Cultura y sociedad

Mostrando entradas con la etiqueta Manuel Altolaguirre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Manuel Altolaguirre. Mostrar todas las entradas

Subida al cielo


Subida al cielo, Luis Buñuel. 1951. Fotograma 



     En el epistolario de Manuel Altolaguirre se guarda un telegrama fechado el 14 de junio de 1955, que dice:

     El Teatro Nacional de Cine de Londres desea proyectar «Subida al cielo» para un público selecto dentro del ciclo de homenaje a Luis Buñuel, que él mismo presentará. Cinedis está dispuesta a prestar copias durante cuatro noches si usted da su autorización. Le agradeceríamos enormemente su consentimiento.

     Este telegrama fue remitido desde Londres por Karel Reisz a Manuel Altolaguirre, que entonces vivía en México. Subida al cielo fue una película dirigida por Luis Buñuel en 1951, con guion y producción de Manuel Altolaguirre. Sobre esta colaboración vamos a indicar varios puntos de vista.

     La versión de Román Gubern. 

     Según Gubern, Altolaguirre inicia su trabajo como guionista al recalar en México, con la adaptación de la novela La casa de la Troya (1947), que dirigió Carlos Orellana. En 1947 funda Producciones Isla, que repite el nombre de su editorial mexicana, pero dirigida a la producción de películas. Su primera película fue Yo quiero ser tonta (1950), dirigida por Eduardo Ugarte (La Barraca), con un guion de Arniches adaptado por Altolaguirre. A ella siguió Doña Clarines y El puerto de los siete vicios, ambas dirigidas por Ugarte. En la última, Altolaguirre era guionista y productor. Y en 1951 llegó Subida al cielo. El director era Luis Buñuel. Altolaguirre se encargaba de guion y argumento, pero surgió el problema de la escasez de presupuesto. El rodaje fue modesto y apresurado, donde se describe un accidentado y pintoresco viaje en autobús, aunque permite el lucimiento poético/surrealista de Buñuel con el edípico sueño del protagonista.

     La versión de James Valender.

     Según Valender, en agosto de 1951 se inicia el rodaje de la más prestigiosa de las películas de Producciones Cinematográficas Isla: Subida al cielo. Dirigida por Luis Buñuel, con argumento original de Altolaguirre y protagonizada por Lilia Prado, Esteban Márquez y Luis Aceves Castañeda, Subida al cielo fue presentada al año siguiente en el Festival Internacional de Cine de Cannes de 1952 y allí recibió el Segundo Premio Internacional de la Crítica. Tuvo tal éxito que la estrella del cine mexicano Dolores del Río se sintió obligada a atacar la película por su repercusión y la falta de mayores alturas estéticas. Juan de la Cabada, adaptador con Lilia Solano de los diálogos al contexto mexicano, hubo de salir a rebatir a la actriz con firmes argumentos.

     En declaraciones a Octavio Alba en mayo de 1952, Manuel Altolaguirre contó que la película estaba ambientada en el Estado mexicano de Guerrero. En un pintoresco pueblo, San Jerónimo, se daban unas bodas peculiares. Los novios solicitaban consentimiento a la madre de la futura esposa, ya que allí no había juez ni sacerdote, y los novios se marchaban en una barca adornada con flores a una isla. Pasaban allí la noche y, cuando regresaban, estaban casados. 

     Por la mala salud de la madre del novio, no pueden hacer el viaje a la isla y, en cambio, el novio debe hacer un viaje en autobús. En este viaje, Altolaguirre incluye sus recorridos en el cine ambulante. A ello, añadimos nosotros, la experiencia, tal vez, como director del teatro universitario La Barraca.

     El sello de Buñuel aparece especialmente en las escenas oníricas. El complejo edípico del novio. Se encuentra dividido entre el amor filial a su madre, el amor a su novia y la fuerte atracción sexual que despierta en él una joven que viaja en el autobús. Buñuel declaró en otra entrevista a Octavio Alba que la película era una fantasía experimental, donde quería alejarse de lo truculento o literario. Trataba de encontrar algo maravilloso en lo aparentemente trivial. En el estreno de la película no estuvo Manuel Altolaguirre, pero sí viajó a Francia por la participación en el certamen o la posible distribución de la película.

     Las cuentas como productor cinematográfico no fueron muy boyantes. Hay que reconocer que el balance de películas no es menor. Once películas como productor, veinticinco guiones que se tradujeron en nueve rodajes y cinco películas como director. Y no olvidemos su labor como exhibidor ambulante.

     Citamos aquí a Agustín Sánchez Vidal, que colaboró con James Valender en la edición de Las Islas Invitadas sobre Altolaguirre, referenciada al final. La razón de la estancia mexicana de los exiliados por la guerra civil española está contextualizada por un hecho adicional: la debilidad demográfica mexicana del momento frente a los Estados Unidos, reconocida por su presidente, Lázaro Cárdenas. También debilidad en sus cuadros profesionales. Entre 1939 y 1948 acogió a unos 21.000 exiliados españoles. Que no se integraron sin dificultades. En el cine, aún más. Buñuel, un reconocido director de cine, las tuvo. La razón estriba en el aumento de los costes de producción cinematográfica tras la 2.ª Guerra Mundial y la actuación de los sindicatos mexicanos que controlaban el acceso de actores, directores y guionistas. Al desarrollo del cine mexicano, Manuel Altolaguirre llega un poco tarde por su estancia previa en Cuba. Las dificultades que atravesó fueron publicadas en algún artículo de prensa. Sánchez Vidal, como Valender, señala que el mayor éxito de Altolaguirre fue su colaboración con Luis Buñuel en Subida al cielo. El viaje en autobús es el centro de la película y Buñuel supo dar personalidad a la película con las escenas oníricas. 

     No olvidemos la relación con el cine de los literatos del 27. Hemos contado en otras reseñas las anécdotas del pie de Vilma Banki o la visita de Keaton a España, especialmente la parada malagueña.

     En cuanto a Buñuel, muchos vieron una película rosa, pero la realidad es que el director aragonés buscó lo mágico en lo cotidiano, fiel a la estética surrealista. Valender nos cuenta que fue alabada por J. F. Aranda, historiador del cine, que vio que el surrealismo flotaba en una comedia de poesía límpida.

     La versión de Buñuel, Xifra y Fructuoso.

     En Mi último suspiro, Buñuel cuenta/recuerda el rodaje apresurado por problemas económicos y sindicales, que impidieron rodar escenas tal y como estaban concebidas, como la del entierro de la niña, que Altolaguirre había relatado en su obra Diario al aire libre, con la visión del director. En el recuerdo de Buñuel, el rodaje fue agradable. Su guionista era un viejo amigo de Madrid, Manuel Altolaguirre, casado en 1951 con una cubana riquísima. Toda la película se desarrollaba en el Estado de Guerrero, que Buñuel consideraba uno de los más violentos de México. 

     Buñuel se interesó mucho por la película, aunque no sabía si interesaría a los demás. Los incidentes del viaje eran tan anodinos que el director pensaba que no aguantarían hasta el final. Relata un aspecto de la realidad mexicana que, en el fondo, es pura ficción. Suprimiría episodios y nadie lo notaría. Un personaje desaparecería y nadie lo notaría. ¿Y el final? La casita es para... ¿Y qué? Es indiferente. Pero a Buñuel le gustaba y el público seguía el film con interés. En México aprendió/se vio obligado a filmar con rapidez. Algo que a veces lamentaba.

     El rodaje se interrumpió por falta de dinero. El autobús era lamentable. Los rodajes en México, imprevisibles. La película es la exaltación de lo trivial. Fue para su director una fantasía experimental. Con Subida al cielo inaugura Luis Buñuel la estructura itinerante en sus películas, presente en La Vía Láctea o El fantasma de la libertad. A pesar de las limitaciones de presupuesto, a pesar de los límites impuestos a los horarios y días de rodaje por los sindicatos, la desenvoltura narrativa de Buñuel, su desvergüenza plena de talento y su inventiva fresca y humorística hacen de esta película un film muy recordable. En cuanto al guion original de Altolaguirre, sigue bastante el original. Se respetan los nombres de los personajes, aunque se altera el momento en que aparecen algunos y el orden de algunas escenas. Hay más supresiones que añadidos al guion.

     La versión de José Ramón Alonso Lorea.

     Como nota final, hemos de señalar a la persona que vivió los últimos años de vida con Manuel Altolaguirre: María Luisa Gómez Mena, la mujer que financió los últimos proyectos del poeta malagueño y que falleció en el acto en el accidente automovilístico entre San Sebastián y Madrid en 1959. Altolaguirre fallecería tres días después.

     José Ramón Alonso Lorea escribió en el Nuevo Herald de Miami en 2015 que María Luisa era la mecenas olvidada. Sobrina de la condesa de Revilla de Camargo de igual nombre, nació en Cuba en una familia relacionada con la industria azucarera e inmobiliaria. Había estado casada a los 19 años con un militar en España, pero vuelve en 1936 a Cuba con un hijo. En 1939 ayuda a Concha Méndez y Manuel Altolaguirre a establecerse y crear una editorial en La Habana. La complicada relación con Altolaguirre se empieza a gestar a partir de 1944. Méndez y Altolaguirre se van a México y comienza una relación epistolar que mantiene/aumenta la relación con la dedicación a María Luisa de la obra de Altolaguirre. Ella financia su editorial Isla y ayuda en la creación de la productora del mismo nombre en México. Conocemos el éxito de Subida al cielo. En 1959, con la primera versión de El cantar de los cantares, se presentaron en el Festival de Cine de San Sebastián, exhibida fuera de concurso. Querían conseguir financiación para una segunda versión. De vuelta a Madrid, el 23 de julio de 1959, tuvieron un accidente mortal cerca de Burgos. 


María Luisa Gómez Mena y Manuel Altolaguirre. Deinos, revista crítica. 



     -----     -----     -----     -----

     Referencias consultadas:

     -     ALTOLAGUIRRE, M.: Epistolario. 1925-1959. Edición de James Valender. Amigos de la Residencia de Estudiantes. Ministerio de Cultura. Centro Cultural de la Generación del 27. Diputación de Córdoba. Fundación Giner de los Ríos. Madrid. 2005. Nota 28-07-2026 Archivo Museo Sánchez Mejías.

     -     ALTOLAGUIRRE, M.: Álbum. Biografía de James Valender. Residencia de Estudiantes, Centro Cultural de la Generación del 27 y Colegio de México. Madrid. 2012. Nota 29-07-2026 Archivo Museo Sánchez Mejías.

     -     ALTOLAGUIRRE, M.: Obras completas, II. Edición crítica de James Valender. Herederos de Manuel Altolaguirre. Istmo. Madrid. 1989.

     -     ALTOLAGUIRRE, M.: Viaje a las Islas Invitadas. Manuel Altolaguirre "1905-1959". Edición de James Valender. Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales y Amigos de la Residencia de Estudiantes. Madrid. 2005. En este libro, AGUSTÍN SÁNCHEZ VIDAL, Manuel Altolaguirre y el cine. De Cartas a los Muertos a El Cantar de los Cantares. Nota 30-07-2026 Archivo Museo Sánchez Mejías.

     -     BUÑUEL, L.: Mi último suspiro. FNAC. 2017. Gloria.

     -     GUBERN, R.: Proyector de luna. La generación del 27 y el cine. Anagrama. Barcelona. 1999.

     -     XIFRA, J. y FRUCTUOSO, M.: Diccionario Buñuel. Prensas de la Universidad de Zaragoza. 2025.

     - https://www.elnuevoherald.com/vivir-mejor/article27033865.html




10-10-2026. Actualizado... 12-10-2026. 8:00


México DF, 20 de mayo de 1959: ¡Mi querido Camilo José Cela!

    

Manuel Altolaguirre a Camilo José Cela, 20-05-1959-1.


   
     México DF, 20 de mayo de 1959

     ¡Mi querido Camilo José Cela!

     Me encuentro su carta al regreso de mi trabajo en las ruinas mayas, donde estoy terminando "El Cantar de los Cantares". Me recordó que no escribí el poema primaveral, que tenía intención de enviarle para su almanaque. Tal vez porque hace años que no gozo de la primavera, el poema hubiera salido. Aquí, sin estaciones, pensar en ese tiempo magnífico me hubiera impulsado a escribir. Tarde o temprano, ese poema será suyo. Se lo prometo. 


Manuel Altolaguirre a Camilo José Cela, 20-05-1959-2.


     Pensé que podría enviártelo para las "conversaciones". Toda la noche escribí sobre la Edad de Oro, como si los poetas vestidos de pastores me escuchasen.

     De estar ahí, hubiera hablado mucho, hasta muy tarde, con todos. Contigo.

     Te hablaré de tú. Como si hubiéramos pasado juntos estos días en Formentor. Tan seguro estoy de que lo humano hubiera prevalecido sobre lo literario. En mí no brota la poesía sino al acalorarme con algo. Y el hablar con amigos me enardece. Poesía que brota luego para liberar la angustia. Si hago un nuevo libro, será después de ir a España. Después de recobrar el diálogo. El mismo día de conocerte.



Manuel Altolaguirre a Camilo José Cela, 20-05-1959-3.


     Es posible que mi película "El Cantar" de Fray Luis concurse al Festival de San Sebastián. Es el 15 de julio. Estoy decidido a llevarla, pero necesito que me inviten a exhibirla, porque, por ser cinepoema, de forma y sentido religioso, aquí no será seleccionada por la dirección de Cinematografía. 

     ¡Ya verás qué buen poeta cinematográfico soy! Perdona que me sienta feliz con lo que he hecho. Más de un año y medio trabajando. ¿Quieres que te envíe mi informe del Departamento Cinematográfico de la Universidad Católica de México?


Manuel Altolaguirre a Camilo José Cela, 20-05-1959-4.

    

     Es muy favorable y se me ocurre que tú y mis amigos pudieran hacer algo por mí. Lograr que mi película sea invitada al festival. Si conoces a alguien, si de manera directa o indirecta puedes favorecer mi propósito, dímelo.

     Escríbeme pronto. Es casi seguro que nos veremos en España. Un fuerte abrazo de 

               Manolo Altolaguirre (firma).

     -----     -----     -----     -----

      "FRAY LUIS: Cierto estoy que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los principados, ni los poderíos, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni finalmente criatura alguna nos podrá apartar del amor de Dios en nuestro Señor Jesucristo". El Cantar de los Cantares. Cinepoema de Manuel Altolaguirre (1958).

     -----     -----     -----     -----

     El 30 de junio de 2026 se emitieron los fotogramas existentes de El Cantar de los Cantares con comentarios de Mariano del Cueto y James Valender, en el Ateneo Español de México, con la colaboración de Juan Bonilla desde la Residencia de Estudiantes de Madrid. Se recordó también a José Moreno Villa y a Emilio Prados. Sobre todo a Moreno Villa y su relación con Altolaguirre, según ellos, en la evolución personal del poeta y guionista cinematográfico. 

          

Inclusión de El Cantar de los Cantares en la sección Comercial del Festival de San Sebastián. Detalle.


 

Inclusión de El Cantar de los Cantares en la sección Comercial del Festival de San Sebastián. 12-07-1959.





     -----     -----     -----     -----

     Notas:

     - 1. Esta carta la escribió Manuel Altolaguirre el 20 de mayo de 1959, algo más de dos meses antes de su muerte el 26 de julio de 1959 a consecuencia del accidente de coche tras participar en el festival de cine de San Sebastián, donde presentó su proyecto de poema cinematográfico sobre El Cantar de los Cantares, en la versión de y con Fray Luis de León del libro bíblico. Se han hecho algunas correcciones y adaptaciones ortográficas sin desvirtuar el sentido del texto que se acompaña.

     - 2. Cela dirigía Papeles de Son Armadans y pedía escritos a autores españoles, tanto a exiliados como a residentes en territorio español.

     - 3. Las Conversaciones Literarias/Poéticas de Formentor se celebraron por primera vez del 18 al 25 de mayo de 1959, promovidas por Camilo José Cela y el poeta Carlos Barral, entre otros. Agitaron el mundillo literario de aquellos años. EL PAÍS publicó el 26 de marzo de 2011 la fotografía que acompañamos de la primera convocatoria de 1959. Víctor Seix junto a Carlos Barral fundaron la editorial Seix Barral. Josep Maria Espinas fue autor del himno del F.C. Barcelona, compositor de canción catalana y fundador de la editorial La Campana.

 

Juan Goytisolo, Víctor Seix, Cela, José María Castellet y Juan García Hortelano. Al fondo, Joan Fuster y Josep Maria Espinas. EL PAÍS. 

     4. Camilo José Cela escribió el 25 de abril de 1959 a Manuel Altolaguirre y le comunicaba que en mayo organizaba las Conversaciones Poéticas de Formentor. Había conseguido que acudieran destacados poetas españoles y franceses. Le pedía que le enviara un mensaje, que sería leído por Cela y le traería su lejana y admirada voz. 591, Epistolario Manuel Altolaguirre. Reseña 28-07-26 Archivo Museo Sánchez Mejías. 

     5. En 1959, en México gobernaba Adolfo López Mateos (1958-1964), quien había sido secretario de Trabajo. Supo contener los conflictos obreros y mantuvo una política de separación entre iglesia y estado, lo cual pudo afectar a la idea de Altolaguirre de que no encontraría lugar para su Cantar de los Cantares y para la idea personal de religiosidad, aspecto que se observa en distintos escritores del 27. La Universidad Católica de México hunde sus raíces en el siglo XVI, cuando Fray Juan de Zumárraga, obispo de México, y el virrey Antonio de Mendoza inician los trámites ante la Corona española en 1537.

     6. Agustín Sánchez Vidal cita esta carta como posible influencia de Cela en la participación en la Sección Informativa (comercial) de Altolaguirre en San Sebastián. También cita otra carta a Gilberto Martínez Solares, donde le informa que les ha ofrecido una comida el presidente del Instituto de Cultura Hispánica y que el obispo de San Sebastián convocó para la película a todo el clero de su diócesis para llenar la sala en una sesión especial. Según Altolaguirre, no concursó oficialmente en San Sebastián para poder hacerlo más tarde en Venecia. Reseña 28-07-26 Archivo Museo Sánchez Mejías. Epistolario Manuel Altolaguirre y Agustín Sánchez Vidal en Viaje a las Islas Invitadas Manuel Altolaguirre 1905-1959.

     7. El Colegio de México, institución cultural de primer orden en este país, surgió de la diáspora de intelectuales que se exiliaron con la guerra civil española, acogidos por Lázaro Cárdenas, quienes originalmente crearon la Casa de España y, después, el Colegio de México o Colmex. Lázaro Cárdenas nombró en 1939 a Alfonso Reyes director de la Casa de España, germen de Colmex, ya como El Colegio de México a partir de octubre de 1940.



27-07-2026 19:26. Actualizando... 29-07-2026 20:02


El Greco, Góngora, Alberti, Falla...

      

Sepulcro de Góngora. Capilla de san Bartolomé y san Esteban. Mezquita de Córdoba. bmre.


     Contaba en 1927 Enrique Romero de Torres, también pintor como su famoso hermano, que Francisco Pacheco encargó a su yerno Diego Velázquez, cuando viajó a la capital para visitar El Escorial, un retrato de Luis de Góngora. Se ha creído durante muchos años que ese cuadro era el depositado en el Museo del Prado. En realidad, es una copia del original, que fue muy celebrado en su tiempo, y que se exhibe en el Museum Fine Arts de Boston. El autor de la copia es anónimo y Enrique Romero de Torres reflexionaba en los comienzos de 1927 sobre la autoría del retrato del Prado cuando se iba a cumplir el centenario del vate cordobés. Era un retrato sobre el que se habían hecho múltiples versiones o copias, de mejor o peor calidad. Romero de Torres seguía pensando en 1927 que era obra de Velázquez. Hubo también una teoría expresada por Enrique Romero de Torres: La existencia de un retrato de Góngora pintado por El Greco, tesis de un crítico portugués y obra no conocida. El artículo de Romero de Torres finaliza así:
     "Si el semblante es el espejo del alma, al contemplar estos retratos de Góngora, de rostro largo y abultado, ojos pequeños y mirada penetrante, nariz larga y encorvada, fruncido entrecejo, barbilla saliente y boca sumida plegada con maliciosa rigidez, vemos también la fisonomía moral de aquel ingenio que causó una gran revolución en nuestra literatura nacional y a quien la posteridad le dio el honroso dictado de Príncipe de los poetas líricos de España." (Mayo 1927, Enrique Romero de Torres, BRAC)

     -----     -----     -----

     Decía Alberti que "a mí siempre, al lado de Tintoretto y Tiziano, sin olvidar al Veronés, me arrebató El Greco, amando su apasionada y punzante locura, como ascendiendo a vértice de llama, a luz hecha salmuera, a lava de espíritu candente. Lo llamé en mi libro A la pintura: 

     purgatorio del color, castigo,

desbocado castigo de la línea,

descoyuntado laberinto, etérea

cueva de misteriosos bellos feos,

de horribles hermosísimos, penando

sobre una eternidad siempre alumbrada!

     Entre los más grandes admiradores que tuvo El Greco se encontraba Góngora, que le dedicó un alambicado soneto que estuvo grabado en su lápida de la iglesia de San Torcuato, que más tarde fue perdida, perdiéndose la tumba del pintor:

     Esta en forma elegante, ¡oh, peregrino!,

de pórfido luciente dura llave,

el pincel niega al mundo más süave,

que dio espíritu a leño, vida a lino.

    El Greco había muerto en 1614, dos años antes que Cervantes y Shakespeare... Trece años después moría Góngora, dando lugar con esa fecha—1627—al origen de nuestra generación llamada del 27...

Fuente: ABC, 31-12-1929

     ... En esta larga y casi milagrosa travesía hacia mi río del Olvido, ese Guadalete que por mi pueblo discurre bajo el puente de San Alejandro (hoy desaparecido) y con cuyas aguas me veré confundido un día no muy lejano, me han acompañado, en momentos muy distintos de mi vida, María Teresa y María Asunción... (Alberti, R.: La arboleda perdida, V, 1988-1996).



     -----     -----     -----


Góngora


     En el Boletín musical de Córdoba de 1928 se publicaba la siguiente reseña musical sobre Manuel de Falla:
     "Las últimas obras de Falla son: Homenaje para guitarra; «Córdoba», obra escrita para voz y arpa sobre un soneto de Góngora, homenaje espiritual a la memoria del vate cordobés; y el Concierto de «Clavicémbalo», dado a conocer en el pasado mes de noviembre por la orquesta del Palacio de la Música y considerado por la crítica como una de las páginas representativas del arte musical contemporáneo..." (José Algibez, Boletín musical de Córdoba, marzo de 1928).



 
Manuel de Falla para "Litoral", 5-6-7, octubre 1927.


     -----     -----     -----


     Tomamos esta nota el 14-12-2022 en el Archivo Museo Sánchez Mejías:      "Revista Litoral- SM 82E LIT-, facsímil de los nueve números publicados entre 1926 y 1929 en Málaga, y de los tres números editados en México en 1944. Introducción de Julio Neira. Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, 2007. Edición al cuidado de publicaciones de la Residencia de Estudiantes. Málaga: 9 números, 1926-1929, Emilio Prados y Manuel Altolaguirre. México: 3 números, 1944, Rejano, Giner, Moreno Villa, Prados y Altolaguirre. Nos interesa el número 5-6-7, octubre 1927, por las colaboraciones sobre Góngora, más valiosas por las colaboraciones de pintores como Gris, Picasso, Dalí, Palencia, Prieto y, curiosamente, José María de Cossío." (Revisaremos con otros artículos o estudios).


Benjamín Palencia para "Litoral", 5-6-7, octubre 1927.


     -----     -----     -----

     "En este contexto se encontraban cuando decidieron acometer un volumen triple de la revista dedicado a don Luis de Góngora, culminación del homenaje mediante el que, con motivo del tercer centenario de su muerte, el grupo de poetas jóvenes reivindicaba su concepto de la poesía y reafirmaba una identidad estética coherente." (Introducción, Neira, J: Manuel Altolaguirre: impresor y editor. Universidad de Málaga y Residencia de Estudiantes. Ficha 14-12-22 Archivo ISM).
     -----     -----     -----

     Contaba, y finalizamos, Miguel Artigas en 1927 en el Boletín de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba que, en los últimos años de Luis de Góngora, había menguado su fortuna, que, desaparecido Lerma y Felipe III, tuvo que esperar a ganarse la confianza del conde-duque de Olivares, quien lo terminó admirando o temiendo y le concedió su amistad. El mantenimiento del prestigio familiar, especialmente el de los Góngora maternos, exigía unos gastos que sus deudos pedían. Olivares le dio una pensión de 4.000 ducados en Córdoba y hábitos de Santiago a alguno de sus deudos. Poco pudo disfrutarla. Se le concedió en 1625 cuando tuvo su ataque de apoplejía, trastornando su memoria. La reina Isabel de Borbón, una de las musas de sus poesías, le envió sus mejores médicos. Algo mejoró para después acabar falleciendo el 16 de mayo de 1627. Fue sepultado en la capilla de San Bartolomé de la Mezquita Catedral de Córdoba, donde estaban enterrados sus padres y deudos, y donde durmió junto a su ensalzado Guadalquivir: 

 ¡Oh excelso muro, oh torres coronadas
 de honor, de majestad, de gallardía!
 ¡Oh gran río, gran rey de Andalucía,
 de arenas nobles, ya que no doradas!

         -----     -----     -----             

     En estos días que los ríos Guadalete y Guadalquivir parecían leones furiosos, recordamos a algunos que disfrutaron de su vista.

 6-2-26 22:05... Actualizado  9-2-2026 20:35


Manuel Altolaguirre y José Caballero

 

José Caballero y Manuel Altolaguirre. Revista Noreste, 11. 1935



Poema

Las tinieblas escuchan

el clamor del abismo,

la tremenda garganta

del dolor infinito,

y se enternecen más

sobre los precipicios;

oscuridades anchas

bajo las que vivimos

aires negros que son

montañas de suspiros,

blandos como el aliento

de los recién nacidos;

consoladora noche,

madre que es todo oídos

para las quejas hondas

para los altos gritos.

Manuel Altolaguirre, Revista Noreste (1932-1935)

 

Héroes, desafíos, amores, amigos, la muerte (Altolaguirre y Garcilaso)

 Publicado 18-01-2025 20:13

     

Fuente: Wikipedia

     Manuel Altolaguirre alcanzó con la biografía de Garcilaso de la Vega sus mayores dotes como prosista. Así lo afirma 
James Valender. Concha Méndez recordaba que comenzó a tomar notas sobre la biografía del poeta toledano durante su luna de miel en Málaga, durante junio de 1932. Había recibido un encargo de Espasa, que se publicó en marzo de 1933.

    Escribió una biografía de gran carga poética, contando con los datos disponibles, escasos, y, en cierto modo, de manera íntima.[1] Es una visión contemporánea a los años treinta del siglo XX,  no al momento de existencia del poeta renacentista, donde no había separación entre lo público y lo privado, y entre la espada y la cruz. Garcilaso venía de un mundo bajo medieval que pretendía volver a mirar a los modelos clásicos de la antigüedad. Pero su biógrafo proyecta sus ideas sobre el amor y el idealismo, desde una persona contemporánea, que ha leído a Becquer y Shelley. Aunque se aprecie una cierta dualidad. Veamos.

     Altolaguirre muestra el héroe:

     “Garcilaso empuñó su lanza, fustigó su caballo y avanzó contra trescientos hombres que, al ver tan temeraria locura, no podían comprender lo que les pasaba. No era un hombre, era un ángel con espada de fuego, un jinete sobre oleadas de sol, sobre cristales de nubes; era un devastador castigo. Deslumbrados, huyeron, cayendo algunos por la torpeza con que escapaban, otros, heridos por los firmes golpes del poeta, que al verse solo con los enemigos en fuga se serenó un momento."  (página 143, obras completas de Manuel Altolaguirre, tomo II).

     Escenifica el desafío de los caballeros:

     “Mas de lo mejor de todo será excusar los grandes males y daños que suelen seguirse de la guerra, adonde padecen ordinariamente los que no tienen culpa. Hagámoslo nosotros de bueno a bueno; pongamos el negocio en las armas. Haga el rey campo conmigo de su persona a la mía, que desde agora digo que le desafío y provoco, y que todo el riesgo sea nuestro, cómo y de la manera que a él le pareciere, con las armas que le plazca escoger, en una isla, en un puente, en una galera amarrada en un río…, que yo confío en Dios, que como hasta agora me ha sido favorable y me ha dado vitoria contra todos los enemigos, suyos y míos, me ayudará agora en una tan justa causa.” (Desafío de Carlos V, emperador y rey de las Españas, a Francisco I, rey de Francia. Página 145, Obras completas de Manuel Altolaguirre, tomo II).

     Muestra el amor de quien no le corresponde. Dijo Altolaguirre que los besos de Garcilaso fueron suspiros, besaba el aire de sus viajes, soñaba amor en su soledad guerrera... Entre los hierros de escudos... una flor blanquísima abría su corola y libertaba su perfume... y cuenta que Garcilaso cantó ese amor perdido en la Égloga I, que seleccionamos:

Por ti el silencio de la selva umbrosa, 

por ti la esquividad y apartamiento

del solitario monte me agradaba;

por ti la verde hierba, el fresco viento, 

el blanco lirio y colorada rosa

y dulce primavera deseaba.

¡Ay, cuánto me engañaba!

¡Ay, cuán diferente era

y cuán de otra manera

lo que en tu falso pecho se escondía!

Bien claro con su voz me lo decía

la siniestra corneja, repitiendo

la desventura mía.

Salid sin duelo, lágrimas, corriendo. (Égloga I, Garcilaso de la Vega).

          La muerte rondó y llegó en definitiva porque fue herido, desfigurado, con la lengua rota... Un hijo, su amante, su amigo habían fallecido:

     “Garcilaso cayó al foso. Su cuerpo, herido por tan rudo golpe, se revolvía en el barro, haciéndolo más blando y más rojo con su sangre. Una suave niebla se levantaba, un vapor de alma. Parecía que era el campo el que tenía que morir. Todo el vaho de la tierra era un último suspiro. Entre barro y niebla estaba el poeta, próximo a entrar en otro llano, en otros montes y otros ríos, en otros valles floridos, donde vería a Isabel para siempre, sin miedo ni sobresalto de perderla.” (Página147, Obras completas de Manuel Altolaguirre, tomo II).

        Y fue llorado por la amistad. Soneto de Juan Boscán a la muerte de Garcilaso de la Vega:

“Garcilaso, que al bien siempre aspiraste,

Y siempre con tal fuerza le seguiste,

Que a pocos pasos que tras el corriste

En todo enteramente le alcanzaste.

     Dime, ¿por qué tras ti no me llevaste

Cuando de esta mortal tierra partiste?

¿Por qué al subir a lo alto que subiste

Acá en esta baxeza me dexaste?

     Bien pienso yo que si poder tuvieras

De mudar algo lo que está ordenado,

En tal caso de mí no te olvidaras.

     Que, o quisieras honrarme con tu lado,

O, a lo menos, de mí te despidieras,

O si esto no, después por mí tornaras.”

(página 149, Obras completas de Manuel Altolaguirre, tomo II).


     Los actos de heroísmo fueron una de las fantasías más recurrentes en la prosa   de Altolaguirre. Según Valender están presentes en los capítulos de una novela inacabada, El paraíso destruido, en el que utiliza a un autor apócrifo que para el autor de su edición refleja la aguda conciencia que tenía Altolaguirre del carácter imaginario del yo que todo escritor va creando. Pensamos que, con su cálamo o su teclado, quiere, y queremos, emular al creador de Cide Hamete Benengeli.




     Se comenzó a escribir el 29 de octubre de 2023 y se publicó el 18 de enero de 2025

[1] ALTOLAGUIRRE, M.:  Obras Completas, tomo II. Edición de James Valender. Bella Bellatrix, Istmo, Madrid. 1989.

     GARCILASO DE LA VEGA: Poesías Castellanas Completas. Edición de Elías L. Rivers. Clásicos Castalia. Barcelona. 2021.

Ciudadanos contemporáneos, 3: Duelo a garrotazos.

      Duelo a garrotazos. Francisco de Goya. Museo del Prado.        ¿Cómo era la Quinta del Sordo en 1823? Debieron impresionar las catorce...