Cultura y sociedad

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Referencia sobre la primera recepción de García Lorca en EEUU

       

    

Vermont. Agosto de 1929. U.A. Fundación Focus Abengoa

     

     La recepción y la presencia de Federico García en los Estados Unidos puede dividirse en tres etapas. Con anterioridad a su muerte en 1936 había traducciones aisladas que permitieron una introducción gradual. A continuación un gran interés por conocerle como víctima del fascismo, aspecto que culmina en 1940 con la aparición de Poeta en Nueva York, edición bilingüe de Rolfe Humphries, muy comentado en el estamento literario norteamericano en las fechas anteriores a la participación americana en la Segunda Guerra Mundial. En una tercera etapa, la influencia de García Lorca se manifiesta en diferentes literatos destacando su promoción en la revista de Robert Bly, The Sixties (1958). 

     Las primeras traducciones no fueron de gran calidad al no confluir el sonido con el sentido o sentimiento de los poemas traducidos. Aunque no perfectos, se vincula a Rolfe Humphries con la primera traducción afortunada.

     Entre el aprecio por el poeta granadino y la causa republicana, había preparado una antología de poesía de poetas republicanos españoles, y entre ellos, Lorca. El poeta granadino ya aparecía en 1938 en la antología de poesía hispánica de la Hispanic Society of America con seis poemas. Es seguro que Humphries se sentiría influido por la muerte de Lorca. 

     El 9 de julio de 1938 porpone traducir Poema del cante jondo y Romancero gitano a la Casa editorial Norton. Conocía ya la antología de Gerardo Diego y sugiere incluir algún poema de Poeta en Nueva York, lo que inicia el camino a su compresión de este poemario.

     Nos llama la atención su decisión sobre el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías. Los editores habían respaldado la decisión de incluir los poemas neoyorkinos, que entonces casi nadie conocía porque les parecían apasionantes. La decisión de excluir el Llanto no fue de la editorial. Fue del traductor Humphries, que había obtenido la beca Guggenheim, y, posteriormente, fue aceptada por Norton. Más tarde tuvo un encuentro con Adolfo Salazar en la embajada de la República Española en Washington que le ayudó seguir pistas para encontrar obras/recuerdos de Lorca. En otoño de 1938 pasó a México para mejorar su español y avanzar con las traducciones.

     Lo más interesante de esa estancia en México es el conocimiento de la labor de traducción que hacían Manuel Altolaguirre y Concha Méndez en la revista 1616. Aunque, según parece no le gustaron los poemas surrealistas de Nueva York, cuya edición completa no saldrá hasta 1953, siguió con la traducción 

     Hay un hecho relevante más. La Kenyon Review publica Romance sonámbulo y Concierto interrumpido en la versión inglesa de Humphries y la acompaña de un ensayo de William Carlos Williams, un intelectual de New Jersey al que emociona la literatura española. Le gusta El cantar del mío Cid, el aspecto que Góngora tenía en el retrato atribuido a Velázquez (recordamos aquí que el cuadro original está en Boston). Comentaba que a Lorca había que leerlo en voz alta y le reverbera la "i" de las cinco de la tarde. No olvidemos que García Lorca leyó el Llanto en la centenaria representación de Yerma en un ritmo creciente de voz hasta el final. Así, poco a poco, se va insinuando Lorca en los Estados Unidos...

     Charles Poore fue crítico literario de New York Times durante cuarenta años. Tenía una columna titulada Book of the Times, en la que en mayo de 1940 hace una reseña de Federico García Lorca y Rainer Maria Rilke. En la biografía del austriaco, señala sus estancias en Toledo y Ronda cuando escribía Elegías. Aquí, el crítico cita unas cartas de Rilke y reseña la traducción de Humphries sobre Poeta en Nueva York. Encuentra un preludio de guerra en los dos autores. El austriaco antes de la Primera Guerra Mundial y el español, en los primeros días de la guerra civil española, preludio de la segunda guerra mundial. 

     Lo traducido por Humphries es criticado por Poore. Reconoce que deja libertad al lector para hacer una traducción paralela al reproducir los versos en español. Y Poore señala el creciente interés por Lorca al surgir nuevas traducciones. Son reflejo de la situación de 1929, cuando se produce la crisis económica de 1929 que vive el poeta como testigo directo. Y se empieza a equiparar al poeta granadino con otros grandes poetas europeos. En cuanto al entendimiento de su poesía es un aspecto que tardará en llegar.

     Edwin Honing fue un escritor y traductor de García Lorca y Cervantes que falleció en 2011 a los 91 años. Fue profesor de la Universidad de Brown y uno de los transmisores de la obra lorquiana. En una reseña que le hizo El Mundo en 2011 destaca sus estudios sobre La vida es sueño de Calderón de la Barca y los Entremeses de Cervantes. En la década de 1940 hizo un estudio más profundo de Federico García Lorca: de sus primeros poemas al Llanto por Ignacio Sánchez Mejías. Dato importante: Conoce bien su biografía, sabe que la fama ha llegado en buena parte a su muerte que considera cuestión secundaria a su espíritu del andaluz, sabiendo que conforma su calidad literaria antes de su trágica muerte. Y atisba la fuerza metafórica y social de Poema en Nueva York

     Según Elena Perurero en 1937 apareció Lamento por la muerte del torero y otros poemas en español original con su traducción al inglés en edición/traducción de A. L. Lloyd.

     Recordemos que en la primavera de 1936, antes de dirigirse a Granada, Federico García Lorca entrega a Bergamín, director de Ediciones El Árbol de la revista Cruz y Raya, el original de Poeta en Nueva York. El estallido de la guerra paraliza la actividad de la editorial. En 1938, con Bergamín como agregado en Francia se hicieron dos copias y una revisión por el poeta Juan Larrea, pero la edición/publicación acabó también en fracaso. Bergamín se traslada al continente americano. En agosto de 1939 surge la posibilidad de colaborar con el grupo editorial Norton y conseguir la publicación también en México. Lleva el original y un par de copias, entre ellas la revisada por Larrea. Se cree que la copia que Bergamín envía en 1940 a Norton no fue la de Larrea. Entre los que trabajaron el texto estuvo Humphries. En México entregaría otra copia. Y de ahí que los críticos vean diferencias entre las dos primeras ediciones que aparecieron: la mexicana de Seneca y la neoyorkina de Norton. Las primeras ediciones no tuvieron demasiado éxito aunque impactaron en los círculos literarios y poéticos americanos.

     Brian Morris cree que en la poesía neoyorkina de García Lorca se muestra que escribir sobre otros- en especial sobre los que menos tienen- ayuda a definirse o a definirnos a través de un proceso de autoanálisis que puede ser doloroso. Y, a través de esa mirada, se reflejó la de Federico.



Edición Séneca, 1940. Oferta Iberlibro.





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     - YOUNG, H.: La primera recepción de Federico García Lorca en los Estados Unidos (1931-1941). En América en un poeta. Los viajes de Federico García Lorca al Nuevo Mundo y la repercusión de su obra en la literatura americana. Edición de Andrew A. Anderson. Universidad de Sevilla/ Fundación Focus-Abengoa. Sevilla. 1999.

     - PERULERO, E.: Recepción y repercusión de la poesía de Federico García Lorca en la poesía norteamericana del siglo XX: El caso de Poeta en Nueva York. 

     - BRIAN, C.: El fuego en el pedernal: García Lorca en Harlem. En América en un poeta. Los viajes de Federico García Lorca al Nuevo Mundo y la repercusión de su obra en la literatura americana. Edición de Andrew A. Anderson. Universidad de Sevilla/ Fundación Focus-Abengoa. Sevilla. 1999.


 


5-04-2026 23:16     Actualizado...17-4-2026 9:40

Lugares de encuentro: Flamenco y vanguardia_1

  

   

Manuel Ángeles Ortiz. AH, núm.74, ene-marzo 2022


       El Concurso de Cante Jondo se celebró en Granada en los días 13 y 14 de junio de 1922. Dignificaba y actualizaba el flamenco con los conocimientos existentes en ese instante. La numerosa nómina de sus impulsores pretendía preservar la tradición del cante jondo que sentían languidecer y dar continuidad a la tradición musical nacionalista que surgió a principios del siglo XX. Hubo actos paralelos al concurso y se dieron a conocer o se consagraron figuras como La Niña de los Peines y un jovencísimo Manolo Caracol. De la animación a solidarizarse,  reseñamos aquí una carta de Manuel de Falla al musicólogo Felipe Pedrell el 2 de febrero de 1922: 
     "Adjunto envió a Vd. copia de un documento que pienso le interesará vivamente. Como verá por él tratamos de organizar o celebrar aquí una gran concierto de canto jondo para cortar su prisión total. Cuantos nos ocupamos de ello somos fervientes devotos de Vd. y su nombre y su obra nos sirve de vadera en nuestra empresa. ¿Podemos esperar que nos haga Vd. el honor de adherirse por telegrama a la solicitud que hemos de presentat en el Ayuntamiento de Granada dentro de la próxima semana? Una alegría nos daría Vd. con ello."
   Felipe Pedrell no pudo asistir finalmente al Concurso, pero si se adhirió. Falleció en agosto de 1922.
    Estas letras las escribimos tras leer el siguiente texto que nos lleva a la importancia que en la cultura y la vanguardia se pretendía encontrar entre la tradición musical y las nuevas corrientes artísticas que aportaban los ismos  

     "Este sería el caso del primer concurso de Cante Jondo organizado en Granada en 1922 por iniciativa de Federico García Lorca (1898-1936), Manuel de Falla, Juan Ramón Jiménez, Manuel Ángeles Ortíz o el torero Ignacio Sánchez Mejías, entre muchos otros. Los telones  fueron realizados por Zuloaga y Hermenegildo Lanz y se invitó como conferenciante a Ramón, aunque se cuenta que, ante el clamor del público cada vez que trataba de intervenir, no consiguió apenas pronunciar palabra. El cartel fue realizado por el pintor Manuel Ángeles Ortiz (1895-1984) con una estética alejada de parámetros folclóricos y más cercana a la de las revistas de vanguardia o de cierto cubismo futurista que practicaría y del que quedan ejemplos como el Bodegón con guitarra (1926) que el museo Reina Sofía expone en una sala llamada La noche española. Flamenco, vanguardia y cultura popular en que las conexiones entre el flamenco y la vanguardia internacional aparecen claramente, por ejemplo, en las fotografías de Vicente Escudero de Man Ray."  (Alonso, M.) 

(En la sala 205 del Museo Reina Sofía hay un vídeo de un baile de Vicente Escudero admirable cerca del Bodegón con guitarra de Manuel Ángeles Ortiz).


Bodegón con guitarra. Manuel Ángeles Ortiz. Sala 205 MNCARS

     "Si una influencia musical resultó determinante en la vida, la obra e incluso la personalidad del poeta de Fuente Vaqueros, no hay duda... (fue) don Manuel de Falla..."
    León nos dice que Lorca tomó parte más que activa en la organización del Concurso de Cante Jondo de 1922, que Falla promovía y que inspiró la conferencia que Federico allí pronunció. Y el mismo fervor por su maestro está en la base de los versos del Poema del cante jondo. O la participación en la colocación de una lápida en la casa que ocupaba Albéniz en Granada, a quien Falla tenía en gran estima. Y más tarde, en los Reyes de 1923, la colaboración del maestro en el teatro de guiñol para niños Títeres de Cachiporra (Cristobica), con otras obras de Cervantes, el propio Lorca y una obra anónima, Misterio de los Reyes Magos, acompañada por cinco músicos, entre ellos Falla al piano.
      Lorca dedicó tres conferencias a asuntos musicales: Importancia histórica y artística del primitivo canto andaluz llamado "cante jondo" (1922), revisada en los años treinta como Arquitectura del cante jondo; Canciones de cuna españolas. Añada, Arrolo. Nana. Vou-verivou (1928) y Cómo canta una ciudad de noviembre a noviembre (1933). A veces se ha incluido también la visión musical de Juego y teoría del duende (1933), por su visión flamenca, aunque en puridad no sea tal.
    
     La conferencia lorquiana Cómo canta una ciudad de noviembre a noviembre, de 1933, interpreta musicalmente Granada, y, como es obvio, no es ajeno al mapa lírico andaluz, que el poeta granadino ha pintado. Y el cante jondo es un actor principal en el mismo. Sevilla y Granada las presenta como las capitales de Andalucía la baja y Andalucía la alta. La del llanto o la de la pena negra. Granada está hecha para la música porque es una ciudad encerrada entre sierras donde la melodía es devuelta y retenida por paredes y rocas y no tiene más salida que las estrellas. (Aquí recordamos la idea lorquiana de paraiso cerrado para unos pocos de Granada que vimos en relación a Soto de Rojas).
     El proyecto del Concurso del cante jondo pasaba por estilizar y universalizar lo popular andaluz. Lorca y Falla querían reivindicarlo como fuente de música supranacional, no sólo andaluz, intentando interesar a Zuloaga, Gómez de la Serna o Rusiñol, pero también a músicos como Ravel y Stravinsky, señalando que el cante jondo pudiera haber influido en Debussy y Glinka. Buscaron un origen hindú- gitano-, un origen con "connotaciones románticas". (Hoy es relacionado con las clases populares urbanas).
     
     Falla, con sus lecturas de Víctor Hugo, Chauteaubriand, Gautier o Lucas, y los contactos con Debussy, Stravinsky o los Ballets Russes, relacionó el origen del cante jondo en la tradición musical de las culturas orientales que habían sido parte de la historia española que confluye en Granada- bizantina, árabe y gitana primitiva-, donde primó lo gitano y donde estableció la relación entre la música rusa de los Ballets y la española en un componente gitano-eslavo. A ello se unió la situación histórica del momento: la guerra del Rif y la visión tradicional de los gitanos. 
Banquete posterior al Concurso. Falla en el centro. Lorca y Ramón, 4º y 5º primera fila dcha. sentados. AH-47 y Universo Lorca

     
     Falla y Lorca contaron con el apoyo del Centro Artístico y Literario de Granada, junto a distintas personalidades del mundo de la música y del arte en general. Con las firmas de estas personalidades enviaron una carta al ayuntamiento de Granada el 31 de diciembre de 1921, que incidía en la importancia del cante jondo con influencia en los cantos populares y en la música culta, que hacía necesario combatir el desprecio que se tenía hacia el flamenco en ciertos ámbitos. Y añadieron cuantas adhesiones fueron encontrando.
     En marzo de 1922, Lorca cuenta al guitarrista Regino Sainz de la Maza que el ayuntamiento granadino aportaba el dinero necesario para organizar el festival. Le contaba, además, sus progresos con el dominio de la guitarra. Lorca era un aficionado al flamenco con anterioridad al Concurso de cante jondo. Acudía a tablaos y conocía cantaores; en el archivo de la Fundación García Lorca se conservan discos de aquella época. (Recordamos que hace unos meses- 25 nov- leímos en el espistolario de Salazar en el Archivo Museo Sánchez Mejías que Lorca le contaba a Adolfo Salazar que estaba aprendiendo guitarra por medio de dos gitanos- El Lombardo y Frasquito- que tocaban de manera genial, llegando hasta lo más hondo del sentimiento popular.- 2 de agosto de 1921)

     

     La tauromaquia y el arte flamenco han consignado a García Lorca dos caras opuestas, pero no tanto. Aquí bebemos de la fuente, también, de José Javier León. Tengamos en cuenta que son dos campos estéticos interconectados, nacidos en suelo ibérico y redefinidos en el siglo XIX. En lo flamenco se apreciaba al máximo y en lo taurino se le consignaba como poco experto. Pero sin ser un experto, ni un advenedizo, diseccionó el oficio de Cúchares y la lírica de Silverio en su conferencia más ambiciosa: Juego y teoría del duende.


     Salvo alguna poesía juvenil, alguna referencia más lograda en Mariana Pineda, lo taurino es más una alusión lírica que algo más profundo. En Poema de cante jondo, las referencias a ese mundo son los torerillos asociados a la mujer con un marbete festivo, jovial y sensual. Los versos de este poemario de 1922 están lejos de asociar flamenco y toros como hará en la conferencia citada de 1933, sin negar que aparecerá en Canciones o en Tragicomedia de don Cristóbal y la seña Rosita, 1923, como ornamentación más que como sustancia. En Mariana Pineda sí describe una corrida en verso. 
     Es conocido que José María de Cossío pidió a sus amigos poetas textos taurinos para su obra Los toros en la poesía castellana, y Lorca le ofrece fragmentos del Prendimiento de Antoñito el Camborio en el camino de Sevilla y la descripción de la corrida de toros de Mariana Pineda. Se habló de un posible poema a Belmonte, pero es desconocido por la crítica.
     Según León fue en 1927 cuando se vieron  por primera vez las caras en Madrid. (Aquí estamos intentando saber si hubo un encuentro anterior, como habían sido firmantes de la petición al Ayuntamiento de Granada de la realización del Concurso del Cante Jondo de 1922. La petición es de diciembre de 1921 y el concurso se celebró en el mes de junio de 1922. Por la correspondencia entre Cossío y Gerardo Diego, se habla ya del conocimiento de Sánchez Mejías en 1921. Pero Diego y Cossío eran aficionados. Y la firma lo que nos puede indicar es conocimiento y no amistad o influencia.)
     Un encuentro con más profundidad es reseñado por León poco antes de los actos fundacionales de mediados de diciembre de 1927. (Y es más sorprendente porque Lorca conocía a Argentinita desde la época de El maleficio de la mariposa.)
     (De los actos en Sevilla, creemos que Federico debió sacar una impresión de Sánchez Mejías de un nuevo padrino o cicerone espléndido.) De esos destellos puntuales como la Oda al toro de lidia (1919), se va produciendo un lento ascenso en los que para para versificar textos como Oda al Santísimo Sacramento (1929). Y el hecho crucial en ese cambio en García Lorca fue la conferencia en la Universidad de Columbia de Ignacio Sánchez Mejías. (Lorca y el mecenas ya tienen una confianza más profunda, ayudada por la pareja de Ignacio y amiga de Federico, Argentinita.)
     Entre Nueva York y Cuba compone los versos de Poeta en Nueva York (1929-1930) y la obra teatral El público (1930). Y en la primera, lo taurino tiene ya una alta entidad: Es el caso de 1910, Nocturno del Hueco, o Vaca.
    El público o La zapatera prodigiosa aportan claras imágenes taurinas que nos llevan al momento en que se rompe la amistad de Federico y Sánchez Mejías: El 13 de agosto de 1934, tras dos días de agonía después de la cogida en Manzanares por un toro de Ayala. Mucha gente cree que con la elegía de Llanto por Ignacio Sánchez Mejías se alcanza la cima poética del granadino y una de las más bellas elegías en español. Y, obviamente, pensamos que aquí tiene un conocimiento pleno de la expresión plástica del toreo. En Diván del Tamarit encontramos la Casida V Del sueño al aire libre donde juega bellamente con los jazmines y el toro. 
     Paramos aquí y retomaremos Juego y Teoría del Duende, que ya tratamos en otra ocasión, con motivo de la referencia a santa Teresa de Jesús.

     
Copia del Concurso de Cante Jondo de 1922. Museos Casa de los Toros de Granada y AH_74




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     Bibliografía/ Fuentes:

    - Alonso, M.: Arte en España en la primera mitad del siglo XX. 1898-1951, en VV. AA.: La vanguardia fragmentada. Arte del siglo XX. Editorial Universitaria Ramón Areces. Madrid.  2023. Páginas 325-393.

    - MNCARS

    - LEÓN, J. J.: De Federico a Silverio, con amor. Prólogo de Belén Maya. EUG. Granada. 2020. Páginas 43-46.

     - LEÓN, J. J.: La sangre derramada. Ecos de la tauromaquia de Sánchez Mejías en García Lorca. Seguido de El pase de la muerte de Ignacio Sánchez Mejías. Prólogo de Carlos Marzal. Athenaica. 2020. Páginas 21-108. (Reseña 20-2-2026, Archivo Museo Sánchez Mejías)

     - GARCÍA, M.A.: El cante jondo en la España de los años 20 y 30: Música, poesía, política y pueblo, en Rev. Let. Sâo Paulo, v.54, n. 2, pp 103-109, jul./dic. 2014.

    - CERDÁ, D.: En busca del cante jondo: aproximación al "cante primitivo andaluz" desde la perspectiva de Falla, en Quadrivium, Revista digital de musicología, 10, 2019.

     - DE LA OSSA, M. A.: Federico García Lorca y la música: El flamenco y la música tradicional

     - VIZCAÍNO, L. D.: Felipe Pedrell y la ciudad de Granada: Una relación epistolar, en Revista Catalana de Musicología, núm. XVI (2023), pp. 183-206.

20-02-2026 11:24 Actualizando... 24-02-2026 20:37

Adolfo Salazar en Cuba (1)

     

     

Indumentaria Ñáñigo, Cofradía Abakuá. Museo de América



     Los lectores de EL SOL recibían con el café y las porras del desayuno las noticias del día y la vida cotidiana de sus más reputados articulistas. Es el caso del viaje a Cuba de Adolfo Salazar, el intelectual y musicólogo más importante del primer tercio del siglo XX: 

     "Después de una ausencia de más de dos meses ha regresado a Madrid nuestro fraternal camarada, el crítico musical de EL SOL, Adolfo Salazar, el cual ha permanecido parte de ese tiempo, como saben nuestros lectores, en La Habana, adonde fue expresamente invitado por diversas asociaciones culturales para que desarrollara allí cursos y conferencias sobre temas de su especialidad."

     Encabezaba la noticia EL SOL con DE AMÉRICA Regreso de Adolfo Salazar. Y nos contaba la categoría y personalidad del viajero como uno de los más firmes valores de la intelectualidad española, que había participado en distintos actos culturales en Cuba, los cuales causaron una gran resonancia. Sus actuaciones fueron recogidas por la prensa local como EL PAÍS, DIARIO DE LA MARINA y la revista AVANCE. Todas mostraron un gran interés y afecto.

     Conferencias como la dictada en la Sociedad Pro Arte, presidida por la señora Giberga, ante un auditorio de 4.000 personas, donde dio un curso sobre la música romántica y conferenció sobre la música española contemporánea. 

    En la Sociedad Hispanoamericana de Cultura, dirigida Don Fernando Ortiz, pronunció conferencias sobre Madame de Stäel y los comienzos del Romanticismo literario en Inglaterra, Francia y Alemania.

     El redactor de la noticia informaba que Adolfo Salazar se proponía referir en algunos artículos su periplo cubano, y contar la sugestiva música negra y criolla que había apreciado en una fiesta de ñáñigos, entre otros fastos.

     La noticia proseguía con el siguiente remate final:

     "Por cierto que del "Manuel Arnús", que trajo a Adolfo Salazar desde Nueva York, donde aquel se detuvo unos días, han desembarcado también en Cádiz, y también con estelas de éxito, el poeta Federico García Lorca, que regresa de Cuba, y la publicista Teresa de Escolarza, que regresa de la capital yanqui.

     Sean todos bien llegados."

     Esta noticia publicada en EL SOL hacía referencia al viaje que había realizado Adolfo Salazar a Cuba en mayo y junio de 1930. Allí había coincidido con García Lorca a su regreso de Nueva York. Salazar era uno de los intelectuales españoles que habían animado a continuar sus estudios en Madrid después de un primer año irregular, como sabemos por la correspondencia mantenida desde los primeros años de la década de 1920. Y sabemos también del contacto que establecieron con María Muñoz y Antonio Quevedo, Los Quevedo, en la capital cubana. De lo cual haremos una breve reseña en una siguiente entrega. 

     Entre las noticias que acompañaban a la vuelta del viaje a Cuba destacamos el anuncio del duque de Alba de la pronta desaparición de la censura, tras la caída de Primo de Rivera, y la convocatoria de las posibles elecciones, como así fueron, en abril de 1931. Sobre este futuro clima político, por esos días, escribía Ortega y Gasset en varias entregas un artículo titulado César, los conservadores y el futuro. Ortega se cuestionaba sobre un César monárquico o republicano en los estertores de la República Romana.

      (Continuará)




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     Bibliografía consultada:

     - EL SOL, se han consultado los ejemplares de junio, julio, agosto y septiembre de 1930. 

     - El Epistolario de Adolfo Salazar con Alejandro García Caturla y Federico García Lorca, para ubicar cronológicamente el momento. Este epistolario se conformó con el archivo de Salazar en México, con el depositado en la Residencia de Estudiantes, la Fundación Ortega y Gasset, la Fundación Paul Sacher y el Colegio de México. Nosotros hemos consultado entre el 6 y el 11 de noviembre de 2025 en el Archivo Museo Sánchez Mejías, la edición de Consuelo Carredano, publicada por la Fundación Scherzo y la Residencia de Estudiantes, con la colaboración de INAEM, en Madrid, 2008. Las cartas cubren el periodo 1912-1958.



10-01-2026 23:27 Actualizado 11-01-25 12:23

García Lorca y su entrevista con Bagaria, el caricaturista salvaje

Luis Bagaria. Ramón Casas y Carbó. MBBAA Córdoba


                        

          Adolfo Salazar (1890-1958) era un musicólogo y compositor español, figura de gran relevancia en la cultura y música española del primer tercio del siglo XX. Fue uno de los críticos con mayor proyección internacional en su época. Cuando estrenan Las calles de Cádiz Argentinita, Ignacio Sánchez Mejías, Manuel de Falla y Federico García Lorca, la crítica de El Sol la realiza Adolfo Salazar:

        Uno de los espectáculos mejor recibidos en la última temporada fue la presentación de la compañía de bailes españoles que dirige Encarnación López, “la Argentinita” …. El cuadro que se estrenó, “Calles de Cádiz”, contiene momentos de intenso sabor popular. En cuanto se ligue un poco más, tan pronto estén maduros de ensayo, pueden constituir un ejemplo muy típico de lo que puede ser el nuevo “ballet” en esta compañía.

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     Ramón Casas y Carbó (1866-1932) fue un pintor español condecorado con La legión de Honor de Francia. En el mundo del arte se le considera uno de los principales retratistas de la burguesía catalana. Puede que también sea recordado como cartelista por su célebre trabajo para Anís del Mono, bebida hoy del grupo Osborne, de 1898, o el de Codorníu. También hizo pintura de historia, de la que destacamos La carga (1902). En este caso nos fijaremos en un óleo que pintó en 1900 al dibujante y caricaturista Luis Bagaria (1882-1940), famoso en el primer tercio del siglo XX por su análisis político mediante la caricatura. El cuadro, cuya copia se reproduce más arriba, tiene fuerza psicológica y una extraordinaria espontaneidad. 


La Carga. Ramón Casas. MNARS


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     Luis Bagaria era un caricaturista político nacido en Barcelona, de formación autodidacta, que se relaciona con la intelectualidad modernista como Rusiñol, Guimerá, y el actor Enrique Borrás. Dibuja desde el principio, pero su presentación artística es pictórica en 1903 en la sala Parés. En la primera década del siglo XX presenta colecciones en Barcelona y colabora en diversas publicaciones catalanas. En 1912 se establece en Madrid. Entre 1915 y 1922 publica en el semanario España. En 1917 entra en el diario El Sol y en 1920 en el Partido Socialista. Su ideario excede la línea editorial de El Sol, aunque será el medio en el que se consagrará. Fue crítico con el régimen primorriverista utilizando sus dibujos de almohadón. En 1925, en la Exposición de Artistas Ibéricos fue reconocido y se le otorgó una sala entera a sus caricaturas. Por presiones monárquicas, el fundador de El Sol debe abandonar el diario y funda Luz, acompañándole Bagaria, hasta su desaparición. Volvió a El Sol y a La Vanguardia de Barcelona en los momentos previos al levantamiento del 18 de julio y la Guerra Civil. Se exilió en Francia en 1938, y, más tarde, se embarcó hacia Cuba, donde fallecería en 1940.

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     Federico García Lorca (1898-1936) fue un poeta y dramaturgo de fama universal por su obra cargada de lirismo, pasión y sentido de la tragedia. Considerado como el alma de la Generación del 27, fue el faro de la vanguardia artística y, al mismo tiempo, un artista conectado con las raíces populares. Quienes estaban con él, como decía Jorge Guillén, notaban que no hacía frío o calor, hacía Federico. Murió asesinado en la barbarie de la Guerra Civil.

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     El Sol (1917-1939) fue obra del ingeniero y empresario Nicolás María de Urgoiti (1869-1951), propietario de La Papelera Española. Fue considerado en su época uno de los mejores diarios de Europa y el mejor de España. Trajo aires de renovación periodística y pretendía obtener el beneficio económico desde una postura de independencia que anunciaba en su primera página. Era más caro que otros periódicos porque pretendía poder pagar el papel sin tener que recurrir a las subvenciones. Se dirigía a un público de burgueses liberales cultivados. Fue dirigido por Luis Lorenzo y tuvo como colaboradores a Ortega y Gasset, Luis Bagaria, Lorenzo Luzuriaga, Salvador de Madariaga o Corpus Barga. Estuvo atento a las vicisitudes de la época y pendiente a la Agrupación al Servicio de la República (febrero de 1931) que alentaban Ortega, Marañón y Pérez de Ayala, cuyo manifiesto se publica en este diario. Urgoiti perdió el diario en 1930 por el artículo El error Berenguer. Durante la guerra fue evolucionando hacia posiciones comunistas y al final de la guerra, fueron ocupados sus talleres por falangistas para editar Arriba.

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     A principios de junio de 1936, con una fecha que no llega al diez de junio, Federico García Lorca escribe a su amigo Adolfo Salazar y le cuenta que se marcha a Granada, para despedirse de su familia. Va en coche en un viaje algo precipitado, por lo que razonablemente le envía unas palabras, al no poder despedirse de otro modo. Le hace una petición. Adolfo Salazar era el crítico cultural por excelencia de la prensa española, tenía gran influencia en su diario, El Sol, al que Federico había concedido una entrevista. Entrevista que sería la última con vida. Le rogaba a su amigo que consiguiera borrar una de las preguntas que Luis Bagaria le realizaba en la entrevista sobre las ideas que tenía Lorca sobre el fascismo y el comunismo. Porque no le parecían convenientes en el momento político de España, junio de 1936. Y quería que no se enterase Bagaria, ni nadie de la redacción.

    El artículo en cuestión se publicó el 10 de junio de 1936. No aparece en ningún sitio la pregunta de en caso de advenimiento de fascismo o comunismo, cuál creía Lorca que vendría antes. Lorca había contestado a una entrevista solicitada por escrito. La pregunta y la respuesta desaparecieron en el diario. No se sabe sí Salazar tuvo algo que ver en ello.

     Hemos intentado contrastar de la siguiente manera lo que nos ha llegado a nuestras manos:

     La entrevista de El Sol de 10 de junio de 1936 se publicó en la página 5. Ocupa la parte central con una caricatura de Bagaria y alterna con las siguientes noticias:

-        El crédito extraordinario para la creación de la Embajada de España en Moscú, con un proyecto de Ley sobre reorganización del Cuerpo Diplomático.

-        La referencia del Consejo de ministros

-        Detenciones en Madrid referidas por el director de Seguridad sobre 20 personas por filiación derechista, algunos con armas.

-        Referencia de las conferencias de ese día.

-        Noticias sobre oposiciones y concursos.

-        El intento de suicidio del presidente de la Sociedad de Pintores y Decoradores de UGT, Rafael Calatayud San Juan.

-        Una denuncia por sustracción.

-        La programación de la emisora Unión Radio.

-        Y el anuncio de trabajo que busca un médico para la Asociación para Huérfanos de la Oficialidad del Arma de Infantería.

     En algunas Obras Completas de Lorca hay referencia de esta entrevista, como la editada en 1999 por Miguel García Posada para Galaxia Gutenberg y Círculo de Lectores, donde se publica un borrador.

     Nosotros hemos recurrido a la edición de Rafael Inglada Palabra de Lorca. Federico García Lorca. Publica las entrevistas que concedió Federico. Colabora en la edición Víctor Fernández. Estos no hacen referencia a los deseos de matización que quiere hacer García Lorca. Pero si lo hace, más presto, el prologuista, Christopher Maurer, uno de los mayores especialistas en la obra del granadino. Por Maurer nos enteramos de la certeza del deseo de revisión de la entrevista. Aún más, conocemos que no había sido la primera vez. Había solicitado revisar con anterioridad una entrevista solicitada por Jordi Bou en 1935.

     Los documentos nos dicen que Lorca ya tomaba precauciones en el sentido de las declaraciones que hacía en el momento político. Y nos indica también que Federico era una personalidad consagrada que podría controlar las entrevistas que realizaba.

     A continuación, aportamos la referencia de la carta en la que solicita la revisión a Adolfo Salazar, publicada en el Epistolario de Adolfo Salazar, que se reseña más abajo como bibliografía. Y adjuntaremos una copia de la página 5 del diario El Sol de 1 de junio de 1936.

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                       Madrid, [¿1-10? de junio] 1936

     Queridísimo Adolfo:

     Me voy unos días a Granada para despedirme de mi familia. Como me voy en auto, por eso ha sido la cosa precipitada y nada te dije.

     Me gustaría que, si tú pudieras, y sin que lo notara Bagaria, quitaras la pregunta y la respuesta que está en una página suelta escrita a mano, página 7 (bis), porque es un añadido y es una pregunta sobre el fascio y el comunismo que me parece indiscreta en este preciso momento, y además está contestada antes. Así es que tú la quitas y luego como si tal cosa. No conviene que se entere nadie de esto, pues sería fastidioso para mí.

      Abrazos

                                              Federico.

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 Diálogos de un caricaturista salvaje
Federico García Lorca habla sobre la riqueza poética y vital mayor de España
Reivindicación intelectual del toreo.- las diferencias del canto gitano y del flamenco.- El arte por el arte y el arte por el pueblo.
Nuestro gran Bagaria se ha constituido en caricaturista salvaje, como él dice, y se ha lanzado a recorrer en todas direcciones la enmarñada, casi impenetrable, selva española. Su valor desmedido y la aguda y bien templada arma de sus lápices que esgrime le harán salir de esta aventura arriesgadísima con la misma buena fortuna que le acompañó en tantas obras suyas. Ahí es nada, atreverse, lápiz y pluma en ristre- pues Bagaria se nos ha vuelto escritor- a escudriñar este intrincado espíritu español de nuestros días en las personas que mejor lo representan. Poetas, escritores, músicos, hombres de ciencia, políticos, han de ir desfilando a través de estos diálogos de Bagaria y entregando a la vez su secreto, lo más entrañado de su personalidad, a nuestros lectores. Entregándolo por más que intenten recatarlo, pues nada ni nadie será invulnerable a los certeros blancos del gran dibujante.

     Se ha reproducido la nota aclaratoria del editor de las razones de las entrevistas que Bagaria realizará en 1936, un mes antes del levantamiento de 18 de julio, que no aparece en la relación de la entrevista en Palabra de Lorca. Y reseñamos únicamente el prólogo de la entrevista, ya con palabras de Luis Bagaria:

PRÓLOGO

Empiezo, lector, los diálogos de este salvaje y seguro servidor dialogando con el fuerte y sutil poeta García Lorca.

Que por el dios Sol mis rugidos no molesten a los oídos del lector, pues así como los toreros al retirarse se cortan la coleta, yo, cortándome las plumas, sabría retirarme a tiempo.

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     Bibliografía consultada:

-        El Sol, 15 de octubre de 1933. Crítica de Adolfo Salazar a Las Calles de Cádiz.

-        SALAZAR, A.: Epistolario 1912-1958. Residencia de Estudiantes. Madrid. 2008. Edición de Consuelo Carredano. Reseña 9-12-2025 Archivo Museo Sánchez Mejías.

-        https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/casas-y-carbo-ramon/97c000f5-7bb7-499b-bca5-17f991c33b9b

-        Ramón Casas, retrato de Luis Bagaria. Museo de Bellas Artes de Córdoba.

-        https://historia-hispanica.rah.es/biografias/4815-luis-bagaria-i-bou

-        GARCÍA LORCA, F: Obras Completas. Ebooklasicos. 2015-2023. Versión Kindle.

-        Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional de España.

-        https://www.wikiwand.com/es/articles/El_Sol_(1917-1939)

      -    GARCÍA LORCA, F.: Palabra de Lorca. Edición de Rafael Inglada con la colaboración 
           de Víctor Fernández. Prólogo de Christopher Maurer. Malpaso. Barcelona- México.       
           Reseña 10-12-25 Archivo Museo Sánchez Mejías.



     10-12-2025 18:10  Actualizado 11-12-25 7:26

Jorge Guillén según Elena Aub, 2. Góngora y la "Soledad Tercera"

      

     

Federico García Lorca como La Sombra. Centro Federico García Lorca y Galería Guillermo de Osma, 2021

     Al hilo de la publicación de una película perdida de Federico García Lorca durante las giras y representaciones de La Barraca, he vuelto a revisar la entrevista que Elena Aub realizó al final de su vida a Jorge Guillén. 

     En la entrevista, uno piensa que la persona más citada sería Pedro Salinas, con quien mantuvo una larga relación epistolar y a quien sustituyó en el trabajo universitario. Pero, no. Cita más a Federico García Lorca, ya sea por deseo propio o de la entrevistadora.

     Guillén siguió frecuentando la Residencia de Estudiantes tras sus estudios y declaró a la hija de Max Aub que conoció a unos estudiantes allí, con pinta solo de estudiantes, nada de bohemios, que se hicieron muy famosos con el tiempo: Dalí, Buñuel y Lorca.

      Recuerda a García Lorca con humor, relajado, que le gastaba bromas con el éxito que Guillén tenía entre las alumnas, según Federico, porque les enseñaba la poesía de Bécquer y sus alumnas se emocionaban, lloraban y sacaban el pañuelo...

     Se le hacía un nudo en la garganta cuando evocaba al padre de García Lorca, que lo vio en Nueva York, tras su asesinato y tras la guerra, porque Guillén siempre pensó que el poeta del Llanto sobreviviría a cualquier contienda, por su carácter o su ánimo, y así se lo dijo a su padre. Y su padre, apesadumbrado, le recordó que se había equivocado.

     Y lo creyó porque Federico era uno de los amos del éxito, junto a Rafael Alberti. Como el éxito que tuvo con el Romancero gitano.

     Su muerte le dejó desolado, por la cercanía, por la amistad, aunque sabe que murieron otros de distinta clase y condición y nadie lo merecía. Se había encargado, a posteriori, del prólogo de las Obras Completas de Lorca en la editorial Aguilar. Y aceptaba que del siglo XX, el escritor sobre el que más obras de estudio se habían publicado era Federico García Lorca, por las cosas buenas y las cosas malas. Que, a más distancia, creía que Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez eran los más estudiados. Luego, los demás.

     ¿Y los componentes de la generación del 27?

     Más que generación, decía Guillén, era un grupo de amigos. Eran diez, se han muerto diez, ¡no, por dios!- las dudas del paso del tiempo nublaban a Guillén-, se han muerto cinco y quedamos cinco, ¿verdad? Se ha muerto Salinas, se han muerto, que eran... Salinas y yo éramos los mayores, el del 91 y yo del 93. Algún profesor que hace historias literarias decía que fuimos los mentores. De ninguna manera, todos iguales. Federico no era un maestro... era el centro de la vitalidad, de la intensidad creativa. No había jerarquía, ni nada. Y coincidimos en Madrid y se formó aquel grupo, poco a poco. En el veinticuatro ya conocía a Alberti, inicialmente pintor, y Lorca. Antes había conocido a Juan Ramón Jiménez. Y admiraban mucho a Machado, Antonio. Guillén decía que Antonio Machado no entendía al principio su poesía, aunque le respetaba como persona. 

     La novedad de los amigos del 27 era que conocían mejor la tradición literaria de la poesía española. No solamente los profesores como Dámaso Alonso, Pedro Salinas y el propio Jorge Guillén. Este poeta decía que todos sabían más de poesía española que Machado, Unamuno y Juan Ramón. Según Guillén, Valle-Inclán no podía ver a Góngora. El héroe de Góngora, cuenta, fue Dámaso Alonso, que empezó a estudiarlo. Y llegaba al café y les decía, Vamos a ver qué os parece... a ver este párrafo... Y lo explicaba mejor que nadie. Y no únicamente la tradición española, los poetas franceses también. Baudelaire, Mallarme, ... Y el Modernismo con Rubén Darío. Y más tarde fue Neruda y Vallejo. La poesía inglesa la conocieron más tarde. Y tenían un fondo humanístico. Habían leído La Odisea y La Eneida. ¡Hombre! ¡Claro! ¡Hombre!, reía Guillén al contarlo. Y se manifestaba asombrado de Alberti. Por su sentido de la asimilación. ¡Prodigioso! Que creó la Tercera Soledad ¡Qué instinto del idioma! No era universitario. Reía Guillén. Era un golfillo de Cádiz... Algo prodigioso. Por la relación con sus amigos, por su prodigiosa capacidad. Cuando hay tantos profesores que no llegan a entender en toda su pajolera vida un poema... Era Alberti. De los más jóvenes, nacido en 1902, al contrario que Guillén y Salinas, de 1893 y 1891, los poetas mayores de edad.

     Góngora publicó hacia 1613 las Soledades, dedicada al duque de Bejar, su mecenas y el de Cervantes. Alberti se propuso homenajear a Góngora con una Soledad más.

     La Soledad Tercera se incluía en el poemario Cal y Canto, hacia 1926-1927:

     HOMENAJE A DON LUIS DE GÓNGORA Y ARGOTE (1627-1927). SOLEDAD TERCERA (Paráfrasis incompleta)

     CONCHAS y verdes líquenes sagrados,

los dormidos cabellos todavía,

al de una piedra sueño, traje umbroso

vistiendo estaban, cuando desvelados,

cítaras ya, esparcidos,

por la del viento lengua larga y fría

templados y pulsados

fueron y repetidos,

que el joven caminante su reposo

vio, música segura,

volar y, estrella pura,

diluirse en la Lira, perezoso... (12 primeros versos de Soledad Tercera)

     

      Entre los días 17 y 19 de octubre de 1979, Elena Aub entrevistó al poeta Jorge Guillén en Málaga. La entrevista formaba parte del proyecto “Refugiados Españoles en México”, desarrollado por el Archivo de la Palabra del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México. Esta entrevista está recogida en el Centro Documental de la Memoria Histórica (PHO,10ESP,3) (PARES).

     Elena Aub era investigadora y documentalista, vinculada a INAH. Hija de Max Aub, entrevistó a exiliados españoles, intelectuales y figuras culturales, contribuyendo al estudio de la diáspora republicana tras la guerra civil española. Recordamos la creación en Segorbe de la Fundación Max Aub, en 1997, con la presencia del presidente del Gobierno, José María Aznar. Elena Aub fue su presidenta y alma máter. El Archivo de la Palabra ha sido reconocido como parte de la “Memoria del Mundo de México” por la Unesco (INAH y Gobierno de México).

     

Jorge Guillén. Wikimedia


ABC, Obituario de Elena Aub, Juan Manuel Bonet. 16-05-2020



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     Referencias:

       - Jorge Guillén según Elena Aub_1

    - ALBERTI, R.: Cal y Canto. Hay multitud de versiones. La utilizada es una de 1952, editada por Losada en Buenos Aires, junto con Sobre los Ángeles y Sermones y moradas.


26-11-2025 14:07  Actualizado 28-11-2025 12:15

"Índice", la revista que presentó a los jóvenes poetas del 27 (1)

«Índice», número 4, 1922, BNE.



     Con más pretensiones que duración nació Índice como revista literaria. La revista se puede consultar en la Biblioteca Nacional. Son cuatro números que muestran el empeño editorial de Juan Ramón Jiménez (1881-1958). Otras revistas del onubense fueron (1925) y Ley (1927). ¿Por qué es importante Índice?

     Porque fue la carta de presentación de unos nuevos poetas que conformarían la generación del 27: Pedro Salinas, José Bergamín, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Antonio Marichalar, Federico García Lorca, y otros, que conformaron la Edad de Plata de la cultura española, como Antonio Machado, Alfonso Reyes, Corpus Barga, Moreno Villa, Adolfo Salazar, Azorín, Ortega y Gasset, Ramón Gómez de la Serna, …

     La revista era intergeneracional. Ajena a cualquier grupo, con redactores de distintas tendencias, de origen español e hispanoamericano. Les unía la exaltación del espíritu y el gusto de las cosas bellas. Se apoyó en Alfonso Reyes y Enrique Díaz Canedo- estos dos en el origen de la Casa de España y el Colegio de México, premio príncipe de Asturias 2001, al otro lado del Atlántico y con los intelectuales españoles exiliados allí-, y José Bergamín. La publicación de la revista fue irregular. En las tres primeras se presenta como revista mensual. En la cuarta, aparece como “de definición y concordia”, “selectamente ecléctica” y “primorosamente editada”. El impresor fue Gabriel García Maroto. Tuvo suplementos.

     Contiene textos de crítica, estudios y creación literaria, en prosa y verso. Incluyó una sección de varios con antologías de Góngora, traducciones, sección de cartas y crónicas.

     Juan Ramón Jiménez hizo también una Biblioteca Índice, colección de libros, y estuvo a punto de publicarse un número 5 de la revista, que no se llegó a terminar. En estos momentos, las relaciones entre los miembros de la generación del 27 y el poeta de Moguer iban bien.

     Los tres primeros números salieron con demora «relativa», pero el número 4 se retrasó hasta bien entrado 1922, con cambio de portada. Antonio Marichalar escribía a Juan Ramón Jiménez en el mes de mayo de ese año, agradeciéndole el interés que se había tomado para que saliese la publicación que había visto en una librería. Parecía que se iban solucionando los problemas de impresión, pero fue el último número de la revista. Ya fuera por la gestión como por problemas económicos.

     En la entrada del número 4 llamaba a los tres primeros como el difícil ensayo de la revista. Y contaba los problemas de toda clase que habían tenido para publicar: retraso de papeles, trastornos de imprenta y administración, viajes de redactores, con la necesidad de hacer las cosas bien. Y justificaban con un mal endémico de nuestro país: «Quien, en la España actual, haya intentado empresas de este carácter serio y puro, sabe cuánto hay que luchar para conseguir los resultados de relativa perfección que son corrientes en otros países.»

     No querían ser una revista al uso, aunque pretendían editar entre ocho y doce números al año, sino ser una revista «inactual», con el intento de la máxima perfección posible, tanto en ética como en estética.

     Esperaban recibir trabajos de colaboración y algún dinero con la dosis necesaria, por tanto, de ayuda espiritual y material. No hubo más números tras este cuarto número, en el que publicaban poesías Antonio Machado, Juan Chabás, Pedro Salinas, Federico García Lorca, o Juan Ramón Jiménez; y prosa José Bergamín, Jorge Guillén, Alfonso Reyes o Adolfo Salazar.

     Reproducimos aquí la primera estrofa de Antonio Machado, en Olivo del Camino:

“Parejo de la encina castellana

crecida sobre el páramo, señero

en los campos de Córdoba la llana

que dieron su caballo al Romancero;

lejos de tus hermanos

que vela el ceño campesino- enjutos

pobladores de lomas y altozanos,

horros de sombra, grávidos de frutos-

viejo olivo, sin mano labradora

que pode tu ramaje y con olvido

del hacha leñadora,

¡cuán bello estás sobre la tierra erguido,

bajo ese azul cobalto,

como un árbol silvestre, espeso y alto!”

     Y reproducimos una estrofa del artículo «Kodak de Andalucía» de Adolfo Salazar que viajó a finales de 1921 por esa tierra y en una instantánea fotográfica dice:

     “Opulencia de Granada, intimidad de Córdoba, Sevilla, o la ciudad. Vivacidad sevillana, gravedad cordobesa, esplendor granadino. Patios de Córdoba, calles de Sevilla, paisaje de Granada. Para el pintor, en Granda las masas, en Sevilla el color, en Córdoba el matiz. Para el músico, la polifonía de Granada, el cantar de Sevilla, el silencio de Córdoba.”

     El musicólogo y crítico Adolfo Salazar escribió una postal a Federico García Lorca informándole que se dirigía en el mes de septiembre hacia Andalucía con la intención de visitar Córdoba, Sevilla, Málaga y terminar en Granada, donde pensaba encontrarse con Lorca. En el artículo recuerda también su paso por Málaga:

      “Estás llena de nubes y de lluvia, Málaga, y no te dejas mirar... Yo guardaré el recuerdo de tu noche

 

 

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     Bibliografía consultada:

-        Biblioteca Nacional de España

-        Índice, 1921-1922, revista literaria y aventura editorial del premio Nobel de literatura Juan Ramón Jiménez. Cuatro números.

-        https://cvc.cervantes.es/el_rinconete/anteriores/junio_12/05062012_01.htm

-        SALAZAR, A: Epistolario, 1912-1958. Edición de la musicóloga mexicana Consuelo Carredano. Residencia de Estudiantes, Fundación Scherzo, INAEM, Centro Cultural de la generación del 27. 2008. Tarjeta postal de Adolfo Salazar y Robert Gerhard a Federico García Lorca, septiembre de 1921. (Reseñado 25-11-2025 en Archivo Museo Sánchez Mejias).

        26-11-25 14:09  Actualizado 18:00










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