Este tercer documento pretende seguir la
línea de los dos anteriores. En el primero, detallamos la escritura de compraventa entre el marqués de Salinas e Isidro
Bautista el 28 de marzo de 1900, protocolizada por el notario José Criado
Fernández-Pacheco, nacido en Manzanares. En el segundo, pretendimos reseñar
cómo la prensa especializada taurina reflejaba la apertura de la
plaza de toros de Manzanares el 8 de agosto de ese mismo año. Recordemos que
estamos en el momento de la consideración del toreo como espectáculo de masas.
En junio se había inaugurado en Barcelona la Plaza de las Arenas. El camino nos
lleva a visualizar cómo se reflejó, si es posible, en la prensa generalista y
diaria esta apertura y esta mirada será nuestro empeño. De otra manera, pero en
la misma línea.
PRENSA GENERALISTA
9 de agosto de 1900
-
El
Imparcial (1867-1933)
El Imparcial fue fundado por
Eduardo Gasset y Artime, abuelo materno de José Ortega y Gasset, y consiguió que fuera muy influyente en el último tercio del siglo XIX y comienzos del XX. Esta
cabecera fue uno de los periódicos que transformaron la prensa a los nuevos
tiempos. Afín a la Unión Liberal, dará voz a los que propicien La Gloriosa
y el Sexenio Democrático. Se presentará en cuatro páginas con varias
columnas con información diaria y artículos de opinión. Utilizaba los servicios
telegráficos y la revista de prensa. Alcanzó gran fama desde 1874 el suplemento
cultural de los lunes con José Ortega Munilla.
A Eduardo Gasset le sustituirá su hijo
Rafael en la dirección empresarial del periódico tras su fallecimiento en 1884
y, en abril de 1900, José Ortega Munilla le sucede cuando Rafael Gasset fue
nombrado ministro en el Gobierno Silvela[1][2][3].
El 9 de agosto de 1900, El Imparcial
publica en la segunda página, segunda columna, la noticia enviada por su
corresponsal mediante el telégrafo titulada Primera corrida en Manzanares.
Describe el buen tiempo que reinó durante la inauguración. Pasa rápidamente a
relatar la corrida de Ibarra para Lagartijillo y Bombita chico, que sustituye a
Algabeño. Detalla cada faena sumariamente, solo aumentando en el tercero y el
cuarto, que fueron quemados con las banderillas de fuego. Describe que, en el
cuarto toro, como no ardían las banderillas, la presidencia de la plaza multó a
la empresa.
Un dato que no aparecía en la prensa
taurina fue que el corresponsal de El Imparcial cita que el cuarto toro
se brindó a los marqueses de Salinas. El quinto fue muy malo y propio de
novillada que el corresponsal califica de abuso: Así y todo nos lo hicieron
tragar, porque en punto a abusos la corrida de hoy ha dejado atrás a cuanto
pudiera figurarse.
Yo por mí, renuncio a reseñarla siquiera.[4]
El Imparcial, 9 de agosto de 1900.
-
El
Liberal
(1879-1939)
Durante sus setenta años de vida, El
Liberal fue de orientación liberal republicana moderada. Su época de mayor
tirada fue la década de 1920, con gran éxito entre los trabajadores por su
rigurosidad en la información que alternaba con un cierto sensacionalismo. Su origen fue una escisión de El Imparcial cuando su línea editorial aceptó la
restauración alfonsina. Su primer director fue Mariano Araús y mantuvo una
enconada rivalidad con El Imparcial.[5]
Cuando abandona Mariano de Cavia[6] El Liberal, donde
había realizado la crónica taurina con el nombre de Sobaquillo, le
sustituye en 1895 José de Loma y Milego[7], que utilizará
habitualmente en las crónicas taurinas Don Modesto y en alguna ocasión
lo hará como Don Cándido o Cándido.
En la segunda página, quinta columna del
periódico del día 9 de agosto, bajo el título TOROS EN MANZANARES (POR
TELÉGRAFO) INAUGURACIÓN
DE LA NUEVA PLAZA, El
Liberal cuenta que la plaza está ubicada en el peor sitio que pudo
elegirse en los alrededores de la ciudad, a un kilómetro de la población… lejos
de la estación de ferrocarril y sin otra vía de acceso que la carretera, sin
paseos… Así se hizo por la voluntad de insignificante minoría que tenía la sartén
del mango… Dada la orientación de la plaza, lo primero que se admira son los
corrales; es decir, lo más estético.
Dicen las comadres del pueblo que desde
fuera el edificio se parece a una tarta
de bizcocho, por estar construido a un agua, sin grandes huecos que
lo hermoseen… Dentro, resulta un hermoso circo, bien planeado, con capacidad
para diez mil espectadores. El redondel mide 50 metros. Tiene 40 palcos, siendo
el resto de la circunferencia grada cubierta.
Ve
bien el juego de corrales y poco práctico el de chiqueros. Considera que no se
ha calculado bien la división entre sol y sombra de los tendidos por la
altura del señor Febo[8]
en agosto. Cita al autor del plano y director de la obra, Diego Lama, y al
contratista, Manuel Caro. Con sus iniciales, I. B., señala al empresario y dice que es capricho suyo
que Manzanares tenga una plaza de primer orden, que convertirá la feria en
la primera de la provincia, si hay ayuntamiento que quiera conseguirlo, y que
quite las piedras de la carretera que hubiera ensanchado la única vía que
lleva a la Plaza de Toros. Calcula la asistencia de público en cuatro
quintas partes.
En lo que coincide con el resto de las
crónicas taurinas es sobre el resultado soso del festejo y remata: La
corrida no ha correspondido a los precios. El ganado disgustó al público y
el empresario fue perdiendo las simpatías que le demostró el pueblo.[9]
El Liberal, 9 de agosto de 1900.
10
de agosto de 1900
-
El
Español
(1898-1902)
El Español fue un proyecto de
Antonio Maura, heredado o ideado por Germán Gamazo, con la intención de
regenerar el país desde arriba y modernizarlo hacia la democratización del
régimen de la Restauración. Nace de la fractura partidaria política. Gamazo
controlaba El Eco de Castilla y su disidencia del liberalismo de Sagasta
le llevó a reunirse con Maura, Navarro Rodrigo y Sánchez Guerra. El 1 de
diciembre se constituye la sociedad del diario. Gamazo será el principal
accionista con el apoyo del empresario vasco P. Allende.[10]
El 10 de agosto su director era Luis Soler
y Casajuana, costaba 5 céntimos y publicaba cuatro páginas a varias columnas.
La feria de Manzanares aparece en portada de este diario madrileño, en su
quinta columna, comentando la segunda corrida de la feria.
El corresponsal cuenta que torean los
afamados novilleros Machaquito y Lagartijo. Calcula la asistencia en mediana.
Se lidiaron novillos de Félix Gómez, que ha presenciado la corrida en el palco
20.
Los espadas fueron superiores en quites y
valientes a la hora de matar. Lagartijo consiguió una oreja por su estocada. Ve
admirable a Machaquito en el tercero, coincidiendo con el entusiasmo del
público que le ovaciona. En la lidia mueren ocho caballos[11].
La crónica breve de la Feria de Manzanares
alterna en primera página con los problemas de la Marina Española, el Congreso
Internacional de Medicina, el desembarco inglés en China, la industria fabril
española y las cuotas contributivas, el conflicto anglo-bóer, la brutalidad de
los soldados turcos en Armenia, las psicológicas causas de la risa y el
asesinato de Humberto de Saboya, rey de Italia.
-
El
Imparcial
(1867-1933)
El 10 de agosto recoge por telégrafo la
noticia en segunda página de la novillada del día 9 de agosto. El corresponsal
comenta inicialmente que han tenido mejor fortuna y menos abusos por parte de
la empresa. Lagartijo y Machaquito han triunfado en el festejo celebrado con el
ganado de Félix Gómez. Comenta el toreo al alimón de los dos novilleros
cordobeses en el sexto toro, quedándose arrodillados ante la cara del toro. Han
sido ovacionados por el público. Se destaca la labor del banderillero de la
provincia Fernando Díaz, Mancheguito.
El Imparcial,
10 de agosto de 1900
-
El
Resumen
(1885-1900)
Entre el 28 de febrero de 1885 y el 12 de
noviembre de 1900 se publica el diario madrileño progresista El Resumen.
Nos interesa la crónica por dos razones básicas. Cuenta la inauguración de la
plaza de toros y no relata las corridas. El diario se basa en una extensa
carta que su corresponsal ha enviado desde Manzanares. El periódico saca la
impresión de una gran brillantez en las fiestas, considerando que son las más
importantes de la provincia y de las más animadas de España.
Las corridas de la inauguración de la
plaza de toros permanente han sido los hitos más destacados de las fiestas.
Para su corresponsal, cumple todas las condiciones. Realizada por un madrileño,
Isidro Bautista, que ha recibido las simpatías y el agradecimiento de los paisanos
de Manzanares. La impresión del autor de la carta es favorable al señor
Bautista porque le considera causante del éxito de las fiestas, que ha
producido que mucha gente de fuera acuda a las celebraciones, dejando ingresos
en la población y produciendo el deseo de los industriales de la ciudad de
promover otros festejos. El Resumen felicita los empeños del señor Bautista[12].
El Resumen, 10 de agosto de 1900.
11 de agosto de 1900
-
El
Liberal (1879-1939)
Por El
Liberal del 11 de agosto de 1900 sabemos que la ganadería de la novillada
del día 9 en Manzanares tenía origen colmenareño. La reseña de Cándido sobre
la novillada aparece publicada en la segunda página, segunda columna, con el
recuerdo del mal resultado del festejo celebrado en el día anterior, al que
achaca la floja asistencia, 2.500 personas, en el festejo. Los precios de la
inauguración son calificados como elevados, aunque se hubieran excusado
diciendo que los palcos (80 pesetas) estaban todos ocupados las dos tardes, y
observa el cronista que estaban vacíos la mitad. Y junto a la culpa, que parece disculpar, del empresario,
el corresponsal de El Liberal añade la responsabilidad de la Hacienda Pública,
secundados por el alcalde, por intervenir los despachos con parejas de
municipales, que dieron orden de no abrir las puertas porque el empresario no
había pagado la contribución. Según el corresponsal, el recaudador reconoció que
no había extendido el recibo de contribución todavía.
El corresponsal habla de informalidades propias
de España y de desafueros de las autoridades ante los particulares que parecían
solventes.
El Liberal, 11 de agosto de
1900, 2.ª columna.
En lo que coincide Cándido con las
demás reseñas de la novillada es en lo animada, entretenida y alegre que estuvo
la corrida, aunque no pasara de regular. Los matadores estuvieron bien en los
quites, quisieron agradar al público, estuvieron en su terreno y lidiaron las
reses cuando les era posible, por lo que recibieron palmas. El ganado lo define
como fino y bien presentado, pero los picadores estuvieron irregulares y los
banderilleros no pudieron lucirse[13].
El Liberal, 11 de agosto de
1900, 3.ª columna.
[2] https://www.periodicoshistoricos.com/post/el-imparcial-periodico?srsltid=AfmBOorzJnBctCBROrPkcC1Qx6TnqgLuoQz308ue9UQ1Mo4iCIqqbneX
[4] El
Imparcial, 9 de agosto de 1900.
[5] https://hemerotecadigital.bne.es/hd/es/card?sid=1057659
[8] La
altura del Sol en agosto.
[9] El
liberal, 9 de agosto de 1900.
[11] El
Español, 10 de agosto de 1900.
[12] El
Resumen, 10 de agosto de 1900.
No hay comentarios:
Publicar un comentario