Resultados de las pesquisas: Sé que ha recuperado la voz, pero como nos comunicamos por el viejo oficio epistolar, no es necesario que la fuerce. El clima ha sido bueno porque refrescaba por la noche y las madrugadas, cuando rompían hacia la luz solar, eran muy agradables. Por la carta que me ha enviado, el inicio del mes de septiembre en La Mancha ha sido caluroso de día y de noche. Recuerda al inicio de septiembre de 2016, que tuvo otra ola de calor inclemente. Entremos en materia. Las expediciones, bien. Los tiros cercanos, mal. Por partes, que diría el forense.
La visita de Padrón/Iria Flavia tuvo un
comienzo fresco al bajar del tren en el apeadero de Padrón. Continúo con un
paseo entre verdes campos y casas de muros pétreos hasta llegar a la Colegiata
de Santa María de Iria Flavia, cuyo cementerio acoge los restos de don Camilo a
los pies de un roble robusto, como si fuera una oronda figura celiana.
Llegaba con tiempo y entre buscando un
olor a libros viejos que no conseguí apreciar porque, en definitiva, somos
carne y corrupción de vísceras que se consumen en la tierra. Salí del
cementerio de la Colegiata y me dirigí al edificio robusto, de dos alturas y
extenso, que se presentaba ante mí.
Siguiendo sus instrucciones, me surge una
pregunta algo indiscreta: ¿Por qué debo escribir textos de no más de 400
palabras debido a Pisa o un informe de esa ciudad? Tengo un vago recuerdo del
Campo de los Milagros con la catedral, el baptisterio y la torre inclinada. El
campo era también verde. Y me habla de la falta de comprensión lectora de la
mayoría de los que habitamos este planeta… Este humilde viajero gusta de la
lectura sosegada, del vino tinto a las dos, de la sobremesa a las tres con
cabezada incluida y lucha por superar las cuatrocientas palabras primeras, que
son como cuatrocientos golpes de aprendizaje de la cultura. Una vez llegado a
la cima de esas cuatrocientas palabras, si continúas camino de las siguientes
cuatrocientas, se revelarán todos los misterios del conocimiento humano, que es
inabarcable, y aunque llevemos parte como acervo común, nunca es suficiente lo
que habremos de descubrir o investigar.
Debo parar porque me acerco a las
cuatrocientas. Pienso: ¿Me ha recomendado esa cuantía por su recuperación vocal
inacabada o porque los años pasan factura? Cuatrocientas

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