Cultura y sociedad

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María Teresa León: Argentinita y Ernesto Halffter

      

María Teresa León, hacia 1930. Wikipedia.


     El 6 de mayo de 1933, El Heraldo de Madrid anunciaba que su diario publicaría unos interesantes reportajes sobre teatro internacional escritos por la sagaz autora María Teresa León. Los artículos mostrarían qué caracteres del teatro ruso eran apasionantes y desconocidos en la nueva época soviética. Sus escritos se debían a que la escritora había viajado por esa zona del mundo cerca de un año, según contaba el diario madrileño, y tenían el aliciente de su escritura, que consideraban cautivadora.

     Estos artículos tenían unos precedentes: ¿Qué hacía María Teresa León por el este de Europa? ¿Iba sola? ¿Le acompañaba Rafael Alberti Merello? ¿Con qué medios?

     A partir de 1931, por intermediación de Ramón Menéndez Pidal, Rafael Alberti había conseguido una inicial beca de cuatro meses en la Junta de Ampliación de Estudios (JAE) para aprender las nuevas orientaciones teatrales francesas en Francia, Alemania, Polonia y Rusia. Había solicitado unas rehabilitaciones y prórrogas que se habían extendido hasta los inicios de 1933. En la JAE se guarda un archivo de 16 páginas de la solicitud. No consta materias o trabajos presentados. Estuvo acompañado de María Teresa León Goyri (casados desde 1932), pariente de María Goyri, esposa de Ramón Menéndez Pidal.

     ¿Cuántos artículos escribió en El Heraldo de Madrid María Teresa León?

     El diario decía que era una serie de diez artículos que terminaría siendo doce. Encontramos una cierta confusión en las fechas. María Teresa León y Rafael Alberti fueron otra vez a la Unión Soviética en 1934, en la época en que fallece tras una cornada Ignacio Sánchez Mejías. En la web de Bibliotecas de Andalucía se cita El viaje a Rusia de 1934 y otros recuerdos soviéticos de María Teresa León como compendio de los artículos de 1933, pero hasta 1934 no fueron al Congreso de escritores soviéticos, obviamente. Los artículos son los siguientes:

     - Dos siglos de teatro ruso, 20 de mayo de 1933.

     - Panorama de los teatros de Moscú, 23 de mayo de 1933.

     - Actores y escuelas de técnica teatral, 25 de mayo de 1933.

     - El teatro de los hijos, 27 de mayo de 1933.

     - Alemania en Moscú. Ervin Piscator, 1 de junio de 1933.

     - Meyerhold, el hombre teatral de la Revolución de octubre, 6 de junio de 1933. 

     - Una entrevista con Alejandro Tairof, regisseur, 15 de junio de 1933.

     - Música y bailes españoles, La Argentinita y Ernesto Halffter, 23 de junio de 1933.

     - La importancia de la "U. I. T. R.", 5 de julio de 1933. 

     - Quince años de teatro soviético, 28 de julio de 1933.

     - Teatro de masas, 31 de julio de 1933.

     - Los tres maestros - Actores del teatro francés, 21 de agosto de 1933.

     Hay razones que nos hacen resumir el artículo del 23 de junio de 1933, Música y bailes españoles, La Argentinita y Ernesto Halffter. En primer lugar, porque ha sido el hilo de Ariadna, que nos ha guiado hacia El Heraldo de Madrid y María Teresa León. Y, en segundo lugar, porque entronca con los espectáculos previos al estreno de Las calles de Cádiz, en octubre de 1933.  

     ¿Qué nos contaba María Teresa León en una sección de teatro internacional, originalmente sobre el desarrollado en el este europeo, diseccionando la música y los bailes españoles? Comencemos.

     Cádiz, rodeada de mar, abría las puertas del Teatro Español en azul y rosa. Evocaba el comercio de los barcos con mercancías apreciadas de Oriente y Occidente. Recordaba los tirabuzones de las gaditanas hechos con las balas enemigas entre la descarga del puerto y la chunga a los ingleses. Cádiz bailaba y cantaba, buscando el equilibrio, desde la llegada de los fenicios a Tartessos, desde la llegada de todas las civilizaciones, pasando por los brazos de sus bailarinas, por los brazos de la Macarrona, por la armonía de Argentinita.

     María Teresa León pedía que fuese entendido el baile como algo ritual. Su origen lo veía en el ardor sexual y la interpretación rítmica del trabajo ofrecido en un momento dado a un misterio religioso. Macarrona, Fernanda, Malena agitaban esos momentos atemporales. El Teatro Español presentó esos momentos de dolor original del arte. 

      El baile flamenco salía de la intimidad familiar, de la fiesta de señoritos a las tablas de un escenario. Podía perder aroma. Argentinita asumía el riesgo de no perder esas esencias porque Encarnación López sabía lo que los demás olvidaban.

     Una compañía de baile debe responder a un fin y a este fin se dirigía su director de orquesta, Ernesto Halffter. Era la Orquesta Bética de Cámara, hija de Manuel de Falla. El director manifestaba que había dirigido por Europa El amor brujo con Antonia Mercé (Argentina), y que la obra palidecía ante los Ballets Rusos. El intento de Encarnación López (Argentinita) era el proyecto serio de una compañía de bailes españoles que hacía que nuestro país fuese tenido en cuenta en la historia del ballet en ese junio de 1933.

     Malena y Fernanda hablaban con el público contando sus vidas. La Macarrona les advirtió que lo que dijesen podía salir en la prensa. Ellas eran parte de una reunión experimentada. A los muchos años de Fernanda y sus compañeras se unían los diez que llevaba Ernesto Halffter dirigiendo la Orquesta Bética, que originariamente fue de café, que fue recolectando músicos por Andalucía y terminó triunfando por Europa. Habían hecho predominantemente el repertorio de Manuel de Falla, que era como oír la mejor versión de Europa. 

     María Teresa León apreció que el público era mayoritariamente joven. Que taconeaba y no sabía estarse quieto. Un público de poetas, músicos, escritores, estudiantes, que no acababa de marcharse, saciados de éxito. Que se iban y volvían. Es como vio el éxito de El amor brujo. Que nunca había visto igual. Porque otra vez lo vio en América del Sur y no tuvo esta emoción al presenciar al Falla universal, padre de otros músicos españoles, en cuyo honor se hacía esta representación.

     Entre los presentes, García Lorca, quien tendría la oportunidad al día siguiente de ver representada una de sus obras, Títeres de cachiporra. Admiraba a las mujeres con sus batas, con los grandes imperdibles que sujetaban sus pañuelos. Extraordinarias.



     Ernesto Halffter cuenta que lo más hermoso del baile eran las alegrías finales. Y Argentinita: La perfección técnica, la mesura y la gracia. Centraliza aquello que se dispersa. Conoce los cauces de la nobleza de la tradición y los lleva hacia otros tiempos. Reunía la inteligencia y personalidad que entrega al baile como mito. Y repartía sus saberes entre el conjunto de sus bailarinas. El arte español tenía en ella su mejor representación. Contaba con su hermana, Pilar, que, asimilando las lecciones, cantaba y bailaba lo aprendido, recreando, propiamente, con belleza.

     Malena, Fernanda, La Macarrona, Triana, Ortega eran la historia del baile español sobre las tablas. Los barcos que en época romana salían de los puertos de Cádiz camino de la Urbe, hoy llevarían una mercancía ligera y extraña: Las bailarinas de Cádiz. 

Acabamos aquí el sedal del hilo de Ariadna. Fue un hallazgo fortuito al comprobar y repasar un libro de entrevistas a Federico García Lorca que habíamos consultado en 2023. Como puede apreciarse, existía una interrelación dentro de la cultura española, independientemente de las ideas, pensamientos, lecturas y viajes.

     Una nota final de contexto: El Heraldo de Madrid había tomado distintas tendencias editoriales a través de su historia (1890-1936). En 1927 comenzó la dirección de Manuel Fontdevila con una tendencia republicana que contribuiría al movimiento antimonárquico. En esa época colaboraron González Ruano y Chaves Nogales. Durante la Segunda República defenderá a los partidos de izquierda y tendrá la mayor tirada de los diarios vespertinos durante la dirección de Francisco Villanueva. Varios de sus redactores fueron detenidos tras la guerra, condenados a muerte y sus talleres incautados darán lugar al diario Madrid (1939-1971).

     


Argentinita, El Heraldo de Madrid, 23 de junio de 1933.



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     Referencias consultadas:

     - El Heraldo de Madrid, 6 de mayo de 1933. En el texto se citan otras referencias a ejemplares de este periódico.

     - Archivo de la Junta de Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE).

     - Federico García Lorca: Palabra de Lorca. Declaraciones y entrevistas completas. Malpaso. Barcelona, México, Buenos Aires, Nueva York. 2017. Edición de Rafael Inglada, con colaboración de Víctor Fernández y prólogo de Christopher Maurer. Nota 29-9-2026 Archivo Museo Sánchez Mejías. 

     - Caja de las letras de María Teresa León y Rafael Alberti en el Instituto Cervantes.

     - Bibliotecas de Andalucía.

     - Se añade un vídeo de unas alegrías bailadas por Argentinita.




        29-09-2026 23:59. Actualizado... 1-10-2026 20:30


La traducción de Eminescu

      

Mihail Eminescu. Wikipedia.


     Mihail Eminescu fue un poeta del romanticismo rumano que vivió entre 1850 y 1889, y que está considerado como su literato más internacional y prestigioso. Lo llamativo es que este literato conservador fue traducido por dos literatos españoles miembros del partido comunista: María Teresa León y Rafael Alberti.

     ¿Cómo llegó a nuestras manos una traducción de León y Alberti? La encontramos en la biblioteca del Archivo Museo Sánchez Mejías. La edición era de 1973 y fue publicada en Seix-Barral en los años de esplendor de la editorial y antes de formar parte del grupo Planeta. Los fundadores de este grupo editorial estaban relacionados con las Conversaciones Poéticas de Formentor y con Papeles de Son Armadans de Camilo José Cela. Cela había publicado artículos de Albertí en su prestigiosa revista durante su exilio romano. Parecía que cerrábamos el círculo y que presenciábamos uno de los últimos trabajos de María Teresa León antes de contraer la grave enfermedad degenerativa de sus últimos años. 

     Pero no. Estábamos equivocados. La traducción había sido realizada en la década de 1950. Se había publicado por primera vez en 1958 en Losada, cuando todavía estaba influyendo en sus publicaciones Guillermo de Torre, marido de Norah Borges y cuñado de Jorge Luis.

    La edición de 1973 era una actualización y puesta al día. Nos equivocamos porque el libro de este último año también aparecía en el catálogo de la biblioteca María Teresa León de El Puerto de Santa María. Empezamos a salir de dudas al comprobar que existía una edición de 1958 por la bibliografía de Alberti en los catálogos temáticos de la Biblioteca de Andalucía, donde había referencia de estas dos ediciones. 

     ¿Qué razón había llevado al matrimonio Alberti-León a traducir a un rumano del siglo XIX a mediados de la década de 1950? Se encontraban en ese momento en el exilio austral, en el cono sur americano. ¿Podían viajar a Rumanía durante la época de la Guerra Fría? ¿Podían permitírselo?

María Teresa León con vestido de lunares y cuello blanco. Rafael Alberti con corbata clara.

     En 1956 fueron invitados por el régimen rumano y la Unión de Escritores Rumanos, que hacían intercambios culturales con intelectuales antifascistas y comunistas de fama internacional. María Teresa León publicó en esos años Umbral de Rumanía, y fue en tierras rumanas donde las autoridades propusieron la adaptación y traducción de Eminescu.

     La traducción de Eminescu fue publicada en Losada en Buenos Aires porque esta editorial era la que publicaba a Alberti, como a otros exiliados de España. 

     Según parece, y aquí entramos en el terreno del contexto, estuvieron en un momento previo a los sucesos de la revolución de Hungría de 1956 de finales de octubre, con la invasión soviética de principios de noviembre que acabó con las pretensiones húngaras de admitir otros partidos políticos y salir del Pacto de Varsovia. De todas formas, salvo alguna voz crítica entre intelectuales como Jorge Semprún, Albert Camus o Sartre, la mayoría de estos apoyó la línea de Moscú, y los españoles, la línea del PCE. Hay que matizar un poco más. En la URSS, la época de Stalin había concluido y la intención era desmontar un poder tan fuerte. Claro está, sin perder sus áreas de influencia. Y en cuanto al PCE, en 1956 aborda un giro estratégico para salir de su aislamiento internacional y abandonar la vía de la insurrección, tras el fracaso de los maquis y los acuerdos americanos con España en 1953. La llamada política de reconciliación nacional quería acabar también con la dinámica de vencedores y vencidos y abrirse a sectores democratizadores de la sociedad española. Al régimen franquista le vino bien que hubiese propuestas como la película La venganza de Bardem, 1958. Con las tijeras de la censura, permitió a un militante comunista llevar a cabo una película. Tuvo resonancia en Cannes y fue la primera película nominada en Hollywood, 1958. Los sistemas monolíticos comenzaban a moverse en medio de telones de acero, guerra fría y carrera armamentística.

     Leer libros ayuda a reflexionar, estemos equivocados o no. Y nos permite revisar lo que creemos o pensamos. 


     - Mihail EMINESCU: Poesías. Introducción y versión española de María Teresa León y Rafael Alberti. Seix Barral. Barcelona. 1973. 



26-08-2026 22:19 Actualizando... 28-08-2026 11:09


La vuelta de María Teresa y Rafael

 

María Teresa León y Rafael Alberti. ABC, Teodoro Naranjo, abril 1977.

     "Soy inmortal: no tengo quien me hiera" (Sermones y moradas, Rafael Alberti, 1929-1930). 

     Dedicado a aquellos que la enfermedad o la melancolía les ayuda a olvidar que pueden haber sido olvidados. O no.

     María Teresa León y Rafael Alberti regresaron a España el 27 de abril de 1977. Carlos Gurméndez lo saludaba en El País[1] y daba la bienvenida porque decía que venía cantando: Creemos el hombre nuevo, cantando. El hombre nuevo de España, cantando. El hombre nuevo del mundo, cantando...

     Pilar Trenas en ABC[2] contaba que las primeras declaraciones de Alberti fueron Estoy en España para seguir siendo español. Nunca he querido dejar de serlo, aunque no siempre me han dejado, pero nunca he perdido el contacto con las raíces de mi tierra. Bajaba del avión de Alitalia que llegó a las 10:40 de Roma. Salí de España en el año 39, con treinta y seis años, y vuelvo en el 77 con… X años. Impresionado por el tumulto, dijo No soy el Cid Campeador. Esto es como si llegara Joselito… Me marché con el puño cerrado porque era tiempo de guerra y vuelvo con la mano abierta a todos… Trenas nos cuenta que de cuando en cuando Rafael se paraba y miraba hacia atrás para observar si le seguían María Teresa y Aitana. Su mujer pronunció, únicamente, Es maravilloso, es maravilloso al oír los aplausos y escuchar como aclamaban el nombre de Alberti. Dieron una vuelta por Madrid para recordar sus antiguas casas y sus lugares de paseo, ahora diferentes, antes de llegar a su apartamento. No se esperaban el recibimiento del público.

     Javier Goñí en el diario Informaciones recogía la llegada de Alberti y nos contaba que Rafael intentó evadirse porque su mujer estaba muy mal. Contestó a las preguntas con amabilidad, pero se introdujo pronto en el coche, en medio de los gritos y vítores por su llegada. No quería confirmar su candidatura por el partido comunista. Ahora bien, estaría a lo que su partido dijera. Ente los dirigentes de su partido se encontraba en la recepción de Barajas José Sandoval. Tras su marcha, los militantes del partido comunista que habían acudido a recibirlo entonaron La Internacional[3].

     La última obra de María Teresa León fue Memoria de la melancolía. Según la prensa, a su regreso a España venía con una grave enfermedad[4] degenerativa que entonces era denominada arterioesclerosis y hoy conocemos como Alzheimer. A su vuelta a España, su hija Aitana, nacida en su estancia argentina, tenía 36 años. Aitana confesaba en 2003 que le desgarraba pensar que su madre nunca supo que volvía del exilio a España[5]. Asistía entonces a un ciclo de conferencias sobre María Teresa León y reivindicaba la calidad de su madre como una de las grandes escritoras del siglo XX.

     Las audiencias del jefe del Estado el 27 de abril de 1977 fueron con miembros del Ejército y el grupo liberal del Parlamento Europeo[6][7][8]. Aunque Suárez estaba de viaje por México y Estados Unidos, Juan Carlos I tuvo también despacho con el presidente de las Cortes, Torcuato Fernández Miranda[9]. La reina Sofía, mientras tanto, celebraba un acto con la Orquesta Nacional que le nombraba su madrina. En esas horas, en otro lugar, una marabunta de periodistas rodeaba a la familia Alberti en Barajas[10].

     En la prensa aparecía el saludo de uno de los amigos de la generación del 27 que habían permanecido en España. Aleixandre[11] estaba recién operado de la vista y decía que España brilla con su luz mejor en esta mañana de primavera… El poeta, así lo he creído siempre, es la expresión de los demás hombres… alargo mi brazo, éste, sí, mío, y que es el mismo que, dio el primer abrazo a Rafael, hace 55 años. Vivo está y dura desde entonces…

     Al mismo tiempo se daban homenajes a otros compañeros, como a Jorge Guillén, que había recibido el Premio Cervantes y fue agasajado por la Asociación Española de Mujeres Universitarias con la participación de Dámaso Alonso y Gerardo Diego[12].

     La expectación de esos días era muy llamativa. La llegada de algunos políticos exiliados coincidía en pocos días. El día anterior había llegado a Barcelona Federica Montseny. Y la llegada de los Alberti fue anunciada en algunos medios[13].

     En las páginas de cultura de ABC se reseñaba un estudio sobre Rafael Alberti en línea con el cincuentenario de los actos fundacionales de la generación del 27. El libro reseñado era Rafael Alberti, entre la tradición y la vanguardia, obra de otro portuense, José Luis Tejada[14].

     El 9 de septiembre de 1977, Rafael Alberti, dimitía como diputado en las primeras Cortes de la democracia. En Cádiz, el partido comunista había obtenido un diputado, él. Le cedió su puesto a un experimentado campesino que conocía la situación del campo andaluz. El cambio, según parece, estaba acordado previamente con el partido comunista. Francisco Cabral Oliveros, su sustituto, había encabezado el movimiento obrero de los viticultores del marco de Jerez y dirigido las delegaciones obreras que, desde 1965, negociaban los convenios colectivos con los latifundistas de la zona[15].

14-06-2025 20:14

[2] ABC Madrid, 27 de abril de 1977, página56.

[3] Informaciones, 27 de abril de 1977. Archivo Linz de la transición española.

[5] ABC, 26 de abril de 2003, página 63, edición de Córdoba.

[7] ABC, 28 de abril de 1977, página 5, edición de Madrid.

[8] ABC Madrid, 28 de abril de 1977, página 27.

[9] ABC Madrid, 28 de abril de 1977, página 24.

[10] ABC Madrid, 28 de abril de 1977, página 109.

[12] ABC, Madrid, 27 de abril de 1977, página 9.

[14] ABC Madrid, 28 de abril de 1977, página 60.

[15] Pueblo, 9 de septiembre de 1977. Archivo Linz de la transición española.

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