditación de Juan Gris.[1]  Vamos a mirar, parcialmente, sobre ello.

     Si nos guiamos por el introductor y editor de sus Obras Completas, Francisco Javier Díez de Revenga, se basa en tres hechos o escritos: La visita de Diego a París, las cartas que le escribió y un análisis de su pintura[2]. Si alguien visita el Museo Reina Sofía, podrá observar que en las obras de Gris, el idioma que utiliza es el francés. Diego le recuerda, mezclando español y francés, de forma atractiva tanto en su uso como en su aspecto; y el moreno de su piel, casi moro.

 


     Diego se sentía emocionado porque el pintor comparaba sus poemas con sus pinturas. Y hacía referencia a la conferencia que había pronunciado en La Sorbona, de la que hicimos mención en otra reseña, y que Diego terminaba con una glosa al primitivismo del arte nuevo, como el primer Picasso vanguardista. Como los primitivos italianos que conmueven al poeta. El cubismo miraba al arte primitivo africano como también habían mirado a los primitivos italianos del Trecento.

     Juan Gris no era fácil como hombre ni como artista. Precavido ante todo, preparaba cada obra o cada paso que daba. Diego hablaba de la reducción a la geometría de sus actuaciones. Más que reducción, matiza, deducción de todas las cosas; fuente de todas las cosas, diríamos nosotros. Y ahí observaba el poeta una lealtad que componía la verdad del artista, aquello que era lo más íntimo, porque le alejaba de la mentira.

     Gerardo Diego le veía autopersuadido, obstinado, de un convencimiento infalible unido a una cierta torpeza que conjugaba la vastedad de sus propósitos con la limitación de los medios disponibles.

     A Diego, la muerte de Juan Gris fue como el dolor agudo de una sorpresa. Sorpresa porque le suponía repuesto de su dolencia y regresado a su trabajo pictórico. Se había enterado por Pancho Cossío tras la lectura del telegrama de prensa. Picasso había dicho: Muere en español.

     Recordaba su tez morena, casi mora, junto a una sonrisa africana, intermitente. Le recibía descalzo, vestido en tela de obrero, con manchas de pintura. Dejaba su paleta para pasear con el poeta, descansando los ojos, fatigados de España, mientras le hablaba de sus teoremas, sus anécdotas, sus opiniones... su esencia, y el espíritu de lo francés...

      Los clásicos de Juan Gris así lo eran: Franceses como Chardin, Boucher, Ingres, Cézanne... Chardin, especialmente. De España, El Greco o Zurbarán. Y, claro, los italianos con Rafael Sanzio a la cabeza. Y hablaba de la Virgen y el Niño del Louvre y su teoría de la carne, y la consistencia del cojín y del Niño. Y la desmesura del brazo de su autorretrato, porque era necesario que así fuera.

     Diego contaba que Juan Gris utilizaba regla y compás para dibujar las líneas fundamentales. Meditadas y calculadas en relación con las zonas básicas del color. De ahí deducía las distintas relaciones de extensión y cualidad; de cualidad y color; de color y expansión... El cuadro se iba desarrollando de su propia sustancia.

     Según el cuadro avanzaba, era necesario fijarle. Lograr su síntesis, su unidad. Que el cuadro se pareciese a algo. Juan Gris pintaba bajo una severa disciplina. Pero esa disciplina, tras largos años de trabajo cotidiano, se convirtió en un gozo festivo de expansión no reprimible.


Juan Gris por Modigliani. 1915. Wikimedia.

     Lo que Gerardo Diego intentaba comunicar a los lectores de la Revista de Occidente era una meditación más profunda sobre el arte de Juan Gris, basada en publicaciones de otros autores, como Manuel Abril en la propia revista orteguiana, y lo publicado por la revista Alfar, a la que hicimos referencia en otra ocasión con motivo del discurso de Gris en la Sorbona. 

     Cita finalmente unas confesiones del pintor a L'Esprit Nouveau (núm. 5), donde manifestaba el malogrado pintor que trabajaba con los elementos del espíritu, con la imaginación. Voy de lo general a lo particular...parto de una abstracción para llegar a un hecho real. Mi arte es un arte de síntesis, un arte deductivo... Yo considero que el lado arquitectónico de la pintura es la matemática, el lado abstracto; yo quiero humanizarle... De un cilindro yo hago una botella, una determinada botella...

     Su método era el método de siempre, el que los maestros han empleado; son los medios y eran constantes. Lo que Gerardo Diego desliza intelectualmente, además del arte de la pintura de Gris, es una teoría artística a pocos meses de los actos fundacionales de la generación o grupo poético del 27 en los que tomó parte muy activa. No olvidemos que, por ejemplo, en la correspondencia que mantenía con José María de Cossío, junto al membrete, añadía la palabra Góngora cuando se celebraba su tercer centenario. 

     En ese instante y en este artículo de Revista de Occidente, relaciona la pintura cubista de Juan Gris con la poesía creacionista del chileno Vicente Huidobro. No cualquier creacionismo. Y no deberíamos establecer una adaptación simétrica, tampoco, entre los elementos de la pintura y la poesía, según Diego. Aunque no olvidamos los intentos a través de la historia del arte por establecer esa simetría, como fueron las poesías que pintó Tiziano para Felipe II. Diego había abandonado el creacionismo de Manual de Espumas con el premiado poemario Versos Humanos (Nacional de Literatura). 

     Huidobro había dedicado Poemas árticos a Juan Gris y Jacques Lipchitz (escultor), cubistas, en recuerdo de unas conversaciones al atardecer en un rincón de Francia. Intuía Diego que de aquellas conversaciones nacía la conciencia de un nuevo sentido artístico, deseado; pero, nunca, claramente expuesto y ensayado hasta las obras de estos artistas durante los años de la Gran Guerra. 

     El antólogo de la poesía del primer tercio del siglo XX, santanderino creacionista y uno de los muñidores de su generación poética, sentía ante los cuadros de Juan Gris la emoción similar a la visión de los cuadros de Cimabue y Giotto, barnizada con el tinte fresco de la sorpresa que mueve el sol del arte y las estrellas.

     Dejamos aquí la visión de Diego con una poesía ártica de Huidobro de 1918 que nos ayuda a contextualizar el auge de los ismos en las primeras décadas del siglo XX. Vanguardias que surgían y eran devoradas por las siguientes olas artísticas.


  HASTA CUANDO SANGRARÁN LA VIDA          

La misma luna herida  
No tiene sino una ala
                                   El corazón hizo su nido
                                   En medio del vacío
Sin embargo
      Al borde del mundo florecen las encinas
Y LA PRIMAVERA VIENE SOBRE LAS GOLONDRINAS                                                                                                     (Vicente Huidobro) De Poemas árticos, 1918   


Estatua de Gerardo Diego en Santander. Wikipedia




[1] Revista de Occidente, agosto de 1927. Primera época. FOM. 

[2] DIEGO, G.: Obras completas. Tomo IV. Edición e introducción de Francisco Javier Díez de Revenga. Alfaguara. Madrid. 1997. Nota 8-5-2026 en Archivo Museo Sánchez Mejías.

    Otras referencias:

    - De las posibilidades de la pintura_1

    - De las posibilidades de la pintura. Recepción e influencia_2




20-5-2026 20:53 Actualizado... 23-5-2026 11:07

Ciudadanos contemporáneos

      







España y Portugal 1808. IGN


     Entre el 20 y el 30 de mayo de 1808, Asturias, Aragón y Galicia negaron obediencia a las autoridades que «colaboraban» con los ejércitos franceses. En los primeros días de junio, apenas se supo que José Bonaparte había sido designado como rey, cuando ya los franceses eran derrotados en el Bruch, en Cataluña, y cercados en el Guadalquivir. ¿Complot o fenómeno de unanimidad? Poco importa. El movimiento es profundo; arrastra (lo que es significativo) a todas las provincias y es sensible en todas las clases, aunque el impulso no sea igual en ellas. «Los hombres honrados no me son más fieles que la canalla», dirá José. Así, pues, España afirmó su cohesión, su valor de grupo...



     Pero ¡qué nobleza la de un Jovellanos! ¡Qué grandeza la de esas Cortes que legislan para el porvenir en la última milla cuadrada que queda libre del territorio! ¡Y qué buen humor, qué florecimiento del ingenio en los epigramas y canciones! España se revela entonces a Europa, al romanticismo, a Stendhal. Y el asombroso éxito de esos instantes históricos combate, momentáneamente, su complejo de inferioridad nacido de la época de la decadencia. Pero, en cambio, no sufre una transformación de más profundidad.

     (Pierre Vilar. Historia de España. Crítica. Barcelona. 1978-1980)

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José María Blanco White


     Tres días después de la carnicería, una esquela de un amigo íntimo me hizo atravesar casi toda la ciudad; pero aunque tuve que caminar por las calles principales el número de madrileños con que me encontré no pasó de seis, hablando al pie de la letra. En todas las calles y plazas de alguna importancia había fuertes retenes de infantería francesa. Los soldados estaban echados en el suelo con las armas al lado, a excepción del centinela, que paseaba de un lado a otro a corta distancia de sus compañeros. Cierto orgullo mortificado se unía al sentimiento de inseguridad que experimentaba cada vez que me acercaba a estos grupos de soldados extranjeros, que habían convertido Madrid en un desierto. Cuando tenía que pasar junto a ellos, me iba al otro lado de la calle sin levantar la vista del suelo. Una vez se me ocurrió mirar a un suboficial —creo que era sargento— que llevaba la cruz de la Legión de Honor, y el francés interpretándolo como un insulto, me llenó de improperios y amenazas en el lenguaje más grosero. La Puerta del Sol, el salón favorito del pueblo madrileño, se había convertido en el campamento de una división francesa de Caballería e Infantería y habían colocado dos cañones de doce libras apuntando en la dirección de las calles principales que desembocaban en la plaza. Todas las tiendas estaban cerradas, y no se oían otras voces que aquellas que herían los oídos con su acento extranjero. 

     Carta duodécima. José María Blanco White. 

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     La Gazeta de Madrid había quedado en manos francesas. Desde principios de junio la Gazeta de Sevilla actúa como órgano oficioso de la Junta Suprema trasladada de Madrid a Sevilla. En ella se publicarán las proclamas, bandos, alocuciones y edictos de la Junta. Recogerá también noticias de operaciones militares que ponen su imagen en la batalla de Bailén como momento destacable.





     Desde que supimos la insurrección de la España contra el tirano universal, diximos que el aguero era favorable. La masa de la nación tiene virtudes y valor; y puede dirigirse con seguras esperanzas a la libertad de su patria. Las relaciones publicadas en los papeles franceses de la superioridad del exército de Murat, son muy exageradas y solo podrán medrentar a los cobardes. Las noticias de todas las provincias del reyno anuncian que el pueblo desea ardientemente ocasiones de combatir a sus enemigos.

     Ya el fuego sagrado del patriotismo ha inflamado los guerreros españoles del exército de Dinamarca; se dice que ya han venido a las manos muchas veces con las tropas francesas en el Holstein y en la isla de Fionia. El regimiento de Cataluña, que está en Niburg, se ha declarado tan abiertamente, que ha sido preciso retirar de allí  los franceses

      Gazeta ministerial de Sevilla del sábado 16 de julio de 1808. Noticia desde Gran Bretaña. Londres, 10 de junio. Número 14, 105.

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      Había corrido el alboroto de la Sierra hasta La Mancha, y el 5 de junio los vecinos de Santa Cruz de Mudela, arremetiendo a unos 400 franceses que había en el pueblo y matando a muchos, obligaron a los demás a fugarse camino de Valdepeñas. En esta villa opusiéronse los naturales al paso de los enemigos, y estos, para esquivar un duro choque, echando por fuera de la población, tomaron después el camino real, aguardando a un cuarto de legua, en el sitio apellidado de la Aguzadera, a ser reforzados. No tardó, en efecto, en llegar en el mismo día, que era el 6 de junio, el general Liger-Belair, procedente de Manzanares, con 600 caballos, e incorporados todos, revolvieron sobre Valdepeñas...

     ...Para que con más desembarazo pudiera este jefe efectuar el movimiento retrogrado, dirigió aquel sobre Manzanares al general Cobert con su división, en la que estaba la brigada de coraceros que había en España. Mas Dupont, ya fuese por temor de su posición, o ya deseos de conservarse en Andalucía, ordenó a Corbert que se le incorporase, y este se sometió a dicho mandato después de dejar un batallón en Manzanares y otro en Puerto del Rey... 

      ... Al paso que con las victorias de Bailén fue en las provincias colmado el júbilo, y, universal y extremado el entusiasmo, se consternó y cayó postrado el gobierno de Madrid. Empezó a susurrarse tan grave suceso en el día 23 (julio). De antemano y varias veces se había anunciado la deseada victoria como si fuera cierta, por lo que los franceses calificaban la voz esparcida de vulgar e infundada., Sacóles del error el aviso de que un oficial suyo se aproximaba... Según lo convenido en la capitulación, un oficial francés, escoltado por la tropa española, debía en persona comunicarlo al duque de Rovigo, general en jefe del ejército enemigo, y ordenar también, en su tránsito por la Sierra y Mancha, a los destacamentos apostados en la ruta, y que formaban parte de las divisiones rendidas, ir a juntarse con sus compañeros, ya sometidos, para participar de igual suerte. Cumplió fielmente Mr. de Viloutreys con lo que se le previno, y todos obedecieron, incluso el destacamento de Manzanares. Fue el de Madridejos el que primero resistió a la orden comunicada... (Mr. de Viloutreys era el oficial que comunicó la derrota y las condiciones)...

     (Diciembre de 1808) Habían contado algunos con que Toledo haría resistencia; mas desapercibida la ciudad y cundiendo por sus hogares el terror que esparcían la rota y dispersión de los ejércitos, abrió el 19 de diciembre sus puertas al vencedor... 

      Ciertos y contados pueblos ofrecieron la imagen de la más completa anarquía, atropellando y asesinando pasajeros... Por Ciudad Real pasaba preso a Andalucía D. Juan Duro, canónigo de Toledo... ni su estado, ni su dignidad, ni sus súplicas le guarecieron de ser bárbaramente asesinado... Malagón... la misma suerte cupo... a D. Miguel Cayetano Soler, ministro de Hacienda de Carlos IV...

     Otras poblaciones... detuvieron y escarmentaron a los invasores. Señalóse la villa de Villacañas... Varias partidas de caballería enemiga, que quisieron penetrar por sus calles, fueron constantemente rechazadas en diferentes embestidas que dieron en los días del 20 al 25 de diciembre... cuya población quedó, durante algún tiempo, libre de enemigos, en medio de La Mancha, inundada de sus tropas.

     Estas, antes de terminar diciembre, se habían extendido hasta Manzanares, y amagaban aproximarse a las gargantas de Sierra Morena... Las juntas... vista la dispersión de los ejércitos, y en dudas del paradero de la Central, trataron de reunirse en La Carolina, enviando allí dos diputados de cada una que las representasen... pero la Central, fuese previsión o temores de que se le segregasen estas provincias, había comisionado a Sierra Morena al marqués de Campo Sagrado... con orden de promover los alistamientos y de poner en estado de defensa aquella cordillera. El 6 de diciembre ya se hallaba en Andujar, como asimismo el marqués del Palacio, encargado del mando en jefe del ejército que se reunía en Despeñaperros, habiendo sido antes llamado de Cataluña...De Sevilla enviaron los útiles y cañones necesarios para fortificar la sierra, adonde también, y con felicidad, retrocedieron desde Manzanares catorce piezas que caminaban a Madrid. Por este término se consiguió, al promediar diciembre, que en La Carolina y contornos se juntasen 6.000 infantes y 300 caballos, cubriéndose y reforzándose sucesivamente los diversos pasos de la sierra...

     (Febrero de 1809) Era el de Alburquerque (duque) mozo valiente... Encaminóse por Ciudad y el país quebrado y de bosque espeso llamado La Gualdería, y se acercó a Mora, que ocupaba con 500 a 600 dragones franceses el general Dijon. Aunque, por equivocación de los guías, y cierto desarreglo...no había llegado aún toda la gente de Alburquerque...determinó este atacar a los enemigos el 18 de febrero; lo cuales, advertidos por el fuego de las guerrillas españolas, evacuaron la villa de Mora, y sólo fueron alcanzados camino de Toledo. Acometiéronlos con brío nuestro jinete, señaladamente los regimientos de España y Pavía...y acosándolos de cerca, se cogieron unos 80 hombres, equipaje y el coche del general Dijon.

    Avisados los franceses de las cercanías de tan impensado ataque, comenzaron a reunir fuerzas considerables, de lo que temeroso Alburquerque, se replegó a Consuegra, en donde permaneció hasta el 22... se descubrieron los franceses por la llanura que yace delante de la villa, y desde las nueve... estuvo jugando de ambos lados la artillería, hasta las tres de la misma tarde. Sabedor Albuquerque de que 11.000 infantes y 3.000 caballos venían sobre él, creyó prudente replegarse por la cañada del puerto de Jineta. No siguió el enemigo, parándose en el bosque de Consuegra, y los españoles se retiraron a Manzanares descasadamente. Infundió esta excursión, aunque de poca importancia, seguridad en el soldado...

     (Julio-agosto 1809)... En tanto José pensó en hacer frente al general Venegas, que por su parte había puesto en gran cuidado a la corte intrusa, adelantándose al Tajo en 23 de julio, al tiempo que el general Sebastiani retrocedió a Toledo. Era el ejército de D. Francisco Venegas de los mejores acondicionados de España... El 27 de julio dispuso el general Venegas que la primera división pasase a Mora, cayendo sobre Toledo, al paso que él se trasladaba a Tembleque con la cuarta y quinta, y avanzaban a Ocaña la segunda y tercera. Ejecutóse la operación, yendo hasta Aranjuez en la mañana del 29...

     En tal situación, parecía natural que Venegas se hubiera metido en Madrid, desguarnecido con la salida de José via de Talavera. Aguijón era para ello el nombramiento...día 29...de la Central, encargándole interinamente el mando de Castilla la Nueva, con prevención de que residiese en Madrid...

     Permanecía así incierto, cuando el 3 de agosto le avisó D. Gregorio de la Cuesta cómo se retiraba de Talavera. Con esta noticia parecía que quien se había mostrado circunspecto en momentos favorables sería ahora mucho más... Pero no fue así, pues en vez de retirarse, tomó el 5 disposiciones para defender el paso del Tajo...

Batalla de Almonacid (11-8-1809). IGN

     Los franceses se presentaron en la ribera derecha a las dos de la tarde del mismo 5, y empezaron por atacar la izquierda española, colocada en el jardín del infante D. Antonio, acometiendo después los tres puentes. A todas partes acudía el general Jiron con admirable presteza, y en particular a la izquierda, apoyando sus esfuerzos los generales Lacy y Vigodet... Los franceses, viendo la porfía de la defensa, abandonaron al anochecer su intento. Perdimos 200 hombres; los enemigos 500, estando más expuestos a nuestros fuegos...

     En la creencia de que los franceses sólo eran 14.000, repugnábale a D. Francisco Venegas desamparar La Mancha, inclinándose a presentar batalla. Oyó, sin embargo, antes la opinión de los demás generales...se acordó atacar a los franceses el 12, dando descanso el 11... Mas en este día previnieron los enemigos...trabando la acción a la madrugada.

     Componíase la fuerza francesa del cuarto cuerpo, al mando de Sebastiani, y de la reserva, a las órdenes de Dessoles y de José en persona... 26.000 infantes y 4.000 caballos. Situáronse los españoles delante de Almonacid...

     Empezó a atacar el general Sebastiani... dirigiéndose contra la izquierda española. Vióse...comprometido un cuerpo de la primera división... Inútilmente fue a su socorro el general Jiron, hasta que desplegando al frente de las columnas enemigas D. Luis Lacy, con lo restante de su primera división contuvo a aquellas, y las rechazó, apoyado en la caballería.

     A la sazón llegó el general Dessoles con parte de la reserva francesa, y animando a los soldados de Sebastiani, renovóse con más ardor la refriega... acometidas la cuarta y quinta división española...

     Entre tanto, acudió José con el resto de la reserva al campo de batalla, y rota la quinta división, que ya había flaqueado, penetraron los franceses hasta el cerro del castillo, al que subieron después de una muy viva resistencia. Llegó con esto a ser muy crítica la situación del ejército español, en especial la gente de Lacy, por lo cual Venegas juzgó prudente retirarse...

     No bastó tan oportuna precaución para verificar la retirada ordenadamente, pues asustados algunos caballos con la voladura de varios carros de municiones, dispersáronse e introdujeron desorden. De allí, no obstante, con más o menos concierto, dirigiéronse todas las divisiones por distintos puntos a Herencia, y en seguida a Manzanares. En esta villa, corriendo entre la caballería la voz falsa y aciaga de que los enemigos estaban ya a la espalda de Valdepeñas, desrancháronse los soldados, y de tropel y desmandadamente no pararon hasta Sierra Morena, en donde, según costumbre, se juntaron después y rehicieron. Costó a los españoles la batalla de Almonacid 4.000 hombres, unos 2.000 a los franceses...con razón asiente Montesquieu, no suelen ser lo más funesto las pérdidas reales que en ellas se experimentan, sino las imaginarias y el desaliento que producen...

     José María Queipo de Llano y Ruiz de Saravia fue el VII conde de Toreno. Nació en Oviedo el 27-9-1786. Aficionado a la lectura desde joven, se contaba que era de despierta inteligencia y carácter enérgico. Leyó a los clásicos y a los pensadores ilustrados. Hablaba francés e inglés. Su vida pública comienza con el decisivo año de 1808, cuando los actos de principio de mayo le hacen incorporarse a la Junta General del Principado de Asturias, que se declaró soberana para entrar en guerra con Napoleón. Envió unos delegados a Londres, entre los que estaba Toreno, para conseguir el apoyo británico en la lucha contra el invasor. A su vuelta, se traslada a la Junta Central y, poco después, participa en las Cortes de Cádiz, donde fue su diputado más joven y más radical. Acabada la guerra en 1814, se exilia en Londres y se entera de la condena a muerte y confiscación de bienes que le impuso Fernando VII. De Londres a París. Allí es detenido durante dos meses por la posible colaboración en la conspiración de Porlier, su cuñado.

      Durante su exilio escribió un pequeño libro en defensa de las Cortes de Cádiz, esbozo de lo que sería la Historia del levantamiento, guerra y revolución de España. En 1835, de la imprenta Jordán, se publicaron los primeros dieciocho libros, recogidos en cuatro tomos. En 1837 publica el V tomo final, libros 19 a 24. Además del desarrollo de la guerra, cuenta los importantes sucesos políticos de 1813-1814, como la abolición del Tribunal del Santo Oficio, los trabajos de las Cortes y la reacción absolutista ante la Constitución de 1812 por Fernando VII.

     Contemporáneo de los hechos, aquí hemos reflejado aquellos que se desarrollaron en sus inicios en La Mancha, y con más detalle, aquellos en los que tuvo presencia Manzanares, como escenario histórico.

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     Reglamento de partidas y cuadrillas. Gazeta de Sevilla. 28 de diciembre de 1808:

     SEVILLA. Reglamento que el Rey nuestro Señor Don Fernando VII, y en su Real  nombre la Junta Central Suprema de Gobierno del Reyno se ha servido mandar expedir.

     La España abunda en sugetos dotados de un valor extraordinario, que aprovechamos de las grandes ventajas que les proporciona el conocimiento del pays; y el odio implacable de toda la Nación contra el tirano que intenta subyugarla por los medios más iniquos, son capaces de introducir el terror y la consternación en sus exércitos. Para facilitarles el modo de conseguir tan noble objeto, y proporcionarles los medios de enriquecerse honrosamente con el botín del enemigo, e inmortalizar sus nombres con hechos heroycos dignos de eterna fama; se ha dignado S. M.  crear una Milicia de nueva especie, con las denominaciones de Partidas y Quadrillas, baxo las reglas siguientes...

     Todos los que baxo las expresadas reglas deseen alistarse, y formar estas Quadrillas, se presentarán desde luego a la Junta provincial de su respectivo distrito, o al Capitán General de la Provincia; y aun al General en xefe del exército de campaña que se halle en ella para su admisión, destino y servicio. Y verificada la formación de cada Partida y Quadrilla, se les mandará por los Intendentes respectivos abonar los sueldos que quedan señalados, precedida la correspondiente revista de Comisario, y en defecto, de la Justicia mensualmente, con arreglo a ordenanza...

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Benito Pérez Galdós. Victorio Macho. Museo de Historia de Madrid. Pablo Linés



     El sol no tardó en salir, aclarando el país y haciendo ver que no estábamos en Moravia, como vamos de Brunn a Olmutz, sino en La Mancha, célebre tierra de España.

     El pueblo donde paramos a eso de las ocho de la mañana era Villarta, y dejando allí nuestros machos, tomamos unas galeras que en nueve horas nos hicieron recorrer las cinco leguas que hay desde aquel pueblo a Manzanares... Cuando entrábamos en esta villa al caer la tarde, distinguimos a lo lejos una gran polvareda, levantada al parecer por la marcha de un ejército, y dejando los perezosos carros, entramos a pie en el pueblo para llegar más pronto y saber qué tropas eran aquellas y a dónde iban.

     Allí supimos que eran las del general Ligier-Belair que iba en auxilio del destacamento de Santa Cruz de Mudela, sorprendido y derrotado el día anterior por los habitantes de esta villa. En la de Manzanares reinaba gran inquietud; y, una vez que los franceses desaparecieron, ocupábanse todos en armarse para acudir a socorrer a los de Valdepeñas, punto donde se creía próximo un reñido combate. Dormimos en Manzanares, y al siguiente día, no encontrando ni cabalgaduras ni carro alguno, partimos a pie para la venta de Consolación, donde nos detuvimos a oír las estupendas nuevas que allí se referían.  

     Transitaban constantemente por el camino paisanos armados con escopetas y garrotes, todos muy decididos, y, según la muchedumbre de gente que hacia Valdepeñas acudía, en Manzanares y en los pueblos vecinos de Membrilla y La Solana no debían de quedar más que las mujeres y los niños...

     Al punto comprendimos que el interior del pueblo (Valdepeñas) se defendía heroicamente, y que el plan de los franceses consistía en apoderarse de los extremos, incendiando todas las casas que no pudiera ocupar. De cuando en cuando, un estruendo espantoso indicaba que alguno de los endebles edificios de adobes había venido al suelo, y el polvo se confundía en los aires con el humo. Los escombros sofocaban momentáneamente el fuego; pero este surgía con más fuerza, cundiendo a las casas inmediatas. Al fin pareció que todo iba a cesar, y, según dijeron los que estaban cerca, habían salido del pueblo algunos hombres a conferenciar con el general francés. Mucho tiempo debieron de durar las conferencias, porque no vimos que estos se retiraran ni que concluyese el ruido y algazara en el interior; pero al cabo de largo rato un movimiento general de la multitud nos indicó que algo importante ocurría. En efecto: los franceses, replegando sus caballos en la calzada, retrocedían hacia Manzanares...

     Franceses y españoles se habían destrozado unos a otros con implacable saña; pero al fin, aquellos creyeron prudente retirarse, como lo hicieron, no parando hasta Madridejos...


(Los inicios de la guerra de la Independencia en La Mancha según "Bailén", novela de Benito Pérez Galdós, obra de 1873).      


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       Luego fue el furor y estruendo, la turbamulta y el caos de las convulsiones colectivas. Cargaban los mamelucos, cargaban los coraceros, cargaban los guardias polacos sobre una multitud que respondía al arma blanca, con aquellas mujeres, aquellos hombres que se arrimaban a los caballos para cortarles los ijares a navajazos. Gentes envueltas por pelotones que desembocaban por cuatro calles a la vez, se metían en las casas o se daban a la fuga, saltando sobre tapias y tejados. De las ventanas llovían leños encendidos, piedras, ladrillos; derramábanse cazuelas, ollas de aceite hirviente sobre los atacantes. Uno tras otro iban cayendo los artilleros de un cañón, sin que la pieza dejara de disparar —con la mecha encendida por hembras enrabecidas cuando ya no quedaban hombres para hacerlo—. Reinaba en todo Madrid la atmósfera de los grandes cataclismos, de las revulsiones telúricas —cuando el fuego, el hierro, el acero, lo que corta y lo que estalla, se rebelan contra sus dueños—, en un inmenso clamor de
Dies Irae... Luego vino la noche. Noche de lóbrega matanza, de ejecuciones en masa, de exterminio, en el Manzanares y Moncloa... Aquella noche de un comienzo de mayo hinchaba sus horas en un transcurso dilatado por la sangre y el pavor.

(Alejo Carpentier, El siglo de las luces)








Manzanares 5-5-2026 19:51, actualizado 23-5-26. 12:24 Documento que se actualizará en el tiempo y espacio.

El trío Matamoros y las "fritas". (Adolfo Salazar_7)

         Trío Matamoros. Wikipedia      El 14 de diciembre de 1982, la UNESCO reconoció la condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad ...