Cultura y sociedad

1976: ¿NUEVO DE VERAS O COMO SIEMPRE?





ABC, 3-01-1976, página 5, Antonio Mingote


     El tres de enero de 1976, Antonio Mingote expresaba el deseo de un año distinto en su viñeta de ABC. Un deseo de muchos: 1976 ¿NUEVO DE VERAS O COMO SIEMPRE?
     Vamos a realizar un recorrido sobre la manera en que fueron recogidas por los medios españoles las noticias publicadas, entre otros, por Time y Newsweek, dos medios norteamericanos influyentes y muy relacionados con la administración de los Estados Unidos, sobre cómo estaba evolucionando la transición española tras la muerte del dictador. Porque nos ayuda a contextualizar las acciones lentas iniciales y la aceleración de la segunda mitad de 1976 hasta las elecciones legislativas de 15 de junio de 1977.

      5 de enero de 1976

     La delegación de la Agencia EFE[1] en Nueva York informa que Carlos Arias Navarro, presidente del Gobierno, ha declarado a Newsweek que España quiere adherirse al Mercado Común y a la OTAN sin sacrificar nuestras tradiciones. Anunciaba, de igual modo, la celebración de elecciones locales y generales entre estas fechas y finales de 1977. Declaró que podrían funcionar cuatro o cinco partidos políticos, con la excepción del Partido Comunista, al que acusaba de subversivo. Arias se declaraba un conservador clásico

       La noticia era recogida con más amplitud en ABC. Primero convocaría elecciones en ayuntamientos y diputaciones para que los partidos políticos adquiriesen experiencia en el proceso democrático durante 1976 y, al año siguiente, 1977, elecciones generales con cuatro o cinco partidos, excluyendo al partido Comunista, tachando a su líder Carrillo de subversivo, porque quería reabrir heridas, por lo que había perdido todo derecho a la ciudadanía. Sobre la posibilidad de una amnistía, contó que no deseaba ver políticos en prisión, pero «Las doctrinas subversivas, sin embargo, han de circunscribirse drásticamente. Una amnistía general vendrá como culminación de nuestro proceso de normalización, cuando la democracia esté lista para funcionar. Nosotros no vamos a poner en libertad a gentes que meramente vayan a subvertir lo que estamos tratando de edificar»[2].

     9 de enero de 1976

      La agencia Pyresa informaba que el gobierno mantenía la serenidad, que se había reunido de forma normal y habitual con los subsecretarios de distintos ministerios. Que los rumores de dimisiones eran infundados. Que la huelga de los trabajadores del Metro, aunque tuviese reclamaciones laborales justas, respondía a maniobras del Partido Comunista que reaccionaba así al negarle el Gobierno la posibilidad de formar parte del juego político.

     Arias matizó sus declaraciones a Newsweek al afirmar ante la asociación política ANEPA- teníamos en España una ley de asociaciones políticas- que no había hablado de partidos políticos sino de grupos políticos. Y que las asociaciones serían la base de una política futura. La delegación de ANEPA fue recibida por otro miembro del Gobierno Arias, el ministro secretario general del Movimiento, Adolfo Suárez[3].

 

     11 de marzo de 1976

     El corresponsal de Informaciones, Alberto Valverde, publicaba que en la prensa y medios políticos de los Estados Unidos se había puesto el foco en la lentitud de la reforma española que con el tiempo conoceríamos como Transición a la democracia española.

     Tras la muerte del dictador en la cama, el optimismo de la prensa norteamericana se había ido trasmutando en reservas y cautelas sobre los sucesos que se desarrollaban sobre el tablero español.

     El corresponsal citaba a New York Times, que había editorializado sobre la necesidad de pisar el acelerador, personificando el conductor en el rey Juan Carlos. Era necesaria la reforma política y económica más rápida que no se viera sometida a la ola de tensiones sociales y políticas de la calle. Sabían que la transición del franquismo a la democracia no era fácil, pero que se estaban perdiendo el tiempo, precioso, por la radicalización observada. Y que eran mayor los riesgos del inmovilismo que los de la reforma a realizar.

     Sobre los hechos de Vitoria informaba Christien Science Boston. Los sucesos en el País Vasco producían una inmediata reacción en Madrid con tensiones entre inmovilistas y partidarios de la reforma. Newsweek, en su edición internacional del lunes, se hacía eco de la advertencia del rey Juan Carlos a los opositores de la reforma en el Consejo del Reino- era un órgano consultivo de la dictadura-. Y añadía que los disturbios de Vitoria eran muestra de la impaciencia reinante en España por una rápida reforma[4].

      Según Javier Tusell, el conflicto de Vitoria fue gravísimo. Murieron cinco personas. Aunque las reclamaciones de los huelguistas fueran maximalistas y no moderadas por sus representantes sindicales, porque eran todavía clandestinos, las autoridades gubernativas tuvieron una parte importante de la culpa, y no solamente la policial, sino también política: Autoridades alavesas habían dimitido tras dos meses de huelga, el ministro de Gobernación, Manuel Fraga estaba fuera de España durante el estallido del conflicto. En la reconducción de los acontecimientos hubo una gestión positiva por parte del suplente del ministro Fraga, el ministro secretario general del Movimiento, Adolfo Suárez, con el ministro de relaciones sindicales, Rodolfo Martín Villa, según Tusell[5].

     La muerte de las cinco personas dio lugar a un motín urbano- y una huelga general en el País Vasco- que únicamente se enfrió con la mediación de Suárez. Con estos trágicos sucesos, con el desbordamiento de la protesta social, tanto el Gobierno como la oposición democrática, tuvieron conciencia de que no era posible la continuidad reformada del franquismo ni la revolución democrática. Se entraba en una fase de negociación de ruptura con el franquismo.

     El rey Juan Carlos hizo unas declaraciones en junio en Newsweek en las que calificaba al presidente Arias de desastre, y hacía visible las diferencias entre el jefe del Estado y el presidente del Gobierno. El rey le pidió su dimisión. El Consejo del Reino presentó una terna de presidenciables con Fraga, Areilza y Suárez. Este último con la influencia del rey sobre Torcuato Fernández Miranda[6]. Y según Tusell era o fue la persona apropiada para aprobar una reforma política sustancial, porque era de la generación cercana al rey, al que había prestado sus servicios como presidente del ente RTVE[7].  


Time, agosto de 1976. Etsy


     18 de agosto de 1976

     Marcelino Oreja había sido designado ministro de Asuntos Exteriores por el nuevo presidente del Gobierno de España, Adolfo Suárez. Efe recogía unas declaraciones del ministro en Time. La portada europea exhibía una foto de Suárez. Sobre el tema comunista y en medio de la canícula de agosto, Oreja decía que la prioridad era pasar de un régimen autoritario a una democracia y que la legalización del Partido Comunista creaba problemas porque había gente opuesta a ello- aunque es conocido que fue legalizado en Semana Santa de 1977-. Sobre los planes del Gobierno había varias opciones: un referéndum que cambie la constitución, una consulta pública preliminar o una Ley electoral aprobada por las Cortes, posibilidades que había que considerar porque habría elecciones antes del 30 de junio de 1977. Se seguía instando a entrar en la Comunidad Económica Europea y en la OTAN. El titular de la portada de Time con Suárez remarcaba el deseo de España de estar de nuevo en Europa[8].

     27 de junio de 1977

     Time volvía a ocuparse de España tras las elecciones del 15 de junio de 1977. Comenzaba con una frase de Franco de 1938: «No creemos en el gobierno a través de las urnas. La voluntad nacional española nunca se ha expresado libremente por medio del voto. España no tiene sueños descabellados.»

      Y sí, había sueños descabellados, decía Time. Según la revista norteamericana, sueños, porque habían ido a votar 20 millones de españoles que querían olvidar el régimen autoritario de Franco y votar democráticamente. 165 diputados y 105 senadores de UCD, que, unidos a los senadores por designación real, daban al gobierno Suárez un control de esta cámara. En segundo lugar, destacó el resultado del PSOE de Felipe González con 119 diputados y 60 senadores. Más rezagados habían quedado el Partido Comunista, legalizado en Semana Santa de 1977, con algo más de 20 diputados, y Alianza Popular se quedó en 17 escaños. El buen resultado de los socialistas les hizo solicitar las elecciones municipales y constituirse en principal oposición al gobierno. 

     La idea era redactar una nueva constitución, disolver las Cortes y celebrar nuevas elecciones. También, recordemos, hubo en 1978 un referéndum sobre la constitución aprobada en las cámaras, por primera vez en la historia constitucional española.

     A Time le llamó la atención el civismo durante la jornada electoral, circunstancia que apreció en los partidos y los votantes. Como si toda la vida lo hubieran hecho. Las medidas de seguridad de ese día fueron máximas por medio de las fuerzas de seguridad y el Ejército. Hubo algunas pequeñas bombas detonadas por grupúsculos terroristas que no empañaron la jornada.

      El corresponsal de Time contaba anécdotas de la jornada como la historia de dos monjas detenidas en Málaga por repartir propaganda comunista o el señor que quería introducir el testamento de Franco en la urna.

      El éxito de Suárez y su coalición UCD se debió en gran medida a la popularidad del presidente. El éxito del PSOE de González como líder emergente se produjo tanto por su juventud en comparación con los comunistas como por la novedosa campaña a la americana en la que había atacado por igual a centristas y Alianza Popular.

       Suárez había cimentado su éxito en políticas como la amnistía y la legalización de partidos de la oposición pese a los rumores de golpe militar. Y la vuelta de los exiliados. Hacía Time una semblanza  casi laudatoria, donde señalaba su joven familia, su atractivo, la buena relación que mantenía con el jefe del Estado. También resaltaba su cautela, y el poco conocimiento de la gente de su persona. Trabajaba con un equipo reducido. Suárez reconocía dificultades en una España que evolucionaba de forma irreversible.

       Time hablaba de los nuevos medios que habían surgido a lo largo de la segunda mitad de 1976 como EL PAÍS y DIARIO16. O revistas de información no solamente política como INTERVIU. Todavía funcionaba la censura.

       Se empezaba a hablar de la legalización del divorcio. La Iglesia se oponía a la anticoncepción y el aborto. Y dentro de la propia Iglesia Católica había diferencias entre los más cercanos al régimen anterior y los cercanos a ideas de movimientos católicos de izquierda.

       La economía había quedado olvidada con los cambios políticos. La inflación, el aumento del paro, el déficit de la balanza de pagos, las previsiones de cotización de la peseta. Era necesario un plan de estabilización.

       La solicitud de adhesión a las Comunidades Europeas, la redacción de una constitución, el papel del rey en esta…El rey tenía todavía un gran poder. El secretario de Estado americano Cyrus Vance había homenajeado su habilidad en la restauración de la democracia.

       Time concluía su artículo indicando que la prensa española reflejaba el triunfo de la moderación y el orden en las elecciones[9].



[1] Agencia EFE, 5-01-1976, delegación de Nueva York. Archivo Linz de la Transición Española. Fundación Juan March.

[2] ABC, 6 de enero de 1976, páginas 13 y 64.

[3] Agencia PYRESA, 9-01-1976, página 5, Archivo Linz de la Transición Española. Fundación Juan March.

[4] VALVERDE, A.: Informaciones, 11-03-1976. Página 2. Archivo Linz de la Transición española. Fundación Juan March.

[5] TUSELL, J.: La transición española a la democracia. Historia16. Madrid. 1999. Páginas 40-41.

[6] AVILÉS, J., EGIDO, A. y MATEOS, A.: Historia Contemporánea de España desde1923. Dictadura y Democracia. Editorial Universitaria Ramón Areces. Madrid. 2011. Página 152-153.

[7] TUSELL, J.: Obra citada. Página 51.

[8] EFE y ABC, 18 de agosto de 1976. Archivo Linz de la Transición. Fundación Juan March.





Time, 27 de julio de 1977. Time

19-11-2025    Actualizado 23-11-2025 18:15

Sermones, moradas, amistades y elegías.

     

Tudanca, valle del Nansa, desde la Casona en el mes de febrero. bmre.


     En los primeros días de enero aparecerá en la Revista Siembra de Manzanares una reseña del Archivo Museo Ignacio Sánchez Mejías

     Hay dos medicinas contra quien ignora: el tiempo y el conocimiento. Y otra, contra el que odia, el amor.


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      ¿Cuándo empezó la amistad entre José María de Cossío e Ignacio Sánchez Mejías?

     "A José del Río que recibí las fotografías con el intermedio de Sánchez Mejías..." . Carta de José María de Cossío a Gerardo Diego el 9 de agosto de 1920 desde Tudanca que revela que ya tenía la suficiente amistad con Ignacio para que hiciese de correo entre José del Río, Pick, y el señor de Tudanca. Cossío había viajado con la cuadrilla de Joselito, según el kilométrico que se guarda en la casona de Tudanca. Ignacio Sánchez Mejías fue banderillero de Rafael El Gallo y Joselito.

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     ¿Y la amistad entre Sánchez Mejías y Rafael Alberti?:

     El entusiasmo taurino de José María de Cossío, nueva amistosa adquisición de nuestras reuniones gongorinas me llevó una tarde a conocer, en el hall del Palace Hotel, a un tipo excepcional, que sería, luego de su horrorosa muerte, héroe de una de las mejores elegías derramada de pluma española: Ignacio Sánchez Mejías, tan sólo matador de toros en aquellos momentos. (Digo «tan sólo» porque poco más tarde llegó a ser autor dramático, y, con la asesoría de García Lorca, animador y empresario de una compañía de bailes españoles encabezada por su amiga Encarnación López, «La Argentinita»).  

     Así describía Alberti a Ignacio Sánchez Mejías en La arboleda perdida cuando lo conoció. Y evocaba su horrorosa muerte. La muerte fue un tema importante para García Lorca y Alberti. Vamos a relacionar esta idea de muerte con su poemario Sermones y moradas por alguno de ellos, empezando por la significación de la sangre y la visualización de la muerte.

     Según Casado, el concepto albertiano de la sangre ha de interpretarse como la propia conciencia, como el pasado no superado, que tira de él hacia lo más profundo, oscuro y desasosegante, como vemos en el poema Sermón de la sangre

     La edad terrible de violentar con ella las puertas más cerradas, los años más hundidos por los que descender a tientas, siempre con el temor de perder una mano o de quedar sujeto por un pie a la última rendija, esa que filtra un gas que deja ciego y hace oír la caída del agua en otro mundo, la edad terrible está presente, ha llegado con ella y la sirvo:

mientras me humilla, me levanta, me inunda, me desquicia, me seca, me abandona, me hace correr de nuevo, y yo no sé llamarla de otra forma:

Mi sangre

     ¿Es la bajada a los infiernos? ¿Es una vuelta al pasado? Casado ve que Alberti no desea que la vuelta al pasado sea un estancamiento que impida avanzar porque el infierno puede ser uno mismo.

     En Adiós a la sangre, el poeta dice:

     Sujetadme,

sujetad a mi sangre,

paredes,

muros que la veláis y la separáis de otras sangres que duermen.

¿Yo me decía adiós porque iba hacia la muerte?

     Y nos cuenta que se diferencia de otras sangres dormidas porque no les tortura el pasado y regresar a él. Y si se despide de su sangre, está emergiendo la muerte.

     La muerte emerge primero en los otros, pero poco a poco toma conciencia de la propia. En otro poema de Sermones y moradas, Espantapájaros, aparece esa preocupación de la muerte:

     Ya en mi alma pesaban de tal modo los muertos futuros

que no podía andar ni un solo paso sin que las piedras revelaran sus entrañas...

Se hace imposible el cielo entre tantas tumbas anegadas de setas corrompidas.

¿Adónde ir con las ansias de los que han de morirse? 

     La preocupación por los otros muertos, obstáculo para volver al edén pasado, se ve también en la elegía que escribe por la muerte de Fernando Villalón, quien fallece con una última voluntad consistente en enterrarle con el reloj en marcha. Alberti utiliza este deseo para hacer el esquema de su elegía, que Casado cree, es algo posible, que influya en García Lorca a la hora de escribir Llanto por Ignacio Sánchez Mejías:

    "... para que a la una en punto desaparecieran las islas, 

para que a las dos en punto a los toros más negros se les volviera blanca la cabeza,

para que a las tres en punto una bala de plomo perforara la hostia solitaria expuesta en la custodia de una iglesia perdida en el cruce de dos veredas: una camino de un prostíbulo y otra de un balneario de aguas minerales,

(y el reloj sobre el muerto)

para que a las cuatro en punto la crecida del río colgara de una caña el esqueleto de un pez aferrado al pernil de un pantalón perteneciente a un marino extranjero,

para que a las cinco en punto un sapo extraviado entre las legumbres de una huerta fuera partido en dos por la entrada imprevista de una rueda de coche volcado en la cuneta,

para que a las seis en punto las vacas abortadas corrieran a estrellarse contra el furgón de cola de los trenes expresos, ..."

     Y así hasta las doce en punto:

     "... y para que a las doce en punto a mí se me paralizará la sangre y con los párpados vueltos me encontrara de súbito en una cisterna alumbrada tan sólo por los fuegos fatuos que desprenden los fémures de un niño sepultado junto a la veta caliza de una piedra excavada a más de quince metros bajo el nivel del mar..." 

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     Alberti, según La arboleda perdida, le recitó unos poemas a Ignacio, el nuevo amigo, tras ser presentado por Cossío:

     "Cossío, apasionado de mis versos, me pidió recitarlos inmediatamente, casi al mismo tiempo en que Ignacio me abrazaba y pedía a un mozo del hotel una buena botella de manzanilla... Comencé. Sánchez Mejías los escuchaba atento, abierta una sonrisa en su rostro viril...

     -¡Qué bruto!- comentó, interrumpiéndome, pero indicándome con la mano que siguiera. Concluido el recitado, le dije que aquella expresión, en boca de un hombre que había lidiado y dado muerte a más de setecientos toros, no sólo me parecía justa sino que me llenaba de orgullo"

     Después le leyeron un poema dedicado a otro torero, admirado por Bergamín, Cossío y Alberti. Y aquí apareció la rivalidad profesional con el Niño de la Palma, con un ¡Lástima de poema!

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     Ahora que llega otro diciembre pariente de los actos fundacionales sevillanos, es bueno recordar cómo se gestó la primigenia amistad de unos jóvenes idealistas en palabras de uno de ellos: 

     "Me parece oportuno recordar que la celebración sevillana de otros actos del centenario, si se pudo celebrar con el esplendor y las más sonoras campanadas que repercutirían en pocos años por todo el universo mundo de la lengua y la poesía, se hizo gracias a Cossío. Él, con su arte y 'aquel' para aunar aficiones, estamentos y voluntades, fue el que presentó a Ignacio Sánchez Mejías. Este insigne diestro fue el que ideo y sufragó la invitación al Ateneo de Sevilla, a la que sucederían por sus pasos contados las otras conmemoraciones del centenario y lo demás que siguió hasta su propia muerte, motivo de la más excelsa poesía. Si el toreo se ha cantado con verdadera elevación en nuestro siglo ha sido, por los poetas andaluces, Manuel Machado, Federico y Rafael Alberti, a los que andando los años había de incorporarse otro andaluz, otro sevillano o malagueño- Vicente Aleixandre- que en sus 'Diálogos del conocimiento' ha escrito un bellísimo y profundo poema absolutamente genial" (Gerardo Diego, "Boletín de la Real Academia Española, 1977).

     Concluyamos con un bucólico vídeo de la Casona de Tudanca, con menos barro que cuando se visitó, y recordemos a Pereda, Unamuno, José María de Cossío, José del Río 'Pick', Rafael Alberti, Federico García Lorca, que estuvieron por allí, entre otros, y, aunque no se ve en el vídeo, un retrato dedicado por Ignacio Sánchez Mejías que vaga por allí.

     


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     Referencias:

       - Alberti, R.: Sermones y moradas. Poemas: Sermón de la sangre; Adiós a la Sangre; Espantapájaros; Ese caballo ardiendo por las arboledas perdidas; Sermón de las cuatro verdades

       - Alberti, R.: «La arboleda perdida», Seix Barral y Círculo de Lectores, Barcelona, 1959-1975.

        - Gerardo Diego y José María de Cossío. Epistolario, Nuevas claves de la generación del 27. U. de Alcalá de Henares y Fondo de cultura económica. Alcalá de Henares. 1996.

         - CASADO, M.: Oscuridad y exilio interior en la obra de Rafael Alberti. Tesis doctoral, Facultad de Filología, UCM dirigida por DÍEZ, J. I., Madrid, 2015. 307 páginas.

         - DIEGO, G.: Obras Completas. Tomo VIII, Artículo escrito en 1977, tomo 57, número 212, Boletín de la Real Academia Española. Nota 31-5-2024 Archivo Museo Sánchez Mejías.

       




           17-11-2025 23:44  Actualizado 20-11-2025 17:33


Un ramito de violetas de Cecilia

    

ABC, portada, 3 de agosto de 1976.

 

     El tres de agosto de 1976, EL PAÍS llevaba en portada la huelga de hambre de presos políticos en la cárcel de Carabanchel, los efectos de un importante terremoto en China, el estado crítico de Niki Lauda tras su accidente automovilístico, el programa de gobierno de Mario Soares en el Portugal de la revolución de los claveles, y la entrevista del embajador español en Francia con el líder del partido comunista español en el exilio, Santiago Carrillo.


EL PAÍS, 3 de agosto de 1976.


     El tres de agosto de 1976, ABC publicaba en portada el fin de semana trágico en la carretera, en la que habían fallecido sesenta y siete personas, entre ellas, la cantante Cecilia. Destacaba también los olímpicos españoles que habían ganado medalla de plata en piragüismo y vela, las primarias de las elecciones estadounidenses que llevarían al enfrentamiento Ford vs. Carter, los temblores de tierra en China, las vacaciones estivales de la familia real y las represalias del presidente ugandés Amin contra los ciudadanos de Gran Bretaña.

     Evangelina Sobredo, Cecilia, falleció a las 6,30 horas del 2 de agosto después de un accidente de tráfico en la colina de Tres Montes, en la provincia de Zamora, cuando había terminado un concierto. No quiso dormir en Vigo y emprendió el viaje de vuelta. El accidente se produjo en un choque contra un carro agrícola. Resultaron heridos, además, el conductor del coche, y el conductor del carro, que tuvo lesiones graves. Su mujer tuvo heridas leves. El carro y el coche quedaron destrozados y las vacas que arrastraban el carro murieron.

     Alfonso Eduardo, crítico musical de EL PAÍS, elogiaba a la fallecida porque unía la facilidad anglosajona para conseguir una música atractiva para los jóvenes y el movimiento latino de unos textos con cierto perfeccionismo. Conocía mundo gracias a un padre diplomático, que le permitía un nivel educativo superior a la media y le hacía conocedora de un mundo internacional más exigente consigo misma.

    La fama le llegó muy pronto. Saltó de la fiesta de fin de curso al éxito de la música pop. Se hablaba que tras su segundo álbum podría haber saltado al mercado americano, cuando se quedó en la carretera. Eduardo la veía más profunda que Mary Trini, más seria que Karina, y había salido del rincón querido de María del Mar Bonet para buscar nuevos horizontes.

     La noticia causó un hondo pesar en las poblaciones cercanas. Cecilia contaba con grandes simpatías entre la gente. Era admirada por sus actuaciones en la radio y televisión. Según ABC, murió también uno de los músicos que le acompañaban, Carlos Manuel de la Iglesia Leiva. Se señalaba que el automóvil sobrepasó la velocidad limitada, circulando con luces de cruce y que el carro no llevaba alumbrado. El corresponsal zamorano de ABC, identificado con las siglas M. L., contaba que ya se habían puesto en contacto con los allegados en Madrid para su traslado, permaneciendo sus cuerpos en el depósito de cadáveres de Benavente.

      La noticia era completada ese 3 de agosto de 1976, desde Madrid. Cecilia sería enterrada en el cementerio de la Almudena. Había nacido el 2 de octubre de 1948. Su padre era embajador en Argelia. Había representado a España en diversos países. De hecho, su primer grupo musical lo fundó en Jordania. Inició la carrera de Derecho en España, pero lo abandonó por la música. Con Nacho y Julio Seijas fundó el grupo Expresión. Pero su verdadero estilo y la composición de canciones se conformó cuando conoció a Juan Mestres. Aparecieron Dama, dama, Fui y Nada de nada. Entre sus canciones más famosas se encontraba Un ramito de violetas. También Señor y dueño, Cuando yo era pequeña, Canción de amor, etc. Era autora de letra y música. Su inspiración fue la vida y sus gentes, con estilo propio. Había participado en el Festival de la OTI con Amor de medianoche, quedando en segundo lugar. Según ABC, no hacía canción protesta y su ilusión era ser granjera, tener gallinas y cultivar coles. 

     


     

     José Ramón Sobredo, embajador de España en Argel, enterró a su hija Evangelina el tres de agosto de 1976, trasladando la cantante desde la funeraria de la calle Galileo hasta el cementerio de la Almudena.

     El ramito de violetas se presentaba como novedad musical el diez de diciembre de 1974 en la sección El disco gira, en ABC. Dama, dama había molestado a cierta parte de la sociedad porque se daba por aludida. Seguía cantando, no llegando a todo el público, pero siendo escuchada. Todo cambio con Un ramito de violetas. A muchos le pareció un poco cursi. El que suscribe inicialmente no se sentía muy propicio a la canción. Su sorpresa fue cuando empezó a tararearla sin darse cuenta, nada preconcebido. La segunda percepción que se tenía era que era un tema romántico. Ella creía que necesitábamos ese amor porque estábamos desquiciados (5-01-1975). Ese amor que no se sabe de dónde viene, que nos da tranquilidad y sosiego. Le gustaría ser la protagonista de la canción. Había cantado al desamor o a las dificultades del amor, sin caer en pedanterías o redichos.

    A principios de 1975 se encontraba llena de proyectos. Tanto en la música como en la pintura. Necesitaba siempre hacer algo. Cuando le preguntaban si se sentía la mejor cantautora española, utilizaba el siguiente argumento: Tú puedes hacer una buena música, unas buenas letras, pero si no lo sientes, si no pones el alma... Sentía un profundo respeto por las mujeres que estaban en su misma posición. César Galindo, ABC, reflejaba que Cecilia se sentía española por sus padres y porque tenía impreso el carácter español. 

ABC, 5 de enero de 1975

          El tercer álbum de Cecilia fue muy esperado por la crítica y sus fans. Las letras, la música y la interpretación eran una auténtica manifestación de sensibilidad y madurez artística. Autora de los temas, el álbum tenía como título genérico "Un ramito de violetas", nombre de su famosa canción y distinta al resto. "Mi querida España", "Don Roque", "Mi pobre piano", "Sevilla", "La primera comunión", entre otras canciones, que fueron primicia en un concierto en Madrid. Alguna crítica negativa recibió. Fue el caso de José Ramón Pardo, que terminaría siendo experto en la cantante, pero en esta ocasión la criticó. La vio costumbrista, preocupada por el paisaje y las personas en "Mi querida España", "Sevilla" y "Esta tierra"; o "La primera comunión" y "Don Roque", sobre las costumbres humanas. Le gustó más su segundo álbum. El tercero le parecía desigual y a Cecilia la veía dubitativa.   
       Su muerte, su calidad, las versiones, o todas estas tres razones, convirtieron a Cecilia en las décadas siguientes en una imagen pop que cada 9 de noviembre es recordada.
     Mocedades cantó "Desde que tú te has ido". Después Manzanita versionó "Un ramito de violetas". En 1982 se empezó a hablar del deseo de devolver a la actualidad su corta vida artística. Se comentaba que antes de fallecer estaba preparando un álbum con poemas de Valle-Inclán y se pensaba trabajar las maquetas que cantarían artistas famosos. Pero se quedó en proyecto. Más tarde, se pensó en una versión de sus canciones y luego que algunos cantantes que habían tenido de autora a Cecilia, como Julio Iglesias. Era recordada, obviamente.
     Se comenzó a estimar la calidad literaria de Evangelina Sobredo, con su nombre original. En 1986 fue homenajeada en la Caleta de Cádiz por los poetas componentes de las revistas literarias "Torre Davira", "Arrecife" y "Talassa", con la intención de publicar un monográfico en "Torre Davira". En el acto se oyeron audiciones de la cantante. Entre ellas, "Un ramito de violetas".
     En 1996, Diego Manrique anunciaba que la cantante de "Un ramito de violetas" recibía el homenaje de sus compañeros por mediación de Juan Carlos Calderón, donde mezcla grabaciones originales de Cecilia con intervenciones de Ana Belén en "Dama, dama", o Miguel Bosé en "Mi querida España". Integraría canciones que aparecieron en sencillos y versiones de éxito. Julio Iglesias cantó "Un ramito de violetas".
      


              A los treinta años se editó un doble CD con el título "Un millón de sueños. Los Grandes Éxitos [1976-2006]", con 41 canciones y 15 actuaciones en TVE en DVD, entre las que destacaba su actuación en la OTI o una versión de Dylan (Blowin' in the wind). 
     Jesús Ruiz Mantilla le dedicaba un emotivo artículo en 2017, con motivo de otro homenaje a Cecilia realizado por treinta músicos de cuatro generaciones, que se sentían atraídos por el estilo de la cantante muerta a los 27.  A la edad de Jim Morrison, Janis Joplin, Amy Winehouse, entre otros. El homenaje sería el 9 de noviembre, como la canción del ramito de violetas. Recordaba que Víctor Manuel la evocaba "fuerte, con estilo y personalidad propia". Aseveraba que con oír "Un ramito de violetas" se apreciaba. Una voz dulce, que podía ser perversa. Para su hermana pequeña, su carrera se dirigió más al compromiso que a lo comercial. El crítico Santiago Alcanda dijo que tenía talento literario. Vino a España con Byron y Joyce, y en España se llenó de Lorca, Machado, Unamuno y Valle-Inclán; este último como objetivo frustrado por el accidente de Zamora. 
       Ruiz Mantilla vio influencias de Cecilia en cantantes de distintas generaciones como Mari Tini, Massiel, Eva Amaral, Cristina Rosenvige o Sole Giménez.
      Muchos las recuerdan. Muchos dicen haberla conocido. El crítico, compositor y productor Julián Ruiz (1950) contaba en la inauguración de una exposición sobre sus colecciones que había salido (sic) con Cecilia, que conducía un mini e iban a restaurantes chinos y que le enseñó la primicia de una canción nueva que sería un éxito. La canción, por supuesto, "Un ramito de violetas". O Miguel Bosé. Su canción "Amiga", sobre Cecilia, fue escrita por Luis Gómez-Escolar (La Charanga del tío Honorio y Desmadre 75),  que era el novio de la cantautora, autor de canciones de gran éxito, pero que había sabido mantener casi el anonimato en un mundo de fotos y focos.
      La versión más popular de "Un ramito de violetas" corrió a cargo de Manzanita con un rumbeo exitoso. Julio Iglesias la cantó en el citado recopilatorio de 1996. También en los noventa, Víctor Manuel y Pablo Milanés incorporaron esta canción en una gira conjunta. Sole Giménez, la que fue vocalista de Presuntos Implicados, le dio un tono de jazz latino. También la versionaron Bordón 4, Pastora Soler o La década prodigiosa. Fuera de España: el argentino Carlos La Mona Jiménez; en Israel, David Broza; o, en Italia, Gian Franco Plagiaro, etc. Hay versiones rock, Leklaus; y hay versiones guitarreras, Los Olestar.
     Se ha llegado a teorizar sobre el uso del laismo en la canción. Santiago Martínez Lage llega a la conclusión, en una Tercera de ABC, que su uso fue consciente e intencionado. El estribillo se pone en boca del oyente, detalle importante, que dirige sus preguntas a la narradora (dime quién era). Ve cierta influencia cántabra, un guiño a cierto casticismo madrileño y la influencia de su tata vallisoletana en la infancia, de porte digno y bien hablada.
      En 2017, al llegar otro nueve de noviembre, se descubrió una placa en su honor en la casa donde vivió la familia Sobredo, avenida Valladolid, queriendo de esta manera recuperar la visibilidad de mujeres relevantes de la historia de Madrid.

    





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     Referencias:

       - EL PAÍS, portada 3-8-1976.

       - ABC, 3 de agosto de 1976, páginas 1, 9 y 35.

       - https://elpais.com/diario/1976/08/03/ultima/207871203_850215.html

     https://elpais.com/diario/1976/08/03/ultima/207871202_850215.html

       - https://elpais.com/diario/1976/08/04/sociedad/207957621_850215.html

        - ABC, 10 de diciembre de 1974, página 109.

        - ABC, 5 de enero de 1975, página 89. 

        - ABC, 8 de junio de 1975, página 115.

        - ABC, 13 de julio de 1975, página 49.

         - ABC, 20 de mayo de 1982, página 161.

         - ABC, 20 de agosto de 1986, página 34.

        - https://elpais.com/diario/1996/09/07/agenda/842047208_850215.html

       - https://es.wikipedia.org/wiki/Desde_que_t%C3%BA_te_has_ido_(%C3%A1lbum_de_Cecilia)

       - https://www.elmundo.es/elmundo/2006/10/18/cultura/1161185557.html

        - https://elpais.com/cultura/2017/10/30/actualidad/1509388709_668027.html

        - https://www.elmundo.es/papel/cultura/2022/09/07/63174480fc6c8379558b457b.html

        - https://www.elmundo.es/loc/famosos/2023/03/06/6401c1ffe4d4d88e058b4574.html

          -  https://elpais.com/cultura/2015/11/10/actualidad/1447180451_515650.html

         - ABC, 10 de octubre de 2016, página 3.

        - ABC, 9 de noviembre de 2017, página 70.




10-11-2025 22:07. Actualizado 13-11-25 22:06

       

       

La encomienda de Manzanares en las rentas del marqués de Velada

           

     El propósito de estas líneas se enmarca en descubrir qué importancia tuvo la encomienda de Manzanares en las rentas del marqués de Velada, qué empeño, si es posible, puso el II marqués de Velada en conseguir dichos beneficios y la posibilidad de escrutar algún detalle de sus características, relacionado con el Molino Grande. También observar el posible interés en la urbanización de la localidad, aunque no sea un prototipo de la ciudad moderna que se está estudiando.  

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     El II marqués de Velada recibió de Felipe II, en el año 1595, el hábito de caballero de la Orden de Calatrava, tras probarse que sus antepasados habían sido nobles hijosdalgo al modo y fuero de España y limpios cristianos viejos, sin raza, ni mezcla de judío, moro o converso. A continuación se le otorgó el disfrute de la encomienda de Manzanares. Esta encomienda calatrava ya había sido disfrutada por un antepasado suyo, Alonso Dávila en 1441, según recordaba el marqués en 1610, donde hizo un hospital que aún se conservaba en ese momento. Alonso Dávila era hijo natural de Sancho Sánchez Dávila, IV señor de San Román y Villanueva de Gómez. El hábito fue concedido el 2 de enero de 1596, según la sección de órdenes militares del Archivo Histórico Nacional, expediente 752. 

     Los deseos del marqués no eran nuevos. En la década anterior había solicitado ese privilegio. Se encargaba de la educación del Príncipe y del correcto funcionamiento de las Casas del príncipe y de la Infanta Isabel Clara Eugenia. Tras un despacho con el rey sobre estos cometidos, le expuso su historial de servicios a la Corona y con la solicitud de trabajar menos, le pidió ayuda económica para no morir con las deudas que le acuciaban. Utilizó el argumento siguiente: Muchas de las deudas contraídas habían sido en servicios a la casa real. Y, además, sabía que Don Cristóbal de Mora había intercedido por él. Pero Felipe II no lo consideró oportuno hasta 1596.

     El valor de la encomienda concedida ascendía en 1596 a 7.380.768 maravedíes. Un escudo de oro de entonces eran 400 maravedíes. En subastas numismáticas se valora de forma variable entre 600 y 4.000 y 6.000 euros. Por el valor del metal, entre 320-330 euros. Un escudo de oro no era calderilla.

     La recompensa y la nueva disposición de bienes que le solventaran la difícil situación de su hacienda tuvo un contratiempo. La marquesa de Velada falleció tras una larga enfermedad a comienzos de 1596, quedando a su cargo dos hijos pequeños y porque sus hijas mayores eran religiosas. 

    En 1614 recibió la Grandeza, un nuevo título para su casa, su hijo sería marqués de San Román, y la herencia familiar de la encomienda de Manzanares, también en su heredero. Y su hermano, Sancho Dávila y Toledo, pasó del obispado de Jaén a la más rica de Sigüenza. En la encomienda de Manzanares y en Villatoro (Ávila), el marqués recaudaba dinero de la venta de bellota, yeguas, hierbas, lechones, borricos, huertas, aceitunas, lana, queso, centeno, avena, trigo, gallinas, etc.

     A la influencia y concesión de mercedes al marqués de Velada influyó su amistad con la Infanta Isabel Clara Eugenia. En las cuentas que debía presentar a la Orden de Calatrava, el marqués llegó a declarar rentas anuales de 12.000 ducados, a 30 de marzo de 1597. Esta entrada de dinero le permitió sufragar los gastos de las bodas de sus hijos y el patrocinio de obras arquitectónicas. Una de sus hijas se casó con el duque de Medinaceli en 1606; la dote fue de 100.000 ducados.

     Con todo, su hijo no poseía la misma influencia que llegó a poseer el II marqués de Velada. Recibía la renta de la encomienda de Manzanares puntualmente, aunque más reducida, pero ya no era Mayordomo Mayor de la Corte. Inició una carrera militar y diplomática durante el valimiento de Olivares con Felipe IV. Hay que mencionar que Sancho, el hijo de Gómez Dávila, tenía fama de altanero y revoltoso.

     



Rentas del marqués de Velada hacia 1635, según S. Martínez.



          Las rentas de los comendadores fueron posibles por la bonanza de rentas de ventas o casas de labor como la de don Juan de Salinas, relacionado con una importante familia arraigada en Manzanares desde el siglo XVI, que había ejercido la administración de la encomienda y la alcaldía del Castillo frecuentemente. La casa de don Juan se encontraba al norte del término de Manzanares y a la izquierda del Camino Real de Madrid. 
     Durante la Edad Moderna, la población fue creciendo. Según los datos de las Relaciones Topográficas de Felipe II, en 1579 había 700 vecinos. Con el catastro de Ensenada de 1754, 1.400 vecinos. Y según Floridablanca en 1787, 6.728 vecinos.
     El Azuer es el primer afluente del río Guadiana por su margen izquierdo. Es paradigmático pensar que en la época de mayor bonanza, durante la encomienda de Gómez Dávila, marqués de Velada, coincidió con una época de conflictividad en los tribunales (1596-1616). El comendador tomó parte, en unos casos, a favor de los regantes, en otros, por los molineros locales, y, en otras ocasiones, contra todos.
     Al observar la reproducción del plano de Esteban de Perola de 1616 se aprecia que el rollo de la justicia estaba donde ahora se encuentra la caseta de la Pérgola y el quiosco de la música y su parterre.
 
Rollo de la Justicia en la reproducción del Plano de Esteban de Perola. Molino Grande. bmre



     Una de las aportaciones más importantes del César Carlos y Felipe II fueron las instrucciones que dieron para el trazado de las ciudades nuevas en los virreinatos americanos. El emperador envió unas instrucciones a Hernán Cortés en 1523 para urbanizar con el criterio de orden desde el comienzo, porque sin ningún trabajo quedan ordenadas, y sin él desde el comienzo, jamás se ordenan. Felipe II dictó las Ordenanzas de Descubrimiento, nueva población y pacificación de las Indias, codificando la experiencia que ya se estaba plasmando. ¿Y este párrafo, por qué?
     Porque en los trazados básicos se situaba la picota o rollo en la plaza central, en donde se impartía justicia, pero también en muchas ocasiones se situaba la fuente o pozo que garantizaba la llegada del agua a la ciudad. Ambos elementos podían dificultar una de las funciones de la plaza: un lugar para fiestas. 
San Juan de la Frontera, Argentina, fundación Bataller, desde San Juan al mundo

     Pero, claro está, esto no sucedía siempre. Otra circunstancia que establecía las ordenanzas de Felipe II eran los soportales, tanto en la plaza como en las cuatro calles principales. Este fue un elemento constante en la Antigüedad y que no se perdió en la Europa Medieval y que llegó a las ciudades nuevas y renacentistas desde la Europa Mediterránea. Se juntó así el mundo viejo y el nuevo. ¿Y en el Manzanares de la encomienda?
    El rollo de justicia, no. Pero si el pozo de concejo del que se abastecían los propios del lugar, Y soportales quedan en la plaza y en los inicios de algunas de sus calles.

          Es complemento del artículo El Azuer en tiempos del marqués de Velada.





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     Fuentes consultadas:

     MORENO, F. J.: ¿Agua para regar o agua para moler? La explotación del río Azuer durante la encomienda del II marqués de Velada en Manzanares (Ciudad Real) (1596-1616). En Agua y Territorio, núm. 5, págs. 86-98, enero-julio 2015, Jaén. 

    MARTÍNEZ, S.: Don Gómez Dávila y Toledo, II marqués de Velada, y la corte en los reinados de Felipe II y Felipe III, (1553-1616). Tesis doctoral UCM Dir: BOUZA, F. Madrid, 2002. 894 páginas.

     SÁNCHEZ-MIGALLÓN JIMÉNEZ, T.: Aproximación a la arquitectura popular en la Mancha Baja. El caso de Manzanares. Tesis doctoral ETSA, UPM, 2015, tutorizada por GARCÍA GRINDA, J. L. 9 tomos.

    URQUIZAR, A, y CÁMARA, A: Renacimiento. Editorial Universitaria Ramón Areces. Madrid.2017-2021. Páginas 333-370.

      CÁMARA MUÑOZ, A. y GÓMEZ LÓPEZ, C. La imagen de la ciudad en la Edad Moderna, Madrid, Editorial Universitaria Ramón Arces, 2015-2017.

https://www.sanjuanalmundo.com/articulo?id=332379 




8-11-2025 8:07   Actualizado 11-11-2025 14:37

El marqués de la Vega-Inclán

     

Marqués de la Vega-Inclán, Sorolla, Wikimedia



      En mayo de 1925, Alberto Jiménez Fraud escribió a María de Maeztu para comunicarle, ya que no le cogía el teléfono, que el marqués de la Vega-Inclán iba a inaugurar el 30 de mayo en Sevilla la Residencia de América, una especie de club norteamericano con vistas a la llegada del turismo de ese país. En el acto se iba a descubrir una lápida de Washington Irving. El marqués quería invitar a las norteamericanas que se alojaban en la Residencia de Señoritas que dirigía Maeztu. Habría tres días de bailes, cruces de mayo, cabalgatas, etc. 


Titular ABC, 16 de junio de 1925



     La inauguración se pospuso hasta el 15 de junio de 1925. La noticia fue recogida por ABC al día siguiente. Vega-Inclán era el comisario regio de Turismo. En ese acto, se llevó a cabo el descubrimiento de una lápida dedicada a al norteamericano que daría nombre a la Residencia de América, Washington Irving.

     Al acto asistieron el infante Don Carlos, en representación del rey Alfonso XIII; el embajador de los Estados Unidos, Mr. Moore; el presidente de la Agencia Cooperativa periodística de Nueva York, Mr. Berry; todos los norteamericanos que se encontraban en Sevilla; las autoridades locales; representaciones de los Centros universitarios y docentes, Sociedades culturales, Academias de Buenas Letras, Bellas Artes y de la Historia, el director del Archivo de Indias; el comisario regio de la Exposición Iberoamericana, conde de Colombí; el exministro señor Cañal; concejales, diputados provinciales y otras distinguidas personalidades del momento.

      La Residencia y el pintoresco Callejón del Agua fueron engalanados con las banderas de Estados Unidos y España. En su discurso, el marqués de la Vega-Inclán explicó la razón de la creación de la Residencia, enalteció al escritor al que se levantaba la lápida, alabó a los representantes del Gobierno norteamericano y dedicó unas palabras de agradecimiento a la familia real.

     La lápida fue descubierta por el alcalde que glosó al Irving por su escritura y la labor de divulgación de la cultura española. Correspondió el embajador con elogios a nuestra cultura y a la reina que vendió sus joyas a finales del siglo XV, recordando la época de los descubrimientos. Terminó su discurso dando vivas a España, al rey y a Sevilla. Con las palabras del infante de España en representación del rey y la visita a las instalaciones culminaron las intervenciones. De nuevo, se repitieron las alabanzas a Washington Irving y los mejores deseos de estrechar los lazos de unión con Estados Unidos.

     El marqués de la Vega-Inclán fue el artífice de los éxitos de la Comisaría Regia del Turismo creada al 19 de junio de 1911. Trabajó con una visión europea y estadounidense. Fue un incansable viajero y su figura se inscribe en el regeneracionismo y la Institución Libre de Enseñanza. Fue amigo de Archer M. Huntington, Manuel Bartolomé Cossío, Joaquín Sorolla o Aureliano de Beruete. Destacó como experto en arte,  fue un marchante activo, y un reconocido especialista en los museos más importantes de Europa. Diseñó un programa de gestión turística para revitalizar la economía nacional. Promocionó un turismo de alto nivel para que España fuera conocida a nivel europeo. Se encontró con el obstáculo de la Primera Guerra Mundial, pero eso no le impidió divulgar la imagen de España, disponiendo lugares de recepción y emprendiendo variados proyectos culturales.

     Luchó por mejorar las infraestructuras de comunicación viaria y ferroviaria para que los turistas que entraban por los puertos del norte y el Mediterráneo encontrasen itinerarios por el interior, consiguieran la supresión o la fácil tramitación de los visados de viajeros, y una mejor fijación de tarifas de trenes especiales que transportaran a los viajeros a ciudades monumentales. Se había inaugurado la Casa del Greco y se puso énfasis en la carretera Madrid-Toledo. El Greco había sido redescubierto por su amigo Manuel B. Cossío en una monografía fundamental.

     La Residencia de América no tuvo la extensión de residencias que pretendía crear. Solamente fue esa. Pero Vega-Inclán está detrás de la creación de un nuevo tipo de hospedaje que relacionaría Turismo, conservación del Patrimonio artístico y el espinoso tema de la restauración. Estaba dirigido a una clase media que no fueran al Ritz o al Hotel Palace. El germen fue la Hospedería de Santa Cruz en Sevilla, iniciativa privada del marqués para la Exposición Iberoamericana de 1929. Rehabilitó unas casas a imagen de las características viviendas populares andaluzas: azulejería, encalados, patios, surtidores, etc., con el añadido de suministros de agua, luz, alcantarillado y pavimentación. Dio una nueva función a edificios abandonados. A la Hospedería de Santa Cruz seguiría el Parador Nacional de Gredos (1928), o el de Manzanares (1931) o Mérida (1933). Fueron el origen de la posterior Red de Paradores Nacionales y Albergues de Carretera que se adaptaron a los estilos regionales y las necesidades de cada zona. Se eligieron edificios históricos, conventos y castillos para adaptarlos a la función hotelera con algunas variaciones. 

Albergues de Turismo hacia 1940. 


     Otro empeño fue la propaganda y publicidad con la difusión de la riqueza artística de España en Estados Unidos e Inglaterra. A ello contribuyó de manera especial Archer M. Huntington y su fundación Hispanic Society, con exposiciones celebradas en Nueva York y Filadelfia con la denominación Obras de Turismo en España. Se comenzaron a abrir oficinas de Turismo en el exterior con anuncios de Sunny Spain para la Exposición de Londres de 1914, ideas que habían germinado en el V Congreso Internacional de Turismo de 1912. Se editaron publicaciones con el nombre El arte en España en formato de bolsillo, que fueron redactadas por historiadores relevantes del momento, dedicadas a ciudades monumentales, edificios destacables o pintores como Velázquez o Goya. Y sin olvidar los itinerarios y excursiones populares para conocimiento de los posibles visitantes.

     La conservación y rehabilitación de monumento fue otro de los puntales de trabajo. La reparación de tramos de la muralla de Ávila, los edificios religiosos de Navarra como el monasterio de Leyre, el Alcázar de Sevilla, la conservación de la Alhambra y el Generalife. En Valladolid se estableció la Institución Cervantina. 

     Se intervino la toledana Sinagoga del Tránsito, la casa de El Greco, futuro museo, y germen de una serie de museos como el del Romanticismo. Fue un revalorizador de la historia y cultura española.

     Hoy su figura está siendo historiográficamente revisada. Fue un pionero ligado a la gestión y la cultura que utilizó métodos de conservación y restauración cuestionables. Asimiló el estilo español o andaluz a una construcción idealizada o artificial, con tintes folclóricos o pintorescos, de pura incitación a la visita de turistas. Algunas de las rehabilitaciones de edificios históricos como nuevos paradores se hicieron sin el debido rigor. Y como fue marchante, hubo algunas salidas de obras de arte español al extranjero para obtener recursos para proyectos de la Comisaría. No existía una conciencia de salvaguarda apropiada de los bienes culturales tal y como se concibe en la actualidad.

      Lo cual no empece para reconocer su carácter pionero que enlaza turismo y patrimonio. Y lo cultural con lo natural. 

     Con temor a olvidar algún museo, Vega-Inclán está en el origen del Museo Nacional del Greco, 1911; la conversión de unas casas de Valladolid en Museo Casa de Cervantes, en una de las cuales vivió el escritor hasta principios de 1606; el Museo del Romanticismo, en 1924; y el Museo Sefardí, que, como se ha citado, se relaciona con la restauración de la Sinagoga del Tránsito, aunque no se fundara hasta 1964.


Museo Casa de Cervantes, Valladolid, bmre.








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     Bibliografía consultada:

      - JIMÉNEZ FRAUD, A.: Epistolario. Edición: VALENDER, J., GARCÍA-VELASCO, J., AGUILAR-ÁLVAREZ, T., ARROYO, T. Fundación Unicaja y Residencia de Estudiantes. Madrid. 2018. Leído en Archivo Museo Sánchez Mejías, 16-22 de octubre de 2025. La carta no tiene fecha y los editores la ubican antes del 30 de mayo de 1925 por la lógica comprensión del escrito, al citar la fecha prevista de inauguración, que después se atrasó al 15 de junio.

      - ABC, 16 de junio de 1925. Página 14.

      - GARCÍA, M.ª V., SOTO, V., MARTÍNEZ, J.: El estudio del Patrimonio Cultural. Editorial Universitaria Ramón Areces, Madrid, 2017. Páginas 142-153.

      - Archivo personal del Curso de Museología y Museografía de UNED-FUNDACIÓN UNED, Madrid, 2017. Varios autores, coord. por Fernando Adam Fresno.

      

      30-10-2025 18:21 Actualizado 1-11-25 20:10

"Escaleras", por Ramón Gómez de la Serna y José Caballero

 

    

"Las lavanderas", José Caballero para "Yerma", 1934. MNAE, Teatro Español

     

     Ramón Gómez de la Serna y José Caballero colaboraron en la revista Cruz y raya en mayo de 1935. Ramón publicaba una pieza teatral en tres actos que se titulaba Escaleras. Obra que era ilustrada por un joven y talentoso onubense que se consagró en esos años colaborando con figuras consolidadas como Gómez de la Serna y Federico García Lorca. José Caballero cumplía en junio de 1935 veinte años. En 1934 había realizado el cartel de Las lavanderas de Yerma por encargo de Federico. Pintó unas mujeres de tamaño monumental con cabezas pequeñas y brazos extendidas en predominantes líneas curvas cargadas de feminidad. Los blancos, los azulados, los tonos piel, contrastan entre las formas desgarbadas y el cabello al vuelo sin sujeción. Mujeres ajenas a la tragedia final.

     Caballero había estado colaborando en aquellos años con La Barraca, el grupo de teatro universitario que introdujo un nuevo concepto escénico de teatro experimental. Influido por el surrealismo, trabaja además con Lorca en la obra Llanto por Ignacio Sánchez Mejías para el que pinta o ilustra una yuxtaposición de elementos de diversa índole que conforman una escena abigarrada de marcado carácter onírico. José Caballero realizó más obras relacionadas con el mundo taurino. Y el surrealismo llegó a Caballero por su relación con personalidades como Vázquez Díaz, Alberti, Neruda y Lorca. Una edición especial a la revista Cruz y Raya publicó, en ediciones El Árbol, este poema con los dibujos de José Caballero.

José Caballero, "Llanto por Ignacio Sánchez Mejías", de García Lorca, Museo de Huelva

    

     Para Ramón pintó un mundo ficticio en una obra irreal de felicidad y desgracia que reseñamos a continuación

     La decoración representa un portalón antiguo, entrada de un caserón de una sola planta dividida en dos pisos, cada uno con su escalera, que muere en la puerta de entrada de cada uno de ellos. A la sombra de esas dos escaleras, en la oscuridad del portal, se sucede la llegada de los personajes.

     Muchas veces no se verá más que el personaje que sube y el retumbar sonoro de la escalera, marcado ruido de cajones en el que resuena el eco de los sarcófagos.

     El azar de este acto y de esta decoración significa que siempre al subir unas escaleras jugamos un poco la suerte de nuestro destino. En la elección de la una y la otra de estas dos escaleras se cifra, como se verá, la desgracia o la felicidad. Por eso el tono de trueno de los tacones ha de repercutir angustioso en el corazón del espectador.

     Las dos puertas son iguales, puertas antiguas, junto a las que pende el cordón de las viejas campanillas. Las dos puertas se abren y se cierran tan de prisa, que no dejan rastro de suposición para saber qué pasa dentro.

     Un hombre envuelto en una bufanda, una señora fatigada, dos mendigos que se marchan, un joven con tipo de cine, la muchacha del velillo, la bella no premiada, la mujer que llora, el caballero serio con hongo, los amorosos Enrique y Luisa que suben por distintas escaleras, entran en una de las puertas sin saber de la felicidad o la desgracia. Todos guiados por un anuncio deseable.

     En el interior de la casa de la felicidad está el hombre de la bufanda que la cambia por una flor amarilla en el ojal, la señora fatigada sin fatiga y caballero del hogo sin preocupaciones y feliz.

 

José Caballero, "Escaleras", Ramón Gómez de la Serna, "Cruz y Raya", mayo 1935.

 

 

           Del espacio de felicidad no se sale nunca. Nadie sabe dónde está la puerta por la que entró. Nadie enferma… nadie irá al médico… Todo es alegría.

Luisa llora sin Enrique porque entró por una puerta distinta a la casa de la alegría. Nada le consuela. Ni un galán joven, ni su futuro niño, ni las cuidadoras del lugar, ni un poeta ocasional… Una colegiala entra pensando que estará en el colegio de las vacaciones sin fin. Luisa, enamorada sin amor, provoca que aparezca la Suprema de la casa de la alegría.

     La alegría no puede hacer olvidar su desgracia porque su alma salió por otra escalera. La Suprema acepta finalmente que lleven a Luisa a la casa de la Desgracia.

José Caballero, "Escaleras", Ramón Gómez de la Serna, "Cruz y Raya", mayo 1935.

 

 

     La casa de la Desgracia tiene decoración plomiza y poca luz. Allí llegaron el caballero de la barba gris, el joven con tipo de cine, la muchacha del velillo, la bella sin premio y la señora que lloriquea. Allí está la paciencia producto de la impaciencia; allí se acaba la esperanza porque no hay nada que esperar. Ni siquiera el tormento. Las mujeres ya no deben estar alegres ni causar interés en otras personas. Una mujer de pelo blanco asegura que tras teñir su pelo ya no tiene esa obligación. Ni bodas por su hipocresía. Sólo el silencio. Y la posibilidad de dormir. El silencio es su fortuna.

 

José Caballero, "Escaleras", Ramón Gómez de la Serna, "Cruz y Raya", mayo 1935.

 

     La resignación inunda la estancia. No hay puerta de salida. No lloverá jamás. Enrique, el enamorado, está desesperado y sueña con ser un ratón. Tratan de consolarlo diciendo que ella le olvidará en la casa de la Felicidad.

     De pronto suena la campanilla. Nunca había sonado. Al menos no lo había hecho en siglos. Es Luisa. La han dejado salir porque temían que corrompiese la casa de la Felicidad. Lo único incorruptible es la desgracia.

 

José Caballero, "Escaleras", Ramón Gómez de la Serna, "Cruz y Raya", mayo 1935.

 

     Conducida con los ojos vendados, ha llegado a la casa de la Desgracia para encontrarse con el hombre que quiere. Cuenta que allí… sobra la felicidad. Ella había encontrado el amor, la felicidad no está más que el reino oscuro del corazón. Enrique le dice que un amor sin incertidumbre es capaz de salvar a todos los náufragos de un naufragio. Sin darse cuenta han llevado la alegría a la casa de la Desgracia gracias al amor.

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       - Revista Cruz y Raya, mayo de 1935, páginas 147-182. José Bergamín era el director de la revista de afirmación y negación. Era editor de obras de sus compañeros de la generación del 27, como fue el caso de Llanto por Ignacio Sánchez Mejías.

       - Sobre Ignacio Sánchez Mejías y su planto o elegía: Archivo Museo Sánchez Mejías, casa Malpica, calle Monjas, 12, 13200 Manzanares. Teléfono 926614056. 

      - De José Caballero se puede contemplar obras en el Museo de Huelva, en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y en otros, como el Museo ICO, Museo Nacional de Artes Escénicas, en Madrid, y en provinciales, como el de Valladolid y Oviedo. Sus primeras colaboraciones pudieron producirse en la revista onubense La Rábida. Y en el Monasterio de la Rábida, en aquellos años, conoció a Vázquez Díaz, autor de los frescos en honor al descubrimiento de América.  Se ha buscado la documentación en estos museos durante los tres últimos años.

        




30-10-2025 16:48  Actualizado 17:35 Inacabada

La evolución del paisaje. De Patinir a Monet.

  El paso de la laguna Estigia. Patinir. Museo del Prado      El paisaje ha sido uno de los géneros más versátiles de la historia del arte...