El paso de la laguna Estigia. Patinir. Museo del Prado
El
paisaje ha sido uno de los géneros más versátiles de la historia del arte.
Desde el simbolismo religioso del Renacimiento flamenco hasta la captación de
la luz moderna en el impresionismo, el paisaje ha evolucionado como
protagonista. Comparamos dos obras de distintas épocas y estilos, con un fondo común, el paisaje: Impresión,
soleil levant (1872) de Claude Monet y El paso de la laguna Estigia (1520-1524) de Joachim
Patinir, para mostrar cómo evoluciona el paisaje entre el siglo XVI y
el XIX.
Desde el punto de vista histórico-artístico debemos tener en cuenta:
Patinir (1480-1524): Pintor flamenco considerado el primer, o uno de los primeros, paisajista de la historia. En El paso de la laguna Estigia, el paisaje se convierte en escenario simbólico de la salvación y la condena, con Caronte transportando un alma. Su estilo se caracteriza por horizontes altos, rocas fantásticas y un marcado simbolismo religioso. Vista de altura, casi espiritual.
Monet (1840-1926): En el origen del impresionismo francés. Su obra Impresión, soleil levant representa
el puerto de Le Havre al amanecer y dio nombre al movimiento, según definió Louis Leroy. Monet buscaba
captar la fugacidad de la luz y la atmósfera, rompiendo con la tradición
académica.
Es obvio que el paisaje es el protagonista: Ambos
artistas relegan la figura humana a un papel secundario. Monet lo hace para
destacar la atmósfera; Patinir, para subrayar el mensaje moral. Monet
utiliza un horizonte bajo y pinceladas rápidas; Patinir, por contra, un horizonte elevado y
una composición dividida entre cielo e infierno.
Monet. Impression soleil levant. Superporf.
Sobre el color y luz, grandes diferencias. Monet emplea una
paleta reducida de azules y naranjas para captar la vibración lumínica. Podríamos pensar que, al igual que otros impresionistas, se fijara en la luz de la pintura veneciana, pero Monet no viajó a Venecia hasta 1908, por su prevención a los lugares bellos y pintorescos. Obviamente, terminó cautivado por Venecia.
En cuanto a Patinir, recurre a colores fríos y terrosos, con contrastes simbólicos entre salvación y
condena. ¿Y las figuras humanas?
En
Monet, apenas siluetas de barcos y pescadores. En Patinir, Caronte y el alma
son diminutos frente al paisaje monumental.
¿Qué fin pretenden estas obras?
Monet inaugura una
estética moderna basada en la percepción sensorial. Patinir transmite un
mensaje religioso y moralizante.
Resumamos:
El paisaje pasa de ser escenario alegórico en el Renacimiento flamenco a
convertirse en experiencia perceptiva de la modernidad con el impresionismo.
Patinir inaugura el paisaje como género autónomo, pero subordinado a la
narración religiosa, que tardará en dejar de centrar las temáticas. La obra de Patinir fue muy apreciada por los coleccionistas más avanzados del momento. Felipe II llegó a tener diez obras suyas. Por su calado teológico y político. Sin embargo, se reconocía su valor como representación de la naturaleza. Dos niveles de percepción. Y para ello, sus clientes debían ser eruditos o cultos, como Felipe II. Durero lo calificó como pintor de paisajes.
Monet lo libera de toda carga simbólica para convertirlo
en pura sensación visual. ¿En qué coinciden? En otorgar al paisaje
un papel central en la obra de arte.
Selección de Proemio de "Vidas" de Giorgio Vasari.
Fuentes consultables:
Museo del Prado: ficha de El paso
de la laguna Estigia
Musée
Marmottan Monet: ficha de Impression, soleil levant
ANTIGÜEDAD, MD., NIETO,V. y MARTÍNEZ, J.: El siglo XIX: La mirada al pasado y a la modernidad.Editorial Universitaria Ramón Areces. Madrid. 2015-2024.
URQUIZAR, A. y CÁMARA, A. (coordinadores): El modelo veneciano en la pintura occidental. Editorial Universitaria Ramón Areces. Madrid.2012-2022.
URQUIZAR, A. y CÁMARA, A.: Renacimiento. Editorial Universitaria Ramón Areces. Madrid. 2017-2021.
Federico García Lorca como La Sombra. Centro Federico García Lorca y Galería Guillermo de Osma, 2021
Al hilo de la publicación de una película perdida de Federico García Lorca durante las giras y representaciones de La Barraca, he vuelto a revisar la entrevista que Elena Aub realizó al final de su vida a Jorge Guillén.
En la entrevista, uno piensa que la persona más citada sería Pedro Salinas, con quien mantuvo una larga relación epistolar y a quien sustituyó en el trabajo universitario. Pero, no. Cita más a Federico García Lorca, ya sea por deseo propio o de la entrevistadora.
Guillén siguió frecuentando la Residencia de Estudiantes tras sus estudios y declaró a la hija de Max Aub que conoció a unos estudiantes allí, con pinta solo de estudiantes, nada de bohemios, que se hicieron muy famosos con el tiempo: Dalí, Buñuel y Lorca.
Recuerda a García Lorca con humor, relajado, que le gastaba bromas con el éxito que Guillén tenía entre las alumnas, según Federico, porque les enseñaba la poesía de Bécquer y sus alumnas se emocionaban, lloraban y sacaban el pañuelo...
Se le hacía un nudo en la garganta cuando evocaba al padre de García Lorca, que lo vio en Nueva York, tras su asesinato y tras la guerra, porque Guillén siempre pensó que el poeta del Llanto sobreviviría a cualquier contienda, por su carácter o su ánimo, y así se lo dijo a su padre. Y su padre, apesadumbrado, le recordó que se había equivocado.
Y lo creyó porque Federico era uno de los amos del éxito, junto a Rafael Alberti. Como el éxito que tuvo con el Romancero gitano.
Su muerte le dejó desolado, por la cercanía, por la amistad, aunque sabe que murieron otros de distinta clase y condición y nadie lo merecía. Se había encargado, a posteriori, del prólogo de las Obras Completas de Lorca en la editorial Aguilar. Y aceptaba que del siglo XX, el escritor sobre el que más obras de estudio se habían publicado era Federico García Lorca, por las cosas buenas y las cosas malas. Que, a más distancia, creía que Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez eran los más estudiados. Luego, los demás.
¿Y los componentes de la generación del 27?
Más que generación, decía Guillén, era un grupo de amigos. Eran diez, se han muerto diez, ¡no, por dios!- las dudas del paso del tiempo nublaban a Guillén-, se han muerto cinco y quedamos
cinco, ¿verdad? Se ha muerto Salinas, se han muerto, que eran... Salinas y yo
éramos los mayores, el del 91 y yo del 93. Algún profesor que hace historias
literarias decía que fuimos los mentores. De ninguna manera, todos iguales.
Federico no era un maestro... era el centro de la vitalidad, de la intensidad
creativa. No había jerarquía, ni nada. Y coincidimos en Madrid y se formó aquel
grupo, poco a poco. En el veinticuatro ya conocía a Alberti, inicialmente pintor, y Lorca. Antes había conocido a Juan Ramón Jiménez. Y admiraban mucho a Machado, Antonio. Guillén decía que Antonio Machado no entendía al principio su poesía, aunque le respetaba como persona.
La novedad de los amigos del 27 era que conocían mejor la tradición literaria de la poesía española. No solamente los profesores como Dámaso Alonso, Pedro Salinas y el propio Jorge Guillén. Este poeta decía que todos sabían más de poesía española que Machado, Unamuno y Juan Ramón. Según Guillén, Valle-Inclán no podía ver a Góngora. El héroe de Góngora, cuenta, fue Dámaso Alonso, que empezó a estudiarlo. Y llegaba al café y les decía, Vamos a ver qué os parece... a ver este párrafo... Y lo explicaba mejor que nadie. Y no únicamente la tradición española, los poetas franceses también. Baudelaire, Mallarme, ... Y el Modernismo con Rubén Darío. Y más tarde fue Neruda y Vallejo. La poesía inglesa la conocieron más tarde. Y tenían un fondo humanístico. Habían leído La Odisea y La Eneida. ¡Hombre! ¡Claro! ¡Hombre!, reía Guillén al contarlo. Y se manifestaba asombrado de Alberti. Por su sentido de la asimilación. ¡Prodigioso! Que creó la Tercera Soledad ¡Qué instinto del idioma! No era universitario. Reía Guillén. Era un golfillo de Cádiz... Algo prodigioso. Por la relación con sus amigos, por su prodigiosa capacidad. Cuando hay tantos profesores que no llegan a entender en toda su pajolera vida un poema... Era Alberti. De los más jóvenes, nacido en 1902, al contrario que Guillén y Salinas, de 1893 y 1891, los poetas mayores de edad.
Góngora publicó hacia 1613 las Soledades, dedicada al duque de Bejar, su mecenas y el de Cervantes. Alberti se propuso homenajear a Góngora con una Soledad más.
La Soledad Tercera se incluía en el poemario Cal y Canto, hacia 1926-1927:
HOMENAJE A DON LUIS DE GÓNGORA Y ARGOTE (1627-1927). SOLEDAD TERCERA (Paráfrasis incompleta)
CONCHAS y verdes líquenes sagrados,
los dormidos cabellos todavía,
al de una piedra sueño, traje umbroso
vistiendo estaban, cuando desvelados,
cítaras ya, esparcidos,
por la del viento lengua larga y fría
templados y pulsados
fueron y repetidos,
que el joven caminante su reposo
vio, música segura,
volar y, estrella pura,
diluirse en la Lira, perezoso... (12 primeros versos de Soledad Tercera)
Entre los días 17 y 19 de octubre de 1979,Elena Aubentrevistó al poetaJorge Guillénen Málaga. La entrevista formaba parte del proyecto “Refugiados Españoles en México”, desarrollado por elArchivo de la Palabradel Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México. Esta entrevista está recogida en elCentro Documental de la Memoria Histórica (PHO,10ESP,3) (PARES).
Elena Aub era investigadora y documentalista, vinculada a INAH. Hija de Max Aub, entrevistó a exiliados españoles, intelectuales y figuras culturales, contribuyendo al estudio de la diáspora republicana tras la guerra civil española. Recordamos la creación en Segorbe de la Fundación Max Aub, en 1997, con la presencia del presidente del Gobierno, José María Aznar. Elena Aub fue su presidenta y alma máter. El Archivo de la Palabra ha sido reconocido como parte de la “Memoria del Mundo de México” por la Unesco (INAH y Gobierno de México).
Jorge Guillén. Wikimedia
ABC, Obituario de Elena Aub, Juan Manuel Bonet. 16-05-2020
- ALBERTI, R.: Cal y Canto. Hay multitud de versiones. La utilizada es una de 1952, editada por Losada en Buenos Aires, junto con Sobre los Ángeles y Sermones y moradas.
Con más pretensiones que duración nació Índice
como revista literaria. La revista se puede consultar en la Biblioteca Nacional.
Son cuatro números que muestran el empeño editorial de Juan Ramón Jiménez
(1881-1958). Otras revistas del onubense fueron Sí (1925) y Ley (1927). ¿Por
qué es importante Índice?
Porque fue la carta de presentación de
unos nuevos poetas que conformarían la generación del 27: Pedro Salinas, José
Bergamín, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Antonio Marichalar,
Federico García Lorca, y otros, que conformaron la Edad de Plata de la cultura española, como Antonio Machado, Alfonso Reyes, Corpus Barga, Moreno Villa,
Adolfo Salazar, Azorín, Ortega y Gasset, Ramón Gómez de la Serna, …
La revista era intergeneracional. Ajena a
cualquier grupo, con redactores de distintas tendencias, de origen español e
hispanoamericano. Les unía la exaltación del espíritu y el gusto de las cosas bellas.
Se apoyó en Alfonso Reyes y Enrique Díaz Canedo- estos dos en el origen de la
Casa de España y el Colegio de México, premio príncipe de Asturias 2001, al
otro lado del Atlántico y con los intelectuales españoles exiliados allí-, y José
Bergamín. La publicación de la revista fue irregular. En las tres primeras se presenta
como revista mensual. En la cuarta, aparece como “de definición y concordia”, “selectamente
ecléctica” y “primorosamente editada”. El impresor fue Gabriel García Maroto. Tuvo
suplementos.
Contiene textos de crítica, estudios y
creación literaria, en prosa y verso. Incluyó una sección de varios con
antologías de Góngora, traducciones, sección de cartas y crónicas.
Juan Ramón Jiménez hizo también una Biblioteca
Índice, colección de libros, y estuvo a punto de publicarse un número 5
de la revista, que no se llegó a terminar. En estos momentos, las
relaciones entre los miembros de la generación del 27 y el poeta de Moguer iban
bien.
Los tres primeros números salieron con
demora «relativa», pero el número 4 se retrasó hasta bien entrado 1922, con
cambio de portada. Antonio Marichalar escribía a Juan Ramón Jiménez en el mes
de mayo de ese año, agradeciéndole el interés que se había tomado para que
saliese la publicación que había visto en una librería. Parecía que se iban
solucionando los problemas de impresión, pero fue el último número de la
revista. Ya fuera por la gestión como por problemas económicos.
En la entrada del número 4 llamaba a los
tres primeros como el difícil ensayo de la revista. Y contaba los problemas de
toda clase que habían tenido para publicar: retraso de papeles, trastornos de
imprenta y administración, viajes de redactores, con la necesidad de hacer las
cosas bien. Y justificaban con un mal endémico de nuestro país: «Quien, en la
España actual, haya intentado empresas de este carácter serio y puro, sabe
cuánto hay que luchar para conseguir los resultados de relativa perfección
que son corrientes en otros países.»
No querían ser una revista al uso, aunque
pretendían editar entre ocho y doce números al año, sino ser una revista «inactual»,
con el intento de la máxima perfección posible, tanto en ética como en
estética.
Esperaban recibir trabajos de colaboración
y algún dinero con la dosis necesaria, por tanto, de ayuda espiritual y material.
No hubo más números tras este cuarto número, en el que publicaban poesías
Antonio Machado, Juan Chabás, Pedro Salinas, Federico García Lorca, o Juan Ramón Jiménez; y prosa José Bergamín, Jorge Guillén, Alfonso Reyes o Adolfo Salazar.
Reproducimos aquí la primera estrofa de
Antonio Machado, en Olivo del Camino:
“Parejo
de la encina castellana
crecida
sobre el páramo, señero
en
los campos de Córdoba la llana
que
dieron su caballo al Romancero;
lejos
de tus hermanos
que
vela el ceño campesino- enjutos
pobladores
de lomas y altozanos,
horros
de sombra, grávidos de frutos-
viejo
olivo, sin mano labradora
que
pode tu ramaje y con olvido
del
hacha leñadora,
¡cuán
bello estás sobre la tierra erguido,
bajo
ese azul cobalto,
como
un árbol silvestre, espeso y alto!”
Y reproducimos una estrofa del artículo «Kodak
de Andalucía» de Adolfo Salazar que viajó a finales de 1921 por esa tierra y en
una instantánea fotográfica dice:
“Opulencia de Granada, intimidad de Córdoba, Sevilla, o la ciudad.
Vivacidad sevillana, gravedad cordobesa, esplendor granadino. Patios de
Córdoba, calles de Sevilla, paisaje de Granada. Para el pintor, en Granda las
masas, en Sevilla el color, en Córdoba el matiz. Para el músico, la polifonía
de Granada, el cantar de Sevilla, el silencio de Córdoba.”
El
musicólogo y crítico Adolfo Salazar escribió una postal a Federico García Lorca
informándole que se dirigía en el mes de septiembre hacia Andalucía con la
intención de visitar Córdoba, Sevilla, Málaga y terminar en Granada, donde
pensaba encontrarse con Lorca. En el artículo recuerda también su paso por Málaga:
“Estás llena de nubes y de
lluvia, Málaga, y no te dejas mirar... Yo guardaré el recuerdo de tu noche”
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Bibliografía consultada:
-Biblioteca
Nacional de España
-Índice, 1921-1922, revista literaria y
aventura editorial del premio Nobel de literatura Juan Ramón Jiménez. Cuatro
números.
-SALAZAR,
A: Epistolario, 1912-1958. Edición de la musicóloga mexicana Consuelo
Carredano. Residencia de Estudiantes, Fundación Scherzo, INAEM, Centro Cultural
de la generación del 27. 2008. Tarjeta postal de Adolfo Salazar y Robert
Gerhard a Federico García Lorca, septiembre de 1921. (Reseñado 25-11-2025 en
Archivo Museo Sánchez Mejias).
El tres de enero de 1976, Antonio Mingote expresaba el deseo de un año distinto en su viñeta de ABC. Un deseo de muchos: 1976 ¿NUEVO DE VERAS O COMO SIEMPRE?
Vamos a realizar un recorrido sobre la manera en que fueron recogidas por los medios españoles las noticias publicadas, entre otros, por Time y Newsweek, dos medios norteamericanos influyentes y muy relacionados con la administración de los Estados Unidos, sobre cómo estaba evolucionando la transición española tras la muerte del dictador. Porque nos ayuda a contextualizar las acciones lentas iniciales y la aceleración de la segunda mitad de 1976 hasta las elecciones legislativas de 15 de junio de 1977.
5de enero de 1976
La delegación de la Agencia EFE[1] en Nueva York informa que
Carlos Arias Navarro, presidente del Gobierno, ha declarado a Newsweek que España quiere adherirse al
Mercado Común y a la OTAN sin sacrificar nuestras tradiciones. Anunciaba, de
igual modo, la celebración de elecciones locales y generales entre estas fechas
y finales de 1977. Declaró que podrían funcionar cuatro o cinco partidos
políticos, con la excepción del Partido Comunista, al que acusaba de
subversivo. Arias se declaraba un conservador clásico.
La noticia era recogida con más amplitud
en ABC. Primero convocaría elecciones en ayuntamientos y diputaciones para que
los partidos políticos adquiriesen experiencia en el proceso democrático
durante 1976 y, al año siguiente, 1977, elecciones generales con cuatro o cinco
partidos, excluyendo al partido Comunista, tachando a su líder Carrillo de
subversivo, porque quería reabrir heridas, por lo que había perdido todo derecho a
la ciudadanía. Sobre la posibilidad de una amnistía, contó que no deseaba ver
políticos en prisión, pero «Las doctrinas subversivas, sin embargo, han de
circunscribirse drásticamente. Una amnistía general vendrá como culminación de
nuestro proceso de normalización, cuando la democracia esté lista para
funcionar. Nosotros no vamos a poner en libertad a gentes que meramente vayan a
subvertir lo que estamos tratando de edificar»[2].
9 de enero de 1976
La agencia Pyresa informaba que el
gobierno mantenía la serenidad, que se había reunido de forma normal y habitual con los
subsecretarios de distintos ministerios. Que los rumores de dimisiones eran
infundados. Que la huelga de los trabajadores del Metro, aunque tuviese
reclamaciones laborales justas, respondía a maniobras del Partido Comunista que
reaccionaba así al negarle el Gobierno la posibilidad de formar parte del juego
político.
Arias matizó sus declaraciones a Newsweek
al afirmar ante la asociación política ANEPA- teníamos en España una ley de asociaciones políticas- que no había hablado de partidos
políticos sino de grupos políticos. Y que las asociaciones serían la base de
una política futura. La delegación de ANEPA fue recibida por otro miembro del
Gobierno Arias, el ministro secretario general del Movimiento, Adolfo Suárez[3].
11 de marzo de 1976
El corresponsal de Informaciones,
Alberto Valverde, publicaba que en la prensa y medios políticos de los Estados
Unidos se había puesto el foco en la lentitud de la reforma española que con el
tiempo conoceríamos como Transición a la democracia española.
Tras la muerte del dictador en la cama, el
optimismo de la prensa norteamericana se había ido trasmutando en reservas y
cautelas sobre los sucesos que se desarrollaban sobre el tablero español.
El corresponsal citaba a New York Times,
que había editorializado sobre la necesidad de pisar el acelerador,
personificando el conductor en el rey Juan Carlos. Era necesaria la reforma
política y económica más rápida que no se viera sometida a la ola de tensiones sociales y políticas de la calle. Sabían que la transición del franquismo a la democracia no era
fácil, pero que se estaban perdiendo el tiempo, precioso, por la radicalización
observada. Y que eran mayor los riesgos del inmovilismo que los de la reforma a
realizar.
Sobre los hechos de Vitoria informaba Christien
Science Boston. Los sucesos en el País Vasco producían una inmediata
reacción en Madrid con tensiones entre inmovilistas y partidarios de la
reforma. Newsweek, en su edición internacional del lunes, se hacía eco de la
advertencia del rey Juan Carlos a los opositores de la reforma en el Consejo
del Reino- era un órgano consultivo de la dictadura-. Y añadía que los disturbios de Vitoria eran muestra de la
impaciencia reinante en España por una rápida reforma[4].
Según Javier Tusell, el conflicto de
Vitoria fue gravísimo. Murieron cinco personas. Aunque las
reclamaciones de los huelguistas fueran maximalistas y no moderadas por sus
representantes sindicales, porque eran todavía clandestinos, las autoridades
gubernativas tuvieron una parte importante de la culpa, y no solamente la policial,
sino también política: Autoridades alavesas habían dimitido tras dos
meses de huelga, el ministro de Gobernación, Manuel Fraga estaba fuera de
España durante el estallido del conflicto. En la reconducción de los
acontecimientos hubo una gestión positiva por parte del suplente del ministro
Fraga, el ministro secretario general del Movimiento, Adolfo Suárez, con el
ministro de relaciones sindicales, Rodolfo Martín Villa, según Tusell[5].
La muerte de las cinco personas dio lugar
a un motín urbano- y una huelga general en el País Vasco- que únicamente se enfrió
con la mediación de Suárez. Con estos trágicos sucesos, con el desbordamiento
de la protesta social, tanto el Gobierno como la oposición democrática,
tuvieron conciencia de que no era posible la continuidad reformada del
franquismo ni la revolución democrática. Se entraba en una fase de negociación
de ruptura con el franquismo.
El rey Juan Carlos hizo unas declaraciones
en junio en Newsweek en las que calificaba al presidente Arias de desastre, y
hacía visible las diferencias entre el jefe del Estado y el presidente del
Gobierno. El rey le pidió su dimisión. El Consejo del Reino presentó una terna
de presidenciables con Fraga, Areilza y Suárez. Este último con la influencia
del rey sobre Torcuato Fernández Miranda[6]. Y según Tusell era o fue la
persona apropiada para aprobar una reforma política sustancial, porque era de
la generación cercana al rey, al que había prestado sus servicios como
presidente del ente RTVE[7].
Time, agosto de 1976. Etsy
18 de agosto de 1976
Marcelino Oreja había sido designado
ministro de Asuntos Exteriores por el nuevo presidente del Gobierno de España,
Adolfo Suárez. Efe recogía unas declaraciones del ministro en Time. La portada
europea exhibía una foto de Suárez. Sobre el tema comunista y en medio de la
canícula de agosto, Oreja decía que la prioridad era pasar de un régimen
autoritario a una democracia y que la legalización del Partido Comunista creaba
problemas porque había gente opuesta a ello- aunque es conocido que fue legalizado en Semana Santa de 1977-. Sobre los planes del Gobierno
había varias opciones: un referéndum que cambie la constitución, una consulta
pública preliminar o una Ley electoral aprobada por las Cortes, posibilidades
que había que considerar porque habría elecciones antes del 30 de junio de
1977. Se seguía instando a entrar en la Comunidad Económica Europea y en la
OTAN. El titular de la portada de Time con Suárez remarcaba el deseo de España
de estar de nuevo en Europa[8].
27 de junio de 1977
Time volvía a ocuparse de España
tras las elecciones del 15 de junio de 1977. Comenzaba con una frase de Franco
de 1938: «No creemos en el gobierno a través de las urnas. La voluntad nacional
española nunca se ha expresado libremente por medio del voto. España no tiene
sueños descabellados.»
Y sí, había sueños descabellados, decía Time. Según la
revista norteamericana, sueños, porque habían ido a votar 20 millones de españoles que
querían olvidar el régimen autoritario de Franco y votar democráticamente. 165
diputados y 105 senadores de UCD, que, unidos a los senadores por designación
real, daban al gobierno Suárez un control de esta cámara. En segundo lugar,
destacó el resultado del PSOE de Felipe González con 119 diputados y 60
senadores. Más rezagados habían quedado el Partido Comunista, legalizado en
Semana Santa de 1977, con algo más de 20 diputados, y Alianza Popular se quedó en
17 escaños. El buen resultado de los socialistas les
hizo solicitar las elecciones municipales y constituirse en principal oposición
al gobierno.
La idea era redactar una nueva constitución, disolver las Cortes
y celebrar nuevas elecciones. También, recordemos, hubo en 1978 un referéndum sobre la
constitución aprobada en las cámaras, por primera vez en la historia constitucional
española.
A Time le llamó la atención el civismo
durante la jornada electoral, circunstancia que apreció en los partidos y los votantes. Como si toda la vida lo hubieran hecho. Las medidas de seguridad
de ese día fueron máximas por medio de las fuerzas de seguridad y el Ejército.
Hubo algunas pequeñas bombas detonadas por grupúsculos terroristas que no
empañaron la jornada.
El corresponsal de Time contaba anécdotas
de la jornada como la historia de dos monjas detenidas en Málaga por repartir
propaganda comunista o el señor que quería introducir el testamento de Franco
en la urna.
El éxito de Suárez y su coalición UCD se
debió en gran medida a la popularidad del presidente. El éxito del PSOE de González como
líder emergente se produjo tanto por su juventud en comparación con los comunistas como por
la novedosa campaña a la americana en la que había atacado por igual a
centristas y Alianza Popular.
Suárez había cimentado su éxito en
políticas como la amnistía y la legalización de partidos de la oposición pese a
los rumores de golpe militar. Y la vuelta de los exiliados. Hacía Time una semblanza casi laudatoria, donde señalaba su joven familia, su atractivo, la buena relación
que mantenía con el jefe del Estado. También resaltaba su cautela, y el poco
conocimiento de la gente de su persona. Trabajaba con un equipo reducido.
Suárez reconocía dificultades en una España que evolucionaba de forma
irreversible.
Time hablaba de los nuevos medios que
habían surgido a lo largo de la segunda mitad de 1976 como EL PAÍS y DIARIO16.
O revistas de información no solamente política como INTERVIU. Todavía
funcionaba la censura.
Se empezaba a hablar de la legalización
del divorcio. La Iglesia se oponía a la anticoncepción y el aborto. Y dentro de
la propia Iglesia Católica había diferencias entre los más cercanos al régimen
anterior y los cercanos a ideas de movimientos católicos de izquierda.
La economía había quedado olvidada con
los cambios políticos. La inflación, el aumento del paro, el déficit de la
balanza de pagos, las previsiones de cotización de la peseta. Era necesario un
plan de estabilización.
La solicitud de adhesión a las
Comunidades Europeas, la redacción de una constitución, el papel del rey en
esta…El rey tenía todavía un gran poder. El secretario de Estado americano Cyrus Vance había homenajeado su habilidad en la restauración de la democracia.
Time concluía su artículo indicando que
la prensa española reflejaba el triunfo de la moderación y el orden en las
elecciones[9].
[1] Agencia
EFE, 5-01-1976, delegación de Nueva York. Archivo Linz de la Transición
Española. Fundación Juan March.
[3] Agencia
PYRESA, 9-01-1976, página 5, Archivo Linz de la Transición Española. Fundación
Juan March.
[4]
VALVERDE, A.: Informaciones, 11-03-1976. Página 2. Archivo Linz de la
Transición española. Fundación Juan March.
[5] TUSELL,
J.: La transición española a la democracia. Historia16. Madrid. 1999.
Páginas 40-41.
[6] AVILÉS,
J., EGIDO, A. y MATEOS, A.: Historia Contemporánea de España desde1923.
Dictadura y Democracia. Editorial Universitaria Ramón Areces. Madrid. 2011.
Página 152-153.
Hay dos medicinas contra quien ignora: el tiempo y el conocimiento. Y otra, contra el que odia, el amor.
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¿Cuándo empezó la amistad entre José María de Cossío e Ignacio Sánchez Mejías?
"A José del Río que recibí las fotografías con el intermedio de Sánchez Mejías..." . Carta de José María de Cossío a Gerardo Diego el 9 de agosto de 1920 desde Tudanca que revela que ya tenía la suficiente amistad con Ignacio para que hiciese de correo entre José del Río, Pick, y el señor de Tudanca. Cossío había viajado con la cuadrilla de Joselito, según el kilométrico que se guarda en la casona de Tudanca. Ignacio Sánchez Mejías fue banderillero de Rafael El Gallo y Joselito.
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¿Y la amistad entre Sánchez Mejías y Rafael Alberti?:
El entusiasmo taurino de José María de Cossío, nueva amistosa
adquisición de nuestras reuniones gongorinas me llevó una tarde a conocer, en
el hall del Palace Hotel, a un tipo excepcional, que sería, luego de su
horrorosa muerte, héroe de una de las mejores elegías derramada de pluma
española: Ignacio Sánchez Mejías, tan sólo matador de toros en aquellos momentos.
(Digo «tan sólo» porque poco más tarde llegó a ser autor dramático, y, con la
asesoría de García Lorca, animador y empresario de una compañía de bailes
españoles encabezada por su amiga Encarnación López, «La Argentinita»).
Así describía Alberti a Ignacio Sánchez Mejías en La arboleda perdida cuando lo conoció. Y evocaba su horrorosa muerte. La muerte fue un tema importante para García Lorca y Alberti. Vamos a relacionar esta idea de muerte con su poemario Sermones y moradas por alguno de ellos, empezando por la significación de la sangre y la visualización de la muerte.
Según Casado, el concepto albertiano de la sangre ha de interpretarse como la propia conciencia, como el pasado no superado, que tira de él hacia lo más profundo, oscuro y desasosegante, como vemos en el poema Sermón de la sangre:
La edad terrible de violentar con ella las puertas más cerradas, los años más hundidos por los que descender a tientas, siempre con el temor de perder una mano o de quedar sujeto por un pie a la última rendija, esa que filtra un gas que deja ciego y hace oír la caída del agua en otro mundo, la edad terrible está presente, ha llegado con ella y la sirvo:
mientras me humilla, me levanta, me inunda, me desquicia, me seca, me abandona, me hace correr de nuevo, y yo no sé llamarla de otra forma:
Mi sangre
¿Es la bajada a los infiernos? ¿Es una vuelta al pasado? Casado ve que Alberti no desea que la vuelta al pasado sea un estancamiento que impida avanzar porque el infierno puede ser uno mismo.
En Adiós a la sangre, el poeta dice:
Sujetadme,
sujetad a mi sangre,
paredes,
muros que la veláis y la separáis de otras sangres que duermen.
¿Yo me decía adiós porque iba hacia la muerte?
Y nos cuenta que se diferencia de otras sangres dormidas porque no les tortura el pasado y regresar a él. Y si se despide de su sangre, está emergiendo la muerte.
La muerte emerge primero en los otros, pero poco a poco toma conciencia de la propia. En otro poema de Sermones y moradas, Espantapájaros, aparece esa preocupación de la muerte:
Ya en mi alma pesaban de tal modo los muertos futuros
que no podía andar ni un solo paso sin que las piedras revelaran sus entrañas...
Se hace imposible el cielo entre tantas tumbas anegadas de setas corrompidas.
¿Adónde ir con las ansias de los que han de morirse?
La preocupación por los otros muertos, obstáculo para volver al edén pasado, se ve también en la elegía que escribe por la muerte de Fernando Villalón, quien fallece con una última voluntad consistente en enterrarle con el reloj en marcha. Alberti utiliza este deseo para hacer el esquema de su elegía, que Casado cree, es algo posible, que influya en García Lorca a la hora de escribir Llanto por Ignacio Sánchez Mejías:
"... para que a la una en punto desaparecieran las islas,
para que a las dos en punto a los toros más negros se les volviera blanca la cabeza,
para que a las tres en punto una bala de plomo perforara la hostia solitaria expuesta en la custodia de una iglesia perdida en el cruce de dos veredas: una camino de un prostíbulo y otra de un balneario de aguas minerales,
(y el reloj sobre el muerto)
para que a las cuatro en punto la crecida del río colgara de una caña el esqueleto de un pez aferrado al pernil de un pantalón perteneciente a un marino extranjero,
para que a las cinco en punto un sapo extraviado entre las legumbres de una huerta fuera partido en dos por la entrada imprevista de una rueda de coche volcado en la cuneta,
para que a las seis en punto las vacas abortadas corrieran a estrellarse contra el furgón de cola de los trenes expresos, ..."
Y así hasta las doce en punto:
"... y para que a las doce en punto a mí se me paralizará la sangre y con los párpados vueltos me encontrara de súbito en una cisterna alumbrada tan sólo por los fuegos fatuos que desprenden los fémures de un niño sepultado junto a la veta caliza de una piedra excavada a más de quince metros bajo el nivel del mar..."
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Alberti, según La arboleda perdida, le recitó unos poemas a Ignacio, el nuevo amigo, tras ser presentado por Cossío:
"Cossío, apasionado de mis versos, me pidió recitarlos inmediatamente, casi al mismo tiempo en que Ignacio me abrazaba y pedía a un mozo del hotel una buena botella de manzanilla... Comencé. Sánchez Mejías los escuchaba atento, abierta una sonrisa en su rostro viril...
-¡Qué bruto!- comentó, interrumpiéndome, pero indicándome con la mano que siguiera. Concluido el recitado, le dije que aquella expresión, en boca de un hombre que había lidiado y dado muerte a más de setecientos toros, no sólo me parecía justa sino que me llenaba de orgullo"
Después le leyeron un poema dedicado a otro torero, admirado por Bergamín, Cossío y Alberti. Y aquí apareció la rivalidad profesional con el Niño de la Palma, con un ¡Lástima de poema!
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Ahora que llega otro diciembre pariente de los actos fundacionales sevillanos, es bueno recordar cómo se gestó la primigenia amistad de unos jóvenes idealistas en palabras de uno de ellos:
"Me parece oportuno recordar que la celebración sevillana de otros actos del centenario, si se pudo celebrar con el esplendor y las más sonoras campanadas que repercutirían en pocos años por todo el universo mundo de la lengua y la poesía, se hizo gracias a Cossío. Él, con su arte y 'aquel' para aunar aficiones, estamentos y voluntades, fue el que presentó a Ignacio Sánchez Mejías. Este insigne diestro fue el que ideo y sufragó la invitación al Ateneo de Sevilla, a la que sucederían por sus pasos contados las otras conmemoraciones del centenario y lo demás que siguió hasta su propia muerte, motivo de la más excelsa poesía. Si el toreo se ha cantado con verdadera elevación en nuestro siglo ha sido, por los poetas andaluces, Manuel Machado, Federico y Rafael Alberti, a los que andando los años había de incorporarse otro andaluz, otro sevillano o malagueño- Vicente Aleixandre- que en sus 'Diálogos del conocimiento' ha escrito un bellísimo y profundo poema absolutamente genial" (Gerardo Diego, "Boletín de la Real Academia Española, 1977).
Concluyamos con un bucólico vídeo de la Casona de Tudanca, con menos barro que cuando se visitó, y recordemos a Pereda, Unamuno, José María de Cossío, José del Río 'Pick', Rafael Alberti, Federico García Lorca, que estuvieron por allí, entre otros, y, aunque no se ve en el vídeo, un retrato dedicado por Ignacio Sánchez Mejías que vaga por allí.
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Referencias:
- Alberti, R.: Sermones y moradas. Poemas: Sermón de la sangre; Adiós a la Sangre; Espantapájaros; Ese caballo ardiendo por las arboledas perdidas; Sermón de las cuatro verdades;
- Alberti, R.: «La arboleda perdida», Seix Barral y Círculo de Lectores, Barcelona,
1959-1975.
- Gerardo Diego y José María de Cossío. Epistolario, Nuevas claves de la generación del 27. U. de Alcalá de Henares y Fondo de cultura económica. Alcalá de Henares. 1996.
- CASADO, M.: Oscuridad y exilio interior en la obra de Rafael Alberti. Tesis doctoral, Facultad de Filología, UCM dirigida por DÍEZ, J. I., Madrid, 2015. 307 páginas.
- DIEGO, G.: Obras Completas. Tomo VIII, Artículo escrito en 1977, tomo 57, número 212, Boletín de la Real Academia Española. Nota 31-5-2024 Archivo Museo Sánchez Mejías.
El tres de agosto de 1976, EL PAÍS llevaba en portada la huelga de hambre de presos políticos en la cárcel de Carabanchel, los efectos de un importante terremoto en China, el estado crítico de Niki Lauda tras su accidente automovilístico, el programa de gobierno de Mario Soares en el Portugal de la revolución de los claveles, y la entrevista del embajador español en Francia con el líder del partido comunista español en el exilio, Santiago Carrillo.
EL PAÍS, 3 de agosto de 1976.
El tres de agosto de 1976, ABC publicaba en portada el fin de semana trágico en la carretera, en la que habían fallecido sesenta y siete personas, entre ellas, la cantante Cecilia. Destacaba también los olímpicos españoles que habían ganado medalla de plata en piragüismo y vela, las primarias de las elecciones estadounidenses que llevarían al enfrentamiento Ford vs. Carter, los temblores de tierra en China, las vacaciones estivales de la familia real y las represalias del presidente ugandés Amin contra los ciudadanos de Gran Bretaña.
Evangelina Sobredo, Cecilia, falleció a las 6,30 horas del 2 de agosto después de un accidente de tráfico en la colina de Tres Montes, en la provincia de Zamora, cuando había terminado un concierto. No quiso dormir en Vigo y emprendió el viaje de vuelta. El accidente se produjo en un choque contra un carro agrícola. Resultaron heridos, además, el conductor del coche, y el conductor del carro, que tuvo lesiones graves. Su mujer tuvo heridas leves. El carro y el coche quedaron destrozados y las vacas que arrastraban el carro murieron.
Alfonso Eduardo, crítico musical de EL PAÍS, elogiaba a la fallecida porque unía la facilidad anglosajona para conseguir una música atractiva para los jóvenes y el movimiento latino de unos textos con cierto perfeccionismo. Conocía mundo gracias a un padre diplomático, que le permitía un nivel educativo superior a la media y le hacía conocedora de un mundo internacional más exigente consigo misma.
La fama le llegó muy pronto. Saltó de la fiesta de fin de curso al éxito de la música pop. Se hablaba que tras su segundo álbum podría haber saltado al mercado americano, cuando se quedó en la carretera. Eduardo la veía más profunda que Mary Trini, más seria que Karina, y había salido del rincón querido de María del Mar Bonet para buscar nuevos horizontes.
La noticia causó un hondo pesar en las poblaciones cercanas. Cecilia contaba con grandes simpatías entre la gente. Era admirada por sus actuaciones en la radio y televisión. Según ABC, murió también uno de los músicos que le acompañaban, Carlos Manuel de la Iglesia Leiva. Se señalaba que el automóvil sobrepasó la velocidad limitada, circulando con luces de cruce y que el carro no llevaba alumbrado. El corresponsal zamorano de ABC, identificado con las siglas M. L., contaba que ya se habían puesto en contacto con los allegados en Madrid para su traslado, permaneciendo sus cuerpos en el depósito de cadáveres de Benavente.
La noticia era completada ese 3 de agosto de 1976, desde Madrid. Cecilia sería enterrada en el cementerio de la Almudena. Había nacido el 2 de octubre de 1948. Su padre era embajador en Argelia. Había representado a España en diversos países. De hecho, su primer grupo musical lo fundó en Jordania. Inició la carrera de Derecho en España, pero lo abandonó por la música. Con Nacho y Julio Seijas fundó el grupo Expresión. Pero su verdadero estilo y la composición de canciones se conformó cuando conoció a Juan Mestres. Aparecieron Dama, dama, Fui y Nada de nada. Entre sus canciones más famosas se encontraba Un ramito de violetas. También Señor y dueño, Cuando yo era pequeña, Canción de amor, etc. Era autora de letra y música. Su inspiración fue la vida y sus gentes, con estilo propio. Había participado en el Festival de la OTI con Amor de medianoche, quedando en segundo lugar. Según ABC, no hacía canción protesta y su ilusión era ser granjera, tener gallinas y cultivar coles.
José Ramón Sobredo, embajador de España en Argel, enterró a su hija Evangelina el tres de agosto de 1976, trasladando la cantante desde la funeraria de la calle Galileo hasta el cementerio de la Almudena.
El ramito de violetas se presentaba como novedad musical el diez de diciembre de 1974 en la sección El disco gira, en ABC. Dama, dama había molestado a cierta parte de la sociedad porque se daba por aludida. Seguía cantando, no llegando a todo el público, pero siendo escuchada. Todo cambio con Un ramito de violetas. A muchos le pareció un poco cursi. El que suscribe inicialmente no se sentía muy propicio a la canción. Su sorpresa fue cuando empezó a tararearla sin darse cuenta, nada preconcebido. La segunda percepción que se tenía era que era un tema romántico. Ella creía que necesitábamos ese amor porque estábamos desquiciados (5-01-1975). Ese amor que no se sabe de dónde viene, que nos da tranquilidad y sosiego. Le gustaría ser la protagonista de la canción. Había cantado al desamor o a las dificultades del amor, sin caer en pedanterías o redichos.
A principios de 1975 se encontraba llena de proyectos. Tanto en la música como en la pintura. Necesitaba siempre hacer algo. Cuando le preguntaban si se sentía la mejor cantautora española, utilizaba el siguiente argumento: Tú puedes hacer una buena música, unas buenas letras, pero si no lo sientes, si no pones el alma... Sentía un profundo respeto por las mujeres que estaban en su misma posición. César Galindo, ABC, reflejaba que Cecilia se sentía española por sus padres y porque tenía impreso el carácter español.
ABC, 5 de enero de 1975
El tercer álbum de Cecilia fue muy esperado por la crítica y sus fans. Las letras, la música y la interpretación eran una auténtica manifestación de sensibilidad y madurez artística. Autora de los temas, el álbum tenía como título genérico "Un ramito de violetas", nombre de su famosa canción y distinta al resto. "Mi querida España", "Don Roque", "Mi pobre piano", "Sevilla", "La primera comunión", entre otras canciones, que fueron primicia en un concierto en Madrid. Alguna crítica negativa recibió. Fue el caso de José Ramón Pardo, que terminaría siendo experto en la cantante, pero en esta ocasión la criticó. La vio costumbrista, preocupada por el paisaje y las personas en "Mi querida España", "Sevilla" y "Esta tierra"; o "La primera comunión" y "Don Roque", sobre las costumbres humanas. Le gustó más su segundo álbum. El tercero le parecía desigual y a Cecilia la veía dubitativa.
Su muerte, su calidad, las versiones, o todas estas tres razones, convirtieron a Cecilia en las décadas siguientes en una imagen pop que cada 9 de noviembre es recordada.
Mocedades cantó "Desde que tú te has ido". Después Manzanita versionó "Un ramito de violetas". En 1982 se empezó a hablar del deseo de devolver a la actualidad su corta vida artística. Se comentaba que antes de fallecer estaba preparando un álbum con poemas de Valle-Inclán y se pensaba trabajar las maquetas que cantarían artistas famosos. Pero se quedó en proyecto. Más tarde, se pensó en una versión de sus canciones y luego que algunos cantantes que habían tenido de autora a Cecilia, como Julio Iglesias. Era recordada, obviamente.
Se comenzó a estimar la calidad literaria de Evangelina Sobredo, con su nombre original. En 1986 fue homenajeada en la Caleta de Cádiz por los poetas componentes de las revistas literarias "Torre Davira", "Arrecife" y "Talassa", con la intención de publicar un monográfico en "Torre Davira". En el acto se oyeron audiciones de la cantante. Entre ellas, "Un ramito de violetas".
En 1996, Diego Manrique anunciaba que la cantante de "Un ramito de violetas" recibía el homenaje de sus compañeros por mediación de Juan Carlos Calderón, donde mezcla grabaciones originales de Cecilia con intervenciones de Ana Belén en "Dama, dama", o Miguel Bosé en "Mi querida España". Integraría canciones que aparecieron en sencillos y versiones de éxito. Julio Iglesias cantó "Un ramito de violetas".
A los treinta años se editó un doble CD con el título "Un millón de sueños. Los Grandes Éxitos [1976-2006]", con 41 canciones y 15 actuaciones en TVE en DVD, entre las que destacaba su actuación en la OTI o una versión de Dylan (Blowin' in the wind).
Jesús Ruiz Mantilla le dedicaba un emotivo artículo en 2017, con motivo de otro homenaje a Cecilia realizado por treinta músicos de cuatro generaciones, que se sentían atraídos por el estilo de la cantante muerta a los 27. A la edad de Jim Morrison, Janis Joplin, Amy Winehouse, entre otros. El homenaje sería el 9 de noviembre, como la canción del ramito de violetas. Recordaba que Víctor Manuel la evocaba "fuerte, con estilo y personalidad propia". Aseveraba que con oír "Un ramito de violetas" se apreciaba. Una voz dulce, que podía ser perversa. Para su hermana pequeña, su carrera se dirigió más al compromiso que a lo comercial. El crítico Santiago Alcanda dijo que tenía talento literario. Vino a España con Byron y Joyce, y en España se llenó de Lorca, Machado, Unamuno y Valle-Inclán; este último como objetivo frustrado por el accidente de Zamora.
Ruiz Mantilla vio influencias de Cecilia en cantantes de distintas generaciones como Mari Tini, Massiel, Eva Amaral, Cristina Rosenvige o Sole Giménez.
Muchos las recuerdan. Muchos dicen haberla conocido. El crítico, compositor y productor Julián Ruiz (1950) contaba en la inauguración de una exposición sobre sus colecciones que había salido (sic) con Cecilia, que conducía un mini e iban a restaurantes chinos y que le enseñó la primicia de una canción nueva que sería un éxito. La canción, por supuesto, "Un ramito de violetas". O Miguel Bosé. Su canción "Amiga", sobre Cecilia, fue escrita por Luis Gómez-Escolar (La Charanga del tío Honorioy Desmadre 75), que era el novio de la cantautora, autor de canciones de gran éxito, pero que había sabido mantener casi el anonimato en un mundo de fotos y focos.
La versión más popular de "Un ramito de violetas" corrió a cargo de Manzanita con un rumbeo exitoso. Julio Iglesias la cantó en el citado recopilatorio de 1996. También en los noventa, Víctor Manuel y Pablo Milanés incorporaron esta canción en una gira conjunta. Sole Giménez, la que fue vocalista de Presuntos Implicados, le dio un tono de jazz latino. También la versionaron Bordón 4, Pastora Soler o La década prodigiosa. Fuera de España: el argentino Carlos La Mona Jiménez; en Israel, David Broza; o, en Italia, Gian Franco Plagiaro, etc. Hay versiones rock, Leklaus; y hay versiones guitarreras, Los Olestar.
Se ha llegado a teorizar sobre el uso del laismo en la canción. Santiago Martínez Lage llega a la conclusión, en una Tercera de ABC, que su uso fue consciente e intencionado. El estribillo se pone en boca del oyente, detalle importante, que dirige sus preguntas a la narradora (dime quién era). Ve cierta influencia cántabra, un guiño a cierto casticismo madrileño y la influencia de su tata vallisoletana en la infancia, de porte digno y bien hablada.
En 2017, al llegar otro nueve de noviembre, se descubrió una placa en su honor en la casa donde vivió la familia Sobredo, avenida Valladolid, queriendo de esta manera recuperar la visibilidad de mujeres relevantes de la historia de Madrid.