Cultura y sociedad

Ni más ni menos

          



     Amorós relata sobre Ignacio Sánchez Mejías que aunque Ni más ni menos, obra teatral del mecenas y miembro de la generación del 27, no se editara ni estrenara, tenía el interés de su argumento y esencia. 

     Un ladrón de guante blanco es asesinado en un robo y su espíritu vaga por el éter. El espectador ve una gran balanza con sus platillos sobre el decorado. Sobre el platillo derecho, un ángel; sobre el platillo izquierdo, un demonio. Los platillos oscilan conforme se cuenta el balance de virtudes y defectos. Amorós recuerda el fenómeno teatral de la década de 1920 de la revitalización de la técnica del auto sacramental barroco sin su fundamento teológico. Se recuerda aquí que una de las primeras obras que representó García Lorca en La Barraca fue La vida es sueño, auto sacramental de 1677 de Calderón de la Barca. No confundir con su drama del mismo nombre de 1635. Una de las primeras actrices de la compañía universitaria, María del Carmen García Lasgoity cita entre los asistentes a los ensayos de los barraquitos a Ignacio Sánchez Mejías.

      En el decorado se dibuja la cara del ladrón asesinado con sus ojos proyectando una luz dirigida a uno de sus socios que, apartado, no se mezclará en el diálogo en un primer momento. Amorós ve influencias del cine expresionista o fantástico. El gabinete del doctor Caligari de Robert Wiene se estrenó con gran repercusión cultural en 1920 e influencia en García Lorca, Rafael Alberti y los miembros del Cine Club Español de la Residencia de Estudiantes (Gubern). El espiritismo tuvo éxito hace cien años porque se editaban revistas como Lumen (Tarrasa), científica-filosófica de estudios psicológicos.

      La afición por el cine fue un signo característico de la vanguardia española del primer tercio del siglo XX. Maruja Mallo ilustró la revista cinematográfica Hollywood (Relatos contemporáneos) del peruano Xavier Abril, o un libro que no salió a la luz en colaboración con Rafael Alberti sobre cine mudo (Gubern). Y, finalmente, antes de pasar a la exposición que origina esta reseña, se recuerda la hibridación de colaboraciones que caracterizaron a estos artistas.

      Desde el ocho de abril al diecisiete de mayo se expone en la sala de exposiciones temporales de la Casa Malpica de Manzanares la colaboración desconocida entre Maruja Mallo e Ignacio Sánchez Mejías. Diecisiete bocetos de estilización vanguardista se acompañan de vitrinas y paneles explicativos de una colaboración experimental que sale a la luz un siglo después.



     La familia Recasens Sánchez Mejías ha cedido originales manuscritos y mecanoscritos de la obra. Se ha recopilado documentos de hemeroteca sobre el reconocimiento en los años anteriores a la guerra civil de Maruja Mallo, las versiones de la obra teatral de Sánchez Mejías, la influencia literaria inglesa en Ni más ni menos y una pintura preparatoria del decorado que preparaba Maruja Mallo.

     Los paneles guían por la trayectoria vital de Maruja Mallo, las intenciones estilísticas que se propone para llevar a cabo la escenografía de la obra de Ignacio y las entrañas teatrales de una pieza que no subió a los escenarios. 

     ¿Consigue Adriana escapar del acoso del jefe de policía? ¿Consigue Raffles reunirse con su amada tras equilibrar virtudes y culpas?...

     La astucia de Ulises, el amor imposible de Píramo y Tisbe, el periplo viajero de Orfeo y Eurídice...Temas eternos en todo drama.   



     La alegoría abocetada del Ángel y el Demonio es una de las creaciones más expresivas del conjunto. El bien y el mal, las virtudes y los defectos pesan en la balanza vital del ladrón enamorado. Los figurines de idumentaria social informan de las diferencias de clase que tienen los personajes de la obra de Mejías. Para esta disntinción, Mallo utiliza el color. Del realismo crudo de los marginados a la simbología de los seres sobrenaturales, pasando por la sofisticación de la alta sociedad. También hay una gradación del color por la edad como se puede observar en los ángeles de mayor edad donde se subraya su jerarquía divina, sabiduría, misericordia y cambio.


     En la exposición se muestra una pintura preparatoria de decorado donde se representa un ángel con alas extendidas, situadas en torno a un decorado mezcla de elementos arquitectónicos y naturales de temática surrealista. En los paneles ad hoc se indica la tendencia de la artista a la organización geométrica de la naturaleza. así como el uso de formas puras y la creación de una atmósfera onírica. Pasen, disfruten y vean.


     - Ficha.- 

      Sala de Exposiciones temporales de Casa Malpica, Calle Monjas, 12, 13200 Manzanares. 926614056. Museos de Manzanares. Del 8 de abril al 17 de mayo.




9-4-2026 12:37     Actualizado 14:52

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